Holaaaa! Chicas(os) que leen esto... como sabran los review alimentan el alma de un escritor o pseudo escritora en este caso, adoro cada vez que dejan alguno en mis fics y como mencione en el primer cap, entre mas alimento al alma de esta pseudo escritora, mas caps (al menos mas rapido la publicacion por la inspiracion lmfao)

Caps: 2/13

Advertencias: Gender Fluid o Genero Fluido(algo del tema) inclinación homosexual, bisexual y heterosexual. -todo el fic.

Tsuna(17) Mukuro(18)

Psdt. Mukuro is sexy as hell!

KHR no me pertenece... pero las ideas de este fic lol~


Cap.2: Detalles

La incredulidad de los presentes prácticamente era palpable.

Ken fue el primero en romper el silencio.

-¿Qué mierda, Vongola? –El rubio podía aceptar que el futuro Capo era diferente a todos los otros mafiosos que hubiese conocido, incluso podía decir sin temor a equivocarse a que su comida era orgásmica y le caía bien a todos los de Kokuyo Land, pero había líneas que simplemente no se cruzaban.

Tsuna simplemente se encogió de hombros sin responder mientras rebuscaba en el neceser que había traído consigo.

-Boss, no creo que.. Mukuro-sama aprecie esa clase de cosas. –La voz de Chrome era suave pero aun así bastante audible.

Chizuka simplemente se quedó esperando por la ordenes de Mukuro quien seguía mirando al castaño con cierta diversión. No señal de fuego, no ataque. Era matemática simple.

Tsuna alzo dos frasquillos de dos diferentes colores.

-¿Cuál te gusta más, Mukuro? –El castaño miro pensativamente antes de mover cada uno de los colores en dirección del ilusionista. –¿'My vampire is a buff' o 'You are such a Budapest'?

Ken, Chizuka y Chrome miraron incrédulos como el futuro Capo balanceaba ambos frasquillos de esmalte para luego voltear a ver la reacción de su líder. Los adolescentes habían esperado ver burla, molestia, fastidio o tan siquiera incredulidad, pero lo que vieron los dejo casi catatónico. ¡Mukuro-sama se lo estaba considerando!

Mukuro apoyo su rostro en su mano.

-Oya~ ¿Esos no son piel y lila?

Tsuna miro con horror al ilusionista antes de apuntarle con un dedo tembloroso.

-¡Sacrilegio! ¡Si Haru-chan te escuchase te condenaría tres horas con la historia de la manicure! ¡O peor, nos condenara a los dos a esa tortura!

La diversión bailo en los ojos heterocromaticos.

-Kufufufu por lo visto ya te paso, Tsunayoshi-kun.

-Por supuesto. –Tsuna se juró sí mismo no hablar de esmaltes cerca de la morena, era peor que aprender italiano a manos de Reborn. –Haru-chan fue despiadada, aun no sé porque necesito saber la diferencia entre Essie ballet slippers vs Opi bubble bath ¡Ambos son lo mismo!

-Kufufuf~ ¿Sabes tan siquiera como hacerlo, Tsunayoshi-kun?

Tsuna asintió varias veces.

-Aprendí el año pasado cuando Kyoko-chan le regalo un juego de esmaltes a I-pin. –Tsuna aun recordaba vívidamente como la pequeña I-pin fracasaba cada que quería pintarse la mano izquierda. Pedir ayuda a Haru-chan fue la mejor y la peor decisión que pudo haber tomado alguna vez, aun tenia pesadillas.

Tsuna se estremeció para diversión del heterocromatico.

-Bien, pero que sea con el lila que tiene ahí. –Mukuro ignoro campantemente la corrección con el nombre del esmalte.

Tsuna se acercó al sofá del ilusionista refunfuñando.

Ken salió de su shock. ¿Debía ser una broma, cierto?

-¿Va a dejar que el Vongola le pinte las uñas, Mukuro-sama?

Chizuka y Chrome miraron con algo de duda al peli índigo pero no comentaron nada.

Mukuro se empezó a desabrochar los guantes.

-Se acabaron los víveres, vayan a traer algunos. ¿Hiciste la lista, Nagi?

-Si, Mukuro-sama.

El ilusionista asintió despidiéndoles un gesto de su mano.


Mukuro observo el trabajo del futuro Capo quien por cómo se veía no había mentido, había dado forma a sus uñas y pintado con parsimonia, además el color se veía limpio y sin burbujas o grumos. Tsuna termino de aplicar la primera capa del esmalte, cada mano del ilusionista descansaba en una rodilla del castaño.

El ilusionista vio sus manos, dedos largos y finos, pero de apariencia masculina.

-¿Sucede algo, Mukuro-chan?

La ilusionista siguió viendo sus manos antes de dejar desvanecer su ilusión. Sus manos se volvieron al instante más pequeñas, si bien los dedos seguían siendo largos y finos ahora sí se veían femeninos.

Tsuna no se apartó cuando Mukuro dejo caer el todo el peso de su mirada, aunque la cercanía era demasiado para estar comodo, podía sentir el rubor haciéndose presente en su rostro.

-¿Por qué el repentino interés en pintarme las uñas o es que tienes alguna clase de fetiche, Tsunayoshi-kun?

-¡¿Eh?! ¡No..o! –El castaño podía sentir sus mejillas sonrojarse profundamente. –B..bueno, la última vez que estuviste en mi casa estabas viendo la revista de esmaltes que las chicas habían dejado.

-Kufufufu~ ¿solo eso? –Mukuro recordaba haber cogido la revista, pero no era como si hubiese manifestado mucho interés.

El castaño negó con una sonrisa.

-Te lo dije antes, a Mukuro-chan le gustan más cosas de las que ella misma cree.

La ilusionista enarco una ceja con una sonrisa ladeada en el rostro.

-¿Y tú crees saber que me gusta y que no?

Tsuna sonrió cálidamente en dirección a la heterocromatica.

-Sigo aprendiendo, Mukuro-chan.

La nombrada se alejó del menor para que este siguiese con su trabajo.

Mukuro observo cada detalle del rostro concentrado de Tsunayoshi-kun mientras este pasaba la segunda capa de esmalte, la precisión con la que lo hacía decía bastante de la práctica que debía tener. ¿A quien más aparte de ella le habría hecho la manicura?

La ilusionista parpadeo un par de veces y se burló mentalmente de sus propios pensamientos, los celos nunca fueron lo suyo.

Tsuna termino de dar la segunda capa más una de top coat. Esperaba que a Mukuro-chan le gustase.

El castaño tapo el pequeño frasco de esmalte con firmeza o de lo contrario se secaría. Ugh. Haru-chan sí que se había encargado de meterle la información en su cerebro con una precisión que daría envidia al mismo Reborn.

-Tsunayoshi-kun.

El nombrado levanto el rostro y fue atacado. Los labios no se movieron, fue un beso sutil en el que la ilusionista no dejo de ver ni un segundo los grandes ojos caramelo. La ilusionista lamio con la punta de la lengua una parte del labio inferior antes de alejarse. Mukuro sonrió satisfecha al ver el fuerte sonrojo del castaño cuando se separó de este. El futuro Capo estaba tan rojo como una remolacha y parecía no poder articular ninguna palabra coherente, incluso había dejado caer la botellita de esmalte.

Mukuro reviso sus manos aun con una sonrisa en el rostro.

-Oya~ me gustan, Tsunayoshi-kun. –La Niebla se relamió los labios cruzándose de piernas y mirando directamente a los ojos caramelos del sonrojado futuro Capo. –Puede que tengas razón sobre saber sobre cosas que me gustan, aunque puede que yo también sepa de muchas cosas que te gustan y no te des ni cuenta, Tsunayoshi-kun~

El castaño aun rojo como una remolacha sonrió algo nervioso.

-Es.. es hor.. ra –Tsuna se trató de aclarar la garganta, la tenía seca. – ¡Es ho..ra de que me vaya!

Mukuro sonrió de lado al ver como el joven mafioso recogía las cosas que había utilizado con la misma torpeza con la que lo conoció por primera vez. La ilusionista no pudo evitar soltar algunas risas al ver al joven futuro Capo tropezar con cosas inexistentes.

-Kufufufu~ Te veo mañana, Tsunayoshi-kun~

Tsuna se ruborizo aún más al escuchar a la ilusionista antes de salir del lugar rápidamente, de sus orejas prácticamente estaba saliendo vapor.


Importante: Ire cambiando las referencias de Mukuro en femenino y masculino o neutro cuando asi lo sienta, a lo que me refiero es que cuando crea que el personaje se sienta de cierta manera asi lo cambiare.

¡Gracias por leer!

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