Ohayo!!! Qué lindo ver que fue bien aceptada esta nueva idea! De verdad que me motivo a continuarla! Aunque debo confesar que la empecé en mal momento porque estoy súper ocupada pero prometo subirlo con todos mis otros fics! Nunca abandonare una historia… Eso es triste y frustrante para los lectores yo lo sé T-T… Bueno Los Hyuugas son personajes de Kishimoto…

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Cap. II. Nuestro Secreto.

Había logrado evitar encontrarse a solas con él desde su llegada, aparte de estar lo suficientemente avergonzada por lo que le pregunto o mas bien, por lo que le pidió a el que preguntara tenía esa pequeña maña de sonrojarse cuando él la mirada con demasiada insistencia.

-Onee-san… Ya debo irme!- Dijo algo irritada la castaña captando la atención de su hermana mayor. –Últimamente has estado muy distraída- Comento la niña terminando de colocarse su protector, sus cabellos castaños caían sueltos a los lados de su cara enmarcando una belleza diferente pero a la vez similar a la de Hinata.

-Gomen…- Se disculpo peinando aquel largo cabello, ese castaño, el mismo de su padre y de su primo, odiaba tener que pensar en las confusiones que en esos días se habían causado, pero no lograba volver a esa confianza que había desarrollado con su primo en el pasado.

-Otosan está feliz de que Neji-niisan allá regresado… Es extraño verlo tan unido a el- Empezó a hablar mientras se apoyaba en su peinadora esperando que Hinata terminara su labor. –No entiendo como una misión puede durar tanto tiempo-

-Hanabi… Todo depende de tu capitán… Si él no está satisfecho por cómo termina una misión intentara arreglarlo… Siempre debes procurar dar más de lo que se te está pidiendo- Dijo intentando aplacar la creciente curiosidad de su hermana menor por aquel grupo selecto de ninjas, shinobis que no temían morir en alguna misión.

-Onee-san porque no intentaste ser anbu?- Sus ojos perlados la miraron con determinación a través del espejo, Hinata solo opto por bajar la cabeza y terminar rápidamente de colocar el lazo en lo más alto.

-Listo…- Murmuro dejando el cepillo a un lado y empezando a caminar hacia la puerta de la habitación de su hermana menor. –Se te hará mas tarde…- Agrego al no sentir movimiento alguno por parte de la menor.

-Nunca me responderás eso cierto?- Soltó saltando de su lugar y tomando su mochila para salir rápidamente de aquel lugar. –Matta ne Onee-san…- Dijo sonriendo al pasar junto a su hermana, Hinata solo se limito a observarla salir corriendo de la mansión.

"Hanabi… No quisiera responder eso" Pensó apoyada en una de las columnas del lugar, su mirada divago desde la entrada principal a la Residencia Hyuuga por donde segundos antes había salido su hermana a los arboles que adornaban ese lugar, grandes cantidades de pétalos de cerezo volaban, dejando caminos de ese dulce aroma.

Subió su mano hasta su boca y rozo sus labios dejándose embargar por los recuerdos, cerró los ojos lentamente siendo ella ahora una chica de quince años, viendo la entrada de aquel lugar, esperando… Sencillamente esperando, nunca termino de entender que era lo que esperaba con tanta ansiedad.

-Hinata-sama…- Aquella ronca voz la hizo saltar por la sorpresa, el solo se limito a mirarla con confusión, su actitud todos esos días había sido bastante extraña, parecía que lo esquivaba pero no le dio importancia.

-Que es lo que hace?- Soltó nuevamente al ver que la chica no parecía querer responder, siquiera notar que estuviera ahí, la vio girarse lentamente y se extraño de verla tan agitada, parecía nuevamente esa chica con la que había entrenado tantas veces.

-Hanabi se acaba de marchar a una misión- Respondió bajando su mirada, empezó a caminar intentando pasar a su primo pero este fue más rápido y la atrapo del brazo, haciendo que se estremeciera ante el contacto.

-No va a entrenar hoy?- Soltó al darse cuenta que todos los días que habían pasado desde que volvió la chica siempre se había paseado en yukatas por la mansión, sin el mínimo vestigio de que saldría a entrenar o que se iría de misión.

-Iie… Yo no… No puedo entrenar- Admitió suspirando resignada a revelar su pequeño accidente, sintió como el castaño soltó su brazo y se adelanto para mirarla fijamente, ella avergonzada solo bajo su rostro para no ser juzgada por aquellos severos ojos.

-Ya veo…- Soltó luego de unos segundos admirando la creciente desconfianza que parecía rodear a su delicada prima, era extraño que ella se negara a contarle algo, no habían dejado las cosas así cuando él se fue pero, habían pasado cuatro años desde eso, ella podía haber cambiado de opinión con respecto a esa amistad.

-Nii-san…- Llamo sintiéndose torpe, se dio cuenta por el tono de voz que su primo la había mal interpretado, como tantas otras veces, parecía volver a sentir cierto recelo con su persona y no deseaba eso, no quería volver a perderlo.

El castaño bajo su mirada para encontrarla con aquellos suplicantes ojos perlados, que aunque eran iguales a los suyos mostraban todo lo opuesto, amabilidad, calidez, incluso una inocencia extraña para alguien de esa edad, ella tomo la chaqueta del chico y empezó a halarlo hacia un lugar separado de los posibles oídos de esa mansión.

-Hinata-sama… Que está haciendo?- Interrogo dejándose llevar por la chica, no puso mucha resistencia pero cuando vio que se estaban dirigiendo a uno de los dojos mas apartados tomo su brazo obligándola a detenerse. –Que es lo que quiere?- Dijo secamente clavando sus ojos en los de ella.

-No quiero que escuchen…- Murmuro tomando con suavidad la mano que empezaba a causarle daño, la había sujetado con demasiada fuerza, Neji se dio cuenta de eso y la libero regañándose mentalmente por lo que acababa de hacer.

Lo vio fruncir el ceño y sonrió empezando a caminar un poco más lento, aquella reacción la confundió, el pareció haberse agitado más de lo normal, incluso si se hubiese molestado porque no le había dicho donde irían su primo nunca reaccionaria así de agresivo.

-Aquí estará bien- Dijo suavemente abriendo la puerta de aquel dojo apartado, alguna vez ellos entrenaron ahí, pero esas sesiones privadas habían causado confusión en ellos por lo que dejaron de utilizarlo, ahora quería hablarle pero temía que todos estuvieran muy pendientes de lo que diría.

-Porque quiso venir hasta este lugar?- Murmuro serio sentándose frente a la chica, opto por cerrar la puerta para no incomodarla más, ese era un lugar apartado y tal vez confundirían la presencia de ambos en aquel sitio.

Los segundos empezaron a correr y el silencio se hacía cada vez más denso, ella por su lado intentaba hablar, pero el temor a ser juzgada le impedía liberar adecuadamente su frustración, una frustración que no había drenado en todo aquel tiempo y él, el solo se limitaba a verla empezando a perder la paciencia, no quería perder el tiempo en aquel lugar si ella no quería hablar, si ella no podía decirle libremente que era lo que le estaba pasando.

-Si no puede decirme Hinata-sama… Hablaremos más tarde- Corto arto de esperar algo que al parecer no podría escuchar, se puso de pie dispuesto a abandonar aquel lugar, dentro de el una molestia empezaba a crecer pero era impotente de hacer algo para calmarla.

-Iie Nii-san… Matte- Dijo tomando nuevamente al chico de su uniforme, sabía que tenía que decirle tenía que por lo menos mencionar su descontento y lo que empezaba a sentir. –Yo no… No entiendo esto- Dijo sintiendo como sus dedos eran soltados suavemente de la tela que sujetaba, lo sintió sentarse nuevamente frente a ella todavía sin soltar su mano.

-Que es lo que no entiende?- Interrogo interesado en lo que quería expresar su prima, al parecer algo más que simples banalidades habían cambiado en aquel lugar, arremetiendo contra la suave personalidad de la futura líder.

-Porque cambiaste?- Dijo en un murmullo clavando sus ojos en el café del suelo, la madera se sentía lisa y muy fría, disfrutaba sentirla bajo sus pies, pero hacia tanto que no entrenaba que le parecía que lo había olvidado totalmente.

-No cambie Hinata-sama… Usted cambio- Dijo tomando la barbilla de la chica obligándola a verlo. –Al parecer hay cosas que no desea contarme… No la forzare demo… Yo estoy escuchándola…-

-Iie… Yo solo… Temo tu respuesta- Confeso intentando bajar su rostro pero el castaño ejerció más presión no permitiéndole tal acción. Quería entender los sentimientos que mostraban esos perlados ojos, tenia días intentando descifrarlos, aprender a leer esa nueva mirada.

-Dígame…- Pidió sereno sin apartar un segundo su mirada decidida de su prima, la sintió tragar fuertemente entendiendo que le era muy difícil decir lo que quería decir, eso lo exasperaba pero al mismo tiempo le indicaba que aquella chica seguía teniendo aunque sea una parte de la tímida adolescente que dejo años atrás.

-Es solo que… Tuve una misión y un accidente… Debilito mis brazos… Y mi control de chakra- Dijo superficialmente intentando controlar su respiración, podía sentir su agitado corazón chocar contra sus costillas y la mirada inexpresiva de su primo la agobiaba aun mas.

-Eso se puede solucionar…- Dijo al fin luego de unos segundos. –Eso la estaba preocupando demasiado- Admitió sintiendo que la pena de la chica era un poco insignificante, era simplemente pérdida de sensibilidad a la hora de controlar el chakra.

-Nii-san… Es algo vergonzoso…- Replico al darse cuenta que el chico le resto importancia, y tanto que le había costado decirlo. –Se supone que seré la líder de clan como… Como podría ordenar a Hyuugas mucho más dotados que yo… A mi imoto…- Completo sintiendo deseos de llorar.

Neji soltó la barbilla de la pelinegra que automáticamente bajo su rostro ocultando su tan odiada debilidad, esa debilidad que la hacía especial entre los Hyuugas, esa debilidad que logro perdonar a su casi asesino.

-Tiene cosas que los demás dentro del clan no poseemos- Murmuro cruzándose de brazos, la vio alzar la mirada mostrando una sorpresa extraña, sus mejillas sonrojadas bañadas por el camino de las lagrimas que habían logrado escapar, algo en su interior se retorció obligándolo a ponerse de pie.

-Nii-san…- Llamo al verlo ponerse de pie, parecía nuevamente irritado, sentía nuevamente la ansiedad de volverlo a ver, ese desprecio extraño que parecía haber desarrollado hacia ella.

-Debo irme- Respondió intentando ocultar su perturbación, abrió la puerta notando algunos chakras a su alrededor pero no le dio importancia, había algo más importante que los rumores que se correrían en el Bouke.

-Iie…- Dijo algo fuerte poniéndose de pie como pudo, aquella pregunta que rondaba su mente desde que el regreso apareció de golpe, no había vergüenza, solo curiosidad, una curiosidad que la freno durante aquellos cuatro años.

-Nani?- Pregunto incrédulo girándose para ver como la pelinegra tenia la mirada baja y sus manos apoyadas sobre su pecho, podía admirar como este subía y bajaba de una forma irregular, como si temiera alguna mala respuesta.

-Porque lo hiciste?- Un susurro demasiado sensual llego hasta los oídos del castaño, había logrado pronunciar aquello, eso que la había tenido confundida por cuatro años, esperando a que el volviera y lo dijera pero, era solo un error.

-Preferiría no hablar de eso- Respondió sincero esperando que aquello relajara a la chica, pero al contrario pareció tensarse más en su lugar, su cabello caía a los costados de su rostro, realmente tenía una apariencia de niña, temerosa de afrontar lo que deseaba.

-Tú lo hiciste… Porque estaría mal que me lo dijeras- Dijo con algo más de fuerza acortando la distancia entre ellos, Neji se dio cuenta que unos cuantos ojos se fijaban en ellos, unos ojos de los cuales no podrían esconderse.

-No sé qué paso…- respondió al fin al tiempo que volvía a cerrar la puerta, aunque fuera un poco, quería darle alguna privacidad a su tan querida prima, sabía que aquello podría afectarla, aquel aroma, ese olor que tanto detestaba.

-Iie… Si lo sabes…- Dijo con algo más de fuerza, encontrando sus confundidos ojos con aquellos fríos, lejanos, unos ojos que parecían estarla rechazando, se sintió tonta por aquello y sonrió bajando su mirada. –Gomen… Yo…- Intento disculparse por aquello, no podía humillarse más.

-Está mal…- Respondió al cabo de unos segundos, no podía seguir luchando contra aquello, ambos eran adultos, tendrían que afrontarlo, el tenia que afrontarlo, por mucho que detestara su decisión.

-No me importa- Aquella frase lo desarmo, era realmente eso lo que había logrado escuchar? Toco la barbilla de la chica obligándola con ansias renovadas que lo mirara a la cara, esa mirada tan expresiva mostraba una determinación extraña en ella.

-Es la heredera Hinata-sama… Debe dejar de actuar como una niña- Se quejo intentando convencerla. –Eso fue un error… Solo pasó… Ahora es una tontería- Dijo algo exasperado esperando alejarla pero al contrario, aquellas delicadas mejillas se tornaron aun más rojas, arrugando la nariz ligeramente intentando nuevamente contener el llanto.

-Nunca lo fue para mí- Susurro dándose por vencida, realmente había sido un error aquello, avanzo unos pasos más llegando hasta la puerta, esperando que su primo dejara libre la puerta para que ella pudiera marcharse.

-Kuso…- Gruño irritado soltando la puerta, pero cuando ella intento tomarla unas manos la atraparon de los hombros dejándola frente a él, nuevamente aquellos ojos confundidos lo miraban, esperando que el decidiera.

-Neji-nii…- No pudo continuar, los cálidos labios de su primo se habían ocupado de hacerla callar, sentía su corazón latir con demasiada fuerza contra sus costillas, subió sus manos lentamente abrazándose del cuello del castaño sintiendo como él la apretaba mas contra su cuerpo.

Cuatro años no habían bastado para destruir aquella insana atracción que sentía por su delicada y sensual prima, sabía que podían exiliarlo del clan por aquello pero, no le importaba, ella era demasiado tentadora como para dejarla, gruño roncamente separándose de la mujer.

-Nii-san- Dijo agitada mirando como aquellos perlados ojos volvían a brillar con ese toque de lujuria que en su juventud no pudo reconocer, esos mismos ojos que la miraban al entrenar, protegiéndola de otras miradas, lo sintió tensarse apretándola más contra su cuerpo.

-Debo irme…- Dijo roncamente intentando luchar contra su deseo de seguir besando a la pelinegra, esta sonrió dulcemente mientras se apoyaba en la punta de sus pies para rozar nuevamente sus labios, siguiendo luego hasta su oído.

-Lo mismo me dijiste aquella vez- Dijo muy bajito disfrutando del calor que el castaño le producía, uno que no había sentido la vez anterior.

-Si continúo… No podre detenerme- Dijo roncamente mientras besaba el cuello descubierto de la chica, esta solo atino a suspirar abrazándose más contra el castaño, sentía una necesidad enorme de sentirse suya, una que parecía consumirla por dentro.

-Nii-san yo…- Se corto ahogando un suspiro al sentir el cálido aliento de el recorrer su mejilla hasta oído rozando con la punta de la lengua su lóbulo, sus manos acariciaban la curva de su estrecha cintura temiendo avanzar más allá.

Neji estaba controlando todo ese deseo que había acumulado en los dos años que se acerco más a su prima, un deseo que ahora parecía haber aparecido de golpe cobrándole los cuatro años de distancia, la sintió besar tímidamente su cuello haciéndolo estremecer pero un toqueteo ligero a la puerta los regreso a la realidad separándose bruscamente.

-Hai?- Dijo Hinata intentando calmarse lo más rápido posible podía ver que la irritación del castaño había aumentado pero no por ella, sino por aquella inoportuna interrupción, el chico abrió la puerta haciendo que la chica retrocediera unos cuantos pasos.

-Gomen yo…- Empezó la mujer notando aquella fría mirada más amenazante que antes, bajo su mirada encontrándose con la cara rosada de la heredera y extrañamente sus cabellos algo revueltos.

-Que sucede?- Pregunto algo más tranquila la pelinegra viendo con cierto recelo las miradas que aquella chica le daba al castaño, sabia de aquel cambio físico en su primo pero, le molestaba un poco como ella lo observaba.

-Hai… Su otosan desea verla… No pensaba que estaría con Neji-san…- Murmuro nuevamente mirando de reojo al castaño, su haori estaba ligeramente abierta dejando expuesto parte de su trabajo tórax haciéndola sonrojar involuntariamente.

-Hai… Vamos entonces- Dijo suspirando algo cansada al notar el creciente sonrojo de la chica, sabia porque había sido, aquel detalle que la chica noto lo había provocado ella y aunque se sentía orgullosa por otra parte una molestia empezaba a inquietarla.

-Hinata-sama…- Llamo aquella ronca voz que la controlaba, se giro antes de seguir caminando mirando con confusión aquella expresión que adornaba el bello rostro de su primo. –Solo es cuestión de práctica… Recuperara su control- Agrego casualmente realizando unos sellos desapareciendo en una nube de humo.

-Hinata-sama…- Llamo la chica ignorando la confusión que se dibujaba en el rostro de la heredera. –Neji-san la entrenara otra vez?- Soltó haciéndola sobresaltarse, sonrió mirando fijamente a la delgada castaña que iba a su lado.

-Hai… Quiere que sea anbu… Por ser la heredera del clan- Dijo entendiendo aquel juego que empezaba a surgir entre ellos, tal como la primera vez solo que esta vez había una diferencia, ya ambos no eran tan inocentes.

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Se apoyo en el tronco de un árbol intentando relajarse, realmente aquello no era lo que esperaba que pasara, desde el primer día se vio perturbado por aquella joven mujer que en su adolescencia se había encargado de enloquecerlo.

"Es como antes… No debería haber hecho eso… Demo… Sigue tan deliciosa como antes" Reflexiono recordando los suaves y cálidos labios de Hinata, desde que se acercaron siempre había sentido cierta atracción hacia ella pero nunca pensó que pasaría a algo más.

El viento hizo que el olor de cerezos llegara hasta su nariz arrastrando consigo otro olor muy conocido para él, se cruzo de brazos obligándose a mantener los ojos cerrados, esa chica podía llegar a ser bastante curiosa cuando se lo proponía.

-Capitán?- Murmuro ligeramente deteniéndose frente al castaño, este no tuvo más opción que abrir los ojos pesadamente y encontrarse con la amplia sonrisa de aquella pelinegra de ojos verdes, bastante extraña para aquel lugar.

-Que sucede Junko?- Dijo algo distante intentando hacer notar su molestia pero aquello al parecer le hacía más gracia a la chica la cual se agacho hasta quedar al nivel del hombre, clavando sus verdes ojos en los de él.

-Me pareció extraño verlo llegar tan perturbado- Confeso señalando una posición entre la copa de los arboles, gruño insatisfecho al darse cuenta que había bajado su guardia, de haber prestado atención no se habría derrumbado sabiendo que había alguien por ahí.

-No son cosas que contaría Junko- Dijo clavando sus perlados ojos en los de la chica la cual sonrió abiertamente y volvió a levantarse confundiendo de esta forma al castaño.

-No siga rondando por mi casa capitán… Sino tendré que tomar medidas- Se burlo saltando nuevamente a la copa de los arboles, era la mejor asesina con la que había tenido el gusto de trabajar pero eso nunca le quitaría lo molesta que podía llegar a ser.

Apoyo su cabeza totalmente en el tronco intentando relajarse pero para su sorpresa la aparición de su compañera lo había hecho olvidar su molestia, dejándole nada mas la sensación que crecía en su interior alimentándose de sus deseos anteriores.

Clavo sus ojos en los pequeños huecos que los arboles dejaban admirando el azul del cielo, claro y despejado relajando su cuerpo, dándole esa tranquilidad que no había disfrutado en mucho tiempo, cerro sus ojos dejándose embargar por esos pensamientos que lo mantenían siempre alerta.

Flash Back.

Sintió un alboroto a sus espaldas, gruño intentando no desconcentrarse pero a cada segundo que pasaba el ruido se hacía cada vez más cercano, apretó sus puños conteniendo sus deseos por golpear a quien estuviera causando tanta algarabía en aquel lugar destinado para su entrenamiento.

-Nii-san…- Aquella suave voz corto toda rabia llevándolo al otro extremo, la preocupación, se levanto lo más rápido que pudo viendo con cierta confusión como la chica traía el Kimono algo desordenado abierto más de lo debido en su escote dejando ver el nacimiento de sus pechos.

-Que sucede Hinata-sama?- Interrogo algo aturdido por aquella imagen, vio entonces a varios ninjas llegar hasta su posición, al parecer de la aldea de la lluvia, gruño entendiendo el porqué de aquella apariencia en su prima.

El castaño se atravesó entre la chica y sus perseguidores y empezó a realizar sellos, tomando la posición para el ataque del puño suave, los otros ninjas no se detuvieron a meditar aquella posición y se lanzaron contra el castaño, Neji sonrió para sí al notarlos tan confiados.

Con diestros movimientos fue golpeando el estomago de los ninjas de la lluvia esquivando con facilidad sus torpes y lentos movimientos, al ser él un ninja anbu no era difícil luchar contra varios que desconocían su verdadera naturaleza, lanzo un kunai deteniendo el shuriken que lanzaron hacia el pero, esta exploto dejando todo el lugar envuelto en un manto de humo.

-Nii-san…- Escucho a su espalda, la sintió tomar su uniforme y como reacción la atrajo hasta su pecho sujetándola firmemente, salto hasta la copa del árbol más cercano saliendo de aquella nube de humo que se extendía por todo aquel claro.

-Hinata-sama… Porque no se defendió de ellos?- Pregunto ahora más tranquilo, había vencido pero la molestia de pensar que pudieron causarle algún mal a su protegida estaba perturbándolo más de lo normal.

-Ellos… Salieron de la nada y me sujetaron- Dijo algo avergonzada de tener que depender tanto del castaño, su semblante cambio a uno triste haciendo que Neji olvidara su molestia, suspiro resignado y abrazo a la pelinegra intentando relajarla.

-Por lo menos pudo encontrarme- Dijo intentando controlar su propia naturaleza, sabía que a ella no le importaba pero para él era diferente, sencillamente no podía dejarse llegar.

-Nii-san… Gomen…- Se disculpo alzando su mirada, reflejando un sentimiento que parecía dolerle demasiado, su aliento choco contra sus labios embriagándolo de un sabor que no quería desaparecer de su cuerpo.

Se inclino un poco atrapándolos en un suave beso, sintiendo como la pelinegra se limitaba a responderle con una pasión impropia de su delicada persona, en un juego que debían dejar cuanto antes.

Fin del Flash Back.

Abrió los ojos cansado de recordar aquellas escenas, donde la protagonista era su prima, recuerdos que lo obligaban a sufrir el no poder poseerla, acepto la misión de tiempo indefinido para olvidar aquello pero parecía haber sido un error.

"Kuso…" Pensó irritado abriendo levemente sus ojos notando que ya el cielo se iluminaba con un naranja rojizo indicándole que había dormido más de lo esperado, se levanto con desgana y empezó a caminar hacia la mansión Hyuuga.

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Suspiro abatida terminando de recogerse el cabello, aquella noticia le había afectado demasiado, no solo tendría que cuidar de todo su clan sino que también tendría que lidiar con el consejo, ahora sí que no tendría tiempo para recuperar su entrenamiento, su verdadero entrenamiento.

"Otosan… Que te llevo a decidir esto" Reflexiono caminando hacia la puerta de su habitación, vio como el cielo se teñía de aquellos matices tan bellos obligándola a sonreír involuntariamente mientras recordaba aquella reunión tan apresurada.

Flash Back.

Toco con sumo cuidado la puerta de estudio de su padre, todavía se sentía intimidada por aquel lugar pero no tenia opción su padre había especificado que era urgente su presencia.

-No se preocupe Hinata-sama…- Intento alentar la castaña que iba a su lado, la pelinegra no pudo más que sonreír asintiendo y viendo como la puerta se abría lentamente indicándole que era momento de que entrara.

-Otosan…- Murmuro cerrando la puerta tras de sí viendo como la silueta de su padre caminaba lentamente hasta el escritorio donde había gran cantidad de papeles, prefirió ignorarlos y centrar toda su atención en la expresión seria de su progenitor.

-Hinata con anterioridad te había comentado que tendría que hacer un viaje cierto?- Interrogo colocando sus manos sobre el escritorio, ella solo pudo atinar a asentir lentamente intentando mantener la mirada en aquella fría de su padre.

-Demo… Dijo que no era tan urgente… Que podía posponerlo hasta que Hanabi y Neji-niisan estuvieran aquí para ayudarme…- Completo algo nerviosa, no habían tocado aquel tema desde hacía mucho tiempo.

-Hai demo… No contaba con que Neji tardaría tanto en volver y considero que él podría ayudarte… Hanabi tiene una misión demo, con tu autoridad y la ayuda de Neji todo se hará como tu lo desees- Explico intentando darle seguridad a la pelinegra.

-Demo… Porque es tan importante?- Volvió a preguntar sabiendo de ante mano la respuesta, esperaba que con el tiempo habría cambiado, pero por la expresión seria de su padre estaba en un error.

-Debemos mantener alianzas con los demás clanes hija… Es muy necesario este viaje… Estoy terminando de alistar todo para marcharme cuanto antes- Dijo poniéndose de pie y empezando a caminar hacia la puerta, Hinata entendió que aquello era el final de la reunión y lo siguió lo más rápido que pudo.

-Ojala esto sea muy beneficioso para el clan otosan… Demo, quien le informara a Neji-niisan?- Interrogo recordando que el castaño había desaparecido.

-Tú lo harás Hinata… Ustedes se tienen mucha confianza, el no dudara de tu palabra y el consejo ya está al tanto de cómo serán las cosas en mi ausencia, no vayas a dudar al momento de tomar una decisión- Explico mientras caminaba junto a ella admirando inconscientemente el jardín lleno de flores exóticas.

-Como diga otosan- Se resigno bajando la mirada, sentía como su corazón empezaba a latir a una velocidad impropia de si causándole aturdimiento, estaría sola por tiempo indefinido con el castaño y eso aunque le alegraba también le causaba terror, quien sabe lo que diría su padre si se enteraba de aquello.

Fin del Flash Back.

-Nii-san…- Murmuro apoyándose totalmente en una de las columnas, dejando que el viento acariciara todo su rostro, amaba aquella sensación, la tranquilizaba de una forma increíble, subió sus dedos rozando lentamente sus labios, sentía todavía la ferocidad con la que habían sido tomados horas antes.

-Sucede algo?- Aquella ronca voz apareció a su espalda sobresaltándola obligándola a sonrojarse por lo que estuvo haciendo segundos antes, miro como una mueca parecía adornar aquel semblante siempre serio, una mueca de burla.

-Hai… Otosan se fue…- Resumió intentando desviar el tema a lo que estaba haciendo, Neji solo pudo suspirar confundido acortando la distancia entre ellos, rozo suavemente las mejillas de la chica sin separar sus ojos de los de ella.

-Estarás a cargo- Murmuro sorprendiéndola por la familiaridad con la que la trataba, se sonrojo asintiendo dejándose acariciar, permitiéndole explorar nuevamente su rostro.

-Otosan dejo dicho que tu me ayudarías- Comento luego de unos segundos avanzando dos pasos obligando que aquellos dedos se enredaran en su cabello mientras la otra mano rozaba su rostro, delineando cada parte de su rostro.

-Eso sí es una sorpresa- Se burlo llegando hasta el lugar que vio la chica acariciaba antes de interrumpirla, eran suaves al contacto pero mucho más suaves cuando los tocaba con los suyos propios.

-Hai…- Susurro liberando un poco de aire por sus labios, había cerrado los ojos dejándose llevar por las delicadas caricias que el castaño le estaba brindando, podía sentir sus dedos acariciar sus cabellos y su otra mano recorrer insistentemente su rostro, sus labios invitándola a pecar nuevamente.

Neji subió su mirada intentando detectar alguna otra persona en aquella área, estaba teniendo demasiada confianza con ella y nadie podía verlo, sonrió al darse cuenta que solo ellos estaban en aquel lugar y escuchando un leve suspiro escapar de aquellos rosados labios bajo un poco su propio rostro para acariciar ahora con su aliento.

-Nii-san…- Gimió al sentir aquel calor rodar por su rostro, podía sentir una corriente recorrer su cuerpo justo cuando aquella mano abandono su cabello para ir rozando su espalda hasta descansar en su cintura.

Cerro sus ojos deseando poder controlar su deseo, atrapo a la chica por la nuca empujándola contra sus labios, sintiendo aquel dulce sabor que no había olvidado, deseando poder saborearla siempre, todo su cuerpo se encendía al tenerle tan cerca pero no, todavía no era tiempo para algo más que aquello.

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Espero les haya gustado este capi! De verdad que quedo tan tierno como lo esperaba y ya se descubrieron algunas cosas del pasado de estos dos chicos… Como dije al principio esta pareja me parece súper tierna y me cuesta ponerle trabas así que sinceramente no sé si será una historia muy larga jajaja!

Mina-San86: Jajajaja… Espero te guste este capi… Esperare tu review con ansias!

Akasha: Espero no haber hecho esperar mucho tiempo… En estas historias si se echan una eternidad para actualizar yo sufro mucho por eso jajaja!!! Ojala este quedando bien…

Grim Tales: No como dije al principio podría tardarme no creo que más de un mes pero podría tardarme pero jamás abandonaría una historia eso es muy frustrante para mí como lectora me quita todo animo de seguir historias de esta pareja jajaja! Ojala te guste la conti

sweetHyuuga: Esta bien… En realidad solo me interesa saber que guste la historia… Los comentarios son solo un complemento… Pero que motivan mucho para avanzar en la historia jajaja… Ojala te guste la conti y ps esperare con ansias tu review!

Star Flowers: Creo que esas actualizaciones son difíciles incluso podría decir que imposibles… Ojala no me haya tardado mucho y te guste tanto como el anterior este capi! De verdad que me motivo tu review! Espero leerte pronto!

LennaParis: Jajaja… Me alegra tenerte por acá también! Si yo también ando así como tu… Esperando que actualicen fics muy buenos de esta sección… Ojala este capi te haya gustado… Estaré esperando tu opinión con ansias!

Muchos besitos a todos… Se les quiere y gracias por darle una oportunidad a esta idea! Espero no tardarme mucho en actualizar pero no prometo nada! Cuídense y nos leeremos pronto… Recuerden un review no mata a nadie, más bien alegra el corazón de los escritores! Jajaja…