Una simple marioneta.

Segunda noche.

—de nuevo aquí —dijo Sora mientras miraba a su alrededor.

Espero unos momentos, pensando que probablemente se volvería a encontrar a Roxas. Pronto notó a una persona con el atuendo de la organización 13, pero la capucha no le permitía ver su rostro, por lo que no sabia si realmente era su incorpóreo

—¿quién eres?

Y a pesar de su pregunta, no obtuvo respuesta alguna.

—no eres Roxas, ¿me equivoco?

—...Roxas...

Sora no podía mirarle la cara, pero, por su voz supo que se trataba de una chica, y que muy probablemente estaba triste, al menos eso notó al escucharla.

—¿quién eres?—volvió a preguntar.

—nadie importante.

—¿como puedes decir eso de ti?

—porque es la verdad, yo no soy importante para nadie.

—te aseguró que si.

—¿como puedes saberlo? Tú no me conoces.

—sencillo, todos somos importantes para alguién.

Ella no respondió a eso.

—¿conoces a Roxas? Lo preguntó porque me dio la sensación de que al decir su nombre...lo dijiste con tristeza.

Ella no volvió a responder. Sora decidió pasar a su siguiente pregunta

—¿cuál es tu nombre?

—mi nombre...no importa.

—¿por?

—¿de que sirve saber el nombre de alguien que no existe?

—¿lo dices por ser un incorpóreo?

—incluso un incorpóreo es más que yo, un sincorazón igual.

—¿qué?

—porque soy una existencia vacia, algo sin valor. Una marioneta, eso es lo que soy.

—no pienso llamarte así, dime, ¿como debo llamarte?

—da igual.

—pero...

—aqui no hay nadie aparte de nosotros 2, no importa como me llames, sabré que me lo dices a mi.

Sora se sorprendió al escuchar eso, decir todo eso de una manera tan fría, esa chica debió de haber sufrido mucho para ello.

—Soy Sora, es un placer.

La chica no dijo nada, pero se acercó más a él, lo cual causó que Sora se sintiera un poco incomodó.

—ehhh...¿sucede algo?

Ella se quedo callada, solo, lo miró de arriba a abajo, y después se volvió a alejar un poco.

—nada.

—Tu atuendo ¿eres un miembro de la organización?

—...alguna vez lo fui.

—¿de allí conoces a Roxas?

El silencio se volvió a hacer presente.

—ya veo que no me responderás a nada relacionado con él, ¿verdad?

Sora estaba haciendo más una afirmación para él, que una pregunta para ella, pues ya conocía la respuesta.

—¿nos hemos visto antes?

—no-

—entonces...¿por qué estas en mi...sueño?

—veo que aún no lo entiendes.

—¿disculpa?

—no importa, ya lo descubrirás.

—...¿eh?

—lo único que te diré es que esto es más que un sueño.

—no lo entiendo.

—todo a su tiempo.

Incluso si no podía ver su rostro, Sora podía ver que en la cara de la chica se comenzaba a formar una sonrisa.

—¿que haces aqui? —le pregunto el castaño.

—es una larga historia.

—tenemos tiempo, ¿no?

—no, no mucho.

—¿por qué? ¿como lo sabes?

—Sora soltó un suspiro— al menos dime algo.

—No es tan sencillo. A decir verdad, yo no quería volver a verte, pero él insistió mucho.

—¿volver a verme? Entonces si nos hemos visto antes.

Xion se dio cuenta de su error, acababa de admitir haberlo visto alguna vez.

—y ¿quién es "Él"?

Ella soltó un pequeño suspiró al ver que Sora no insistió con lo primero.

—no te preocupes, ya lo verás a él también.

—sabes, me confundes aún más.

—ella soltó una pequeña risa—da igual. La razón de que estes aqui,es por que yo te debo contar algo de mi, pero la verdad...no quiero, no aún, aunque si te diré, gracias.

—¿eh? Pero yo no...

—mi tiempo se acaba, ya nos volveremos a ver.

Dicho esto, el lugar se iluminó por completo, obligando a Sora a cubrirse la vista.

Después de eso, Sora despertó. Al hacerlo, se giró en su cama, cayó, y se dio un leve golpe.

—soltó un pequeño quejido —genial—dijo molesto.

Volteando a ver por su ventana, vio que el sol ya había salido.

—¿quién era ella?...y ¿por qué me siento triste?