SANGRE PURAS EN TERRITORIO MUGGLE

Aquí esta el segundo capítulo, hehehe, gracias a los que ya han leído el primero y mil gracias a los que han dejado reviews, voy a llorar :').


2: ¿TÚNICA O ROPA MUGGLE?, PREFIERO A LOS RUBIOS, ¡YO A LAS CHICAS!


A la mañana siguiente los chicos se encontraron fuera de los terrenos de Malfoy Manor, algo disgustados por haber madrugado, ¿¡quién demonios se levantaba a las 10 de la mañana!? Alguien sin elfos domésticos por supuesto.

-¿Nuestros atuendos están bien?- preguntó Blaise- nunca he visto como se visten los muggles

-Ni yo, pero seguro pasamos desapercibidos- respondió Theo seguro de sí

-Entonces vamos, ya saben fuera del Caldero Chorreante, ahí comienza la acción- dijo Draco y todos desaparecieron

-¿Qué hora es?- preguntó Goyle mientras avanzaban entre los muggles

-Las doce- contestó Theo

El grupo comenzó a ver cuánto podía, era un lugar extraño en verdad, aunque parecía interesante. Pansy se sentía incómoda pues las personas que pasaban a su lado los veían raro.

-Creo que no nos vestimos bien- comentó a sus amigos

-¿Por qué lo dices?- dijo Blaise

-No he visto a ningún muggle usar túnica aparte de unas viejas que parecían pingüinos- respondió Pansy

Draco se detuvo a analizar y se dio cuenta de que su amiga tenía razón, muchos muggles que pasaban cerca los observaban y luego decían cosas como: ¿serán parte de una película? ¿Estarán en un grupo teatral? Esos rockeros y sus modas. ¡Ayúdanos Dios, que seguro estos chicos son parte de una secta!

¿Qué rayos era una película? ¿Y que tenían de malo los rockeros? Así se vestían las Brujas de Macbeth, ¿y qué demonios era una secta? ¿Y ese tal Dios para qué iba a meter su narices?

-Creo que tienes razón Pansy- dijo Draco- debemos… comprar ropa muggle- todos pusieron caras de asco, pero no tenían opción.

-¿Y dónde se compra ropa muggle?- preguntó Goyle

-No sé- dijo Draco sin percatarse de que estaban justo en una avenida llena de boutiques

-Preguntémosle a… ¡esos tipos!- Theo señaló a unos jóvenes que bajaban de uno de esos autos muggles más largos y elegantes que todos los demás, Draco recordaba que se llamaba limosna o limonsina.

-Disculpa- dijo Theo a uno de los chicos, este lo evaluó con la mirada.

-¿Se te ofrece algo?-el muggle tenía la voz tan presuntuosa como ellos

-Sí, queremos saber dónde comprar ropa

-¿Ropa dices?- pregunto incrédulo

-Sí, ahora dinos- exigió Theo

-Pero no como los harapos que traen todos- agregó Draco- Si nos vas a decir en donde más vale que sea un lugar con clase

El chico muggle encontró extraños a los chicos, pero sintió simpatía por ellos pues seguro eran de su misma clase.

-No hay problema, ¿ven ese lugar?- señaló una tienda en la esquina de la calle- allí compro mi ropa casi siempre, los dueños tienen gustos exquisitos, solo ofrecen lo más fino por supuesto- añadió altanero- seguro encuentran algo

-Gracias muggle- dijo Theo dejando confundido al chico y a sus acompañantes.

Entraron a la tienda indicada, el piso de mármol negro estaba cubierto estratégicamente de terciopelo rojo, había varios estantes llenos de ropa que se veía fina a simple vista.

-Esto es raro- dijo Goyle acercándose a ver unos maniquíes ataviados con costoso trajes- no usan capa ni túnica

-Algo podemos encontrar- dijo Theo

-¡Sean bienvenidos a nuestra boutique!- una empleada de voz pomposa surgió de la nada

-Donde tenemos todo para las personas con gustos más finos y exquisitos en todo Londres- se unió un empleado con voz afeminada

-Díganos que desean y se los concederemos

-¡Sí! Seremos sus hadas madrinas, ¡Bibidi, bbidi, bu!- el afeminado empleado se acercó peligrosamente a Draco

Los 5 chicos se miraron, esos muggles eran extraños en verdad.

-Nosotros… queremos, ya saben, ropa que no llame tanto la atención- indicó Draco y señaló sus túnicas y capas.

-¡Ay cariño! Tu no necesitas ropa para llamar la atención, si quieres te la quito- dijo el afeminado aquel y luego reía como desquiciado- solo si tú quieres galán

-Ahh… no gracias- dijo Draco asustado

-Los ayudaremos a escoger, pero… ¿cuentan con suficiente efectivo?-preguntó la joven

-Que si tenemos- bufó Blaise mientras cada quien sacaba de sus bolsillos varios manojos de billetes muggle que cambiaron en Gringotts con ayuda de un elfo. Los empleados se miraron eufóricos, arrastraron a los chicos por toda la boutique haciendo comentarios y sugerencias, tomando cuanta ropa podían para liego llevar a los chicos a los probadores y halagarlos como si fueran de la realeza, los chicos sonrían complacidos pues esos empleados les recordaban a sus elfos domésticos.

-¡Gracias por sus compras!- se despidió la joven

-Cariñooo… vuelve cuando quieras- dijo el joven con voz aún más melosa y afeminada a Draco y le hizo un guiño- ¿Ya te dije que me gustan los rubios?

-¿Ya te dije que me gustan las chicas?- contestó Draco entre furioso y asustado

-Eso puede cambiar, pero allá tú que te pierdes de tooodo esto cielo

Draco salió aún más pálido de la tienda, sus amigos reían a carcajadas.

-Le has roto el corazón a ese pobre chico ¿o era chica?- dijo Blaise burlándose de su amigo

Draco prefirió no decir nada, lo que pasó en la tienda fue más traumante que ver a Voldemort en bikini. Lo alivió que ya no llamaban la atención con esos costosos trajes que usaban y Pansy con su fino vestido.

-Ya parecemos muggles, ¿ahora qué?- dijo Blaise

-Ahora comienza la diversión- dijo Theo y sonrió junto con Draco que ya no estaba tan traumado- Claro que si prefieres ir a una romántica cita con tu admirador no tenemos problema

-¡Cállate! Tú no lo viviste, ¡me pellizco una nalga! ¡Mi pobre nalguita!- se lamentaba Draco

-¡Te gustó!- gritó el empleado desde la entrada

-¡Vámonos!- Draco aceleró el paso protegiendo discretamente su retaguardia, nunca volvería a ser el mismo después de tan horrible experiencia.