CAPITULO 2
Narra Camila
Desperté por un aire helado colado en mis sábanas y después de dar mil vueltas en la cama supe que no volvería a dormir por más que intentará.
Busque mi teléfono y observe la hora, son las cinco de la madrugada, tengo tres horas antes de ir el instituto.
Me incorporé en la oscuridad para ir al baño, necesito ir, realice mi rutina y regrese torpemente tropezando con algo y caí al suelo.
"Ay" Emiti un grito ahogado, por la hora no puedo gritar más fuerte.
Me incorporó sobandome la cadera y observo con la poca luz que el bulto que me hizo caer son mis maletas. Papá tuvo que haberlas subido.
Aun sigo frotando mi espalda baja y creo saber como pasar el tiempo.
Tomé mis maletas y las lleve hasta mi armario para colocar toda la ropa en los cajones, luego limpie mi cuarto, tendí la cama y sin darme cuenta ya había pasado una hora y más. Por lo que decidí bañarme de nuevo.
Salí del baño y comencé a escoger que me pondría hoy, no soy una chica que le da mucha vueltas a que usar, asi que termine eligiendo algo simple, me puse un jean negro ajustados, una blusa blanca algo formal y unos, zapatos cerrados y ya estoy casi lista.
Toc toc...tocaron a mi puerta
-Camila hija, estas despierta?-. Interrogó al instante mi mamá.
-Sí, casi termino de vestirme-. Respondí embelleciéndome un poco. No soy muy amante al maquillaje pero un poco no me sentaría mal.
-Cuando termines baja a desayunar-. Indico -Tu papá y yo te tenemos una sorpresa-. Agrego.
-Ok, enseguida bajo-. Respondi sin preguntarme que sera.
Termine y agarré mis cosas "-Completamente lista-' exclame antes de salir de mi habitación en dirección a la cocina.
Baje las escaleras sin prisa, ni siquiera porque me tienen una sorpresa.
Ingreso a la cocina y la sorpresa es que no hay nadie. Donde están todos? Me pregunto mientras vierto en mi vaso jugo de una jarra que encontré en el mesón. Cogi un par de panqueques y comencé a desayunar olvidando el resto.
"Camila" escuche como susurro, trate de prestar más atención, "Camila" la voz de mi mama "estamos fuera ven por favor" aumento. No sé de qué va esto pero salí y observe a mi madre esperándome en la entrada.
-Buen día-. Salude -Mamá que sucede?-. Interrogue ahora si, abrumada.
-Buen día hija, te tenemos un regalo-. Respondió contenta, su alegría me tranquiliza en parte.
-Para eso tenemos que salir de casa-. Interrogue mientras me guía hacia la acera.
Me que con la boca abierta, no lo podía creer cuando lo vi un hermoso convertible azul, parqueado frente de mi casa y a lado de él está mi padre.
-Buen día Hija-. Hablo papá lanzando unas llaves.
-¿Es para mí?-. Pregunte perpleja, ellos solo asintieron -En verdad gracias-. Es increíble que me estén regalando un auto -Pero, no es que no me gusten, recuerdan el auto de mi tío, el volante no es lo mío-. Recuerdo cuando choche el carro de mi tío, me estaba enseñando a conducir, y pues quedo destrozado, yo solo salí con unos arañazos pero él pobre tio llevo la peor parte aunque no grave.
-Camila eso ya pasó...-
-Creo que fue hace dos meses, miren lo están lindo que no merece ser estrellado-. Interferí a papá.
-Sofí entra más temprano que tu mamá la va a dejar, sabes que a veces salgo de la cuidad-. Intente interrumpir en vano, el me mando a callar -No te estamos pidiendo que aprendas a conducir, es necesario que lo hagas-.
-Está bien-. No tengo argumento para luchar, buscaré una solución pero primero -Gracias es una gran sorpresa-. Dije no quiero que pienses que no aprecio su obsequio -Solo denme dos semanas para buscar alguien que me enseñe o por lo menos alguien que quiera morir conmigo al volante-. Dije en forma de sarcasmo.
-No exageres hija y tienes hasta que ingrese Sofía a la escuela-. Respondió riendo de mi comentario -Camila necesitas concentrarte nada más y cualquiera de los dos te podemos ir a dejar hasta entonces-. Propuso él.
-Ok, uno de los dos me podría llevar hoy al instituto, no me levante temprano para llegar tarde-. Hable preocupada son casi las 7:30.
Entró recojo mis cosas y salgo para subir al auto de mamá que es la que me va a llevar.
Me mantuve en silencio en el camino, solo disfrute de la vista, preguntándome repetidamente qué chica no estaría feliz con un auto así, sólo obteniendo de repuesta, sólo tu.
Suspire al llegar, me baje y me despedí de mi madre. Ella sólo grito "Que tenga un buen dia" antes de irse.
Suspire muy pesada y me dirijo hacia la entrada -MILA!-. Chilló una voz conocida, al voltear vi a mi mejor amiga de hecho mi única amiga aquí en Miami.
-DINAH!-. Grite, ella llego y unos pusimos a saltar como niñas, creo que era algo cómico, al menos eso se puedo leer en las miradas de alrededor.
-Oh mi dios! Wooow! Que cambio, estas preciosa ¿Cuando volviste?-. Pregunto entusiasta.
-Gracias, tú no te quedas atrás y además más alta-. TENGO complejo con mi estatura -Llegue ayer por la tarde mis padres pasaron a recogerme-. Respondí, a Dinah Jane Hansen ella es mi amiga de la vida, aunque no le supe explicar porque desaparecí y pues ahora eso es lo de menos, creo.
-No sabes cuánto te extrañe- dijo desviando la mirada hacia un par de chicas -Ven te voy a presentar a las chicas-. Exclamo arrastrándome de la mano.
Presentarte? Chicas? Amigas? Soy buena pasando desapercibida, siendo invisible, bueno creo que lo era, aunque en México deje un montón de amigos pero allá las cosas fueron más fáciles.
Tranquila no volveremos a opacarnos, actualmente cuento con mi autoestima muy arriba.
-Te van encantar-. Fue lo último que dijo Dinah acercándonos a ellas -Hola chicas-. Las dos le contestaron un hola de vuelta. -Niñas quiero que conozcan una buena amiga que acá de regresar de México-. Anuncio empujándome-. Les presento a Camila Cabello-.
-Mucho gusto-. Dijo una chica bajita -Mi nombre es Allyson Brooke Hernández puedes decirme Ally-. Añadió con una sonrisa sincera.
-Hola yo soy Normani Kordei Hamilton, llámame Normani o como te parezca-. Hablo agitando mi mano.
Yo les sonrio, no me siento extraña, de hecho el instante que hable con las chicas me parecieron realmente agradables, incluso me sentí muy a gusto con ellas.
Faltaban minutos para ingresar hasta que la bocina de un auto nos obligó a desviar la mirada para observar un hermoso coche entrar, al igual que nosotras todos a mi alrededor miran y no solo al coche, si no a la chica que viene dentro.
-Arrodillémonos ante la llegada la reina de la escuela-. Dijo en forma de burla Ally
-Lauren es la reina-.
-Conoces a Lauren Jauregui?-. Interrogaron al instante todas, ellas clavaron una mirada realmente pesada en mí.
Narra Lauren
Casi no llego, me dormí muy tarde anoche y hoy me costo despertar. El tema de mi madre dio vuelta por un rato más en mi mente pero ahora mismo lo puedo ignorar.
Estacione mi bello auto justo cuando toco el timbre de entrada.
-Jáuregui llegando a tiempo-. Dijo Natalia Álvarez.
-Siempre llego a tiempo-. Me defendí, en la escuela trato cumplir, en puntualidad en llegada y entregando a tiempo todo tipo de trabajo como mi padre hubiese querido, aunque en comportamiento dejo mucho que decir.
-Hola bonita discúlpanos por lo de ayer-. Abogo clemencia Zoey Sage.
-Creí que no tendrían el cinismo de hablarme hoy-. Dije en un tono irónico
-Ayy! No seas dramática Lauren-. Dijo Nat.
Negue caminando en trayecto a donde el director nos daría las explicaciones de la entrada acompañada de ambas y sólo en silencio.
Mientras recorremos el campus, veo como Zoey le tomaba la mano a Natalia mientras juegan con las miradas, acá esta la razón de por qué si creo en el amor, verlas me hace desear tener una relación así como ellas, se conocen hace mucho y aun se siguen mirando de la misma forma cuando las conocí, con tanta ternura que a veces me place salir corriendo.
La forma en que Nat pierde la seguridad cuando Zoey le mira, he visto llorar a Zoey por algún problema o mal entendido entre ellas.
Tomé con Natalia hasta perdernos en la única vez que terminaron, pero no pudieron estar mucho tiempo separadas con esto me refiero a un solo día, han superado todo, lo han hecho porque han estado juntas.
-Lauren ¿estas bien?-. Pregunto Zoey y yo asentí por inercia, al parecer he estado en automático -Te estoy llamando y no me haces caso. Hay que ir a ver nuestros horarios-. Explico ella.
-Parece que Verónica no aparecerá- Hable dudosa y cambiando de tema -Me pregunto con quien se estará revolcando la promiscua de mi mejor amiga-. Exclame.
-No, esa no es la pregunta-. Hablo Nat
-¿Con cuál de estas chicas te quieres a costar tú?-. Agrego sarcásticamente Zoey.
Este comentario me trajo a la realidad, no había apreciado las nuevas caras de la preparatoria por culpa de estar pensando en boberías, tampoco había notado el montón de chicos que me sonreían.
-Aún no he puesto la mira pero una vez que encuentre...-. Esta punto de terminar mi comentario pero alguien cubrió mi boca con la suya.
-Que haces?-. Interrogue mientras alejo a Alexa.
-Pues beso a mi novia-. Dijo acercándose a mi otra vez y volví a alejarla.
A Alexa Ferrer siempre le guste pero a mi ella no, en las vacaciones fue a mi casa prácticamente a rogarme que estemos juntas y me entretuve con ella todo ese tiempo.
-Oye, te dije que lo nuestro era un ligue y nada más una cosa de momento-. Hablé fríamente.
-Pero... -. Intento interrumpir y le hice callar.
-No Alexa en mis pasatiempos no hay peros y yo no soy la novia, ni de nadie, parece que te había dejado bien claro que era la última vez que nos veíamos en tu casa-. Ella en lo único que es buena es en la cama, note que sus ojos se empañaron -No llores, tú fuiste la que suplico estar conmigo supéralo y pasa a la lista-. Salió corriendo empapada en lágrimas.
-¡Dios Lauren! Como puedes decir esas cosas-. Dijo una abrumada y negando Nat.
-No tengo la culpa que se ilusionen, yo soy muy clara al inicio-. Exclame haciéndome la víctima.
-Las lágrimas que haces derramar, algún día vas a derramarlas tú-. Manifestó Nat tomándole la mano a su novia, las dos me diero una mira desaprovadora mientras se pierden en los pasillos.
No sé qué quiso decir con eso, y tampoco interesa, para mi es mejor centrarme en mis clases.
Venir a la preparatoria es aburrido, es lunes debía faltar pero no tenía una idea mejor para mantener mi mente ocupada.
'falta una clase' pense queriendo darme ánimo mientras camino por el pasillo.
En mi trayectoria hasta el último salón de hoy, choque con una niña linda, me interesó por lo que casualmente le pregunte su nombre aunque saberlo es lo de menos.
No disimule nada mi interés en ella, lo único malo es que habla y habla por lo que no le presto atención a lo que dice, si no fuera linda ya me hubiese ido, sin embargo al poco tiempo termino aburriéndome así que inventé una excusa que resulta ser verdad. Voy a llegar tarde a clase.
Corrí lo más que pude y entre al salón como si nada, sin pedir permiso.
-Señorita Jauregui le dejare escuchar mi clase solo por esta vez pero al terminar, ira a la oficina del director y gracias a usted todos harán un trabajo para la siguiente clase-. Dijo tajante la maestra.
-Oh enserio, gracias hoy no he podido hablar con el director, me apetecía saludarle-. Exclame atrevida.
En la batalla de miradas, yo gane y no le quedo más que continuar con su clase.
La maestra nos explicó el trabajo y se desquito al mandarnos a la biblioteca del instituto -Quiero la biografía completa de estos autores-. Decía y yo me cuestionaba porque me toco la clase de literatura con la única profesora que me detesta.
La hora termino pero me tomo un descanso en mi asiento y solo observo como todos salen del aula.
La última fue una niña muy atractiva "QUE CUERPO! exclame en mi mente, creo que era la que estaba sentada en la esquina.
No sé porque razón me pare para ir ese asiento pero para mi buena fortuna había un celular en el suelo. Sera de ella?
-Jauregui que espera o se le olvido que tiene que pasar por la oficina del director-. Dios que susto! En verdad me asustó la profe.
-No se preocupe, ya voy-. Dije segura.
Guarde el movil y salí rumbo a la dirección que no esta tan lejos.
Cuando llegue tome aire, lo solté y entre.
-Buenas tardes Director-.
-Tan rápido Lauren, en mi oficina-. Dijo queriendo sonar sorprendido, el director es,... era amigo de papá.
Aqui vamo de nuevo. El comenzó la platica y yo solo me dediqué a escuchar, podría obtener otro castigo si protesto.
El dice cosas de empeño, potencial y yo paso el peor rato de mi vida. "TONTA PROFESORA" grite en mi mente.
Bostezo. Creo que me dormiré aquí con el sueño que tengo es lo más probable.
Resisto en hablar cualquier tonteria que me conseda mas tiempo aqui pero estoy segura que su discurso recien esta comenzando y yo ya quiero irme. Que hago para salir?, a ya se.. Pensé rápido hasta que paso una idea por mi cabeza
-Le prometo que no volverá pasar-. Interrumpí -Tratare de comportarme-. Hable firme llevo demasiado tiempo aquí, es necesario salir.
-Lauren escucho eso todos los años, mantienes buena todas y eso es admirable pero con tus suspensiones, llamado de atención, perdí la cuenta de cuantas veces viniste a este despacho el año pasado, eres lista, virtuosa, te conozco, no eres la persona que está sentada aquí has dejado de cantar-.
-Usted es... Fue amigo de mi padre, pero lo que yo sea o deje de ser solo me corresponde a mí, y si me disculpa tengo una tarea que hacer-. Interferir estresada.
-Soy amigo de tu padre y siempre lo seré, lo que le paso a Michael, no fue culpa tuya, ni de tu mamá, ni de nadie, no dejes que eso afecte tu vida. Él no lo hubiese querido-
-Él ya no está-. Dije disponiendo salir por fin -Puedo retirarme?-. Pregunte por algun motivo por aquí diga que no, voy a irme pero para mi suerte, asintió.
Esa charla fue estresante y encima tengo que ir a la librería. Maldije una vez a la maestra, incluso a la chica del pasillo por desperdiciar mi tiempo con su larga plática.
Volvia caminar por el campus hasta la biblioteca. Ingrese y observe las hileras inmensas del lugar y el enorme salón.
"Bueno a buscar" hable sola y mire al lugar que se supone que debe estar la chica que atiende aquí. No hay nadie más?
Ignore eso y solo camine. Esta biblioteca es realmente grande, hay millones de libros aquí, separadas en diferentes sección y la que necesito es la última.
Tengo un malhumor y mucha hambre, en la mañana no desayune y en la escuela he comido muy poco pero si me voy ahora no terminaría a tiempo. Maldije por tercera vez a la maestra y derrotada me enfoque en terminar el trabajo.
Me falta un escritor más y termino, me aliento luego de un tiempo. Continuo y después de escribir un rato más, culmine la tarea pero aún tengo que dejar lo libros que cogí en su sitio. Al levantarme se me nublo todo, me desvanecí aunque intente agarrarme, no pude.
Narra Camila
Salvada por el timbre o eso creí. Trate de esquivar las preguntas de las chicas, quienes no querían soltar el tema, si conozco a Lauren!, no me quedo otra que escabuirme para evitar más presión.
Caminando por los pasillos me encontré con una escena bastante deprimente, escuche perfectamente todo lo que le decía Lauren a esa chica, como la trato. La pobre no le quedo más que salir corriendo avergonzada.
Lauren sigue siendo Lauren por lo que no quiero ni cruzármele, ni hablar, ni nada con esa chica. Ser invisible en frente de ella, es la mejor opción que puedo tomar.
Después de presenciar tal acto bochornoso las clases pasaron volando, ya solo me falta una por lo que dirijo hasta la última aula.
Ingrese al salón escogiendo el asiento esquinero. Donde nadie me pueda notar.
Segundo despues la maestra ingreso y comenzó la clase, hasta que fue interrumpida por alguien y ese alguien, es Lauren, que entro sin permiso solo cogió un asiento y se sentó.
Suspiró muy fuerte y... "Gracias a usted todos harán un trabajo para la siguiente clase" dijo la profesora llamando mi atención suspire decepcionada.
Espera! reaccione! Hoy tuve clase con Lauren, lo que significa que mañana también, evitarla va ser técnicamente imposible. Pase la peor hora del día, que esperaba, en verdad creia que no me cruzaria con ella, estamos en el mismo año.
Cuando sonó la campana salí corriendo, no hui, solo voy a la librería por el trabajo que dejo la maestra.
Lauren logro molestar a la maestra, a tal grado que ella dicto muchos nombre y la tarea era interminable pero gracias a que Dinah me ayudo, pude terminar más temprano.
Luego mi amiga se ofreció llevarme a casa y como no tengo transporte, no me rehuse.
Por todo el camino me conto que conoció un chico "Siope" creo que así me dijo que se llama. Actualmente es su novio, comento que mañana me lo presentaría y con tanta conversadera se me hizo corto el viaje.
Al parquear en frente de mi casa le dije un -Hasta mañana-. Y baje.
Sere positiva y dire que para ser mi primer día en Miami no estuvo mal.
-Llegue!-. Grite entrando a mi casa. Nadie respondió y como muero de sed me dirigí a la cocina para tomar agua pero antes de poder abrir el refrigerador mire una nota.
" Camila
Sofí y yo fuimos a pasear. Te estuvimos esperando para ir contigo pero no llegabas. Te llame y tampoco respondiste, creí que estarías con alguna amiga. Por favor llámame cuando leas esta nota, tu padre hoy regresa muy tarde.
Mamá"
Es mama, me estuvo llamando. Y mi celular?
Le avise rápido a mi madre que había llegado por el teléfono de la casa y volví a peguntarme por mi móvil, porque por lo general siempre paso pegado a mi teléfono no sé por qué el día de hoy no le he dado importancia.
Busque, revolví, creo que hasta descosí el bolso que lleve hoy y no encontré mi móvil. "No puede ser", exclame frustrada. Pense rapido y marque mi numero pero nadie atendió. Donde lo pude haber metido?
Intente recordar todo lo que hice en todo el día y lo más razonable era que se me olvido en la biblioteca, si ahí tiene que estar.
Sin meditar cogí las llaves del auto que me regalaron en la mañana y salí disparada al colegio.
Al estacionarme supe una cosa, no sufro del corazón o si no ya estaría muerta con tantos susto que tuve en el camino.
Camine apresuradamente hasta la biblioteca. Ingrese sin ver a nadie, solo fui al lugar donde trabaje y debo decir que tengo una mala fortuna por la persona que encontré aquí.
-¿Porque esto me pasa a mí?-. Exclame, Mirando a Lauren tirada en el suelo.
