-Sabes que me es difícil hacer que nadie se entere de esto, ¿verdad? -digo al teléfono mientras me recuesto en mi cama.

-¿Qué quieres decir?- la voz de Steve se escucha nerviosa.

-Pues al único que no le puedo ocultar nada es a Vision- le digo soltando una risa.

-¡Tony!- me reprende- Ya sabía que él podría saberlo, no tenías que espantarme.

No puedo evitar soltar una carcajada, un rato después el también se ríe.

-Tengo un favor que pedirte, mira nada más como nos salió, resulta que quiere algo a cambio para guardar silencio y no decirle a nadie que estamos en contacto contigo- hago un puchero y suspiro indignado.

-¿Qué es lo que te ha pedido?- su voz es firme y gruesa, se ha puesto serio, ahogo un gemido.

-Dios mío! No me hables así Steve, eso me pone y mucho- le digo seductoramente, puedo escuchar claramente como traga duramente.

-Vamos Tony, dime que es lo que quiere Visión- me dice ignorando mi coquetería.

-Rogers, haz roto el momento- le reprocho- Pero, esta bien, nuestro querido Vision desea contactarse con nuestra querida Wanda.

-Eso, Yo, Bueno- toma un respiro- Hablaré con ella, pero no prometo nada.

-No te preocupes cariño, de seguro ella te dirá que si rápidamente- le digo restándole importancia al asunto.

Nos quedamos un momento en silencio, puedo escuchar su tranquila respiración. Entonces, como muchas otras noches en las que hemos estado hablando, recuerdo que él no puede estar aquí.

-Esto es injusto- suelto de repente algo enojado, pero sobretodo triste.

-Lo sé Tony- su voz también demuestra tristeza y suelta un suspiro- Estamos buscando una forma de limpiar nuestros nombres para así poder andar libremente.

-Hazme saber si necesitas algo, esto de no tenerte cerca de mí se me está haciendo cada vez más difícil.

-También es difícil para mí, para todos, todos tenemos un lugar al que queremos regresar-eso me recuerda que no solo es Steve, sino que están los demás- Cuando sepamos que hacer te avisaré.

-¡Tony!- escucho como Rhodes me llama, debe estar cerca. Afortunadamente, ha progresado muy bien y puede andar solo, aunque no por mucho tiempo.

-Yo me tengo que ir- siento como Steve se contiene de decirme algo- Se que debería decirle sobre esto, pero en estos momentos no es tu fan número uno, ya sabes luego de lo que sucedió, no eres su hombre favorito en la Tierra.

A pesar de saber que ese es un tema delicado para nosotros, no pude evitar sacarlo a relucir, después de todo él quiere que Rhodes sepa que estamos en contacto.

-Está en todo su derecho de odiarme, después de todo yo no me perdono aún el haberte hecho daño -se que si seguimos hablando de esto, terminaremos ambos llorando. Pero Rhodes no deja de llamarme y escucho cada vez más cerca.

-Steve, cariño, yo ya te he perdonado. Sé que es difícil, pero estoy bien. Solo quiero que estés aquí conmigo, aun si tengo que esperar un tiempo más -mi voz es calmada, tratando de transmitirle mi cariño. -Te quiero Steve, no dudes de ello.

-Yo Te Amo, Tony- siento una enorme alegría al escuchar esas palabras, pero Friday me avisa que Rhodes está a punto de abrir la puerta.

Cuelgo rápidamente, justo cuando mi amigo abre la puerta.

-¿Qué tanto haces?- me reprende, avanzo hacia él para ayudarlo a sentarse en uno de los sillones de la habitación. -He estado llamándote y me hiciste venir hasta aquí.

Me doy cuenta que el celular está en la cama y lo escondo rápido. Siento su mirada interrogativa y acusatoria sobre mí.

-Yo no he podido dormir bien, así que he venido a descansar un poco- digo tímidamente llevando una mano a mi cuello, para que sea creíble, él sabe que solamente soy así con las personas de mayor confianza.

-¿Has tenido pesadillas de nuevo?- me dice preocupado, analizándome de pies a cabeza mientras me siento al lado de él.

-Algo así, son más bien recuerdos- y eso es verdad, no he podido dejar de soñar los pocos buenos momentos que he pasado con el Capitán.

-Se que es difícil, pero en cuanto atrapen a Rogers yo mismo me encargaré de hacerle pagar por lo que te hizo, ni siquiera el no poder caminar me impedirá eso- su voz derrocha enojo y eso no me gusta.

-Esta bien, eso ha pasado, estoy bien- le digo con la esperanza de que se calme.

-No Tony, podrás estar bien físicamente, pero al menos para mí esto no es nada que deba pasarse. Rogers causó problemas y sobre todo intentó matarte- conforme habla se altera más, el odio se escucha en su voz.

-Sólo déjalo, ya no quiero hablar de esto- me levanto y voy al baño, me encierro en este y me siento en el piso.

Encojo mis piernas y las abrazo, aguanto las lágrimas. Trato de calmarme. Saber que James odia a Steve me preocupa, no sé lo que pueda hacer si se entera de que el Capi y yo estamos hablando por teléfono, un poco anticuado a decir verdad, mucho menos sé que es lo que dirá si le digo que estamos en una relación, porque el solo hecho de mencionarlo en alguna conversación hace que mi mejor amigo se altere a causa del odio que le tiene, suelto un suspiro y trato de relajarme. No he escuchado a Rhodes caminar así que debe seguir en la habitación.

Cuando ya estoy más calmado, salgo de ahí y veo a mi amigo en el mismo lugar donde lo dejé. Él me regala una sonrisa reconfortante y cuando estoy a punto de hacer lo mismo, suena un teléfono y se exactamente cuál es.