Hola, personas hermosas que leen esta historia :3 Aquí esta el segundo capitulo el cual espero disfruten.

En el capitulo anterior olvide (boba, yo) decirles que por que 10MDS.

Según yo es una parodia/homenaje a tres metros sobre el cielo. Ya saben el Sol y el cielo están arriba & así. Aunque también pude llamarlo a 30 cm de las nube o 3 metros de la Luna :B Pero ya saben que Naruto simboliza al Sol y el nombre de Hinata es "lugar soleado" y pues pensé que el Sol era el astro mas apropiado para el titulo. Bueno ya que les he dado toda esta explicación chafa de mi "simbolismo" los dejo leer a gusto :D

Disclaimer: Naruto: Kishimoto, 3MSC: Federico Moccia, Esto: Yo xD.


"Valora tus amigos, se fiel a tus principios, vive con pasión y totalmente y bien. Experimenta cosas nuevas. Ama y se amado, si alguna vez tienes la oportunidad." ~David Nicholls

Capítulo II: Mundos Diferentes

No muy lejos de ahí, cierta chica de cabellos rosados aún sigue molesta por cierto chico malo. No puede quitarse la sensación de que lo conoce de algún lado.

Al llegar a la escuela se encuentra con Ino, una chica delgada, amante de las dietas; recoge su cabello rubio en una larga cola de caballo y flequillo que cubre el lado derecho de su cara; sus ojos son azules o verdes dependiendo del color de su ropa. La rubia esta como loca buscando a alguien que le deje copiar la tarea de trigonometría. ¡La tarea de trigonometría! La había olvidado.

Juntas trataron de convencer a la "Vaca Arisca", pero esta no soltó la tarea.

— Ha acaso ha insinuado que somos unas perezosas. Por eso nadie la quiere. — Afirma la orgullosa rubia cruzándose de brazos. — Al menos nosotras somos lindas y agradables.

— Si pero no creo que a mi mama le agrade que la Vampira me repruebe solo por no entregar la tarea de trigonometría.— replica Sakura.

Habían perdido toda esperanza hasta que una luz ilumino su camino. Hinata, la dulce, dulce Hinata. Las dos chicas salen despavoridas hacia ella.

Hina-chan!

El tono de voz de Ino solo puede significar una cosa.

— Déjenme adivinar, la tarea de trigonometría. ¿Acaso Shiho-san no se las quiso dar?

— No, si me preguntan aun esta amargada porque Shikamaru no le hace caso. —comenta la peli-rosa.

— La frentona tiene razón. Además no es mi culpa que Shika usara ese cerebro suyo y se fueran con Temari. —apoya Ino.

— Pero tú le dijiste que si se dejaba copiar el examen de lingüística, le darías el número de Shikamaru. Y aun no se lo das.

— Y que esa loca le llame todos los días y tener que escuchar el Problemático sermón de Shikamaru. No, Gracias.

— Tengan. —Hinata les da el cuaderno que saco de su mochila. — Tal vez no sea tan buena como la de Shiho-san pero al menos pueden decir que se esforzaron.

— Gracias Hina. —dicen ambas al mismo tiempo.

— ¿Y cómo les fue con francés? —Pregunta Hinata tratando de llenar el repentino silencio.

— Horrible. Pase toda la tarde pegada al cuaderno y no se me pego nada. Me moleste y merendé un yogurt light, casi tan amargo como Shiho.

Todas ríen.

— El estudio hace engordar, por eso yo no hago la tarea.

Vuelven a reír.


~10MDS~


La luna es alta y pálida entre las últimas ramas de un árbol. Los sonidos del tráfico nocturno, extrañamente lejanos. De una ventana llegan algunas notas de una música lenta y agradable. Ahí se puede ver a una pelinegra no muy alta, con los ojos blancos casi lilas. Se mira indecisa en el espejo, con las gavetas de la ropa abiertas y las cosas regadas por todos lados.

Entra al cuarto de su hermana buscando su delineador y encuentra a Hanabi abusando de él.

Hinata trae puesto un vestido blanco, corto, varios dedos arriba de su rodilla. Se adapta perfectamente a la parte superior de su cuerpo y un listón negro resalta su pequeña cintura, después el resto cae delicadamente sobre sus caderas. Si Hanabi admira algo de su hermana es su exquisito gusto al vestirse.

— ¿Qué tal?

— Buenísimo.

— ¿Enserio? Hay varias cosas que no me convencen: el color, creo que el listón se ve muy exagerado, además está muy entallado.—Hinata dice señalándose el vestido.

— Entonces no les prestes atención.

— Pero…

— Esta buenísimo.

Hinata no muy convencida y sin ni siquiera saber que era lo que quería escuchar, mira cómo se arregla Hanabi.

— ¿Por qué tan maquillada?

— Lo hago por Konohamaru.

— ¿Quién es Konohamaru?

— Lo conocí a fuera de la escuela y le dije que era de último año. Así maquillada, ¿cuantos años me das?

— Pareces más madura como de quince años. — Hinata contesta sabiamente

— Pero tengo quince. — Los labios de Hanabi forman un puchero, que la hacen ver todavía más infantil.

— Déjame ayudarte un poco. — Hinata toma una brocha y empieza a trabajar con las sombras. —Listo.

— ¿Y ahora qué tal?

— Pareces a punto de cumplir dieciséis.

Ambas ríen.

Kurenai, su nana y segunda madre, las mira parada en la puerta, con una sonrisa en los labios. —Chicas se les va hacer tarde.


~10MDS~


Él es ágil y veloz, oscuro como la noche. Luces y reflejos van y vienen en los pequeños espejos de su moto, está cerca de la Plaza Yondaime, en donde están sus amigos.

— Tengo ganas de verlo, no sé nada de él desde la fiesta.

Una bella muchacha de cabellos rubios, ojos violetas y un buen posterior, sonríe a su amiga, una pelirroja igual que ella, un poca menos voluptuosa tal vez, pero con un vocabulario más soez.

— Shion que te haya cogido un par de veces no quiere decir que le intereses.

Sentadas en sus motos, fuman cigarrillos, tratando de dar una imagen ruda y algunos años de más.

— ¿Que importa Tayuya? Sus amigos me dijeron que el nunca llama a nadie.

— ¿Acaso te llamo?

— ¡Si!

— Quizás se equivocó de número.

— ¿Dos veces? — Sonríe, feliz de haber puesto en su lugar a su amiga que no pierde el ánimo.

— De sus amigos no te puedes confiar. ¿Has visto quiénes son? — Ahora es ella quien sonríe.

Cercano a ellas, con sus motos potentes como sus músculos están ellos.

Kiba, un chico de despeinado cabello castaño, ojos negros, poseedor de una sonrisa canina, atormenta junto a su fiel compañero Akamaru, un perro de raza Gran Pirineo, a Shikamaru, el cerebro del equipo.

Shikamaru tiene su característica expresión de pereza y cansancio, lleva su cabello negro, atado con una cola de caballo como una piña, ojos marrones y sus dos orejas adornadas con pendientes. Murmura algo parecido a un "problemático".

Gaara, pelirrojo pero no cualquier rojo, rojo ladrillo, piel pálida y cabello corto y puntiagudo; ojos color turquesa claro, sin cejas y negras ojeras, causadas por su problema de insomnio y un tatuaje en el lado izquierdo de su frente, ayuda a Kiba a molestar a Shikamaru.

Sai, el artista, tiene el cabello corto, negro y ojos negros, que contrastan con su pálida piel, mira con su habitual sonrisa como los chicos y el perro abruman al moreno.

Shino, el chico sombrío, reservado y silencioso, pero cada vez que habla dice una frase acertada o necesaria, tiene piel clara, cabello similar al estilo afro pero de punta, espeso y castaño oscuro, nunca lo veras sin sus gafas de sol y su chaqueta, observa sin mucha atención la peculiar escena.

Choūji, castaño con marcas de remolino en las mejillas, un físico mucho más robusto que resto, pero no te atrevas a llamarlo "gordo" porque serás golpeado con toda la furia de un tipo de huesos grandes, disfruta del espectáculo con una bolsa de frituras.

A un lado de ellos Suigetsu, cabello blanco con la raíz azul, largo hasta el cuello y ojos morados, toma una cerveza con Sasuke, piel clara, ojos y cabello negro ónix a la altura de la barbilla, su cabello es de punta en la espalda, un desafío a la gravedad, musculoso, imán de chicas y el segundo al mando.

No van a la escuela. No tienen un trabajo fijo. Algunos no tiene ni un centavo en los bolsillos, pero se divierten y son amigos. Eso basta. Aman pelear, y eso nunca falta. Parados allí en la Plaza, sentados en sus motos o jugando. Como estatuas sonrientes, exhiben las cicatrices de peleas pasadas, recuerdos de riñas ganadas.

Más apartadas de ahí están un montón de chicas, fieles admiradoras de estos. Inventando cualquier excusa para probar un poco de la vida nocturna.

Temari, una coqueta rubia con cuatro coletas, camiseta blanca, short de mezclilla y un ancho cinturón rojo en sus caderas, muestra una blanca sonrisa. Ella es novia de Shikamaru y hermana mayor de Gaara. Shion no está particularmente de acuerdo con la relación. Cree que en cuanto Shikamaru termine con Temari por problemática, Gaara molera a golpes a Shikamaru y eso, si sería problemático. Pero eso a ella no es algo que le importe. Ella tiene otra cosa en mente, mejor dicho, a alguien. Su único objetivo es Naruto Uzumaki, mejor conocido como, Kyūbi.

Y como si alguien lo invocara aparece la Ducati naranja. Kiba, Akamaru y Gaara dejan de molestar a Shikamaru, eso lo harán después.

— ¿Qué tal un poco de estiramiento? — Naruto baja de la moto y se acomoda la chaqueta. — ¿O acaso son unas gallinas?

— Tú lo pediste.

El rubio pasa por un lado de Suigetsu abrazándolo, le quita de la mano la cerveza que acaba de abrir.

— ¿Cómo va todo?

— Bien Kyū. ¿Y contigo?

— Genial ¿Y Karin?

— Tenía cosas que hacer

— Sabes me alegra que mi prima encontrara un buen tipo como .

Suigetsu sonríe, feliz de ser un nuevo miembro de la familia, un poco menos de no tener su cerveza. Cuando la cara de Kyū baja después de un largo trago, sus ojos encuentran a Shion.

— Hola.

Los suaves labios de ella, ligeramente rosados y pálidos, se mueven apenas, pronunciando ese saludo. Sus dientes blancos, todos pares, se iluminan mientras sus bellísimos ojos violetas tratan de transmitir todo su amor.

Naruto se le acerca, mirándola a los ojos. Shion lo mira, incapaz de dejar de ver esos profundos ojos azules, de moverse, o hacer cualquier cosa.

— Aguántame esto.

Se quita la chaqueta y la deja en sus manos. Shion mira cómo se aleja, apretando la chaqueta hacia ella. Aspira su varonil aroma, el mismo que había olido cualquier día antes, mientras él dormía y ella lo miraba en silencio.

Naruto se sube encima del techo del quiosco de la plaza.

— ¿Entonces, quien viene? ¿Acaso quieren invitaciones escritas?

Sasuke, Suigetsu y Kiba no se hacen del rogar. Uno después del otro, como simios que en vez de pelo tienen chaquetas, llegan hasta donde esta Naruto. Gaara, Shikamaru y Sai les siguen. Por último, llega Choūji, ya doblado en dos para recuperar el aliento.

— Ay, yo ya estoy destruido, hago de árbitro. — Y come una de las frituras que sobrevivieron a la fatigosa subida.

El grupo se alinea en la penumbra de la noche.

— ¿Listos? — Choūji grita alzando velozmente la mano.

Casi todos juntos, un montón de cuerpos musculosos y entrenados se preparan en el techo. Las manos adelante y paralelas, las caras tensas, los pechos anchos.

— ¡Ya! ¡Uno! — grita Choūji y todos los brazos se doblan, sin fatiga. Silenciosos y aun frescos, llegan al frío mármol y sin mucho tiempo regresan arriba.

— ¡Dos!

Abajo de nuevo, más veloces y decididos.

— ¡Tres!

Aún más fuertes que cuando comenzaron.

— ¡Cuatro!

Sus caras, gestos casi irreales, sus narices, con pequeñas arrugas, bajan contemporáneamente. Bajan veloces, con facilidad, llegan casi hasta la tierra y de nuevo suben.

— ¡Cinco! — grita Choūji comiendo el último bocado y lanzando la bolsa al aire.

— ¡Seis!

Shikamaru para de hacer flexiones y baja del tejado.

— ¡Ocho! —Choūji en el techo mueve alegremente las manos. —Muchachos, ya uno, con la excusa de que la novia se enojo, ha parado. Pero la competencia continúa.

— ¡Nueve!

Todos ríen y, ligeramente más calentados, bajan.

La voz gruesa de Sasuke hace eco en la plaza.

—Aumenta el ritmo, me estoy durmiendo.

— ¡Diez!

Naruto baja fácilmente. Los músculos son anchos. La adrenalina corre por sus venas, llenando cada espacio de su cuerpo. Aun así se mantiene tranquilo. No como ese día.


Que le paso a Naruto ese día? A donde irán Hinata y Hanabi? Quien ganara?

No te pierdas el próximo capitulo para saber las respuestas!

Tienes algún comentario, queja o sugerencia? No lo pienses mas y déjame un review con tu opinión.

Me encanta leer sus opiniones. Si, soy un poco ególatra. Para que mentir? x3