Discalimer: Digimon no es de mi propiedad. La historia aquí presentada es con el fin de entretenimiento.


Capítulo II

Tras Bambalinas


El vocalista de Teen Wolves tomaba el micrófono con mucha pasión mientras cantaba una estrofa de aquella canción que ya había vuelto completamente loco al público. El joven cerraba los ojos, visualizando su letra, al momento de abrir sus bellos ojos azules, observó a todas las presentes que gritaban eufóricas, si ellas supieran su nombre, seguro en esos momentos no dejarían de gritarlo. Matt se giró chasqueando sus dedos al ritmo de la música que sus amigos de la banda entonaban con los instrumentos. Estaba más que satisfecho por la respuesta adquirida por parte del público que en sí venían a ver a la otra banda y no a ellos, pero al parecer, ellas ya los amaban, y tenía razón. Volvió a darle la cara a su público y las jóvenes gritaron con más energía, su voz envolvió todo el estadio cuando se prendió. Su canción estaba por finalizar, se le ocurrió acercarse más al público y enmudeció, allí una joven castaña, preciosa de ojos acaramelados pero con mirada absorta, la misma que acababa de imitar él. No era posible. Se quedó callado y no terminó la canción como lo tenía planeado. Desconcertó a todo el público por haber cortado la canción de repente, pero gracias a dios que no eran famosos y no conocían sus letras.

—N-o puede ser —susurró el joven, admirado, sorprendido de lo que sus azules ojos vislumbraban, nada más y nada menos que a la chica que se aparecía en sus sueños noche tras noche, cada vez que cerraba los ojos para dormir.

Su presentación ya había acabado y él ni en cuenta en qué momento sus amigos habían dejado de tocar, hasta que uno llegó y lo jaló para que regresaran tras bambalinas, él seguía impresionado que se dejó llevar como si se tratara de un muñeco a merced de otros.

En verdad que no escuchaba nada, el impacto había sido tal que le costaba procesar el hecho de haber sido más que bienvenido por el público que pertenecía a otra banda. Un chico de cabello rojo encendido con algunos mechones negros, peinado algo punk, de ojos color miel, delgado, de playera sin mangas, presumiendo un tatuaje en el brazo derecho y muñequeras de pico, un pantalón de cuero ceñido al cuerpo, se asomó al escenario y regresó llenó de energía.

—¡Chicos, lo hicimos! —gritó el baterista que saltaba de la emoción—. Dejamos a las chicas vueltas locas ¡Sí!

Otro joven de ojos color aguamarina, cabello oscuro algo largo en un estilo emo, vestía negro, se le veía una camisa con el cuello alto y una corbata, usaba guantes los cuales dejaban a la vista las puntas de los dedos, tenía a su lado el bajo.

—No puedo creerlo, seguro que mañana no dejaran de hablar sobre nosotros —habló el bajista muy animado pero más calmado que su otro compañero.

El tecladista, un chico de ojos cafés y cabello chino estilo afro era el más calmado de todos se mantuvo en silencio, parecía meditar, en su rostro se dibujaba una suave sonrisa de paz.

—Lo hicieron sensacional, chicos, menos mal que cantaron en inglés o de lo contrario ni les hubieran entendido nada, en eso te sacaste un diez, amigo —Tai le dio una fuerte palmada al rubio—. Fuiste listo en meterte a cursos de inglés en la preparatoria, ahora estás viendo los frutos de tu sacrificio con eso que decías que odiabas el inglés.

—¿Vieron como gritaban las chicas? ¡Estaban encantadas con nosotros! —el pelirrojo de mechones negros volvió a asomarse para ver a las chicas que pedían a gritos que los Teen Wolves volvieran al escenario—. ¿Las oyen? ¡Nos aman!

Todos hablaban, para él no eran más que revuelcas de palabras porque no entendía nada, su pensamiento, su concentración estaban en aquella chica de cabello castaño y ojos color miel, esa linda joven que lo veía igual de impactada como él la veía a ella.

—¡Señorita, ya le dije que no puede pasar! —se escuchó la grave voz de uno de los guardias.

—¡Ya le dije que necesito verlo! —era la voz de una jovencita, se notaba decidida.

—¡Todas necesitan verlo, pero no están listos aún para salir al escenario! —respondió aquel hombre.

—¡No me importa, yo quiero verlo! —la chica era muy insistente.

Vieron entrar a una joven de alrededor 25 años, delgada, de ojos color caramelo, cabello castaño claro, su pelo era largo y lacio, se veía muy suave y brillante aunque lo tenía algo despeinado por lo que se peleó con el oficial de seguridad, a pesar de que aquel tipo le doblaba la estatura a la jovencita, ésta se mantuvo regia y testaruda con pasar a ver al vocalista. Tai le dijo al guardia que la dejara, él la soltó y la chica indignada le mostró la lengua como niña chiquita, se aliñó la ropa y el cabello, caminó hacia los chicos y se dirigió hacia Matt. La jovencita usaba unos jeans, playera en donde se leía la leyenda "I Love Good Bad Boys" y una chamarrita color café. Miró a Matt como si lo estuviera analizando, de pies a cabeza, sin pena alguna, se atrevió a abrirle los ojos como si se tratara de un doctor buscando una basurilla dentro de los globos oculares, le abrió la boca analizando si los dientes eran perfectos, le tocó y alboroto el cabello, hecho que dejó más impactados a los de la banda (ya estaban sorprendidos por lo que la desconocía hacía) pero que Matt dejara que tocaran su cabello era casi pecado, pues el rubio era sumamente celoso con su rubia cabellera, era intocable para cualquiera, incluso para su propia madre.

—¡Te conozco! —señaló la chica con un dedo acusador al rubio.

Lo dijo con tanta seguridad que causó cierto temor a los chicos, pensaron que Matt tuvo un romance con ella y la había dejado botada como era su costumbre y ahora ella venía a reclamarle cosas totalmente desconocidas para ellos. Los de la banda y Tai pusieron más atención, eso se iba a poner bueno pues sabrían que travesuras estuvo haciendo su amigo con aquella bella chica.

Matt estaba calladito, sólo mirándola, en serio ella era la chica con la que ha estado soñando, aunque en sus sueños, la joven no era regañona, era toda dulzura, la que tenía en frente parecía mandona y loca.

—¡Mimi! —la voz de otra chica atrajo la atención de todos, entonces Matt se dio cuenta como se llamaba la loca que tenía en frente quien volteó por reflejo.

Frente a los ojos de todos ellos, se encontraron a una guapísima pelirroja, tal cabello era corto, le llegaba a la altura de los hombros, con una diadema negra que evitaba que los mechones cubrieran sus ojos color rubíes, delgada y alta, vestía casi igual que la castaña, sólo que su chamarra era más larga y de color blanca. La joven sonrió algo nerviosa ante los chicos, aunque hubo uno en especial que la miraba todo embobado, un castaño que se acercó inmediatamente a ella.

—Hola, nena, soy Tai Kamiya —se presentó el moreno con voz seductora y optó una pose de todo un galán.

Las mejillas de Sora se tiñeron de rojo, y bajó su mirada al suelo, toda apenada la chica, Mimi jamás se imaginó que su jefa fuera tan penosa con los chicos.

—S-Sora Takenouchi —respondió a voz baja la chica.

—¿Eres de Japón? ¿De qué parte? —interrogó a la velocidad de la luz el chico.

—En sí, yo nací en Nueva York, mis padres provienen de Japón, Tokio —Sora se veía encantada con el chico, aunque la joven no se atrevía a verlo.

El joven castaño puso su brazo alrededor de los hombros de Sora con la intensión de que ella virara a verlo.

—¡Chicos, ¿pero qué rayos están haciendo? Deben de estar en el escenario en un minuto para su siguiente canción, los Good Bad Boys aun no están listos y tendrán que cantar otro par de canciones más de las previstas —el manager de la otra banda se veía histérico, el tipo era alto y delgado, lucía un extraño bigote que parecía ser más bien una línea mal dibujada sobre la boca, pero era real ya que le temblaba— y por favor, no quiero fanáticas aquí, así que señoritas háganme el gran favor de retirarse de aquí —invitó el hombre.

—¡P-pero! —refutó Mimi— pero es que debo de conocer a éste chico —otra vez volvió a señalar a Matt, pero esta vez con ambas manos y en su rostro ya no se veía ningún gesto de mandona, todo lo contrario, sus ojos se hicieron más grandes como a punto de llorar.

—¿Qué? Pero si hace rato dijiste que lo conoces y ahora estás diciendo que no lo conoces… no entiendo —habló el bajista.

—¡Hey ustedes, al escenario ya! —les ordenó a los chicos.

—En un segundo —habló Tai—. Teen Wolves, ya oyeron al señor, al escenario, ¡a la de ya!

—Y ustedes señoritas, por favor, váyanse de aquí —el tono era grosero y arrogante usado para Mimi y Sora.

—Usted no sabe con quién está hablando señor —Mimi se había molestado con aquel tipo.

—No, y ni me interesa, jovencita.

—Pues soy alguien muy importante y de mi depende que siga conservando el empleo —Mimi se puso en una pose de ser alguien muy importante, con mano en la cintura.

—¿Y según usted, quién es? —interrogó el manager sin mucho interés.

—Soy la hija de su jefe —respondió con mucha seguridad la castaña, cerró los ojos con cierta arrogancia.

Sora y Tai se quedaron boquiabiertos, Sora por la mentirota que Mimi dijo y Tai por que en verdad creyó que la castaña era hija del jefe del excéntrico y arrogante manager. El castaño le preguntó a Sora si era verdad discretamente, pero Sora no respondió en seguida.

—Conozco a mi jefe y él no tiene hijas, así que señoritas hagan el favor de retirarse de aquí —dijo el manager haciendo que a Mimi la quijada se le desencajara por tremendo ridículo que hizo, pensando que así la dejarían en paz.

El "bigotitos" sólo se mofó de la castaña, a las chicas no le quedaron otra que irse de tras bambalinas y regresar con las demás fanáticas, aunque no disfrutaron el concierto como querían, pero eso no le quitó a Mimi quedarse totalmente hipnotizada por Matt mientras éste apareció en escenario.


Regresaron a su hotel, abatidas, Mimi porque se quedó con ganas de saber el nombre del vocalista de Teen Wolves, ese chico que aparecía en todos sus sueños y los cuales compartían una vida, una vida muy hermosa y deseaba saber si aquellos sueños se volverían realidad.


En otro hotel, los chicos brindaban por su gran actuación en el escenario, Londres se había quedado con un buen sabor de boca con los Teen Wolves, y seguro su nombre figuraría en los diarios londinenses del día siguiente o mejor dicho de esa misma mañana. Brindaron con champagne cortesía de los Good Bad Boys. Los Teen Wolves habían firmado sólo para presentarse en Londres y regresar a Japón, pero después de su grandiosa presentación, los Good Bad Boys quienes también estaban muy satisfechos con su empeño, tanto que les dieron la posibilidad de abrir su próximo concierto en Liverpool. Era muy emocionante a la vez que se hacía la ilusión de llegar a ser famosos a nivel internacional, al fin muchos años de esfuerzo y de andar tocando en lugares pequeños y que apenas eran conocidos en su ciudad natal, estaba dando frutos.

El rubio vocalista de los Teen Wolves no podía ocultar su felicidad por lo bien que les había ido, pero sus pensamientos estaban en esa joven hermosa pero loca castaña que conoció esa noche pero antes la había soñado.

—¿Qué diablos te pasa, eh? —Interrumpió Tai, sonriéndole de tal manera que dejaba ver su perfecta dentadura—. Deberías estar saltando de alegría como Ryu.

Ryu era el baterista de la banda y andaba como loco, brincaba en los sillones luego se iba al balcón a gritar diciendo lo mucho que amaba Londres, regresaba y se colgaba de la lámpara.

Logró hacer que Matt sonriera por ver las monadas que hacía Ryu y como sus otros amigos también estaban muy felices brindando aunque la bebida se desbordara por completo.

—¡Ah ya sé por qué estás así! —La sonrisa de Tai se amplió todavía más—. Es la linda castaña quien te tiene así… por cierto, se parece mucho a la chica que me has descrito que parece en tus sueños —recordó el castaño, llevándose su dedo índice a la barbilla y mirando hacia el techo.

—Es porque se trata de ella, Tai, esa chica media loca, es la que aparece en mis sueños —admitió Matt que se levantó y se veía algo asustado y sorprendido al vez—. Sólo que en mis sueños es muy linda y cuerda.

—He de confesar que a la chica le falta un tornillo si es que no más, pero su amiga es muy linda, ah, Sora, que hermosa… por cierto, que tal si vamos mañana a Tower Bridge a las cinco de la tarde, sé de muy buena fuente que es un lugar muy hermoso y famoso de Londres, un lugar que no debe dejar de visitarse cuando se viene a Londres.

—¿Y por qué a las cinco? —interrogó con cierta desconfianza el rubio.

—Porque quiero dormir hasta las cuatro de la tarde, hoy es para develarse —Tai se veía orgulloso de su respuesta.

A Matt no le quedó más remedio que conformarse con aquella respuesta y seguir brindando con sus amigos. El rubio se había sentido más aliviado después de confesar lo que sentía o al menos un poco porque seguía confundido. Sus amigos se pusieron ebrios a tal punto que Ryu se atrevió a cantar, por algo el chico era baterista y no el vocalista del grupo, ya que sus chillidos obligaron a los otros huir de él.


Mimi por otra parte se había puesto su pijama y debía dormir, pero no podía, al igual que Sora que se notaba que había quedado flechada con el castaño amigo de los Teen Wolves.

—¿Dónde te gustaría visitar primero? —interrogó Sora, lanzando un suspiro.

—El Big Ben, ese me llama mucho la atención —respondió la castaña más animada—. Traje mi cámara fotográfica… aunque Yolei y Kari se sorprenderán saber que vine contigo a Londres —Mimi se tapó la boca por tremenda indiscreción y más por ver que la mirada de su nueva amiga se había entristecido.

—Sé que me odian por cómo soy con ustedes, así que no tienes que fingir que me estimas, agradezco mucho tu noble gesto de haberme invitado —respondió la pelirroja.

—Yo lo siento… pero seré sincera, eres algo cruel con nosotras, nos explotas por ejemplo con Kari que sabes que ella trabaja para mantener sus estudios, le cargas el trabajo cuando ella necesita estudiar para sus exámenes… y no se vale, no sé porque eres así cuando eres una chica de nuestra edad.

Para sorpresa de Mimi, la pelirroja esbozó una ligera sonrisa.

—Gracias por tu sinceridad, Mimi. Tal vez es envidia…

—Eso se te nota a leguas —interrumpió Mimi otra vez siendo indiscreta y llevándose las manos a la boca.

—Envidia por que ustedes sonríen a pesar de lo pesada que me pongo con ustedes, de que se ayudan mutuamente y que tienen sueños por realizar, sin nadie más que las presione para ser algo que no quieren ser… Mimi, yo soy así porque mis padres así me educaron, siendo exigentes conmigo, me obligaron a estudiar administración y hacer un máster en finanzas, y sólo aceptaban las mejores calificaciones o de lo contrario, se decepcionaban de mí y me trataban con desprecio… termine la universidad cuando tenía 21 años y ahora debo de cuidar de la aseguradora que es patrimonio de mi familia. ¿No te parece poco para que yo sea así? No hice amigos, fui una antisocial, bueno, lo sigo siendo… pero todo sea para que mis papás estés orgullosos de su única hija…

—Yo, siento haber sido tan mala juzgándote, no sabía de todo lo que estabas pasando, yo pensé que sólo lo hacías por ser mala persona.

—No te preocupes, Mimi, me he ganado a pulso que me odien, pero ya no seré así, lo prometo —a pesar de que en el rostro de la pelirroja se dibujó una pequeña sonrisa, su mirada seguía delatando su profunda tristeza.

—Sora —llamó Mimi para que ésta volteara a verla—. Seamos amigas.

—¿Segura? —a pesar de que se notaba estar sorprendida por el tono de duda en su voz, sus ojos detonaron alegría.

La castaña asintió, se levantó de la cama y se dirigió a la de Sora, abrazando a la chica con mucho cariño. El abrazo fue correspondido. La pelirroja sintió algo que en su vida había sentido, cariño y sinceridad y el abrazo fue sumamente significativo para ella.

—Compartimos el gusto por los Good Bad Boys y ahora por los chicos de Teen Wolves —le dijo la castaña quien sonrió.


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N/A:

Hola! ¿Cómo han estado? Espero que muy bien, muchisimas gracias por sus reviews, me hacen feliz y sobretodo, gracias por su recomendación de ser mas detallista, cosa que a veces me limito demasiado U.U pero espero que poco a poco eso ya no suceda y mejoré respecto a eso, y espero que este capitulo haya sido más detallado =) Aprovecho para decirles que me tardaré en actualizar, debido a la escuela y que he andado enferma (que novedad ¬¬) pero tratare de terminar esta historia que como mencione no será mayor a 5 capitulos lo más pronto posible.

Una disculpa por la tardanza, pero esta vez es cosa de fanfiction ya que al tratar de subir el capitulo me marcaba error y eso viene siendo desde hace varios días U.U

Muchisimas gracias por sus rewies : Sakatomo-Kirumi, Minami Tomoeda, Chofaz, mimatoxlove, MeemsIshida y Krayteona.

Gracias por su apoyo, cuidense mucho y suerte en todo lo que hagan

con mucho cariño

XANHEX =)