CAPÍTULO I

LA PRESENTACIÓN

La mañana se presentó sin esperar más, juro que no quería ni siquiera abrir los ojos, pero con un gran milagro y escuchando a mi madre hablar, no podía negarme a aceptar el hecho que el día de hoy posiblemente moría públicamente. Así que sin más, tome mi celular y busque el reproductor de música, esperando buscar el lado positivo del día.

-Al menos esa canción…- suspiro al escuchar la canción de Eternal Flame, es muy suave y a la vez representa algo muy romántico, eso era gratificante, después de una horrible noche que no dejaba de pensar en esa estúpida presentación

Después de escuchar un par de canciones y buscar de mi guardarropa algo formal, me decidí por un vestido negro, era arriba de la rodilla y estaba cerrado por unos hermosos botones negros, unas medias negras de forma y unos zapatos de tacón y gamuza negros que hacía perfecto juego con el vestido.

Pero mi rostro representaba una cara de desvelo, a pesar de haber dormido las horas que comúnmente dormía mi conciencia estaba alterada y no dejaba de pensar en cómo iba a explicar, por Kami-sama que yo no entendía del todo la maldita presentación y explicarla se estaba volviendo un reto.

Me perdí tanto en mis pensamientos que solo tuve tiempo de arreglar mi cama y de plancharme el cabello, ni maquillaje me puse por los nervios y mi mente divagando en otra galaxia donde me imaginaba que ese día no iba a pasar. Tome un corto desayuno y mi madre, para asegurar la ironía de mi vida, me llevo a la universidad.

El colmo se estaba volviendo ironía y más se estaba volviendo venganza contra mí, ya que además de salir tarde, Ino se fue con quien sabe quién y yo que tenía que pasar por ella, solo escuchaba a mi madre diciendo lo mala amiga que era Ino y que no era justo, hubo un momento que todo eso se volvía bla, bla, bla en mi mente.

Llegamos a la universidad y salí tan pronto como pude a mi salón, donde por suerte estábamos en clase de inglés. Me senté como todos los días al lado de Ino y de Tenten, que era nuestra amiga y que también le tocaba hablar en nuestro equipo de Nutrición.

-Lo siento Saku, es que un chico me invito y acepte que me trajera a la universidad- me dice Ino con una sonrisa nerviosa

-No te preocupes, yo me desperté muy tarde- le miento- y no ves que solo me dio tiempo de vestirme y medio peinarme- le dijo entre risas nerviosas

-Al menos ustedes vienen de vestido, yo ni eso pude, amanecí muy cansada y me puse lo que vi- dice Tenten

-Hey chicas, ¿me ayudan a arreglarme?- les pregunto nerviosa

-Está bien- me dice Tenten -pero no te pondré sombra porque son mías

-Cambiemos de lugar- me dice Ino mientras se termina de arreglar

Después Tenten me arreglo de una manera que hasta me impresione, mi mirada se volvió tan profunda y a la vez resaltaba más mi belleza, simplemente me veía genial. Debo de admitir que mis amigas eran grandes chicas y sabían muy bien de esto. En cuanto a la clase, como siempre no le puse atención, mentira, hice como siempre lo debido y paso como cualquier cosa.

Terminando la clase las tres salimos del aula y fuimos a comprar algo sencillo de comer, ya que ellas no desayunaban en su casa, así que fue un corto almuerzo para después dirigirnos a nuestra sentencia de muerte… social.

Y ahí con los mayores nervios, entramos a la aula magna, que era el salón principal de la universidad, que mala suerte, ya habían llegado los alumnos que irían de observadores y nuestros compañeros, enserio mi corazón se comenzó a acelerar al mil por hora al ver tantas caras y una en especial, es un chico de cabellera negra como sus ojos, un rostro perfecto y bueno ni hablar de su cuerpo.

En ese momento sacudí mi cabeza y fingí que me acomodaba el cabello, estaba aún más nerviosa pensando en que esos ojos me verían hablar y explicar, así que pensé en salir huyendo y jamás volver, pero en ese momento vi a la pobre de Hinata que nos buscaba.

-Llegaron, yo pensé que ya no me iba a incluir- nos dice nerviosa Hinata -es que ya no las pude ver

-No te preocupes, solo dame tu nombre y ahorita te agregamos- les respondo con una sonrisa

-Sakura, vamos antes a la cafetería- me dicen mis amigas que querían unas paletas

-Mira ya vuelvo y ponemos tu nombre ¿sí?- le pido

-¡Saku!- me gritan

-Está bien- me responde mientras salgo corriendo a alcanzarlas

Después de ir a comprar, en donde yo pague, entramos de nueva cuenta y Shizune sensei ya nos esperaba, así que solo tenía que colocar mi pequeña notebook y solo le pregunto el nombre completo a Hinata y la agrego en la presentación.

-Chicas yo empiezo con la introducción- dice tranquila Tenten

-No, yo la hice, me toca a mí- exijo

-No seas mala, no estudie nada- nos dice

-Traidora- me digo -está bien, yo explico lo segundo

-Yo lo que siga- me dice Ino

-Y a ti te toca las conclusión- le dicen a Hinata

-Está bien- nos responde

Dada las indicaciones, subimos las escaleras, mientras vemos como Hidan nos asiste en la computadora. Todo un gran respiro y trato de evadir la mirada de eso chico que no deja de mirarme, eso me pone muy nerviosa y no puedo pensar nada de nada que no sean esos hermosos ojos negros, tan profundos, tan místicos.

-Buenas días compañeros, mis compañeras y su servidora a continuación expondremos la dieta- en ese momento Tente duda- la dieta del sexo

Y por arte de magia todos los que no estaban atentos a nosotras se nos quedan viendo, realmente se había vuelto un tema de interés, y no dudaba de falta de atención con un tema que además bajar de peso, te proporcionaba el mayor gusto de los jóvenes experimentado, como imagino es el caso del resto de ellos.

-Empezaremos a decir que es dieta…- empieza a explicar Tenten

Ya con la atención en ella, parecía fácil, además de ello a ella le tocaba la parte más sencilla, explicar la palabra, eso me molestaba porque ya sabía que yo empezaría a explicar la dieta, por suerte no era la más penoso, no tardó mucho en que fuera mi turno.

-La dieta del sepso- dije involuntariamente, me puse tan nerviosa que no podía la maldita palabra, trate de corregirlo, pero no salía la palabra correcta- fue creada por…- me dedique a decir una parte de lo que leía de reojo de la presentación y otra de lo que recordaba

Ver cómo me corregían era demasiado penoso, pero como pude, dije mi parte y ya después venía la parte más vergonzosa, explicar una tabla con acciones y perdida de kilocalorías, pero lo que no nos esperábamos era la pregunta que el grupo donde venía el chico que tantas sensaciones estaba causando en mi preguntarán.

-Chicas ¿cuál es la posición del misionero?- dice un chico como el otro solo que de cabello corto y piel aún más blanca, podría decir que inclusive pálida

Nos quedamos pasmadas en ese momento, Tenten e Ino si la conocía de pies a cabeza, ya que mis queridas amigas tenían una vida bastantes activa.

-No sabemos- respondo al ver que mis amigas se sonrojaron y se quedaron mudas, sabía que ellas si la conocían, pero por pudor mentí por ellas

Y eso fue el inicio de una discusión de los asistentes, que decían un millón de cosas que solo me sonrojaron, ya que fuera de lo que leía, no sabía ni misa de nombres de posiciones, solo sabía que eran posibles y eso.

-Esa posición es la que todos conocen desde que nacen- dice aquel chico que había intrigado y que estaba causando una vorágine de sentimientos dentro de mi -Dobe explícales- ordena

-Hombre arriba, mujer abajo- concluye bastante divertido su amigo, era un chico rubio y de hermosos ojos azules

La impresión de los espectadores aclaro esa duda, que parecía un juego cruel de esos chicos, he de admitir que hasta yo me impresione, puesto que como digo, estoy nula en esa área fuera de las historias locas.

-Bueno ahora explicarán un plan de seguimiento de esta dieta- dice Tenten

-Sí, bueno en el desayuno…- comienza a hablar de manera tranquila Hinata

-En la comida- dice con algo de impresión Ino

Antes de concluir, el chico del que se puede decir me estaba enamorando, pregunta

-¿Y cuantas veces es recomendable?- dice mirándonos

-Eso iba a concluir yo- digo por la tangente- se recomienda antes que nada que sea con una pareja estable - en ese momento escucho murmullos de queja- y que al menos debe de durar 20 minutos, aclaro deben ser mínimo 20 minutos del acto

Casi me caigo en ese momento al escuchar que ese grupo de chicos decían que al menos duraban una hora, mi enrojecimiento iba en aumento.

-Y mínimo tres veces por semana- concluyo con un suspiro

Esa si fue la gota que derramo el vaso, todo se volvió un escándalo de opiniones, pero nosotras como pudimos nos bajamos y nos pusimos cerca de nuestros compañeros y los usamos, de algún modo, a Tobi y a Deidara como escudo, ya que Ino y Tenten se sentaron y se recargaron en ellos, mientras el resto exponía.

Solo yo le puse atención al resto, hasta que tuve que salir al baño, así que con la mayor discreción y sin hacer ruido, salí del recinto pasando desapercibida, camine con calma y seguridad al baño más cercano. Mientras caminaba y ya dentro del baño escuchaba una melodía tranquila, ya que nuestra universidad pensaba que la musicología era buena para nuestro ambiente de estudio.

Me lave las manos y salí con calma de los sanitarios, un poco aburrida. Pero abruptamente, logro sentir que alguien me jala hacía el cuarto de limpieza, no podía reaccionar, me había quedado muda y estática, solo escuche cuando se cerró la puerta y todo se oscureció.

Quería gritar, pero aún estaba muda y confundida, solo me saco de mi trance el beso que me llevo a la pared más cercana, no es que fuera la primera vez que me besaban, pero se notaba que aquella persona era un gran experto y yo no podía siquiera seguirle el paso, era demasiado torpe con eso, inclusive con mi ex era torpe.

Yo me sentía sin aliento, así que solo cerré los ojos, jamás me había pasado algo semejante, sentí como sus manos comenzaban a desbotonar mi vestido, quería moverme y alejarme pero me sentía aún confundida, así que me quede quieta y trataba de tomar el mayor aire que pudiera, ya que me habían dejado de besar.

Después sentí como sus manos recorrían con cuidado mi figura, eso comenzaba a provocar ciertas sensaciones que desconocía, de algún modo, solo había sentido eso cuando leía un fic realmente fuerte de contenido, así que comencé a sentir como mis pantaletas comenzaban a humedecerse, eso me sonrojaba aún más, sentía que ardían y explotarían mis mejillas, las cuales solo eran superadas por el calor que comencé a sentir cuando las manos de él llegaron a mi intimidad.

-Ahh- exclame, era lo que se decía un gemido

En ese momento pude ver lo que era una sonrisa de lado, no dulce ni gentil, era una llena de lujuria y arrogancia, eso me provoco un enrojecimiento mayor, pero parecía no importarle, ya que me empujo contra la pared y me cargo quedando mi intimidad a lo que podía intuir como su miembro, el cual se sentía demasiado grande y duro.

Empezó a hacer fricción, él no me quitaba del todo mi ropa, solo había desabotonado el vestido y el aún se mantenía vestido. Era un poco extraño y hasta cierto punto incomodo, ya en ese momento a pesar de que mi mente se guiaba por el placer que sentía, mi propia voluntad era más fuerte y sentía temor, un enorme temor.

Así que se algún momento mis manos llegaron al interruptor de luz, casi lo alcazaba cuando empezó a devorar mis labios con gran lujuria, eso me hizo estremecer aún más, así que me moví un poco más rápido y encendí el interruptor.

Me sentí peor que Psique cuando descubrió que Eros era su amante, simplemente ver de nuevo esos ojos negros mirándome, me hizo perderme de manera irracional. Quería ser de el de una sola vez, pero solo sentí las manos de él volviendo a apagar el interruptor, ahora eso no me importaba, solo quería que él siguiera con lo suyo.

Pero empezó a escuchar y a vibrar su celular, abruptamente se separó de mí, dejándome aún más confundida, no sabía si acercarme a él, ya que con solo haberlo visto ese día unos minutos antes, ya me sentía enamora; pero a la vez sabía que esto era solo el efecto de su lujuria y solo me estaba usando por objeto, así que solo me quede inmóvil y escuchando lo que le respondía.

-Hmp… ¿qué quieres Dobe?- responde fríamente -está bien, ya voy con ustedes

Solo lo escuche que colgó el celular y se acercaba a mi oído, al menos eso sentí por su respiración cerca de mi cuello.

-La próxima serán los veinte minutos- me susurra de manera seductora

Después se alejó de mí y en cuanto cerró la puerta, me caí en mis rondillas y manos, estaba atónita y equívocamente confundida, mi corazón aún estaba acelerado y todo mi cuerpo estaba lleno de emociones y sensaciones únicas. Simplemente perdida en una vorágine, pero después de unos minutos recordé que la clase aún no había terminado.

Di un suspiro y me levante, me abotone de nueva cuenta el vestido y acomodé un poco mi cabello, agradecí en ese momento haberme planchado el cabello, ya que solo con unos movimientos de mis manos volvió a su sitio y salí con la mayor calma del pequeño cuarto de servicio, aún con la mejillas sonrojadas.

Camine escuchando la música de fondo y pensando que los que acaba de pasar hace unos minutos era un sueño o al menos eso parecía cuando lo vi tranquilo y de nuevo con su grupo de amigos, estaba sentado con cara de aburrimiento y hablando una que otra vez con el chico rubio de ojos azules y pequeñas marcas, como bigotes.

Me sentí una loca cuando lo vi así, diciéndome reiteradas veces que solo había sido un mal sueño, tal vez un deseo inconsciente por la exposición, mientras me sentaba al lado de Ino y me recargaba en ella y en Deidara. De vez en cuando desviaba mi mirada y lo veía como molesto cuando coincidía con mi mirada y me daba cuenta de que vez en cuando, abrazaba a Deidara.

Pero nada más pasó ese día, llegó el fin de esa clase y primero salió su grupo ya que nosotros nos quedamos a recibir unas últimas indicaciones y que Shizune sensei nos firmará nuestra tarea. Ya fuera, las tres pasamos de nueva cuenta por unos dulces que les debía, después caminamos a pedir el número de un chico y pude ver como Kakashi sensei se quedaba embobado de verme así de arreglada y fingió preguntarnos si necesitábamos algo.

Luego de ello caminamos a la última clase que era en el aula de computación, como sea lo pase aburridísima y solo pensando en que eso había sido solo un sueño de mi incontrolable mente. Ya que no lo había vuelto a ver en lo que resto del día.