Rumores

Declaimer: los personajes de la serie de Digimon no me pertenecen T_T únicamente la historia es mía, espero les guste n.n

Ellos eran los mejores amigos, desde pequeños habían estado juntos, les agradaba mucho estar en compañía del otro, cuando pasaron a tercero de instituto paso algo sorprendente, por primera vez iban en distintos salones, sin embargo, rara vez se les veía separados.

Hikari Yagami era una chica de cabello y ojos color café, sumamente agradable y simpática, su cabello llegaba a 10 cm por debajo de sus hombros, solía peinarlo únicamente con broches. Era conocida por su amabilidad, cualquiera que tuviera un problema o necesitara un consejo acudía a ella; además de ser muy bonita, por ello tenía bastantes admiradores en el colegio.

Takeru Takaishi era un chico de alborotados cabellos rubios y ojos azules, era alegre y optimista, además de ser inteligente se había vuelto la estrella del club de baloncesto; solía hacer bromas que provocaban la risa constante de Hikari, más el hecho de que se la pasaban juntos, provoco que los demás chicos de la escuela tuvieran celos de él.

Los días para ellos dos transcurrían de forma rutinaria, cosa que no les molestaba en lo absoluto; ambos se veían a medio camino, abordaban el tren, llegaban a la escuela y en caso de llegar más temprano de lo normal conversaban hasta que las clases comenzarán en el salón de ella; T.K. se dirigía a su salón; en el almuerzo subían a la azotea y comían juntos, el conserje jamás la cerraba así que cualquiera podía estar ahí. Volvían a sus clases y al finalizar la jornada escolar tomaban el camino largo a la estación, cuando llegaban el tren estaba más o menos vació, en el trayecto escuchaban música y charlaban. Al llegar a su punto de encuentro se despedían hasta el día siguiente.

Desde la escuela primaria habían seguido esa rutina, para ellos era lo más normal del mundo; claro está que para las demás personas aquello les resultaba sospechoso.

Un día, a la hora del almuerzo, Hikari bajo para dirigirse al baño; fue ahí cuando todo comenzó.

-Mira ahí está Hikari –murmuro una chica regordeta no muy discretamente- ¿Será cierto lo que dicen?

-No tengo ni idea –hablo una chica de cabellos negros- yo creo que sí.

-Nos está viendo, vámonos. – Acto seguido aquella bolita de chicas se fue corriendo.

-¡No pueden correr en los pasillos! –gritó un profesor enojado.

-Pero que extraño –murmuró sin darle mucha importancia.

Aquello no fue lo único, mientras pasaban los días escuchaba más y más su nombre por los pasillos, cuando pasaba, en especial si iba en compañía de Takeru, las voces molestas y chillonas de las chicas se hacían presentes, coreadas por los murmuros enojados de los chicos. Al principio les daba igual, incluso al sacar sus conclusiones de porque actuaban así la risa brotaba de ellos, entre ellas destacaba el que envidiaban su amistad; pronto las cosas cambiaron… Comenzó a ser sumamente molesto, lugar al que iban lugar al que los miraban fija y atentamente.

No entendían que era lo que pasaba, no tenían ni la más remota idea de que estaba sucediendo. Un miércoles ambos no tuvieron la primer clase, subieron a la azotea para escuchar música; Takeru acompaño a Hikari a su salón, ella le había traído unos dulces que su madre había preparado el día anterior, al entrar en busca de la mochila de la chica lo vieron y todo comenzó a encajar.

En el pizarrón había un dibujo con los nombres de ambos, lleno de corazones y mensajes tontos como "100% amor" ambos se sonrojaron y se dirigieron de prisa a la pizarra, T.K. tomo el borrador y comenzó a moverlo frenéticamente de izquierda a derecha por toda la superficie verde, desapareciendo esos tontos trazos de tiza; Hikari por su parte miraba al piso sonrojada.

-No les hagas caso –susurró T.K.

Tan pronto como termino de borrar tuvo que marcharse a su salón, pues ya era la hora de la segunda clase. Kari no podía creer lo que acababa de pasar, antes de lo que supieran estúpidos rumores comenzaron. ¿Ella y Takeru?

No terminaba de entender que es lo que pensaban los demás, ¿cómo habían sacado esa conclusión? Tan solo eran muy buenos amigos de la infancia. Se pregunto también la forma en que los demás los verían… Ella y Takeru la idea en sí no le disgustaba, es más, de cierta forma le agradaba.

Con el transcurso del día los rumores continuaron, algunos eran sumamente estúpidos, lo cual los hizo reír como nunca y a la vez causó una incómoda distancia entre ellos.