Bueno mis queridos lectores, gracias a todos por sus comentarios, realmente fueron de mucha ayuda, una aclaración... Natsu no es ni sera todo poderoso, los nuevos poderes tiene o tendrá, van a tener ciertas condiciones para su uso. Porque un súper protagonista no es divertido lo se.

Descargo de responsabilidad: Los personajes de Fairy Tail pertenecen a Hiro Mashima, solo me pertenecen algunos OC y algunos ataques.


El entrenamiento del emperador parte 2

"Así que finalmente haz venido." La voz de una mujer hizo eco en el interior de las ruinas.

Natsu sintió una presencia amenazadora en su espalda, la mujer había enviado un devastador ataque de llamas explosivas de color entre azul y morado hacia él, así que rápidamente se apartó del lugar.

"impresionantes reflejos… Para un hombre." Dijo la mujer con desprecio.

Natsu sintió la presencia nuevamente así que miro a su espalda para encontrarse con una mujer cuya piel era tan blanca como la nieve, su cabello y sus ojos eran de color azul oscuro, casi llegando a un morado, estaba vestida con un traje de sacerdotisa, camisa blanca revelando un poco de su muy generoso busto, las mangas de la camisa llegaban hasta los codos, revelando en su brazo izquierdo un inusual tatuaje de flamas color azul morado que recorría desde la muñeca hasta el hombro, cabellos suelto y estatura promedio, un poco más baja que Natsu.

"Mi nombre es Leah Minami, controlo las llamas para eliminar todo tipo de demonios y hombres." Dijo en tono serio.

"Yo soy Natsu, Natsu Dragneel, controlo las llamas del dragon y del dios, estoy aquí para entrenar contigo." Dijo en el mismo tono.

"Si… A eso fui obligada por una pequeña." Dijo imaginándose a Mavis riéndose en este momento.

"Pero ten en cuenta mocoso, no te dejare las cosas fáciles si te desc…"

"Si me descuido por un momento, me mataras… Lo sé, una pequeña niña me lo advirtió, pero no estoy aquí para morir, así que comencemos pronto."

Bien… Hombre… Muéstrame lo que tienes… Veremos si eres digno de mi tiempo." Las llamas azul oscuro la cubrieron en espiral.

"Adelante." Dijo Natsu activando su modo del dios dragon, sus puños estaban encendidos, uno con las llamas del dragon y el otro con las del dios.

Comenzaron a pelear, primero fueron con ataques y poderes mágicos, luego de eso comenzaron con la pelea cuerpo a cuerpo, y así continuaron durante 2 días, ninguno estaba dispuesto a perder.

Finalmente, Natsu cayó rendido, jadeando fuertemente, el ocupar las 2 llamas coloca una increíble presión sobre su cuerpo, a pesar de tener impresionantes contenedores de magia, era todo lo que tenía por ahora.

"No esta tan mal… Para un hombre... Pero aun te faltan 1000 años para alcanzarme." Dijo Leah.

"Ella es como Laxus. " Pensó Natsu.

"Hay muchos animales en el desierto, puedes alimentarte de lo que encuentres, en las noches dormirás fuera de las ruinas, puedes estar seguro de que no te atacare en ese lugar, pero… Si te encuentro en la noche aquí… Ten por seguro que nada te salvara de mi ira." Amenazo la muchacha.

Natsu acato sus órdenes de mala gana, ya que era de noche, se retiró fuera de las ruinas y busco algo que pudiera comer.

9 MESES DESPUES.

Natsu solamente entrenaba sus poderes de fuego usuales peleando por sobrevivir de Leah, ella le dijo que si soportaba un año de esa forma, le daría sus secretos de Devil Slayer, pero Natsu no podía soportar tanto tiempo, no porque no pudiera, sino porque era realmente pesado y estresante el no avanzar en su entrenamiento, el siempre pasaba las noches fuera del templo, lo cual le molestaba aún más.

Una noche, frustrado de estar atrapado con una molesta mujer que detestaba a los hombres, decidió ponerle fin a esto, el iría donde ella y la retaría a otro duelo para exigirle que le enseñara la magia de Devil Slayer, fue hasta lo más profundo de las ruinas para encontrarla, pero al llegar encontró algo que jamás se esperaba.

"Entonces Leah… Dime, seguirás siendo tan testaruda como siempre, o te comportaras como debes frente a tu amo."

Un hombre de cabello rubio largo, ojos verdes, de alta estatura, piel blanca y que se encontraba sin camisa, se encontraba en lo que parecía ser la habitación de Leah, la cual ahora se encontraba con ojos temerosos, vestida solamente con pobres harapos que apenas cubrían sus partes íntimas, estaba encadenada de brazos, con lo que parecía ser cadenas de magia que le impedían el movimiento.

"Tienes suerte de que no puedo liberarme Nightray, si no fuera por esta maldición… Definitivamente…"

El hombre la silencio de un increíblemente fuerte golpe, y mando magia a las cadenas para electrificar a Leah.

"Qué harías?… Vamos Leah, no soy tan malo, vengo a verte solo una vez al mes, además fuiste tú la que me busco en primer lugar."

"Si… Para salvar a mí pueblo… De saber que eras tú quien lo tenía amenazado… Te habría acabado en cuanto te hubiera visto."

"Detalles… Ahora, vamos a lo que he venido…" Dijo acercándose a ella lentamente.

"N-No… Por favor… D-Detente… Que alguien…" Comenzó a retorcerse y a derramar pequeñas lágrimas.

"Dilo querida… Pide ayuda cuanto quieras… Nadie va escucharte… Y menos vendrá a salvarte…" Dijo más cerca de ella.

"D-Detente… Alguien… Ayúdeme." Dijo mientras cerro fuertemente sus ojos.

El hombre estaba a punto de hacer contacto físico con Leah hasta que una tremenda explosión se escuchó.

"¡NO ME JODAS!"

Natsu, en vuelto en llamas rojas, entro en la habitación y encesto un puñetazo limpio en la cara de aquel hombre, mandándolo a estrellarse con una pared.

"N-Natsu?" Dijo Leah, aun con algunas lágrimas en la cara.

Natsu se encontraba completamente furioso, estaba mirando fijamente el lugar en donde había golpeado a Nightray.

"Vaya… Hacía mucho tiempo que nadie me golpeaba." El hombre comenzó a salir de los escombros, mientras se limpiaba un rastro de sangre de la boca.

"Que estás haciendo aquí idiota… Te dije que si entrabas en este lugar, te mataría." Grito Leah, aunque Natsu la ignoro.

"Oi… Así que es por escoria como esta…Que eres así… Entonces… Si lo derroto, me enseñaras la magia de Devil Slayer?"

Leah solo permaneció en silencio mientras que el hombre se puso a reír a grandes carcajadas.

"Que gracioso eres niño… Pero no podrás igualar mi magia de maldición."

"Él es muy poderoso, vete de aquí." Grito Leah.

"Tomare eso como un sí." Dijo aun sin voltear a verla, luego llamas rojas cubrieron su cuerpo.

"Ven aquí mocoso… Te hare pagar por haberme golpeado."

Natsu se lanzó a la batalla con aquel hombre.

"Puños de fuego del dragon del infierno." Natsu comenzó a lanzar golpes hacia Nightray, pero él los evadía fácilmente.

"Vaya chico, eso es decepcionante." Desapareció de la vista de Natsu y apareció detrás de él.

"Maldición de orión." Dijo golpeando a Natsu por la espalda, obligándolo a caerse.

Cuando Natsu trato de levantarse, una inmensa presión, que parecía magia de gravedad, pero mucho más poderosa ejerció sobre él.

"Q-Que… Demonios." Dijo Natsu.

"Mi magia de maldición, como su nombre lo indica, maldice a aquellos en quien entre en contacto, la maldición de orión ejerce una excesiva presión sobre quien maldice, ósea tu enano."

"E-Estas de broma." Dijo tratando de ponerse de pie, pero volvió a caer.

"Quédate ahí, acabare contigo después de tratar con Leah." Dijo yendo otra vez en dirección a Leah.

"N-No… Me… JODAS!" Exclamo Natsu.

"Fire Drive." Natsu se puso de pie, las llamas rojas nuevamente salían de el en espiral, solo que esta vez, eran mas intensas.

"Vaya… El que seas capaz de soportar la presión de mi maldición es impresionante… Pero hay muchas y peores maldiciones de donde salió esa."

"Natsu… Ya detente, él te matara." Grito Leah.

"¡Cállate!…He estado… Entrenando… Durante mucho tiempo… Si no puedo salvar… A mi nueva entrenadora… Entonces… Jamás seré digno… De llamarme… Tu discípulo."

Nuevamente se lanzó a la batalla lanzando golpes con llamas a Nightray, el cual aún los evadía.

"Vaya chico, no aprendes verdad… Jamás serás capaz d…"

Fue silenciado por un golpe que Natsu le dio en su boca, luego le golpeo nuevamente en el estómago con una poderosa patada, mandándolo por los aires.

"C-Como… Se supone que la maldición de orión no se acaba hasta que yo esté inconsciente… Como puedo moverse aún más ágil que antes…" Se preguntó Nightray.

Nightray se puso de pie y comenzó a formar extraños sellos con sus manos.

"Esta será la última vez que pones tus manos encima de mi…" Se dirigió nuevamente a Natsu y lo ataco directamente.

"Maldición de Apolión." Dijo Nightray.

"¡Nightray no!" Grito Leah.

Natsu y Nightray se golpearon en la cara, salieron volando a cada extremo de la habitación.

Cuando el polvo se desvaneció, Nightray se encontraba con algunas quemaduras leves, en cambio Natsu, estaba sangrando por un costado de su cara, además tenía múltiples marcas extrañas en el cuerpo que brillaban de color purpura.

"Gaaaaaaaaaaaah!" Grito Natsu.

"Perdiste niño… La maldición de Apolión, es la maldición de la muerte dolorosa, sentirás que te están comiendo poco a poco, y con la maldición de orión es peor cada segundo, morirás torturado enano… Despídete de esta vida."

"Ya basta… Detente… Detente Nightray." Dijo Leah tratando de ponerse de pie, aun con las cadenas electrocutándola.

"Gaaaaaaaaaah..." Continuaba gritando Natsu, el dolor de las dos maldiciones era insoportable y cada segundo se volvía peor.

"Por favor... Detente... Haré lo que sea... Solo... Dejarlo vivir..." Rogó Leah.

"Vaya... Es inusual que tu estés rogando por la vida de un mocoso." Dijo Nightray.

"No es justo... Que el muera... Por alguien como yo..." Dijo Leah, mientras las cadenas continuaban lastimándola.

"Bien... Si así es como quieres hacerlo... Terminaré mis asuntos contigo, y si aun esta vivo cuando acabe... Entonces lo liberare." Dijo Nightray con una sonrisa malévola.

"N-Nightray!" Grito Leah antes de intentar golpearlo solo para que Nightray le diera una patada en el abdomen, mandándola al suelo escupiendo sangre.

"Ahora... Preparate Leah." Se acerco a ella.

"Maldición... Otra vez... No seré capaz... De hacer nada?" Natsu comenzó a recordar los últimos momentos que paso con sus compañeros, recordó lo mucho que le dolía el no poder haber hecho nada para salvarlos, y nuevamente... Era incapaz de ayudar a una chica.

"No... Si así tenga que llevar mi cuerpo al limite... No me quedare... Sin hacer nada... Esta vez... Salvare a todos."

Nightray se detuvo al sentir una tremenda presión que provenía del cuerpo de Natsu.

"Voy... A derrotarte..." Comenzó a ponerse de pie lentamente. "Y liberare a Leah... De tu estúpida... Maldición!"

"Modo dios dragón de llamas eléctricas." Grito Natsu que ahora estaba de pie.

Las llamas rojas y oscuras salían en espiral por su cuerpo, pero esta vez eran acompañada de poderosos rayos de color azul.

"Vaya así que aun tenias un pequeño truco bajo la manga enano, pero eso no te servirá de nad..." Nightray fue cortado por Natsu que se había convertido en rayo, y en un segundo lo había golpeado en el pecho.

"Te derrotare... Y le mostrare a Leah... Que no todos... Son como tu!"

Natsu y Nightray comenzaron una pelea de cuerpo a cuerpo, cada golpe que Natsu daba estaba acompañado de fuego y rayos.

Nightray por su parte, ocupaba una maldición en si mismo para mejorar sus habilidades físicas.

"Es hora de terminar contigo." Natsu golpeo a Nightray con un poderosísimo gancho a la barbilla que saco volando al hombre de las ruinas, luego se convirtió nuevamente en rayo para alcanzarlo en el aire.

Una vez lo alcanzo, golpeo múltiples veces su cuerpo hasta finalizar nuevamente con un gancho a la barbilla, luego sujeto las piernas de Nightray con sus brazos, lo envolvió en fuego y le dio 3 vueltas en el aire hasta soltarlo para que se estrellara súbitamente en el desierto como si fuera un proyectil en llamas.

Natsu, aun el aire, juntos sus manos creando un masivo torrente de llamas color roja y oscura, combinada con los rayos.

"Arte secreto del god dragon Slayer: infierno relampagueante del dragon de llamas divinas."

Las llamas rojas y oscuras se fusionaron en un gigantesco torrente de llamas cubierto con relámpagos que fueron arrojados directamente hacia donde se encontraba Nightray.

"Imposible... Yo el gran Nightray... Derrotado por un mocoso..."

Las llamas encontraron su objetivo, creando con el impacto un verdadero infierno de llamas eléctricas que iluminaban la noche.

Nightray se encontraba derrotado en la arena del desierto, con quemaduras graves en su cuerpo.

Estando derrotado, los efectos de la maldición finalmente habían terminado, pero la presión en el cuerpo de Natsu debido a las 2 poderosas maldiciones y utilizar el modo del dios dragon de llamas eléctricas estaban haciendo su efecto.

Natsu se encontraba cayendo directamente al suelo, no podía mover ni un músculo para frenar su caída, así que se resigno a estrellarse contra el suelo antes de entregarse a la inconsciencia, pero cuando estaba a punto de llegar, un ser humanoide con alas lo atrapo antes de estrellarse.

"Idiota..." Dijo la criatura con una voz quebrada debido a las lágrimas que caían de su rostro al sostener a Natsu inconsciente.

2 días mas tarde.

"E-Eh?" Natsu comenzaba a despertar después de permanecer inconsciente debido al uso desmedido de sus poderes, se encontraba recostado en una cómoda cama que supuso, era el cuarto de Leah,Natsu tenia vendas al rededor de la cabeza y en los brazos.

"Natsu?!" Se escucho la voz de Leah.

Natsu volvió a ver hacia el lugar de donde provenía la voz, pero Leah se encontraba escondida entre unas cortinas.

"L-Leah? Que estas haciendo ahí?" Pregunto Natsu.

"N-Nada... Como te sientes?" Respondió aun sin salir de su escondite.

"Me siento mejor, solo tenia que dormir un poco." Dijo con una gran sonrisa de oreja a oreja mostrando todos sus dientes.

"No debiste..." Dijo Leah.

"Eh? Que quieres decir?"

"No debiste haberme salvado."

"Que quieres decir... Fuiste tu la que pidió ayuda."

"Si... Pero no creí que alguien vendría... Y mirate ahora, estas lastimado."

"Pero estas bien no es cierto y además le partí el trasero a ese sujeto."

"Pero... Que hayas hecho tanto por alguien como yo..."

"No importa, después de todo eres mi maestra."

"Pero yo no soy buena."

"Que quieres decir."

"Natsu mirame!" Grito antes de salir de su escondite.

Leah ahora tenia el pelo blanco, sus ojos eran bestiales y de color rojo, sus brazos y piernas ahora estaban cubiertos de un poderoso material metálico y sus manos y pies tenían largas y afiladas garras, su abdomen ahora contaba con marcas de escamas en los bordes, sus pechos ahora eran aun mas grandes, su rostro no había cambiado mucho, solo que ahora tenia 2 escamas triangulares a cada lado de la mandíbula y en su espalda tenia grandes alas negras con garras afiladas.

"Esta soy yo realmente... Mi padre era un demonio que se enamoro de una humana, ambos murieron protegiendome de unos humanos que no nos aceptaban, llegue a un pueblo que no sabia de mi identidad, fui aceptada, pero años despues , una maldición cayo en el pueblo, fue entonces que pedí ayuda a Nightray y fui condenada a vivir aqui para que el dejara en paz al pueblo."

Natsu no pareció inmutarse ni un poco con todo lo que acababa de escuchar, bueno estaba molesto por los engaños de Nightray y los humanos que mataron a los padres de Leah, pero fuera de eso estaba tranquilo.

"Ahora ves que quiero decir... Soy mitad demonio, un ser que es representado como la maldad de este mundo... No valía la pena que hicieras todo eso por mi."

Natsu salto de la cama, fue frente a Leah, tomo su mano y la junto con la suya.

"Yo fui criado por un dragon cuando era niño, eramos muy diferentes en muchos aspectos y aún así yo lo consideró mi padre... Mira, tu y yo tenemos manos, dedos, boca y ojos, el que te veas diferente no quiere decir que seas mala, malos son aquellos que te juzgan sin conocerte, estoy seguro que eres una buena persona, después de todo no cualquiera aguantaría a ese sujeto solo por el bien de un pueblo." Dijo Natsu con una dulce sonrisa.

Las palabras de Natsu hicieron que Leah sintiera una presión en su pecho, todo aquel que había visto su verdadera forma huía o la atacaba, pero a el no parecía importarle en lo absoluto, Natsu no había dejado de verla como si fuera su igual, tanta amabalidad por parte de un humano era nuevo para ella, la hacia sentir... Feliz y cálida por dentro.

Leah volvió a su forma humana, separo su mano de la de Natsu y se dio la vuelta para ocultar el rubor en su rostro.

"P-Por ahora... Descansa... Mañana empezara el verdadero entrenamiento." Dijo Leah.

"Siiiiiiiiiiii...!" Grito de emoción Natsu.


XX_15 MESES DESPUES_XX

Natsu, ahora con 22 años, era ahora mas alto, su cabello ahora era diferente, tres mechones del lado derecho de su cara crecieron hacia arriba, el resto de su peinado era en cierta forma similar al de Gray, es decir aun era puntiagudo, pero estaba aplastado y había creado un flequillo hacia la izquierda, su cuerpo era ahora un poco mas bajo que Laxus, en su brazo izquierdo ahora se encontraba un tatuaje similar al de Leah, llamas de color azul, solo que su tatuaje iniciaba en la muñeca y llegaba hasta el pectoral izquierdo.

"Listo Natsu... Eso es todo lo que puedo enseñarte." Dijo Leah con una sonrisa.

"Si, Gracias Leah." Dijo Natsu con su tipica sonrisa.

"S-Si... Natsu?."

"Si Leah."

"P-Podria... Podria... Ir a visitarte... De vez en cuando?" Dijo Leah ruborizada jugando con sus dedos.

"Claro, eres bienvenida cuando quieras... Aunque no es necesario que te quedes aquí, con ese fanfarrón sin sus poderes, eres libre de ir donde quieras."

"Lo se... Pero no todo el mundo esta listo para aceptarme."

"Cuando quieras, puedes venir a Fairy Tail, te sentirás mas que bienvenida, se que te llevaras muy bien con Mirajane." dijo Natsu.

Leah sintió un poco de molestia por la mención de una chica, pero ya que sabia que Natsu era despistado, decidio pasarlo por alto.

"Si... Algún día." Dijo sonriendo.

"Es bueno ver que se lleven tan bien." Una tercera voz interrumpió la conversación entre Natsu y Leah.

"M-Mavis... No te aparescas sin avisar." Dijo Leah.

"Lo siento." Dijo con una sonrisa inocente. "Pero es hora de que me lleve al pequeño dragon para que continúe la etapa final de su entrenamiento."

"Es cierto! Nos vemos luego Leah." Dijo Natsu despidiéndose.

"Espera Natsu... Antes de que te vayas, no olvides la regla principal de la mi magia, jamas convines el Devil Slayer con el God Slayer, ambas magias son contrarias, el que las pudieras aprender es increíble, pero convinarlas anularía el poder de ambas magias y podría ser perjudicial para ti." Dijo Leah seriamente.

"Lo se... O utilizo una o utilizo la otra, pero jamas ambas." Dijo Natsu.

"Bueno... Nos veremos luego." Leah lo despidió con una sonrisa.

Natsu y Mavis desparecieron en un destello de luz, y volvieron a aparecer en una isla en medio del mar, que tenia cierto parecido con la isla Tenrou, aparecieron frente a una gigantesca cueva.

"Bien primera, ahora cual es la ultima etapa de mi entrenamiento."

"Tu ultimo entrenamiento, es el mas difícil de todos, lo realizaras al fondo de esa cueva, esta vez aprenderás la magia de la luz y la magia de las hadas... Conmigo como tu entrenadora." Dijo seriamente.


Bueno mis queridos lectores, aquí esta el capitulo 2 de este fic, espero como siempre que haya sido de su agrado, como siempre les digo, espero muy ansioso sus reviews, nada me inspira mas a continuar los fic, que sus comentarios, ya sea dudas, sugerencias o lo que sea, jamas me aburro de sus reviews, por cierto, antes que se me olvide, siganme en facebook, el nombre de la página es by:novablood, aparece la foto de kaneki, ahí estaré publicando imágenes y otras cosas. Gracias por todo y les mando un gran saludo.

Novablood96.