Reto KnB: "La rebelión de los ukes"
Disclaimer: Los personajes bla bla bla Tadatoshi Fujimaki bla bla bla prestados a mi, ¿ne?
***Actuación***
No sabe si es broma o la falta de alimento y el estrés de la obra lo han afectado pero las palabras del más alto logran pintarlo de todos colores, se levanta cual resorte mirándolo fijamente esperando cualquier reacción pero nada ocurre, son ahora sus ojos los que se pasean por Atsushi, distraído, ligeramente sonrojado, la falda arriba de las rodillas permitiéndole sentarse casi en posición de loto, sus largos cabellos aún están atados y parte de la tela cae sobre su hombro, le ocurre lo mismo.
-Yo…-siente la saliva pasar grueso por su garganta cerrada y se afloja el cuello largo y dorado que forma lo alto de su traje- Mura-chiin…
-¿Qué pasa? ¿no quieres?-pregunta inocente
-No es eso…estamos en…y luego hay que…y la gente que…
-Moooooo Ryo-chin no dijo lo mismo hace unos meses en los baños del acuario, me perdí ver a los pingüinos por eso
El recuerdo del ultima excursión escolar solo logra que cubra su rostro apenado con ambas manos, no es como si él hubiese tenido la culpa y el gigante lo había arrastrado a uno de los pequeños cubículos, una cosa había llevado a la otra, el rememorarlo hasta revivía un poco el dolor en su trasero y las discretas burlas por sus distorsionados pasos hasta el autobús de vuelta pero ahora solo podía pensar en una cosa y distaba bastante de lo que el peli morado tenía en mente, suspiró tomando valor y asintió esperando que su compañero diera el primera paso.
-Es…está bien Mura-chii pero…es que…
-¿Qué ocurre Ryo-chin? ¿Quieres estar arriba?
Kise abre los ojos con sorpresa viendo como Murasakibara se levanta la falda hasta mostrarle su ropa interior, es incomoda y no encuentra la forma de sacársela.
-Sé que…no lo hemos hecho así-admite aun ruborizado el rubio, jamás pensó en que el otro lo leyera tan bien- pero pues…me gustaría y eso y…
-No
-He?
-No creo que sea buena idea Ryo-chin, romperíamos las reglas
-¿Reglas?
La pregunta sale de golpe entre sorprendido y ofendido, es claro que muchas veces no entiende lo que el más alto le dice, suele ser distraído y pasar de un tema a otro sin sentido alguno pero esta vez sí que está perdido.
-¿De qué reglas hablas?
-De las reglas de pareja-declara cual obviedad- el más grande siempre va arriba Ryochin
Silencio, la declaración lo deja en blanco ¿en dónde rayos…?
-Mine-chi me lo dijo, es una ley universal
Ese maldito, la duda pasa a ser sorpresa y muta a molestia que no tarda en ser furia, ¿Cómo no lo vio venir? En lo poco que llevaba como pareja sus encuentros no han sido numeroso pero siempre se ha marcado un "papel" sin pensarlo, Murasakibara siempre termina dominándolo, su gran tamaño lo ayuda y siempre termina contra la cama, la pared, el inodoro público, siempre, en su momento pensó que era por el simple hecho de que eran nuevos en ello, se estaban conociendo y no le molestaba, pensaba que tarde o temprano llegaría su momento pero tras escuchar semejantes palabras no podía más que pensar que el gamberro de Aomine lo había hecho apropósito, había sembrado esa idea en la infantil mente de su pareja solo para joderlo y lo peor es que este se lo había creído por completo, si Atsushi era tan inocente (o convenenciero) como para tragarse las palabrerías del moreno ya mismo se encargaría de desmentirlo.
-¿Sabes Mura-chii? Tienes razón, es una norma universal
-A que sí, Mine-chin se veía muy serio cuando me lo dijo, incluso Mido-chin lo confirmó
La voz entusiasmada del más alto como la de un niño que acierta una pregunta de gran importancia no hacen más que incrementar el pulso de la vena palpitante en su frente, no borra su sonrisa pero si la torna lentamente en una mueca que dista mucho de ser alegre, incluso el muy bastardo de Midorima se había entrometido, no le sorprendería que todos estuviesen coludidos.
-¿En serio?- preguntó con falsa inocencia acercándose para ayudar a su compañero a pasar la tela por sobre su cabeza, seguía luchando con ella- ¿Qué más te dijeron Mura-chii?
-Dijeron que es algo que nunca de los nuncas debe cambiar, además dicen que seguro la tienes chiquita y de nada serviría
Y la gota derramó el vaso, ¿Cómo se atrevía el muy maldito a decir aquello?!, se habían visto infinidad de veces y eso era algo que no podía decir ni de broma, la tela del vestido que aun surcaba sobre sus hombros terminó hecha nudo manteniéndolo con ambos brazos extendidos, lo escucho quejarse y preguntar que ocurría pero nada le importó.
-¿Ryo-chin?
-Te voy a enseñar lo equivocados que esos bastardos mal nacidos están Atsushi
Las alarmas del gigante se dispararon, era ingenuo pero no idiota y sabía de qué iba todo, intento liberarse pero el vestido era enorme y lleno de tiras y encajes que lo atoraban por completo, con esfuerzo se asomó entre los paños y se estremeció al sentir más frías manos del modelo paseando por sus piernas.
-E-espera Ryo-chin! Es broma! Lo juro!-el rubio no escuchaba inmerso en la tarea de aflojarse el traje- yo les dije que no era cierto! Pregúntales!
Por un momento el menor se detuvo sonriendo para sus adentros al ver al otro indefenso revuelto entre las telas con las piernas abiertas y una muy visible y creciente erección, ya había entrado en el juego ¿Qué más daba seguirlo?
-¿En verdad? ¿Les dijiste que se equivocan?¿que yo no…?
-Sí!, sí lo juro! Digo, eres más pequeño que yo, es normal que seas así y yo…
Game over
Los gritos exagerados de Murasakibara se escucharon incluso en el pasillo pero para su fortuna el barullo producto del festival lo opacaba por completo, el salón estaba vació, con llave puesta y completa penumbra y Kise solo pensaba en hacerlo, en desaparecer esa espinita de furia que crecía conforme escuchaba al otro quejarse y decir que todo era una broma.
-Lo siento en serio Ryo-chin, muy enserio!, lo he visto y no es chiquito, de verdad
-Demasiado tarde Atsushi, pero no te preocupes, seré gentil
Por un momento sus miradas se cruzaron, Ryota determinado, ansioso y hasta cierto punto burlón, Atsushi sorprendido, un poco asustado y rojo hasta las orejas, no podía creer lo que había desatado y para su buena o mala suerte, muy en sus adentros deseaba descubrir lo que ocurriría.
El rubio suspiró cortando un poco la tensión formada y sonrió, como solo él sabía hacerlo, se sacó la parte superior del traje que ya tenía a medio poner, se aseguró de que la tela siguiera bien atada en brazos de su compañero y movió el resto lo suficiente para colarse entre su piernas.
-Lo intentaremos ¿vale?, te creo pero eso no quita que vayamos a hacerlo
La mirada ámbar era penetrante, confiada, con ese brillo que solo tomaba cuando algo importante estaba por suceder, Murasakibara la reconoció estremeciéndose al instante, era la misma mirada que veía en las revistas, en esas molestas fotos para las que posaba, esa por la que las niñas locas gritaban y se le echaban encima cual garrapatas, esa que lo desarmaba por completo.
Para el peli morado era un punto sin retorno, comúnmente era justo en ese instante en el que se arrojaba sobre el como si se tratara de un malvavisco gigante ignorando sus vagos intentos por detenerlo pero esta vez estaba del otro lado, con el sobre su cuerpo y sus manos repasando su piel con una poco común fuerza, no quería, en verdad que los demás lo habían asustado con esas historias de malas experiencias y aunque el siempre trataba de no hacerle pasar un mal rato al modelo no se veía a sí mismo en esa situación.
-Mura-chii~ vamos quita esa cara de susto
El mayor reaccionó y arrugo la frente sintiéndose insultado, con un puchero adornando sus labios.
-No estoy asustado
Kise no puedo evitar reír, por un momento había olvidado lo fácil que resultaba engañar al gigante y esta vez pensaba aprovecharlo, decidió no discutir y asintió dándole la razón inclinándose para unir sus labios, Atsushi gruño aun molesto pero no tardó en seguirle el ritmo, las caricias del modelo lo distraían lo suficiente y la molestia por menospreciarlo (a sus ojos) no desaparecía ¿quién se creía para decir que tenía miedo?
Los presurosos pasos en el pasillo les recuerdan que el día está por terminar, los alumnos se dirigen a la breve ceremonia de clausura y tras eso la escuela se convierte en un recolector de basura y limpieza gigantes, todos yendo y viniendo en todos los salones y pasillos, el tiempo se les agota y eso sin considerar la probabilidad de que Akashi o Momoi los manden buscar.
Atsushi le mira ceñudo, el temor se ha remplazado rápidamente por molestia pero Kise no hace más que ensanchar su sonrisa, se acerca uniendo sus labios aun cuando el otro le rehúye alegando lo injusto que es, jurando a todos los dioses que conoce que aplastará a sus compañeros de Teiko por –según él- provocar la desgracia que está viviendo pero cada segundo que pasa los murmullos bajan de tono y las palabras se cortan interrumpidas entre besos que les saben a dulce y botanas.
Kise se separa un segundo, el gigante no puede con la cara avergonzada que se carga, y se cubre con la tela anudada en sus brazos.
-Deja de mirarme así
El rubio ríe, ya no se ha quejado y su cuerpo parece menos tenso, sabe lo voluble que el otro es y no quiere presionar ningún interruptor que cambie el rumbo de la situación así que evita responder y se dedica a hacer su trabajo, sus manos pasando por las piernas abiertas del mayor, sus labios besando la piel del trabajado abdomen, lo siente temblar y contraerse y gemir falsamente molesto, quiere jugar tal como y el otro hace con el pero no tienen tiempo.
En un movimiento suave, firme, se deshace de la tela que le estorba, el pudor y la pena que en el pasado lo envolvían al ver semejante excitación sale por la ventana cuando al rozar con sus dedos la piel del miembro erguido escucha a Atsushi gemir, real, natural, tan fuerte y claro que el mismo salta en sus sitio por lo repentino. Sonríe.
-¿Te gustó Mura-chii?
El otro gruñe intentando inútilmente patearlo y su mano se ciñe más en torno a la carne que palpita entre sus dedos, lo ha estudiado y vivido en carne propia y aprovecha el estado nubloso de su compañero para palpar con uno de sus dedos el apretado aro que tanto ansía.
-K-kise-chin~
El más alto gimotea, el nerviosismo ha vuelto apenas siente su entrada forzada, Ryota aparta las manos que necias cubren a su chico y se inclina hasta unir de nuevo sus labios, lo hace con rapidez, con precisión, le prepara en un tiempo que parece record cuando las voces lejanas y risueñas vuelven a lo lejos al otro lado de la puerta, sus miradas se cruzan, ojos nublado y deseosos, mejillas rojas y calientes, cuerpos temblorosos previendo lo que viene.
El rubio se acerca, las manos ancladas al muro que sirve de respaldo al gigante, su cadera empujando hacia el hueco entre las piernas que temblorosas se abren haciéndole espacio, el golpe es fuerte, firme y exacto, ambos jadean ante la unión y las palabras se hacen innecesarias con las prisas de una mayor fricción.
Para Kise es difícil, el otro es más grande y sus piernas cuelgan a ambos lados sobre las suyas propias, la pesada respiración rozando su oído y los brazos aun atados en torno a su cuello limitan sus movimientos, pero está como siempre quiso y los ruditos quedos que el otro suelta no hacen más que enardecer sus sentidos.
-Kise-chin
-Lo siento, de verdad terminaré pronto
La idea de que quizás no era el mejor momento y lugar cruzan por su mente causándole una ligera culpabilidad, si recuerda la primera vez que lo hicieron en su departamento con luces tenues y toda la calma del mundo pero para Atsushi no parece ser problema, no lo espera.
-No…yo…quiero decir que se siente bien…de verdad...agh! Kise-chin avisa! Eso ha dolido!
El movimiento brusco de su cuerpo ha sido involuntario, no esperaba lo que el otro le ha dicho, se disculpa torpe, completamente entusiasmado, sus brazos se ciñen al cuello frente a él, lo quiere cerca y sus cuerpos se juntas más de lo posible, dos toques en la puerta, voces que conocen.
-Oe Kise! Murasakibara! ¿Siguen ahí?!
Fuerzan la puerta y ellos se siguen moviendo, están cerca, sus gemidos silenciados entre sus labios las manos aferradas a las telas sudadas de los trajes que debieron dejar hace rato, jadeos.
-Mine-chin esta…
-Lo sé, ya casi…
-Pero no quiero…
Risas, más velocidad y golpes en la puerta, más voces, Midorima riñe al pestillo trabado y escuchan a Kuroko pegarse a la madera diciendo que ha escuchado algo, jadeos.
La cúspide los ciega, la oscuridad del taller de Teatro se ve opacada por las luces multicolores tras sus parpados, el silencio opacado por su gozo, la puerta cede.
El silencio recibe al trío, solo la luz del pasillo como forma geométrica de la entrada les ilumina, sus cabezas asomadas mirando entre los trastes de materiales, herramientas y escenografías viejas.
-Juraría que estaban aquí, no les vi en la ceremonia
-Ch…Quizás volvieron a los puestos de comida por las sobras, que importa, larguémonos tengo sueño
-Aomine-kun, Akashi-kun se molestará
Las voces se alejan dejando como música de fondo el ajetreo de afuera, la puerta corrida a medio abrir tras rebotar después de ser jalada con fuerza por Daiki, al fondo del aula las telas se mueven, suspiros.
Kise se levanta dejando el vestido que lo cubre como carpa de campaña sobre sus hombros, Atsushi bajo él con el cabello revuelto y pedazos de cartón como colchón, sonrisas.
-Nos salvamos
-Kise-chin pesas
-Ho, lo siento
El rubio se remueve para salirse de encima, el traje aun medio puesto en su torso, los pantalones abiertos dejando ver la cinturilla de los interiores, está cansado más por lo repentino y la adrenalina de ser pillados que por el acto mismo, Murasakibara se libera, se gira y lo deja debajo, sus ojos abiertos con sorpresa.
-Creo que Mido-chin y Mine-chin tenían razón
El rostro del modelo se contorsiona, la molestia vuelve, ¿después de todo…?!
-Tú…
-No sé, no estaba prestando atención Kise-chin quizás solo necesito intentar de nuevo, tu sabes para estar seguro
Sonrisas, el gigante es distraído y nadie parece querer entrar al taller de teatro, puede volver a enseñarle una y otra vez… y el castigo para sus compañeros, ese puede esperar.
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Soy una maldita sin corazón lo se XD he tardado los siglos de los siglos amen, limoneeeeeees dificileeeees, por fin le damos fin a este fic a meses del reto, en verdad lo siento jamás me había pasado con un reto y no planeo que ocurra de nuevo! Jum!
En fin, espero les gustara ;D
Gracias por leer y no olviden darme su valiosísima opinión ne?! ;D
