Hola!

Shessid , Tezza Kou Grandchester, Carmenn, SerenaDulceStar, LESVAL, Vampire-love-Mamoru, AreSerena, MIL GRACIAS POR SUS APOYO!

La verdad es que este fic estaba destinado a ser de un solo capitulo pero gracias a sus comentarios me di el ánimo de continuarlo. Espero no decepcionarlas.

Este capítulo es corto y lo subo más que nada con la finalidad de darles a conocer el hecho de que planeo continuar con la historia, solo que les aviso que no actualizare muy seguido, aun así tratare no retrasarme mucho

A las nuevas lectoras le agradezco que le presten atención a mis historias, es un gran honor que leen lo que escribo.

Bueno mil gracias nuevamente y las dejo para que lean.

XXX-XXX-XXX-XXX-XXX

El tormento de un corazón indeciso.

Salió del aeropuerto sin rumbo fijo, ese mismo aeropuerto en que alguna vez su camino se cruzo con el de Seiya y el que hoy, había alejado a Darién de ella, quizás para siempre.

Camino por las oscuras y solitarias calles. No pareció importarle el imponente aguacero que caía sobre ella. Siguió caminando, con la vista baja y sintiendo como las migajas de su corazón se iban quedando paso a paso en el camino.

Se sentía frágil, destrozada, lista para derrumbarse en cualquier momento. Se sentía morir.

"Por favor Dios, dime qué debo hacer, por favor. Me siento muy sola y ¡me duele tanto! ! Por favor…! Ayúdame! Yo lo amo, yo… ¿los amo?"

"!Oh Dios! Me estoy volviendo loca."

Siguió caminando mientras sus lágrimas se confundían con las gotas de lluvia que ya la tenían empapada de pies a cabeza.

No supo cuanto tiempo había caminado bajo la lluvia, pero finalmente se vio parada frente al portón de su casa. Entro en ella sin hacer el menor ruido. No quería hablar con nadie. Solo quería estar sola. Quería llorar libremente para tratar así de mitigar el inmenso dolor que la consumía por dentro.

Entro a su habitación, se quito la ropa majada y se puso su pijama. No tenia ánimos para darse un baño, así que entro a la cama y se abrazo a su almohada. Era una suerte que luna no se encontrara en casa. Porque de esa manera no sería testigo del estado tan lamentable en que se encontraba su princesa.

¿Qué debo hacer? –se pregunto a si misma mientras hundía su rostro en la almohada para poder así mitigar un poco el sonido de sus lamentos.

¡Oh Dios! Setzuna no tardara mucho en notar un cambio en el futuro. Seguramente Haruka vendrá a preguntarme qué pasa, a pedirme una explicación ¡¿qué voy a decirle?

¡Oh Darien! ¿Por qué me haces esto? ¿Porque me dejas libre ahora, que ya me había resignado al destino que me fue impuesto? ¿Por qué me obligas a elegir ahora, cuando nunca antes tuve la libertad de hacerlo?

Me siento dividida. Mi corazón se ha partido en dos y cada porción se aferra a la posibilidad de un amor muy fuerte, muy deseado y muy distinto al otro.

Tengo miedo… soy libre de elegir y tengo miedo de hacerlo… ¿acaso no lo entiendes? ¡Te amo Darien! En verdad te amo… pero también lo amo a él.

Sé que no es justo, ni correcto. Sé que es cruel de mi parte y sé que causo daño y me lo causo aun a mi misma y me duele… ¡duele tanto! Pero no sé cómo evitarlo.

Retiro su rostro de la almohada solo para tomar un poco de aire. Tenía los ojos hinchados y la expresión de su rostro estaba descompuesta por el dolor. ¡Oh Dios! Quería gritar! Quería llorar a todo pulmón, quería desahogarse como fuera posible, cualquier cosa para aminorar un poco esa sensación de vacío por dentro, esa desesperación y ese inmenso dolor que la consumía sin ninguna compasión.

¡Oh Darien! ¿Cómo obligar a mi corazón a renunciar al brillo de aquella hermosa estrella? ¿Cómo obligarlo a aceptar su destino sin cuestionar nada ni a nadie? ¿Cómo puedo obligarlo a él y obligarme a mi misma a amarte solo a ti Darien? ¿Cómo?

Oh dios ¿Qué debo hacer? ¿Qué les diré a las chicas? ¿Cómo voy a justificar tu partida? ¿Cómo decirles que el futura que tanto anhelaron, el futuro por el que tanto ha luchado, por el que incluso han muerto… como decirles que pende de un hilo por mi… por mi culpa… por mi indecisión…

Lo amo… los amo a ambos. Y me mata la idea de perder por completo a uno de los dos, aun cuando ya estaba resignada a hacerlo.

Y me atormenta aun más la posibilidad de quedarme sola. De perderlos a ambos y verme obligada a pasar mi vida en soledad por ser tan estúpida, tan egoísta, por ser tan indecisa…

Limpio algunas de sus lágrimas con el dorso de su mano. Se incorporo en la cama y su mirada se escapo por la ventana hasta posarse fijamente en firmamento. La luna brillaba intensamente al igual que las estrellas que la rodeaban.

¡Oh Seiya! ¿Cómo obligo a mi corazón a sentir solo lo que el destino le dicta?,¿ cómo obligarlo a renunciar a la idea de un amor perfecto, tan puro y tan inmenso? ¿Cómo le hago entender que no es correcto amarte?

Seiya ¡te amo! y me duele tanto no tenerte cerca. Me destroza el saber que te fuiste con el corazón destrozado sabiendo que yo jamás podría corresponderte. ¡Qué estupidez! ¿Cómo no amarte? ¿Cómo no perderse eternamente en el profundo azul de tus ojos? ¿Cómo no amar tu sonrisa y la forma tan especial en que me sentía a tu lado? ¿Cómo no amarte Seiya? ¡¿Cómo?

Continuo llorando amargamente por largas horas, hasta que sin darse cuenta se quedo dormida. En verdad le dolía, le dolía mucho. Tenía miedo, estaba obligada a tomar la decisión más difícil de su vida y sabia que sin importar a cuál de los dos chicos eligiera, una parte de su corazón se marchitaría al decirle adiós al otro para siempre.

XXX-XXX-XXX-XXX-XXX

Al día siguiente

Serena despertó con un terrible dolor de cabeza. Se levanto y se dirigió a darse una ducha. No se sentía muy bien. Al parecer el caminar bajo la lluvia no había sido una buena idea, ya que todo parecía indicar que estaba comenzando a resfriarse.

¡Qué fastidio! Pensó para sí misma. Ya tenía bastantes problemas como para encima tener la mala suerte de enfermarse. Pero bueno, debía reconocer que al menos sería un buen pretexto para no salir de casa. No tenía ánimos de hacerlo. No quería ver a nadie. En especial a Luna o a las chicas, ¿qué les iba a decir?

Salió de la regadera, se vistió con una playera y un pantalón deportivo. Se acercó al ventanal y se quedo viendo hacia la nada. Abrió la puerta corrediza y salió al balcón. Necesitaba aire fresco. Se recargo en el barandal y levanto la vista al cielo

¡oh Dios! ¿Qué les diré a las chicas?

El ruido de un motor la saco de sus cavilaciones. ¡No! Por favor… No pensé que fuera tan pronto.

Entro a su habitación como un niño nervioso estudiando posibles escondites. No quería enfrentarlas, no en ese momento, no tan pronto, no cuando sentía que caería hecha pedazos ante el primer reclamo.

Se puso unos zapatos deportivos y una chamarra. Estaba tan nerviosa que le dio dificultad hacer los nudos de sus agujetas.

Escucho el timbre, seguido de un -enseguida abro- por parte de su mama. Sabía que subiría a avisarle que Haruka la buscaba, tanto como sabia que la hermosa corredora de autos la llevaría a su casa donde seguramente estarían esperando Setzuna, Michiru y Hotaru llenas de angustia y preocupación por un futuro que pendía de un hilo gracias a ella.

No estaba lista para eso, así que bajo con cuidado por el balcón y se alejo de su casa en silencio. Debía buscar a Andrew, seguramente Darien le habría dicho algo, cualquier cosa que le ayudara a tomar la decisión correcta sin tener que sentirse morir al hacerlo.

XXX-XXX-XXX-XXX-XXX

Una hora más tarde en el templo Hikawa.

¿Qué? Pero como… ¿Por qué?- pregunto sin comprender lo que escuchaba

No lo sabemos y al igual que tu no entendemos que pudo haber pasado. Fui a buscar a Serena a su casa y no estaba, así que vine hacia acá esperando encontrarla.

No, yo no la he visto ni hablado con ella en todo el día – aseguro la sacerdotisa – ayer cuando la despedimos frente a su casa Andrew la estaba esperando, así que los dejamos solos. Fue la última vez que la vi o hable con ella.

Algo muy extraño está pasando, el futuro no puede simplemente desaparecer.- reflexiono mas para sí misma que para su compañera – será mejor que vuelva a la mansión, tal vez Setzuna ya sepa algo.

Bien, yo hablare con las chicas para ver si saben algo de Serena – se dirigió al teléfono y comenzó a marcar un número.

Haruka respiro profundo, estaba preocupada y molesta. Algo o alguien se estaba interponiendo en ese futuro soñado por el que tanto han luchado. No lo permitiría. Ninguna de los sailor permitiría que ese anhelado futuro desapareciera. Debían impedirlo a cualquier precio, sin importar quien fuera el responsable.

XXX-XXX-XXX-XXX-XXX

Hola de nuevo, espero que el capitulo fuera de su agrado, por favor dejen sus comentarios. Los estaré esperando ansiosa comiéndome las uñas

Besos