Nota de autora: ¡Hola, queridos amigos y amigas! *ese momento incómodo en que sientes que te van a matar lenta y dolorosamente*... Lo que importa es que aquí está el capítulo *imaginen la carita nerviosa*. Como sea, espero que lo disfruten y al fina tengo que hacer unas aclaraciones.

Advertencias: Universo alterno. Malas palabras. OC. (Creo que es todo).

Disclaimer: Las PPGZ y sus personajes no me pertenecen. La canción "Mean" tampoco. La historia y los OC's, sí.


"Brick..." "Brick..." "¡Despierta, mierda!"

Al escuchar esto último, salto de mi cama, provocando que mi rostro quede estampado contra el piso (Sí, así como en las caricaturas).

-¡Maldición! ¿Qué quieres?

Mas al despegar mi rostro del suelo, me encuentro justo enfrente de Butch, el cual, a diferencia de las otras veces que me ha hecho lo mismo, me mira sin expresión alguna en el rostro y no con esa jodida sonrisita burlona.

-Boomer me pidió que te diera esto –comenta, sin tomarse la molestia de responder a mi pregunta, extendiéndome una cámara.

-¿Qué es? –cuestiono, tomando el objeto entre mis manos.

-Un poni cagando helado

Maldito Butch y su jodido sarcasmo.

-Ja, ja, qué graciosito. Me muero de la risa –ruedo los ojos. Él camina hacia la salida de mi habitación, mas deja de caminar al estar junto a la puerta, dándome la espalda.

-Boomer grabó el juego de ayer para que lo vieras.

-Dile que gracias –murmuro, levantándome del suelo y sacudiendo mi pantalón de dormir (la única prenda que utilizo a la hora de dormir).

-Y... lamento lo de Débora. Actué como un completo imbécil –susurra, mas es lo suficientemente alto como para que llegue a escucharlo. Sonrío de medio lado.

-¿Qué dijiste? –ahora modificando mi sonrisa por una burlona.

-Ya escuchaste, mierda –dice, cruzándose de brazos. No logro reprimir una carcajada–. Ah, y Brick –continúa, volteándose para mirarme–, nos vamos en 5 minutos –finaliza, con ese brillo malicioso en los ojos, cerrando la puerta de golpe.

-Hijo de...


-Mierda, mierda, mierda... –mascullo entre dientes, observando cómo Boomer y Butch se van en mi auto (Sí, mi auto. Ni siquiera fue que tuvieron un poquito de consideración por ser mi auto)– Malditos insensibles.

-¿Te llevo? –escucho una voz femenina a mis espaldas, para entonces voltearme y encontrarme con ella.

-Por favor –sonrío y ella me devuelve la sonrisa mientras se dirige a su auto. La sigo y me siento a su lado– ¿No llegas tarde? –pregunto mientras me coloco el cinturón de seguridad.

-Oh, no. Entro a las 8 –responde, mirándome de reojo y agitando su cabello corto y pelirrojo.

-Joder, faltan 10 minutos y la secundaria no está como que muy cerca que digamos. Y lo mejor de todo, entro con Francés. ¡Esa profesora me detesta!

-Tranquilo. Sí vamos a llegar –se quita los lentes de sol mostrando sus grandes ojos violeta. Acto seguido, enciende su auto y comienza a conducir.

Afortunadamente, sabe dónde queda mi secundaria. Sino probablemente estaría llorando en un rincón y no porque me preocupe llegar tarde, sino porque mi profesora me quiere tanto que siempre que llego tarde le envía un recado a mi mamá por las bajas calificaciones, pésima conducta, falta de atención, lo típico.

Miro por la ventana la mayor parte del trayecto. Noto que Kayla me mira varias veces de reojo y sonríe. Es que soy tan guapo. Pongo mis ojos en blanco ante este pensamiento; al parecer la idiotez de Butch es contagiosa. Observo mi mochila por un momento y verifico, por esas cosas de la vida, si traje mi cuaderno de Matemá... Me lleva la...

-¿Brick? ¿Qué pasó?

-No traje el cuaderno de Matemáticas.

-Oh, no te preocupes por eso. Yo te lo llevo. Por cierto, no sé si lo notaste, pero ya llegamos –comenta, retocándose su maquillaje.

-Gracias, Kayla –sonrío, echándome mi mochila al hombro y saliendo del vehículo.

Miro a mi reloj y noto que aún faltan cinco minutos para entrar. Joder, amo a Kayla.

Me dirijo a mi casillero, el cual, por suerte, está cerca de aula en la cual me toca la primera clase. Saco el libro de Francés y el de Matemáticas y deposito el cuaderno de Español y el uniforme de Educación Física –me consuela saber que al menos hoy me toca una de mis materias favoritas–. Cierro mi casillero, mas al ver quién se encuentra frente a mí siento como si estuviera viendo un fantasma con una motosierra que está a punto de atacarme.

-¡Hola, Brick! –exclama, sonriendo de oreja a oreja.

El mundo me odia. Sí, sí me odia.

-Hola, Summer –murmuro por educación, caminando hacia la maquinita de esas que les echas una moneda y puedes sacar papas tostadas, refrescos y todo eso.

-¿Con qué empiezas?

-Francés –me limito a contestar, sacando unas papitas.

-Yo voy para Español –comenta, sonriendo. Y es entonces cuando escucho el hermoso y glorioso timbre de entrada sonar.

Siento como si hubiese ganado el premio mayor de la lotería y mi auto de la nada se convirtiera en un deportivo rojo recién comprado, mas mi felicidad desaparece cuando...

-¿Te quedas conmigo en el recreo? –pregunta, escondiendo su rostro detrás de su largo flequillo.

-¿¡Qué!?

-Por favor, es que Momoko, Kaoru y Miyako van a ir a audicionar a los clubes a los que se quieren unir y no conozco a nadie más –explica, a mi parecer, algo apenada.

Siendo honesto, nunca he podido resistirme a las caritas de perrito o a las caritas tristes muy tiernas. Jodida ternura. Jodida debilidad. ¡Jodido todo!

-Está bien, supongo.

-¡Gracias! –exclama, sonriendo de oreja a oreja–. Nos vemos en tu casillero.

-Como digas, chica hipster.

-¡Que no soy hipster!


Introduzco en mi casillero el libro y el cuaderno de Francés, y saco el libro de Matemáticas, para luego acomodar mi uniforme de Educación Física a un lado. Cierro el casillero y me topo con una chica de cabello rojizo mirando el suelo. Trae una blusa blanca con el signo de infinito estampado, una blusa de manga larga tejida con un estampado raro por encima, shorts celestes, medias hasta a rodilla y zapatillas deportivas moradas. Además, trae un collar con forma de la mitad de un corazón .

-¿Summer?

Ella asiente con lentitud, aún mirando el piso.

Esto es raro. Ella no venía vestida así en la mañana. Recuerdo que traía una blusa de manga larga con estampado de un búho con lentes, jeans rasgados y botas vaqueras. Y por las 24 horas y unos minutos que llevo de conocerla (Sí, llevo la cuenta de los momentos más tristes de mi vida), sé que ella no es así..

-¿Pasa algo?

Ella levanta con lentitud la mirada, mostrándome unos ojos verdes vidriosos y esa cosa negra que se ponen las mujeres en los ojos corrido por sus mejillas.

-¿¡Qué te pasó!? –cuestiono, observando con detalle su rostro. Sus ojos se llenan de lágrimas y se lanza a abrazarme.

-Ella, ella lo hizo –solloza, limpiándose los mocos en mi camisa. Hago una mueca de disgusto (¿Por qué siento que ya viví esto antes? ... Meh) – L-lo siento.

-No importa, me han llenado de cosas peores –ella me mira, desconcertada–. No quieres saber.

-Okay –susurra. Limpiándose las lágrimas con la manga de su blusa tejida.

-Ahora sí, ¿qué ocurrió? –pregunto, extendiéndole un pañuelo para que se limpie. Ella lo toma y comienza a pasárselo por sus ojos y mejillas. No entiendo cómo sobreviven las mujeres con esa mierda en los ojos.

-I-iba a entrar al aula de Español. Estaba caminando por la zonita verde que hay por ahí y una chica que andaba detrás mío me empujó y me dijo que me quitara del paso y como me caí se burló de mí. Además, me dijo que mi gusto para vestir era horrible y que me veía mejor en el lodo. Entonces tuve que ir a cambiarme mi ropa y como llegué tarde me regañaron y me mandaron un recado y no quiero que mis abuelitos se preocupen por mí...

-¿Cómo era la chica? –cuestiono, dispuesto a asesinar a la maldita perra que le hizo eso a Summer. Y no, no crean que le estoy agarrando cariño, es solo que no me gusta ver cómo los demás son maltratados. Sé lo que se siente que te traten como un basura y no es nada lindo... y ok, tal vez le tengo una pizca de cariño, pero eso no es lo importante ahora.

-Bajita, blanca, pecosa, con el cabello café o rojo y esponjado y con ojos púrpuras. Traía un largo vestido morado que parecía muy caro.

-Shirogane...


-¡Ey! ¡Niña rica! –grito, al observar a la pecosa chica a unos metros de mí. Ella se voltea, mirándome de forma altiva. Junto a ella se encuentran sus mejores amigas (Y los dos únicos seres humanos que soportan su existencia): Liberty y Sidney.

Liberty es una chica alta, mas no tanto como yo. Su sedoso cabello rubio es un poco largo y ondulado/acolochado. Tiene unos enormes ojos azules, que es lo que más llama la atención en su rostro. Es blanca y tiene una sonrisa reluciente.

Sidney es de estatura media. Su cabello ondulado le llega por debajo de los hombros y es color castaño ni muy oscuro ni muy claro. Sus ojos son color café claro, miel, por decirlo así. Es blanca pero para nada pálida y, ¿saben qué?, es la chica con cara de puta que estaba con Butch ayer. Curiosidades de la vida.

-¿Qué quieres?

-¿Por qué molestas a mi amiga? –pregunto, señalando a Summer, con el semblante serio. Ella suelta una estrepitosa carcajada.

-¿Yoooo? Pero si yo nunca haría algo así, Bricky querido.

-No me mientas, Himeko. Ya ella me dijo lo que pasó.

-¿Y qué? ¿Acaso te molesta que tu putita se atraviese en mi camino, idiota?

Abro la boca para contestarle lo que se merece, pero me lleno de sorpresa al notar a Summer dar un paso enfrente de mí. Se ve por completo diferente. Sus ojos se ven más oscuros y su alegre mirada ahora se ve oscura y sombría. Tiene los puños cerrados y puedo notar que su mandíbula está apretada.

-¿Qué fue lo que dijiste? –y es entonces cuando entro en pánico. Su voz se escucha como de ultratumba. Incluso debo admitir que me asustó un poco. Pero solo un poquito.

-Que eres una puta, ¿problemas con eso? –contesta, rodando los ojos.

-Escúchame, enana de mierda, si sabes lo que te conviene. Primero que todo, me vuelves a decir así y puedes estar segura que esas cosas que haces llamar dientes van a terminar en Júpiter. Segundo, vuelves a tratar a Brick así y de nada de valdrá hacerte todas las cirugías plásticas que existan en este mundo, porque dudo que algún cirujano logre reconocer que alguna vez fuiste humano, eso si en verdad eres uno; porque no parece. Tercero, ¿sabes? Me causa gracia ver cómo un taponcillo con la voz que parece que aruñan una pizarra llegue a joderle la vida a alguien que no se ha metido con ella; pero seguro fue que te hicieron muuuucho daño, porque no encuentro otra explicación para que seas lo que eres y serás siempre: una niñita mala, cruel, patética y mentirosa; que tiene tan baja su autoestima que lo compensa humillando a los demás. Y cuarto, te aconsejo que no te molestes en responder, porque me vale un pepino lo que una niñita como tú me pueda decir. Adiós.

Mi mandíbula, literalmente, cae al suelo. ¿En serio acabo de escuchar a Summer decir eso?

Observo a Shirogane y sus seguidoras. Sidney tiene una cara de indignación nivel leyenda. Liberty está tratando de mantenerse tranquila, pero logro notar que está a punto de reventarse de la risa. Y Himeko, bueno, ella está más pálida que un fantasma (Algo así como Butch), con los ojos como platos y la boca abierta.

Maldición, admiro a Summer. Nunca nadie en este instituto de había atrevido a decirle las verdades en la cara a Himeko de esa forma.

La no-hipster se da la vuelta y comienza a caminar en dirección contraria, pero de un momento a otro para de golpe y se voltea.

-Ah, y se me olvidó decírtelo: además de todo eso, eres una puta de mierda.

El "Ohhhhhh" se escucha en todo el lugar y los aplausos no tardan en escucharse. Sonrío de oreja.

Es definitivo, Summer me agrada.

Corro detrás de ella, riéndome de la cara de la niña rica. Summer está serena y sonriendo con burla. Me fijo en sus ojos y puedo notar cómo lentamente cambian de tono hasta ser color limón. Y de un momento a otro, la chica que me hace la vida imposible es la misma de siempre.

-¿Qué fue eso? –pregunto, aún sonriendo. Ella sonríe de medio lado.

-Solo se llama "decir las verdades en la cara".

-¡Summer! –escucho que exclaman a mi derecha. Me fijo para allá y veo a las tres chicas de ayer corriendo hacia nosotros.

-Hola, chicas –saluda la no-hipster, sonriendo.

-¿Es cierto lo de que insultaste a una chica porque te estaba molestando? –cuestiona Momoko, la pelirroja.

-Solo le dije unas verdades.

-¿Quién era? –ahora es Miyako, la rubia, la que formula la pregunta.

-Se llama Himeko Shirogane –respondo. Noto una expresión en las tres de entre terror y repugnancia–. ¿Qué pasa?

-Era compañera de nosotras en la escuela y un par de años en la secundaria –explica Momoko.

-Pobres criaturas.

-Sí, sí, como sea. Dile a esa estúpida que te vuelve a molestar y yo no temo en ir a la cárcel –comenta Kaoru, tronándose los dedos.

-¡Kaoru! –la regaña la de ojos celestes. Los demás reímos.

-Gracias, Kaoru.

Sonrío de lado. Al menos sé que si no estoy yo, hay tres chicas que van a cuidar de Summer... aunque, por lo visto, ella solita puede cuidarse.

-Ey, imbé... Wow– las bocas de Boomer y Butch se abren, observando de arriba a abajo, respectivamente, a Miyako y a Kaoru. Ruedo los ojos.

-Chicas, ellos son mis hermanos, Boomer y Butch –los presento, señalando al rubio y al moreno–. E idiotas, ellas son Momoko, Miyako, Kaoru y Summer –las presento. Logro notar un leve sonrojo en los rubios al mirarse el uno al otro. Mierda, ya el idiota se enamoró de nuevo.

-Hola –susurra.

-H-hola.

-Ey, preciosa, ¿tienes novio? –escucho que Butch le pregunta a la azabache.

-No.

-¿Y no quieres tener? –hace su "extremadamente seductora sonrisa".

-¿Tienes cara? –pregunta Kaoru. Él eleva una ceja.

-Sí.

-¿Y no quieres dejar de tener?

Sonrío, rodando los ojos. Tengo un presentimiento. Uno muy bueno sobre este grupito.


Nota de autora #2: Bueno, como dije anteriormente, el capítulo está inspirado en la canción "Mean" de Taylor Swift, pero esta es como la versión de Artist Vs Poet (Por lo de la puta de mierda. LOL).

Nota de autora #3: Sé que tal vez introduje muchas cosas y me adelanté mucho con este capítulo, pero es que quería más o menos enseñarles los enemigos de la historia, el lado desconocido de Summer (explicaré más sobre eso más adelante), los protagonistas de la historia, etc.

Nota de autora #4: Antes que todo, aclaro que esto es, en cierta forma, un spoiler(que quede claro para que no hayan quejas. Si no lo quieren leer, no lo lean. *fin de la advertencia*). Bueno, lo que importa es que Brick quiere a Summer como amiga. Lo comento porque ya vi la paranoia en los comentarios por Summer y tranquilas, mis hijas, yo jamás dije que lo iba a cambiar en el sentido romántico. Peace & Love. Keep Calm & love the RRBZ. Pero no voy a decir si ella de verdad lo quiere o si él la dejará de querer como amiga. Tampoco voy a hacer tanto spoiler ._. Como sea, gracias por sus reviews y el apoyo.

Nota de autora #5: No sé, pero como que saqué el fua con Himeko. Dedicado con mucho amor a un poco de personitas que me caen como un...

Toylad fuera, ¡Paz!