Little Lover

(FujixTezuka)

Capítulo 2: Recuerdos

-¡No!-

Fuji jaló con fuerza su abrigo, pero Tezuka no lo soltó.

Era algo cruel? Ver como Fuji lo rechazaba y el pequeño niño, con sus ojos llenos de un extraño brillo, no "se daba por vencido".

-¡Esta decidido!-hablo animado Inui, sonriendo nerviosamente. Tratando de interrumpir la embarazosa escena donde Fuji ahora quería arrancarle a Tezuka el pedazo de abrigo.

Todos captaron al instante el mensaje.

-¡Tengo que ayudarle a mi padre en el restaurante!-

-¡Mis zapatos nuevos! ¡Tengo que ir por ellos!-

-¡Vamos Ryoma, tenemos que tragar!-

-¡Fushuuuu!-

En menos de 30 segundos, los titulares tomaron sus cosas y pusieron a práctica el dicho "patitas pa' que las quiero", dejando completamente solos a los dos chicos.

Fuji soltó un suspiro de resignación. El niño le sonrió y se abalanzó a abrazarlo.

-¡Senpai! ¡Senpai! ¡Senpai!- decía animadamente

-¡No, no, no! ¡No hagas eso!- pidió el otro, tratando de zafarse de aquel abrazo, pero el chamaco lo sujetaba firmemente, así que harto de la situación, le grito.- ¡YA BASTA, TEZUKA!-

El niño abrió sus ojos al más no poder. Fuji lo miraba como si de verdad hubiera hecho algo malo y el tono con el que le había gritado no le gustó nadita. Sus ojos verdosos comenzaron a llenarse de lágrimas; el prodigio se mordió el labio inferior, anticipando lo que vendría.

-Snif... Snif...BUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUAAA!-

Otra vez comenzó a llorar y el ojiazul se desesperó más.

-¡No, Tezuka, no llores!-pidió lastimeramente, agobiado de escuchar los chillidos que le lastimaban los oídos y que se escuchaban a 2 cuadras a la redonda. Lo único que se le ocurrió para callarlo fue abrazarlo.

Refugió al niño en su pecho y el llanto se detuvo enseguida.

-senpai...?- preguntó, aferrando sus manos a la camisa del chico.

El otro negó con la cabeza

-No... Vamos en el mismo curso y se supone que tenemos la misma edad- respondió

Tezuka ensanchó sus ojos y se separó

-Ah... Perdón. Hizo una reverencia- lo siento mucho, pero no... Lo recuerdo.

Syuusuke abrió sus ojos.

-¿Tezuka-kun? ¿No sabes quien soy?-

El niño negó con la cabeza.

-Nop... Cuando me dijeron que tenía que quedarme con alguien, sentí un extraña necesidad de estar contigo- dijo, con las mejillas algo rojas.

Fuji también se sonrojó. Soltó un leve suspiro y posó sus manos en la cara del chico.

-Bueno... Aunque ya nos presentaron... Soy Syuusuke Fuji y siento haberte echo llorar- decía mientras limpiaba los rastros de lágrimas que había en sus mejillas, mirándolo fijamente- estás hecho un desastre- agrego sonriendo.

Como Tezuka se había encogido, la ropa le quedaba enorme y la arrastraba. Hizo varios dobleces al pantalón para que ya no lo pisara e hizo lo mismo con la tela de la camisa y el saco (¿?) del uniforme.

-Así esta mucho mejor, no?- dijo una vez terminado el trabajo. El menor asintió.

El ojiazul miró a su alrededor. El casillero de Tezuka seguía abierto..., las cosas habían pasado muy rápido, no? Nunca pensó lo que le pasaría cuando lo vio "normal" y hablo con él por última vez.

Recuerdo.

-Ayyyy se me hace tarde!-

Syuusuke corría como loco por los pasillos de la escuela, por andar chismeando con Kawamura, se le hizo tarde para entrar a su clase.

Tezuka, que estaba entrando a su salón lo vio pasar como un rayo a su lado

-¡Fuji!-

El mencionado volteó y se detuvo en un instante, trotando en su lugar

-¿Qué paso ?- preguntó curioso.

-Syuusuke, si tienes tiempo, me gustaría verte después de la práctica-las mejillas del chico se tiñeron levemente de rojo mientras hablaba- hay algo que me gustaría decirte...-

El otro sonrió

-¡Claro capitán! Nos vemos después que ya es tarde- respondió muy feliz y sin más que decir, se echó a correr, con el corazón palpitando de emoción.

El ojimiel lo vio alejarse a prisa, mirando alegre como corría desesperado.

-Syuusuke... -comenzó a susurrar, sujetando su ropa del lado izquierdo, a la altura del corazón-tú me...-

-Tezuka-san, es hora de entrar al salón-

Un señor de edad avanzada lo veía curioso, sujetando una taza de café. El chico calló de golpe

-Lo siento profesor- hizo una reverencia y entro al aula, sonriendo levemente avergonzado de que el profesor hubiera escuchado todo.

Fin del recuerdo

Cerró el casillero del capitán y a punto de cerrar el suyo también, algo le llamó la atención. Una pequeña bufanda de color verde que había tejido para...alguien, que en ese justo momento lo miraba, con sus ojos verdes completamente dilatados. Iba a ponérsela él, pero desistió en la idea.

-La necesitas más que yo- sonrió mientras se la acomodaba en el cuello con cuidado. Tezuka se sonrojó- hace frío allá afuera- habló, extendiendo su mano.

El niño la acepto, sintiéndose un poco tonto.

Ambos chicos salieron de los vestidores y se fueron juntos. 30 segundos después, unas cabezas se asomaron entre los matorrales: eran los demás titulares que tenían la vista puesta en ellos.

-Aaahhh... Que extraña escena...- susurró Eiji.

-Tezuka-buchou parece hermano de Fuji- habló Taka-san.

-Y sus ojos se hicieron verdes...- comentó Oishi, rascándose la barbilla

-Se ve muy lindo, como para comérselo a besos- dijo Momo, ilusionado- ¡lástima que sea tan joven!.

-¡MOMOSHIRO!-le recriminó Ryoma, mirándolo con ojos asesinos

-¿Qué?- pregunto confuso, poniendo gesto inocente- me gustan jóvenes pero tampoco soy pederasta...- sonrió picaronamente- ¡No estés celoso, Ryoma!

Eiji, Kawamura, Oishi se le quedaron viendo. Echizen entrecerró sus ojos, jurándose que ese "mocoso" se las pagaría..., aunque fuera Tezuka Kunimitsu.

-fushuuu...- Kaoru se limitó a mirarlos irse, al igual que Inui, quien tenía cuaderno y pluma en mano, ésta última completamente estática, por que al fin de cuentas, no sabía qué datos podría anotar.

Los titulares los vieron alejarse poco a poco, hasta que ambos chicos se vieron como dos manchas al final de la calle, sin ninguno atreverse a comentar o hacer algo más.

Syuusuke miraba con la vista perdida el camino por donde andaba, reflexionando. Sentía claramente el dulce calor de la pequeña mano aferrada a la suya y eso en vez de agradarle, le entristeció

Uno de sus grandes anhelos siempre había sido irse caminando con Tezuka, agarrados de la mano. Tener la sensación de sentirse protegido, seguro..., cosa que le dolía no tener. ¿Y si Tezuka no regresaba a la "normalidad"? ¿Qué era lo que le tenía que decir y no le dijo? Un remolino de ideas se agolpaban en su cabeza, nublándole la vista y lastimándole el corazón.

-Fuji-chan-

Un débil y tímido jalón a su mano lo hizo reaccionar.

-¿eh? ¿Qué pasa Tezuka?-

El ojiverde lo miro con sus ojos ensanchados, como si fuera un perro hambriento que ve un pedazo de carne -cosa que le comenzaba a incomodar-

-Fuji-chan... Quiero unos dulces, ¿me puedes comprar unos?-

-No-

Fue lo primero que contestó el otro. Tenía motivos importantes para llegar rápido a su casa y ya era un poco tarde. El niño ensanchó aún más sus ojos y agachó la cabeza, como si hubiera dicho algo malo

-Ah..., perdón- susurró, clavando su mirada en el piso.

Syuusuke se mordió el labio. No podía negarle nada a ese niño, al fin de cuentas -tuviese el cuerpo que tuviese- era Tezuka Kunimitsu. Su capitán en el equipo de tennis. La persona por la que sentía un profundo respeto y... ¿Por qué no? La persona que quería.

Fin del capitulo.

Hola! Ah... No sé, ¿estoy bien? ¿Les gusta cómo quedo este episodio? Es un poco confuso, pero estos cabos sueltos poco a poco se irán uniendo. De verdad me sorprende la respuesta que han tenido con el fic, me emociona mucho, Gracias x leer!

Be my chocolate!