Un adiós frente al mar
P.O.V. Sam
Ese día, Freddie tenía una sorpresa para mí, pero no llegue a saber cual. Mi padre me había llamado después de 5 años en Londres. Yo no quería irme. Era feliz con Freddie. Más feliz que en cualquier otra época. Pero mi padre estaba enfermo de Cáncer y debía ir si no quería perderme sus últimos años. Se lo dije. Llore en su hombro durante horas. Harta que llego el momento de partir a Londres. Pero le prometí, no le juré volver. El prometió esperarme y este mar fue testigo de una promesa irrompible, que podría perdurar por siempre jamás.
2 años después
Hoy, 23 de mayo, vuelvo a casa, por fin. Sé que le veré, y le reconoceré, como lo reconocería entre la gente aunque hubiesen pasado mil años. Aunque hubiera cambiado lo mas mínimo, seguiría siendo mi ñoño favorito.
Y lo veo, en el mar, mirándolo, como promesa de que un día volveré, y yo cumplí mi parte, el hizo lo mismo con la suya. Lo veo y me lanzo a sus brazos, y lo beso y le digo que lo amo y el reacciona y me responde de vuelta el beso y me dice que me ama, y me pide que nos casemos. Con que esa era la sorpresa. Le digo que sí. Y seguimos besándonos. Podríamos estar así para siempre y no me cansaría. Y espero poder olvidar aquel día. Aquel adiós frente al mar
