¡Buenas! Pido disculpas por haber tardado tanto, estaba de finales. Ahora que ya terminé de rendir tb me puse a editar el capítulo para que quedara bien.. Espero que les guste
Aviso Legal: Haikyuu y los personajes son propiedad de Furudate-sensei.
Título: La flor de la Luna
Capítulo 2: El deseo de Hitoka.
La figura de Tsukishima debajo del umbral se sostenía imponente, fuerte y regio. Llevaba una remera blanca que se balanceaba suavemente al son del viento de la misma manera que su pelo lo hacía, como si bailasen para ella. Sujetaba con una de sus manos la manija de la puerta mientras que con el brazo contrario sostenía su pelota contra su cuerpo. Yachi lo observó con una mezcla de emoción y desconcierto, un tanto feliz, ilusionada pero con mucha confusión; como si se tratase de las dos caras de una moneda.
Antes de que ella pudiera reaccionar y alegar nada, él empezó a hablar:
- ¿Qué te trae por aquí, Yachi-san? —preguntó con una sonrisa sarcástica que más que amabilidad denotaba un tanto su disgusto por la intromisión.
Hitoka volvió a situarse en su realidad al escuchar la pregunta, se le erizó la piel de una manera tan estremecedora que se llevó los brazos abrazándose de manera automática. Bajó la cabeza sonrojada después de descubrirse tan feliz (y confundida) por encontrarlo, un tanto avergonzada de sus pensamientos. Hubo un momento de silencio hasta que Kei carraspeó con fuerza obligándola a levantar la mirada de nuevo.
- Yo… solo —titubeó por unos instantes y aún indecisa continuó: —Yo… pasé y vi que estaba abierto… pasé y… —arrastraba las palabras con torpeza mientras movía las manos nerviosamente en todas las direcciones sin siquiera pensar en algo creíble para decir y una vez vencida lanzó un suspiro bien hondo como si se tratara de un ritual habitual suyo para deshacerse de los males.
Tsuskishima, una vez que escuchó el suspiro de la chica, comprendió que ella efectivamente había estado allí buscándole y que no se le ocurría siquiera una mentira mal fingida para simular sus actos. Sin saber como sentirse ante ello solo se limitó a recostarse por el marco de la puerta y sin pensar cambiaba la pelota de una mano a otra como si se tratara de un pequeño juego. Yachi observó aquel juego con gracia mientras sus mejillas volvían a su color natural, tranquilizándose por un momento.
- ¿Estabas practicando solo, Tsukishima-kun? —El rubio dejó quieta la pelota en una mano de repente, Yachi se angustió al ver el cambio de actitud, pero sin ponerse nerviosa ya.
- Sí —respondió tajante mirando el balón en vez de mirarla a ella— ¿Y qué con eso? —agregó después desafiante. Yachi poco a poco empezó a incomodarse al ver como su compañero le respondía cada vez con más rudeza.
- ¡Yo...! —vociferó con fuerza, Tsukishima abrió los ojos como platos recomponiéndose con una sonrisa de lado en seguida, ella continuó a pesar de saber que más tarde probablemente lo lamentaría— Si quieres puedo ayudarte así como suelo ayudar a Hinata y Kageyama-kun. ¡Esta mañana te lo dije!
- No quiero —respondió el rubio sin siquiera pensarlo. Empezó a caminar adentrándose al gimnasio dejando a Yachi atrás, quien para sorpresa suya (y de la misma Hitoka) empezó a seguirlo hasta el fondo de la cancha. Una vez quietos observó a un costado un banco con las cosas de Kei, del otro lado de la cancha vio seis botellas ubicadas, algunas caídas y otras paradas Al azar—¿Quieres dejar de seguirme, acosadora?
Yachi se acaloró en un instante, dio un salto de la impresión y sintió hasta sus orejas teñirse en un rojo intenso en un segundo. El rubio ladeó la cabeza lanzándole, con esos ojos dorados, una mirada jocosa con una sonrisa de lado del mismo aspecto, un tanto siniestro a los ojos de la chica.
- Yo… no… —quiso decir tapándose la cara tratando de ocultar su rubor.
- Ve a ayudarlos a ellos —le interrumpió Tsukishima de golpe con una mirada filosa, se dio la vuelta y picó su pelota—. Yo estoy bien aquí solo, no quiero tu ayuda.
- ¡Pero yo quiero ayudarte! —respondió Yachi con el tono más alto del que quiso. Kei la miró impasible por un momento haciendo que ella se retractara por un momento, pero al segundo volvió a replicar con el tono más bajo, como si fuera una niña pequeña susurrando un deseo desinteresado: —Yo quiero ayudarte.
Se produjo por un instante una batalla con las miradas: Ambos la sostenían, pero Yachi lo hacía con más intensidad, totalmente segura, todavía conservaba cierto rubor que solo acentuaba su mirada; Tsukishima, en cambio, iba vacilando a medida pasaban los segundos, como si fuera incapaz de sostener la mirada por más tiempo.
Ella no era despistada ni tonta: Era totalmente consciente de que la mirada de Tsukishima se iba apagando poco a poco y también observaba como pese a todo seguía con la pelea. Sin embargo, ella también dudaba, y aunque no sabía a ciencia cierta si era totalmente evidente o no su duda, seguía con ello. "Claro que Tsukishima-kun no es tonto, también debe darse cuenta de que estoy dudando" pensaba e un instante. Mientras seguía pensando escuchó un sonoro chasquido que le distrajo: Era él quien había bajado la cabeza.
Sin embargo, ella no se sentía victoriosa del todo. Tsukishima se encontraba mirando el piso frustrado.
- ¿Qué es lo que te hace querer eso? —preguntó el rubio al fin rompiendo el triunfal silencio de Hitoka —. He dicho que no necesito tu ayuda pero aún así insistes. ¿Por qué de repente quieres molestarme?
Yachi suspiró exaltada.
- Yo no quiero molestarte —respondió con un ligero temblor en sus labios, aún así sonrió con las pocas ganas que le quedaron. Iba a acercarse a él pero se detuvo a pensar en un momento. Se quedó en silencio: su mente también lo traicionaba en ese momento; pensó luego "¿Por qué estoy haciendo todo esto?" Intranquila no obtuvo respuesta a ninguna pregunta.
- Entonces sigue entrenando con el rey y el enano como siempre.
- Yo... Solo quería ayudarte —susurró mirando el piso. Hitoka levantó la cabeza y le dedicó una sonrisa triste. Mecánicamente se inclinó sobre su cadera en un gesto de reverencia un tanto prolongado: —Perdona por las molestias, Tsukishima-kun
Se repuso y caminó presurosa hasta la puerta como pudo. Se sentía totalmente vencida y vacía (aunque no se entendía tanto ni siquiera quiso pensar más), sentía que sus pasos eran pesados y temblorosos; en sus adentros sentía una opresión bastante incómoda en el pecho que en el momento atribuyó al sentimiento de culpa. Repetía una y otra vez en su mente "¿Por qué de repente quieres molestarme?" y hasta pensó que iría a lagrimear si no se contenía.
Tsukishima suspiró profundamente, un suspiro que Yachi había escuchado pero pese a aquel llamado no se detuvo.
- Está bien, vamos a practicar.
Yachi se quedó debajo del umbral y levantó la cabeza mirando hacia la nada sorprendida, dio una media vuelta para mirar a Tsukishima –quien aún tenía cara desganada- y este levantó los hombros con un gesto de resignación con un esbozo de sonrisa que más bien parecía una mueca. Él caminó luego hacia una de las bancas, tomó una toalla y una botella de ella, se puso la mochila y caminó hacia donde estaba Yachi quien observó todo sin decir una palabra, es más, sin entender nada aún.
- Empezando por hoy cierra el gimnasio por mí —le dijo con una sonrisa sarcástica mientras levantaba la mano. Yachi se ruborizó al ver su mano y justo cuando estaba por tocarlo Tsukishima sonrió—. Aquí está la llave para que lo cierres. Lo llevas a la sala de maestros por favor.
- ¿Es en serio? —preguntó Yachi ruborizada mientras Tsukishima ya no ocultaba su risa.
- ¿No es que tanto querías ayudarme? —Él agarró la mano de Hitoka y puso las llaves en su mano e hizo que cerrara el puño para que no dejara caer las llaves—. ¡Nos vemos mañana, Yachi-san!
Y diciendo esto, el rubio pasó por el umbral y se alejó de a poco del gimnasio mientras se llevaba a la boca varias veces la botella. Yachi se quedó mirándolo hasta que su figura se desvaneció. Bajo luego la mirada, observó la mano que sostenía la llave, sentía como si tuviera aún la calidez del chico con gafas y se llevó la otra mano encima de manera refleja con una sonrisa relajada en el rostro..
Quiero disculparme por hacerlo tan corto, encima tardé mucho, lo siento :'(
Y me disculpo si hay errores, actualmente estoy sin computadora y edité esto con el celular, prometo arreglarlo cuando pueda.
Si les gustó espero sus comentarios n.n Gracias por sus RR para el cap pasado, estuve tan feliz al leerlos 😍
