No soy dueña de Tinkerbell ni de ningún personaje que aparezca en las películas, libro o estén relacionada con ella, son propiedad de Disney.

Gracias por seguirme en esta historia y gracias por sus comentarios.

Mil Rosas: Que bueno que te guste la imagen XD

Capítulo 2: Pensando en Ruby

"Ruby soltó mi mano.

Ruby: Okey, Zafiro te veo mañana en este lugar al medio día- intento marcharse pero yo la detuve agarrándola del brazo.

Zafiro: Espera ¿Te iras así nada más?

Ruby: Si, es que tengo cosas que hacer, son aburridas pero no tengo otra opción.

Zafiro: Al menos dime algo sobre la Aurora Boreal- le solté el brazo.

Ruby: A a – movió su dedo en forma negativa- cuando sea el momento te lo diré.

Zafiro: ¿Y cuándo será ese momento?

Ruby: Lo sabrás pronto- me dio un beso en la mejilla dejándome completamente sonrojado- te veré mañana.

Se alejó sin darme tiempo de decir algo. Recuerdo que cuando regrese a casa no podía dormir, solo quería volver a ver a Ruby y saber más de ella. Nunca comprendí porque de todas las hadas que existen me hablo a mí. Tampoco podía entender que es lo que veía de interesante en mí. Al llegar la mañana me levante enseguida, acomode algunas cosas en mi casa y fui hacer mis deberes con el Señor del invierno. Él era un viejo amable, muy inteligente y quería que su sabiduría fuera reconocida de generación en generación. Mi trabajo consistía en escribir sus enseñanzas para transmitírselas a las demás hadas. Ese día el trabajo me pareció eterno y yo casi no prestaba mucha atención a lo que estaba haciendo, en mi cabeza solo estaba Ruby. Cuando llego el medio día deje todo bien ordenado y, sin prestarle mucha atención a lo que me decía el Señor del invierno, fui volando hasta el bosque donde Ruby me esperaba. Al llegar una bola de nieve me golpeo en la cara dándome la bienvenida.

Zafiro: Heeeyyy- me saque la nieve de la cara para encontrarme con el bello rostro de Ruby- ¿Por qué haces eso cada vez que nos encontramos?

Ruby: En mi defensa es la segunda vez que te lo hago. Además es divertido.

Zafiro: Estas totalmente loca.

Ruby: Daaa ¿Qué puedo decir? Admítelo, es de las muchas cosas que te agradan de mí.

Zafiro: ¿Agradarme? Pero ni siquiera te conozco, es decir, no sé nada sobre ti.

Ruby: Pero de seguro te quedaste toda la noche pensando en mí.

Me puse morado cuando dijo eso, a lo que ella largo una carcajada.

Ruby: Lo sé, soy fascinante, llámalo sexto sentido. Ahora- me tomo de la mano- será mejor que empecemos nuestra aventura.

Zafiro: Vaya, no eres nada modesta.

Ese día…"

Un golpe en puerta interrumpió a Fawn su lectura.

Fawn: ¿Tiene que ser justo ahora?- dijo mirando al techo.

Dejo el cuaderno a un lado y fue abrir la puerta, resulto ser Rosetta.

Fawn: Hola ¿Qué…

Rosetta: Aiii florecita lo siento, no quería molestarte a estas horas de la noche- interrumpió al hada de los animales- pero necesitaba hablar con alguien enseguida o si no iba explotar- entro a la casa de Fawn mientras esta cerraba la puerta.

"Y de todas las hadas que existen, tenías que acudir a mi" se dijo Fawn en la cabeza "no sé porque tengo el severo presentimiento de que se dé lo que va hablar". Se sentaron en la mesa y el hada de los animales empezó a escuchar el parloteo de Rosetta.

Rosseta: Hoy como siempre pase un tiempo con Sled…

"Adivine" se dijo Fawn mirando tentadoramente el libro.

Rosseta: Él me dijo "hola Rosetta, estas más linda que ayer" obviamente yo le respondí con un gracias pero ¿Qué quiso decir con eso? ¿Qué ayer estaba horrible? A veces ese chico suele ser impredecible. Yo creo que es porque hay otra hada revoloteándole la cabeza…

Fawn se pasaba las manos por la cara de lo cansada que estaba de escuchar esa historia. Había veces en que Sled hacia algún comentario que terminaban ofendiendo a Rosetta y, por algún motivo, le hacía pensar que se fijaba en otras hadas. Fawn ya estaba cansada de decirle que a Sled solo le importaba ella pero no había caso. Además, estaba segura de que Rosetta había entendido mal el comentario. De seguro Sled lo que en realidad le dijo fue "hola Rosetta, estas muy linda hoy" pero no tenía sentido discutir por eso.

Para fortuna de Fawn, golpearon otra vez la puerta. Rosseta no apareció darse cuenta de que el hada de los animales se dirigía a ver quién tocaba y tampoco notaba que no la estaba escuchando.

Fawn: ¿Quién es?- abrió la puerta y se encontró con Tinkerbell y Vidia peleando.

Tinkerbell: Que no.

Vidia: Que sí.

Fawn las dejo pasar mientras seguían discutiendo con el sí y el no. Rosetta por supuesto seguía hablando sola sin darse cuenta de la llegada de las dos hadas.

Fawn: ¿Podrían decirme qué es lo que les ocurre?

Tinkerbell: Vidia cree que lo que estoy construyendo causara una explosión- apunto con el dedo al hada de vuelo veloz.

Vidia: Ja no lo creo cariño, estoy segura de ello- se miraron a los ojos como si fueran a matarse.

Tinkerbell: Claro que no.

Vidia: Claro que sí.

Tinkerbell: Claro que no.

Vidia: Claro que sí.

Tinkerbell: Que no.

Vidia: Que sí.

Fawn sentía que su cabeza estaba a punto de explotar. Cuando se dignó a tomar asiento, alguien más toco la puerta. Fue de mala gana a abrirla y esta vez era Iridessa.

Iridessa: ¡Aja!-afirmo- sabían que estaban aquí- entro a la casa mientras Fawn cerraba la puerta con mala gana.

Ni Rosetta, ni Tinkerbell, ni Vidia se dieron cuenta de la llegada de Iridessa debido a que todas estaban concentradas en su tema.

Iridessa: Y ustedes me decían loca con lo del hombre de las nieve, miren esto- saco un libro con el título de "El hombre de las nieves, la bestia del invierno" - Aquí dice que puede hacer pedazos a una criatura en segundo ¿Lo ven? Hice bien en preocuparme por Fawn esta mañana. Si hubiera sido el hombre de las nieves todas ustedes estarían arrepintiéndose…

Fawn ya no entendía más nada solo escuchaba "Sled esto" "que sí que no" y "hombre de las nieves". De pronto los nervios Fawn ya casi llegaron a su límite cuando dio tres pasos y otra vez alguien toco a la puerta. Se acercó y la abrió con furia. Era Silvermist que estaba llorando como si estuviese en un funeral. Fawn no dijo nada, simplemente la dejo pasar.

Entre los gritos, el llanto y tanto parloteo, la bomba de tiempo que estaba dentro de Fawn exploto.

Fawn: ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Todos se quedaron mudos y vieron extrañadas a Fawn por la reacción que tuvo.

Fawn: Lo siento- se sonrojo de la vergüenza.

Rosetta: Relájate…a hola Tinkerbell, hola Vidia, Dess, Silv.

Todas se saludaron amablemente, incluso Silvermist se olvidó del porque estaba llorando. Fawn por otro lado se golpeó la frente.

"Parece que tendré una larga noche" se dijo Fawn.