Recuerden que los personajes son propiedad indiscutible de las CLAMP, tal vez uno que otro personaje mío, pero ni a Syaoran me dejan T-T; para aclarar se "supone" que es una continuación del anime… Sin más preámbulos les dejo con:
Capitulo 2. Una difícil Decisión
La joven apagó la luz y se echó a la cama pensativa por lo que le había pedido el joven de cabellos negros, ¡Era simplemente una locura! No supo que contestarle, así que le pidió tiempo para pensarlo.
-Mi... Carta - repetía aquellas escenas en su mente.
- Si, yo podría ayudarte con ese asunto - le dijo con una de sus sonrisas el joven de cabellos negros.
-¡Enserio! - se emocionó la joven de cabellos castaños.
- Si, pero - cambio de tono a uno mas seco - tendrías que acompañarme a... Inglaterra - esas últimas palabras resonaban en su mente.
-¡¿Inglaterra?! - le decía muy sorprendida.
- Acepta Sakura – le animaba el pequeño Kero que comía un delicioso postre.
- Yo… yo… - decía muy dudosa la joven de cabellos castaños.
La joven ya regresaba a su cuarto recostada entre las sabanas todavía pensando en que respuesta le daría, ir significaría alejarse de su familia y amigos, pero también significaba estar un paso más adelante de lo que quería.
- ¿Que debo hacer? - no podía siquiera pegar un ojo, no sabía como decidirse.
La joven solo daba vueltas por su lecho entre las sabanas y colchas hasta quedar dormida.
- ¿Qué tanto habló con ese niño? - decía el joven hermano de Sakura.
- No me digas que como ahora no tienes al joven Syaoran te vas a encelar del joven Eriol - le dice burlándose de la actitud de su amigo.
- No me molestes - decía ya enfadado. No le gustaba que le digiera que se encelaba con cada niño que se le acercara a Sakura y mucho menos que le recordará a ese "mocoso" como le decía él.
- Seguramente están comentando de lo que han hecho estos últimos años, son solo amigos Touya - le dice sonriente mientras charlaban en el comedor.
- Dudo mucho que estuvieran hablando sobre eso, estoy seguro que es algo mas - le decía muy pensativo.
- La verdad es que yo también creo lo mismo - decía mientras veía al joven.
La joven bajaba las escaleras para llegar a la cocina para almorzar algo antes de irse a la escuela.
- Los monstruos nunca cambian a pesar del tiempo- le dijo de forma burlona a su hermana que llegaba.
-¿Como es que a ti te dejan salir de vacaciones antes que yo? - reprochaba la joven.
- Por que yo no me duermo entre clases, monstruo - le dice mientras preparaba la comida.
-¿Nunca se te quitara la maña de decirme así? - decía la joven algo molesta.
- No puedes cambiar la realidad- un hombre de cabello castaño entraba a la habitación.
- Buenos días mamá - la joven saludaba a una fotografía - ¡Buenos días papá! – sonreía al hombre.
- Buenos días - decía el joven de cabellos negros saludando a su padre mientras servía la comida.
- Buenos días a todos - mencionaba mientras se sentaba.
Ya en la mesa se detuvo a observar una foto que se encontraba ahí, en la foto se ilustraba una bella joven de cabellos largos y negros vestía un sencillo vestido de verano y una gorra de paja.
- ¿No te alegra ver a todos en casa otra vez? Nadeishko. - Le susurraba a la foto con una sonrisa.
- [Debería aceptar, pero ¿Inglaterra? eso es muy lejos] - La joven empezaba a comer hundida totalmente en sus pensamientos.
- Rápido, que Yukito nos espera - decía despertándola.
- ¿Hoe? Ah… ¡si! – se apuró en terminar, casi ahogándose.
Al terminar de comer ambos jóvenes salieron de su casa en dirección a la escuela de Sakura, decidieron tomar el viejo camino que los llevaba a la primaria; ya que su secundaria se encontraba cerca, la misma que la de su hermano. En el camino se encontraron al encantador joven de cabellos grisáceos en el mismo lugar de siempre, así siguieron los tres el recorrido hasta llegar a la secundaria.
- ¡Nos vemos en la tarde Sakura! – decía alejándose y lanzándole un caramelo de envoltura lila.
- El joven Yukito no cambia en lo absoluto – decía una voz detrás de ella que al parecer la había sorprendido.
- Tomoyo, ¿viste todo? – le decía un poco apenada.
-Desde que llegaste hasta tu sonrojo, el joven Yukito no olvida como alegrarte el día – decía con una sonrisa picara.
- ¡Tomoyo! ¡Qué cosas dices! además sabes que ya no me gusta Yukito como antes, solo lo veo como un buen amigo – le decía guardando el dulce y caminando al instituto.
- ¿Entonces a quién vez con ojos de amor, Sakura? – decía siguiéndola tratando de sacarle toda la información posible.
- A nadie en especial, Tomoyo, ya te hubiese contado
- ¿Y que tal de Syaoran? – ambas se detuvieron.
- No, creo que eso ya pasó, además él se encuentra muy lejos ahora y dudo que aún sienta lo mismo – decía con la cabeza agachada volviendo a avanzar.
- Pues no tanto, Syaoran tiene un puesto en el concilio ¿Recuerdas? Bueno… tiene que esperar a llegar a la mayoría de edad, pero a veces lo dejan en algunos asuntos no tan relevantes; tal vez… - la joven sonreía ampliamente y la ojiverde parecía animarse.
- Si es cierto – sentía un poco de mariposas en el estomago, era posible que lo fuese a volver a ver después de tanto tiempo – [¿Lo veré?…] – pensaba y eso le recordó lo del viaje a Inglaterra angustiándose por no saber que responder.
- Últimamente no hemos charlado a solas, siempre estas tan ocupada con lo de las cartas y ahora estas bajo la lupa del concilio – le decía cerrando su casillero dándose cuenta de que algo le preocupaba.
- Pues menos tiempo me dejan para enamorarme de alguien – decía dejando salir un suspiro y cerrando también ella su casillero.
- Sakura… - la miraba con cara de inquietud - ¿te ocurre algo?
- Nada, es solo que… - no le gustaba para nada que Tomoyo le mirara así – Eriol fue a mi casa anoche para ofrecerme su ayuda para entrenar para lo del concilio.
- ¡Has visto a Eriol! – se veía sorprendida por la noticia
-Solo anoche, a mi también me sorprendió muchísimo, y no se que contestarle – decía con un poco de preocupación.
- ¡Tenemos que ir!- Salía un peluche amarillo de su mochila.
- ¡Kero! ¿De dónde has salido? – las pilló totalmente desprevenidas.
- He venido para convencerte de que aceptes la propuesta de Eriol- se le notaba muy decidido - si Eriol te prometió que te ayudaría a entrenar, ten por seguro que te hará la mejor.
- Si pero... no lo se, ¿Inglaterra? Está muy lejos - dudaba
- Sakura, debes avanzar en la vida y no quedarte igual para siempre ¡Todo cambia! y tu debes crecer y hacerte la más poderosa - le decía intentando alentarla a que fuera.
La campana sonó en ese momento. La joven amatista le pidió a la castaña a que dejaran esto para después, pues tenían que llegar al salón antes que su profesor.
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- ¡Vamos Sakura! ¡Tú puedes! - le intentaba animar el pequeño volador amarillo.
Las ramas salían violentamente del piso esquivadas por la joven de cabellos cortos con la carta salto, El guardián de cabellos plateados intentaba alcanzarla con aquella carta de la figura de una gentil dama.
La joven de ojos verdes llevaba un traje típico de Tomoyo, un vestido ligeramente esponjoso y con figurillas de estrellas que decoraban el vestido.
- Vaya si que entrenan muy duro, Sakura - les interrumpió una voz detrás de ellos.
- ¡Eriol! - se sorprendía la joven, ahora si estaba distraída ¿cómo logró encontrarlos?
- ¿Y bien Sakura? ¿Ya me tienes una respuesta? - le decía mientras se acercaba a la joven de ojos esmeraldas.
La joven voltio al piso pensativa, recordando un poco antes del entrenamiento se encontraban discutiendo que sería lo mejor, si ir o no.
- todo... cambia... -repetía en voz baja para si. Es cierto todo cambia, no tenía que decírselo, y aquellos días de ayer no volverán por más que lo desee y tendrá que aceptarlo, no hay nada que hacer, sólo dejarse llevar, crecer y mejorar.
-si Eriol te prometió que te ayudaría a entrenar, ten por seguro que te hará la mejor– La voz del peluche sonaba en su mente - ¡la mejor!
- [Si, pero... eso significaría verlo pronto - la jóven aún miraba el cesped - y no creo estar lista para eso, pero... talvez no lo vea... o...] Yo… yo- la joven de cabellos cortos titubeaba sin poder atinar a responder algo.
- ¡¡Xiao Lang!! - una joven lloraba dramáticamente.
- ¡Mei Ling! - decía mientras intentaba quitársela de su cuello - Es solo por un mes, no es para tanto - el joven se pudo quitar finalmente de encima.
- ¡Te iras lejos! - decía intentando colgase de nuevo pero este la detuvo.
- Solo iré a la India ¡No iré al otro lado del mundo! - decía intentando calmarla.
- Para mi sí… - dramatizaba.
La jovn miró aquellos ojos ambar y recrdó lo que le había comentado sin pensar, no podía dejarlo ir sin disculparse.
- Oye - habló mas calmada - Lo siento, no debí decir lo de... - la joven intentaba decirselo pero parecía que el joven la ignoraba.
El joven tomó una de las maletas y se dirigió al auto que lo llevaría al aeropuerto, el señor Wei tomó la otra y siguió a su joven amo. Ya en el carro el joven Li se sobaba las sienes, sentía que le estaba dando migraña por tanto llanto.
- Descuide amo Li, se repondrá la señorita.
- No me preocupa eso, Wei - decía mientras el auto empezaba a andar.
El joven de cabellos castaños se quedo mirando por la ventana recargándose en uno de sus brazos viendo a la ciudad de Hong Kong, se sentía mal, no le había gustado para nada que Mei Ling le recordará lo de Sakura.
- [Yo debía regresar a China, no había otra opción... no la había] - poco a poco se quedo dormido.
- Disculpa, pero pronto llegaremos, por favor despierta, Sakura - le decía meneándola para despertar a la joven que se encontraba aún un poco soñolienta.
- ¿Hoe? - decía entre bostezos - ¡Lo... lo siento Eriol! - decía algo apenada al ver que se había quedado dormida.
- Descuida, yo también tomé una siesta - decía tratando de no reírse ante la pena de Sakura, le daba gracia que aún siendo ya una jovencita conservara ser tan inocente.
La joven rodaba el caramelo en sus manos, su mente estaba nuevamente en esa noche, aquella noche en su habitación de Inglaterra. Aquella pregunta de su querida amiga aún daba vueltas en su cabeza ¿se está enamorando nuevamente de Yukito?
- No puede ser – decía sacudiendo su cabeza – además el tiene a otra persona, creí haberlo superado – decía con tristeza mientras intentaba dormirse.
Mañana tendría que trabajar duro para poder completar ese hechizo, porque tenía que hacerlo, no había llegado hasta donde estaba para que un pequeño obstáculo la detuviera, debía conseguir completar ese conjuro.
Notas de Autora:Aquí con este intento de fic xP. Ufff... Discúlpenme por el retraso, es que se nos olvidó pagar el Internet y lo cortaron justo unos días antes de que lo publicara, intente ir a un ciber pero ese sábado hacía mucho frío, con decir que ni siquiera fui a ver la película de Crepúsculo, y el domingo hice la tonelada de tarea que me encargaron ¬¬ (como si no quisieran mis profesores que descansara el fin de semana). Y estoy en semana de exámenes y me acabo de escabullir para publicarlo :S Bueno como tengo prisa ya los dejo y hasta el próximo capitulo
