Capítulo 2: Las Cutie Mark Crusaders.

Freeice no sabía que estaba pasando y se asustó mucho cuando vio como los ponis se congregaban a su alrededor cuando llego, la visión de todos esos ponis con armaduras la impresiono demasiado, pero le calmo ver que su salvadora la protegía nuevamente. Sin embargo un terror casi irracional la asalto cuando Scootaloo dejo pasar a la otra pegaso de color cian y de crin multicolor para que la viera.

Pero esta última parecía amable y Scoot confiaba en ella sí que decidió darle una oportunidad respondiéndole las preguntas que esta le hacía. Cuando la pegaso de color naranja le dijo que Rainbow Dash era su hermana le costó creer que eso fuera verdad, fuera de las alas las dos ponis no tenían nada en común.

— Vamos Freeice, ya no tengas miedo. Te dije que Rainbow iba arreglar todo para que te dejaran en paz. — Le dijo Scootaloo en un intento de calmar los ánimos mientras empezaban adentrarse a Ponyville.

— ¿Hice algo malo? — Pregunto la pequeña al recordar la cara llena de enojo y odio del poni anciano de color arena.

— Claro que no ¿Por qué dices eso?

— Porque todo mundo parecía tener algo en contra de mí y no parecían estar muy de acuerdo con tu hermana.

— Mira pequeña— Le dijo la pegaso deteniéndose para ver a la niña— Normalmente no son así, son amables. Pero… simplemente están asustados. De un día para otro la Reina nos puede encontrar y acabar con todo… Además, no es muy común ver alicornios libres por ahí en estos días. De hecho, ni siquiera era común ver alicornios en tiempos de Celestia y Luna…

— El poni que más se opuso a que entrara era un unicornio, y yo también tengo un cuerno ¿Es por eso que se opuso?

— No, de hecho Ancient es bastante buen tipo… Cuando no está de testarudo— Se limitó a decir Scoot— Además, les pone nerviosos ver a un poni que tenga tanto potencial y poder en su interior…

Siguieron caminando, en silencio, hasta que llegaron a una casa desvencijada que parecía estar abandonada.

— Scootaloo ¿Qué es este lugar?

— Aquí es donde vivimos las Cutie Mark Crusaders. — Respondió la pegaso, orgullosa. — Tienen mi edad y nos encargamos de ir de guardia en las noches y de mantener a raya a los Guardianes si se acercan mucho. Sé que la casa no se ve muy bien, pero por dentro tiene mejor aspecto.

Freeice se limitó a asentir, aunque no le creía del todo a Scootaloo. Al entrar se fijó en que había una inscripción en la puerta que decía el nombre los habitantes de la casa. Se puso algo nerviosa al ver que además de Scoot otras dos ponis vivian ahí.

La potranca se alegró de ver que la pegaso no mentía con respecto al aspecto interno de la casa. Aunque de afuera se veía muy deteriorada de adentro las ventanas no estaban rotas y las paredes estaban ilesas. Había una pequeña chimenea que tenía un fuego encendido que calentaba la pequeña vivienda, había un librero junto a esta y un sofá enfrente. A unos cuantos metros se veía la cocina y unas escaleras guiaban a los dormitorios.

— ¡Scootaloo! — Grito la una voz chillona desde la cocina y casi al instante apareció enfrente de las dos una unicornio de color blanco y crin de color purpura y rosa con una cutie mark de un corazón con una nota musical en medio. — ¡Ya llegaste!

Dicho esto otra voz grito desde arriba y otra poni salió al encuentro de la pegaso. Esta era un poni de tierra y era de color amarillo con una crin de color rojo y su cutie mark era de una manzana del color del arcoíris. Esta bajo a toda velocidad las escaleras y choco con las otras dos que cayeron al suelo en medio de risas y un abrazo extraño.

— ¡Pensamos que ibas a llegar hasta mañana! — Le dijo la unicornio a Scootaloo— ¿Ya fuiste a ver a Rainbow? Se veía preocupada cuando te fuiste.

— Si ya la fui a ver Swetie Bell — Respondió la pegaso mientras se incorporaba. — Aunque tal vez no en las mejores circunstancias.

La unicornio abrió la boca para decir algo más pero en este instante la poni de tierra reparo en la presencia de la potranca.

— ¿Quién es esta niña? — Pregunto bruscamente

— Larga historia, se las puedo ir contando mientras comemos algo. Estoy segura que tienes hambre ¿No, Freeice?

La pequeña se limitó a asentir y la poni de tierra la cargo y la llevo hasta la cocina, con una sonrisa. Freeice sentó en la mesa que tenía solo cuatro sillas, Scootaloo se sentó a su lado derecho y Swetie Bell a la izquierda, mientras la otra poni sacaba del refrigerador un pie de manzana.

— ¡Wow, Appleblom! — Exclamo la pegaso mientras la unicornio cortaba en cuatro el pie y lo servía en platos para cada una — ¿De dónde lo sacaste?

— Applejack lo preparo para mí unos días después de que te fueras. — Respondió la poni terrestre sentándose en la silla que quedaba vacía. — Decidí guardarla para cuando volvieras. — Luego la miro a la niña — A puesto a que será el mejor pie que nunca hayas probado pequeña.

Freeice no tenía ganas de aceptar aquella comida pero su estómago rugía por el hambre, tenía unos dos días sin probar bocado y no pudo evitar empezar a comer casi con desesperación de su gran trozo de pie. Las Crusaders al verla se empezaron a reír.

Mientras comían Scootaloo puso al día a su compañeras y les conto como fue que encontró a la potranca en el bosque y cómo fue que Ancientdust se negaba a dejar pasar a la niña por ser una alicornio. Tanto Appleblom como Swetie Bell se impresionaron al ver que Freeice era un poni con tanta magia en su interior pero no se opusieron a su presencia lo cual calmo a la pequeña potranca.

La potranca se pregunto porque todos los ponis que había visto hasta ese momento llevaban puesta aquella armadura, incluso Swetie Bell y Appleblom traían puesta una, aunque no llevabna puesto el casco a diferencia de Scootaloo que se lo había quitado solo para comer.

Después de terminar de comer les toco a las otras dos poner al tanto a su compañera, con respecto a lo que había pasado en el pueblo en los últimos días que había estado afuera.

— Soarin volvió ayer también. — Le conto la unicornio a Scoot.

— Si lo sé, lo vi cuando llegue. Rainbow se ve más tranquila cuando él está por aquí cuidándole las espaldas.

— Es su esposo después de todo. — Añadió Appleblom— Aunque las noticias que trae de Cloudsdale son bastante… Extrañas.

— ¿A qué te refieres?

— Pues… Se rumorea que Twilight está…

— ¡Appleblom! — Dijo en un grito molesto Swetie, golpeando con un casco la mesa. — ¿Que te he dicho de decirle así a la Reina Oscura? Ella ya no es más Twilight Sparkle y decirle así a ese monstruo que tomo su cuerpo es un insulto a su memoria.

Freeice miro con curiosidad a las tres ponis en cuanto oyó eso y no pudo evitar abrir la boca. Algo en su cerebro hizo clic en cuanto oyó la palabra "Twilight" en la conversación.

— ¿Twilight? — Repitió, haciendo que las tres ponis la voltearan a ver — ¿La Reina Oscura se llama Twilight?

— Si… Bueno, no… Es complicado. — Se limitó a decir Scootaloo. — Cuando la conocimos así se llamaba. Pero fue antes de que usara magia negra e incluso antes de que se derrotara al Rey Sombra…

— ¿Ustedes conocieron a la Reina Oscura antes de que fuera la Reina Oscura? — Dijo con asombro la potranca abriendo mucho los ojos y mirando de una en una a las ponis.

Las Crusaders intercambiaron una mirada luego volvieron a ver a Freeice.

— ¡Respóndanme! — Exigió, desesperada de que ninguna dijera nada.

— Veras dulzura— Comenzó Appleblom. — Es un tema que prohibido a hablar en el pueblo. Ninguna de las cinco quiere oír hablar de ello, creo que les causa bastante dolor.

— ¿Cuáles cinco? — Dijo la niña, más desesperada porque no recibió ninguna respuesta.

— Nuestras hermanas y sus amigas. — Respondió Swetie Bell. — Veras, ellas son las que dirigen la Resistencia en contra de la Reina Oscura, principalmente Rainbow Dash. Tal vez luego conozcas a Rarity, Fluttershy, Pinkie y Applejack. A ellas… Les toco ver lo que pasaba con Twilight cuando esto empezó.

Freeice miro expectante a Scoot, esperando que continuará hablando para responder sus dudas. Pero la pegaso no se veía dispuesta a hablar

— Ya te dijimos que es un tema prohibido niña, y ya estas metida en bastantes líos.

La potranca la miro con ojos de reproche un par de minutos hasta que la poni de color naranja suspiro derrotada.

—Está bien, te contaremos que paso. Pero tienes que prometer que no dirás nada de lo que te digamos y mucho menos quien te lo conto ¿De acuerdo? — Freeice asintió y Scootaloo volvió a suspirar. — Bueno, todo comenzó hace unos veinte años, cuando la armonía y paz del reino de Equestria se veía amenazada por la llegada de Nightmare Moon, pero la única poni que sabía de la llegada de este terror nocturno era una unicornio llamada Twilight Sparkle, que era estudiante de la princesa Celestia en su escuela de magia.

— Pero a pesar de sus esfuerzos por evitar de la llegada de Nightmare Moon esta de todas maneras apareció. — Continuo Appleblom. — Entonces Twilight junto con sus nuevas amigas fueron en busca de los Elementos de la Armonía que se encontraban en el antiguo palacio de las dos hermanas. Mientras más se adentraban en el bosque Everfree más obstáculos encontraron, pero pasaran cada uno de ellos.

—Cuando llegaron al fin al castillo se vieron las seis cara a cara con Nightmare Moon, pero los Elementos aún estaban encerrados sin poder usarse. — Dijo Swetie Bell volteando a ver a la potranca. — Entonces Nightmare Moon destruyo los elementos partiéndolos en varios fragmentos. Sin embargo cuando los fragmentos sintieron la cercanía de sus portadoras y se unieron a ellas.

— ¿Cómo que se unieron? — Pregunto la niña sin comprender.

— Si, veras. Cada una representaba un elemento. Las amigas de Twilight y ella misma eran portadoras de un elemento y su amistad era lo que permitía que estos funcionaran.

— ¿Y quiénes eran las otras portadoras?

— Las mismas líderes de la Resistencia. — Dijo Scoot viendo de manera grave a Freeice. — Rainbow representaba la Lealtad, Pinkie Pie la Risa, Applejack la Honestidad, Fluttershy la Amabilidad y Rarity la Generosidad.

— ¿Y Twilight que representaba?

— La Magia. Ella era el elemento de la magia. — Continuo la pegaso— Y derrotaron a Nightmare Moon y trajeron de vuelta a la princesa Luna, hermana de Celestia. Y vencieron a muchos otros enemigos. Hasta la llegada de Tirek ¿No Swetie?

— Si, hasta Tirek. —Dijo Swetie Bell asintiendo— Veras, con el tiempo la magia de Twilight se fue haciendo más grande y poderosa y hubo un momento en el que la princesa Celestia creyó que Twilight estaba lista para el siguiente paso en sus estudios. La convirtió en una alicornio.

Freeice miro sin comprender a la unicornio ¿La Reina Oscura era una alicornio como ella?

— Los Elementos de la Armonía se regresaron a su lugar de origen, que era el árbol de la Armonía, ya que este se estaba muriendo por no tenerlos y creo un caos por todo el reino. Y paso un tiempo sin que ocurriera nada, hasta la llegada de Tirek, el roba magia.

— Era tan poderoso que todas las alicornios decidieron darle su poder a Twilight para proteger la magia de alicornio y alejarla de Tirek. — Añadió Appleblom— Sin embargo Tirek encontró a Twilight y total, fue un problemón atraparlo. Realmente nadie sabe que paso bien ese día, más que ellas seis pero nunca nos han contado que paso exactamente.

— Pero si Twilight no era malvada ¿Cómo fue que termino convirtiéndose en la reina que es ahora?

— Tras derrotar a Tirek, las otras alicornios volvieron a tomar la magia que le habían dado a cuidar a Twilight. Pero cuando se la quitaron ya era demasiado tarde, la codicia y el poder ya habían mordido el corazón de ella. Así que en busca de recuperar lo que había perdido empezó a investigar en la biblioteca de las dos Hermanas, que se encontraba en el mismo castillo en donde estaban los Elementos y ahí encontró la sección de magia oscura. — Scootaloo hablaba sin ver a la niña y parecía tener una sombra en los ojos.

— Y encontró un hechizo— Continuo Swetie Bell. — Que garantizaba la amplificación de poderes y demás. Primero, el poni que realizaba el hechizo tenía que separarse de sus partes más oscuras y que según el libro eran las que contenían el mayor poder. Tras eso tenía que fundirse con esa oscuridad, dejarla entrar y dejarla gobernar sobre ella y ganar así su poder. Y Twilight simplemente lo hizo y….

— ¿Y…?

—Twilight Sparkle dejo de existir y nació la Reina Oscura— Dijo una voz completamente diferente que no pertenecía a ninguna de las Crusaders desde la puerta de entrada de la cocina.

Las Cutie Mark Crusaders y Freeice voltearon atónitas y se horrorizaron al ver a Rainbow Dash parada mirándolas junto con otra poni que era una unicornio muy parecida a Swetie Bell, pero su melena era completamente morada y sus ojos de color azul. Ambas miraban a las Crusaders de forma severa.

— Rarity…— Susurro Swetie Bell. — Pensé que estarías con Spike…

— Estaba con el— Respondió la unicornio parada al lado de Rainbow. — Pero entonces Rainbow me dijo que había llegado un poni nuevo y que necesitaba mi ayuda. Me supongo que eres tu— Dijo señalando con un casco a la potranca que se apresuró a asentir.

— ¿Tienes alguna duda de lo que te contaron ellas con respecto a la Reina? — Dijo bruscamente la pegaso de color cian.

— ¿Por qué no hicieron nada por detenerla? Eran sus amigas.

— O cariño, creme que lo intentamos. Pero ya era demasiado tarde cuando descubrimos que había hecho. — Respondió Rarity. — Aun… Nos gusta pensar que queda algo de la antigua Twilight en la Reina. Yo revise el hechizo y hay casos… En los que la fusión no ocurre bien si el poni aun es puro en su interior, y cuando la tratamos de detener en Canterlot antes de que desterrara a la princesa Celestia aun nos reconocía, y titubeaba cuando trata de pelear con alguna de nosotras, eso nos dio esperanzas para creer que ella sigue ahí en algún lado.

— Y por eso creamos la Resistencia. Porque creemos poder acabar con la Reina y con este tiempo de tristeza y desesperanza. Así que niña, no te dejas engañar, aún estamos haciendo algo para salvar a nuestra amiga.

Durante un momento todas se sumieron en un silencio incómodo y el ambiente se sentía cargado de enojo, hasta que Rarity carraspeo un poco.

— Bueno, permite presentarme pequeña. Soy Rarity y voy a ser la encargada de enseñarte a usar esa magia que tienes dentro. Es un placer ¿Cuál es tu nombre?

— Freeice. — Dijo la potranca sin mucho ánimo, se estaba empezando a sentir cansada.

— Freeice. — Repitió la poni de crin morada. — Es un nombre muy lindo.

La niña se sonrojo un poco, luego miro a Rainbow Dash que tenía un rostro que no denotaba ninguna emoción. Miraba a las Crusaders con cierto aire de enojo, hasta que suspiro.

— Supongo que si ustedes no le contaban tarde o temprano alguien le iba a platicar que estaba pasando. — Se limitó a decir antes de dar media vuelta y darles la espalda. — Rarity, Freeice, por favor síganme. — Dijo antes de salir de la cocina y posteriormente de la casa.