DISCLAIMER: YA LO SABEMOS, NO SOY LA Rowling, PERO BUENO, QUÉ SE LE VA A HACER!!! AQUÍ DEJO EL SEGUNDO CAPITULO DE ESTE FIC, ESPERO QUE OS GUSTE…
¡Acabaré con todos!
Había pasado una semana desde que habían capturado a Bellatrix y la habían devuelto a Azkaban.
Desde entonces, nadie la había visitado, ni siquiera el ministro de Magia, que había dedicado una visita a todos los presos que llegaban a Azkaban en su primera semana pero no a Bellatrix… no sabía si porque no quería verla, o tal vez porque la temía, no había ido a ver qué era de su vida.
La verdad era que a ella todo esto le traía sin cuidado. No le daba la menos importancia a lo que sucedía dentro de la cárcel, pero todas las mañanas pedía que alguien le consiguiese un ejemplar de "el Profeta". Necesitaba saber, si todos aquellos que habían jurado, una semana atrás que volverían a la lucha lo estaban cumpliendo… pero por alguna extraña razón, se negaban a concederle ese favor y lo único que veía diferente de los barrotes de su celda, era el suelo de la misma.
Ese ambiente, había conseguido desquiciarla hacía ya unos años, pero a día de hoy, estaba demasiado perturbada como para darse ni tan siquiera cuenta de que estaba presa. Ella se dedicaba a concentrar su mente en sus recuerdos y muchas veces, perdía la noción del tiempo escuchando las gotas de humedad, cayendo de las goteras de la celda… ¡ah, la lluvia! Era lo único que era libre en aquel lugar, y por ese motivo lo adoraba con todas sus fuerzas…
Muchas tardes pasaba dibujando con el dedo y el agua de las goteras en el suelo los caminos que había seguido la última vez para escapar de la cárcel, pues no quería olvidar cómo salir… Sirius Black era el primero que lo había conseguido y tal vez sólo por ese hecho, era lo único que le hacía respetar un poco su nombre…
No, realmente, todo eso no le preocupaba… lo único que quería era dormir, y soñar con su libertad, soñar con su pasado, volar lejos de allí, que su Señor Tenebroso volviese y ella estuviese para recibirlo, como todas las veces, como sería siempre… ella jamás lo abandonaría. Estuviese vivo o muerto.
Y vengaría su muerte… por supuesto que lo haría, no iba a consentir que sus asesinos quedasen si castigo… no o permitiría. Nunca.
Y ese se había convertido en su objetivo vital… acabar con todos ellos, uno a uno, de las maneras más horribles posibles… no iba a dejar que se saliesen con la suya… no, mientras le quedase un solo aliento en el cuerpo y un solo deseo de venganza en el corazón…
Actualmente, sólo 56 barrotes de metal, tres paredes y un sin fin de hechizos de protección mágica la separaban de su objetivo… parecía imposible, pero una vez los burló… ¿por qué no hacerlo de nuevo? Y esta vez, no permitiría que se la llevasen de nuevo, no, esta vez terminaría lo que había empezado y vengaría a Voldemort…
Aquel día, mientras se encontraba en su celda, obsesionada con la lluvia, recibió una visita. Justo una semana después de su encarcelamiento recibió la primera visita… y quedó terriblemente sorprendida, pero mucho más, ofendida al descubrir que era su marido, Rodolphus, quien la visitaba. Lo amaba, era cierto, pero le decepcionó su actitud… mientras ella estaba presa por la causa, el se había librado y había hecho lo mismo que Malfoy… fingir que el no tenía nada que ver con todo aquello y de ese modo, no tener que esconderse.
.- ¿Qué estas haciendo aquí Rod?- dijo ella secamente.
.- He venido a verte, ¿no lo ves? Estoy preocupado…
.- A ti nunca te ha preocupado nada más que salvar el cuello- dijo ella, irritada.
.- No digas esas cosas, tú me preocupas. No puedo entender, porqué continúas con esto, no puedo entenderlo, en serio… he intentado comprenderte, en serio, pero no lo consigo.
.- ¿Nunca te has planteado con tu corazón cobarde y tu pequeña mente que no puedas sentir la mínima lealtad por una causa? Eso es peligroso Rod, yo hice una promesa, al igual que tu, pero parece que de los dos, sólo uno de nosotros está dispuesto a cumplirla…- alegó ella, entre una media sonrisa y un profundo deje de sarcasmo.
.- Bella, ¿Cuándo te vas a dar cuenta? ¡ESTA MUERTO! ¡ASÚMELO Y SIGUE CON TU VIDA! Todo esto ya a terminado… no somos nada y así debemos seguir…
.- Ahora entiendo muchas cosas que él me dijo… me dijo que si caía, e daría cuenta de quiénes son los verdaderos cobardes… quiénes son los que realmente merecen el honor de pertenecer a su causa… a no, mi querido esposo, tu no eres merecedor…
.- ¿De qué? ¿De estar en la cárcel? No, pero si esa es la recompensa, me alegro de no ser como…
.- ¿Cómo quién? ¿Eh? Atrévete a decirlo, como yo. Sí, esta bien, yo estoy en la cárcel, pero al menos no soy una traidora. Yo duermo cada noche con la conciencia bien tranquila, sobre este colchón frío y duro, mientras que tú, en esa gran cama con finas sábanas de seda y tanto espacio, no encuentras un lugar en tu conciencia para descansar.
.- Eso es porque quiero que vuelvas.
.- No, eso es porque sabes que eres un traidor.
Después de esto, Rodolphus desapareció, devolviendo a la Black a la más profunda soledad… por un momento pensó en mentir, en pedir que la soltasen, volver con Rodolphus a casa y olvidarlo todo… pero entonces, unos ojos de serpiente le miraron desde la conciencia y supo, que ella pertenecía al recuerdo de su Señor…
Las dudas se disiparon y su sonrisa entre malvada y loca volvió a iluminar su rostro… intentó fijar su conciencia en esos ojos de serpiente y recordar, uno de aquellos momentos que habían compartido, uno de esos secretos que su Señor le había confiado, este en particular se centraba en un momento anterior a su primera encarcelación… una noche, en la Mansión Lestrange, su domicilio, Rodolphus había acudido a una misión y ella se encontraba en la más profunda soledad de su casa, revisando un antigua libro que pertenecía a la biblioteca de su marido…
Aquella noche…
Llovía, una lluvia gruesa y ruidosa, la niebla lo cubría todo, y un halo de misterio recorría de esquina a esquina la mansión Lestrange, pero si embargo, Bellatrix se encontraba tranquila en su casa…
Sonó de pronto, el timbre de la puerta. Ella se levantó con parsimonia y se encaminó hacía el recibidor… reparó en su figura en un espejo antes de llegar, y a recordar su reflejo se vio como había sido… su cara no estaba ajada por la locura y la pena… su piel se mantenía tersa y de un too blanco mortecino… su larga melena rizada estaba retirada de la cara con una especie de recogido y llevaba un sencillo vestido de un tono verde oscuro…
Apartó la vista y abrió la puerta… y allí se encontraba… un hombre muy alto, encapuchado con una capa negra, para protegerse de la lluvia… a Bella no le dio tiempo a saludar cuando el ya pronunciaba sus primeras palabras:
.- Buenas noches Sra. Black…
.- Buenas noche mi Señor… le vuelvo a recordar que ahora me apellido Lestrange…
.- Para mí, siempre serás mi pequeña Black…
.- Pasad por favor…- Bellatrix mantenía una sonrisa interior, pero no se atrevía mostrarla allí, no, era mucho mejor guardar las distancias…
Ambos se dirigieron al salón y cuando ya se habían acomodado y Lord Voldemort se había desecho de su capa, ella observó que sus facciones, por lo menos en su recuerdo, todavía mantenía su forma más humana, un Tom Riddle maduro y muy atractivo…
.- Bella… he decidido pasar para ver qué tal estabas en esta noche oscura, aquí, sola.
.- Estaba un tanto aburrida hasta que has aparecido… la verdad es que no sabía qué hacer… pero dudo que sólo hayas venido a eso… ¿me equivoco?
.- Tan perspicaz como siempre mi pequeña Black… no, de hecho, he venido hasta aquí para confiarte un nuevo secreto… esta vez, mucho más problemático que los otros… han llegado a mis oídos rumores sobre el nuevo director de Hogwarts.
.- ¿Quién será el siguiente?
.- Dumbledore.
.- Eso no puede significar más que problemas…
.- Si, es un mago poderoso… buscaremos una solución… quiero otra cosa mi Bellatrix…
.- Todo cuanto os pueda dar, es vuestro.
En aquel momento, ambos se hallaban mirándose a los ojos y comenzaron a acercarse muy lentamente…ya casi se tocaban sus cuerpos…
.- Te amo Bellatrix, pero ahora no puedo seguirte.- pronunció Rodolphus, que había vuelto a la celda a ver a su esposa y la había sacado de sus recuerdos…
Pero finalmente se fue y ella se quedó pensando en todo eso…
.- Acabaré con todo mi Señor, por vos, haré lo que sea…
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO EL SEGUNDO CAPÍTULO, LA VERDAD ES QUE ES LA PRIMERA HISTORIA QUE CONTINUO… HAGO MENCION A LOS FALLOS DEL ANTERIOR CAPITULO, UN DESCUIDO QUE TUVE CON EL TRRASLADOR Y CON EL HECHIZO… PERO BUENO, TODOS COMETEMOS ERRORES, ESPERO VUESTRAS OPINIONES DEL SEGUNDO CAPÍTULO… DEJAD REVIEW POR FAVOR!!! UN BESO A TODOS
