Diclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, pero la trama es mía.


Deseo Prohibido

Capitulo 1

Rosalie POV

El plan estaba trazado, las chicas y yo estamos en nuestras posiciones. Llevamos esperando esto por meses, sólo debíamos esperar que entren por esa puerta y pisen la alfombra que los llevara a un túnel donde quedaran atrapados hasta que los saquemos de ahí, para arrestarlos.

Parecía un plan perfecto, y fácil, de hecho, era muy fácil, el lugar estaba vacío, pero los Cullen pensaban que estaba lleno de oro. La academia de espías pudo sacar todo el oro que en realidad estuvo ahí en un principio, en una bóveda ultra-secreta, como ya habían podido robar anteriormente.

Todo hubiese salido a la perfección, de no ser por Bella, la compañera mas torpe en mi corta historia de espía.

Y ahora estamos aquí, menos mal que era un sitio cómodo, bueno, mas o menos. No he hablado con Bella desde entonces, todo este tiempo ha sido una tortura, por suerte, nos encontraran pronto y podemos arrestar a esos chicos que nos acompañan. No se como he aguantado una hora de esto, pero tenía el arma al alcance; un movimiento en falso, y los Cullen estaría inconscientes por las descargas que le propiciaríamos.

A pesar de que el resto cree que vamos a morir aquí, yo se que nos encontraran muy pronto, y por fin vamos a recibir nuestras cintas.

Tenía tantas preguntas en mi mente, como por ejemplo: ¿Por qué me toco estar en un equipo con Bella? ¿Por qué Alice y ese rubio se veían tan… tan… románticos? ¿Por qué Bella no puede hacer nada bien? ¿Por qué el chico musculoso de los Cullen me miraba así? ¿Y por que me gustaba que lo hiciera?

Bella POV

¡OH Dios mío!, Rosalie me va a matar, aparte de que estábamos en un habitación con tres asesinos ¡todo era culpa mía! Soy torpe, no me costaba admitirlo, pero si me dolía decir que me había decir que me había equivocado de la forma mas estúpida.

Las lágrimas amenazaban con salir de mi rostro, pero yo era más fuerte que eso. No iba a llorar.

La habitación estaba en completo silencio, afortunadamente, era suficiente grande para estar lo mas lejanas posible a esos… esos… hombres, si se les podían llamar así.

-¿Estas bien? – pregunto alguien, yo voltee a ver al dueño de esa voz aterciopelada ¡No debí hacerlo! Cuando vi esos ojos verdes, no pude reprimir una sonrisa tonta en mi rostro.

El me miraba, es decir, la pregunta era conmigo.

Cinco pares de ojos me veían fijamente, pero yo solo tenía atención para aquel par de ojos color esmeralda.

Edward se había acercado unos pocos pasos a nosotras, lo que hizo que Rosalie pusiera su mano en su arma. Se miraron por un momento con desconfianza mutua.

Asentí, no quería parecer una tonta, así que mi seriedad apareció casi inmediatamente. Aunque no pude volver a quitar mi mirada de aquel chico, agradeciendo poder tener la excusa de que lo vigilaba luego de su acercamiento.

Alice POV

¡No puede ser! Teníamos que estar en esta habitación, de acuerdo, Pero… ¡Completamente en silencio! ¿Es una broma?

Mi lengua se paseaba por mi boca rápidamente y mis dedos pulgares daban vueltas sobre mi regazo.

Los criminales sexy's estaban del otro lado la habitación, así que no creí que me pudieran escuchar, pero aun así, controle mis ganas de decir algo.

- ¿Estas bien?- uno de los chicos hablo, con voz amable, me cuesta admitir. Estaba mirando a Bella. Cuando la vi, entendí el por que de la pregunta, estaba a punto de llorar. O eso parecía, por que en su cara apareció una sonrisa que solo había visto en ella una sola vez: cuando conoció a Jacob. Se habían vuelto novios, y al parecer se querían mucho, pero la sonrisa no apareció de nuevo. Por lo menos, no en mi presencia.

¡OH no! Eso solo podía significar una cosa: ¡A Bella le gustaba uno de los Cullen! No sabia si regañarla o reírme de su actitud, pero no tuve tiempo de eso. De inmediato, la paredes empezaron a moverse ¡si! ¡A moverse! La pared donde estábamos recostadas empezó a rodar haciendo que nos pusiéramos de pie.

Cuando se detuvieron, ellos también estaban de pie muy cerca de nosotras. La habitación se había reducido a mitad del espacio anterior ¡esto si que daba miedo! Miedo y otra cosa que no podía identificar, pero sospechaba que tenia que ver con la cercanía entre el perfecto rubio de ojos azules que había estado evitando, y yo.

- Bella… - dije nerviosa sin mirarla.

- Dime… - dijo con voz temblorosa.

- No recuerdo que hayas mencionados que la habitación se encogía

- No recuerdo haberme enterado.