Disclaimer: J.K Rowling es la autora original de la trama general y los personajes de Harry Potter, ésto sólo es un fanfiction por el que no gano nada más que satisfacción y a veces sus tan queridos reviews, follows y favoritos :)

Graciaaaaas... Liliu's Fan :)


Bill Weasley talvés no tenía la pinta, talvés su aspecto era algo feroz, sin embargo era un padre cariñoso y dedicado, había formado una familia con la mujer de sus sueños, Fleur, de quien tanto se quejaron algunos, para él, sin embargo, era su perfecto complemento. No siempre los matrimonios apresurados son errores y eso estaba comprobado en sus padres y ahora en él y Fleur quienes llevaban ya nueve años felizmente casados y eran padres incluso, dos hermosas niñas: Victoire que cumpliría seis años en un mes y Dominique de cuatro años.

Miró a su esposa embarazada de cuatro meses preparar las maletas de las niñas que seguían dormidas, iban a pasar una semana en la Madriguera, suponía un encuentro de toda la familia, incluso Percy se presentaría con su esposa Audrey y su bebé, Molly.

_¿Maman?_ Era la pequeña Dominique que había entrado en el cuarto de Victoire donde se encontraban sus padres y hermana, tenía los ojos adormilados y expresión triste.

Fleur y Bill se volvieron a verla.

_¿Qué pasa, cariño?_ Bill la levantó y abrazó_ ¿Por qué la cara larga?

_No quiero ir a la casa de los abuelos_ se quejó.

Bill y Fleur la miraron sorprendidos, las visitas siempre eran divertidas para las niñas, más cuando iban los demás niños de la familia.

_¿Pour quoi, ma chérie?

_Je ne veux pas, je ne veux pas_ se quejó la niña.

Fleur y Bill se miraron, este último sonrió y empezó a hacerle cosquillas a su hija quien se empezó a carcajear.

_"Yo no quiero, yo no quiero"_ repitió su padre en tono de burla._ ¿No quieres comer pastel, ni jugar con los niños o perseguir a los gnomos? ¿No quieres?_ dejó de hacerle cosquillas.

_No_ respondió sonriendo su hija y Bill comenzó a hacerle cosquillas de nuevo._ ¡Esta bien, esta bieeeeeen! Sí quiero, sí quiero.

Las risas hicieron despertar a su hermana.

_¡Teddy!_ Fue lo primero que dijo.

_Sí, Victoire_ le sonrió su madre._ Ahí estará Teddy y los otros niños.

_¡Pero no! ¡Acabo de recordar que Teddy me debe una bolsa de caramelos porque perdió una apuesta!

_¿Qué es una apuesta, mami?_ preguntó Dominique.

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Cuando llegaron a la madriguera sólo había llegado Percy tan pomposo como siempre, su esposa, Audrey por otro lado, era muy extrovertida y chistosa con los niños, llevaban con ellos a la pequeña Molly que resultó pelirroja igual que la abuela, quien en realidad ya estaba canosa.

Todos se saludaron calurosamente y tomaron asiento en un gran sofá en la sala. Era notable que la casa había cambiado, había más espacio en la sala al igual que en la cocina y algunas de las habitaciones, pero en escencia seguía igual de torcida que antes. Por otra parte, había una importante construcción bastante nueva: una cabaña de dos pisos y cinco habitaciones para cuando habían demasiadas visitas como ese día. Después de la guerra, hubo mucho dolor y estrés, pero luego siguió una época de reconstrucción y bonanza, el puesto de Arthur en el Ministerio de Magia había mejorado considerablemente, asimismo todos sus hijos insistían en colaborar con gastos y demás, afortunadamente todos vivían bien.

Minutos después llegaron Ron y Hermione que estaba bastante cerca de dar a luz, Ron había entrado tras ella con una expresión de miedo y alerta, como si su esposa estuviera a punto de explotar en cualquier momento. Luego, llegaron George y Angelina todavía sin bebés ni embarazo; Charlie completamente solo, pero jovial y finalmente Harry Potter con Ginny, también embarazada, y dos niños, James de dos años y Teddy de ocho.

_¡Dios mío! ¡Cuántas embarazadas! ¡Cuántos niños!_ exclamó Molly extasiada, le encantaba una familia grande. Ron hizo una mueca de que no le parecía algo tan fantástico, talvés más bien terrorífico.

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El día había pasado y fueron puras risas y actualizaciones; Molly presionaba a Angelina y a George por darle más nietos al igual que a Charlie a quien le quería conocer una mujer. También por insistencia de George hicieron una fila de embarazadas para ver quién tenía la panza más grande, naturalmente Hemione ganó pues su embarazo ya estaba llegando al final, luego le seguía Ginny con su panza de siete meses y finalmente Fleur, muy por detrás con su pancita de cuatro meses, ese día hubieron muchas fotos.

Durante la cena imperaba un gran bullicio, talvés algo tenía que ver con que habían 18 personas en la casa, incluyendo tres niños y dos bebés, verdaderamente parecía una madriguera. .

_Bien_ Dijo Molly poco después de la cena_ Creo que es hora de dormir para los niños_ les dirigió una mirada a Dominique, Teddy y Victoire quienes revoloteaban en la sala mientras James y la pequeña Molly ya dormían.

_Sí, mamá_ Respondió Bill_ supongo que nosotros dormiremos en la cabaña, al fin y al cabo ocupamos más espacio por las dos niñas.

_Está bien, cariño, toma las llaves_ dijo alargándole una única llave_ bueno, la llave.

No obstante, a la cabaña no sólo se fueron Bill y compañía, sino que los acompañaron Harry, Ron, Hermione, Ginny, James y Teddy ya que era relativamente temprano y las tres embarazadas estaban en medio de una conversación sobre maternidad, finalmente lograron llevarse bien después de tanta aversión hacia Fleur; los hombres hablaban, por supuesto, de Quidditch.

Después de un par de horas sí era tiempo de dormir, en lugar de devolverse a la Madriguera, decidieron quedarse todos en la cabaña, un "accio" trajo el equipaje de Harry, Ginny, Ron y Hermione. Los tres niños seguían corriendo por la casa en pijama, su energía parecía no acabarse en compañía.

Lo que nadie sabía en realidad era que en un bosque cercano dos arpías se preparaban para salir, habían tres frascos con pociones en una mesa; la primera se la tomó la arpía con menos verrugas y guardó la segunda en su túnica, pronto sus verrugas empezaron a desaparecer, su piel se tornaba más clara mientras su cabello canoso se oscurecía. La otra arpía cogió el último frasco, también lo guardó en su túnica junto a unos cuantos pelos anaranjados, había la posibilidad que el amado de Doreen hubiera traido regalos.


Déjenme decirles que con este capítulo me devané los cesos con las edades, Dios mío, qué mala soy para las matemáticas.

Gracias, probablemente queden unos dos o tres capítulos más.