Hola a todos de nuevo. Después de bastante tiempo les traigo el segundo capitulo de este, segun yo, larguisimo fic.
Les pido perdón por no haberlo terminado antes, pero es que es tan complicado escribir un fic y a la vez pasar la semana de aniversario del cole, tener que mantener notas del tercio superior ¡y peor cuando estas en último año!, si a esto le agragamos que tengo que cuidar a mi sobrinita Lucy por las tardes, podría concluir que estas dos semanas han sido toda una explotación infantil D:
Bueno, lo que importa es que ya termine el capitulo y que ustedes lo disfruten leyendolo :D
Este capítulo se lo de dedico a Kuromi-xan como regalo de cumpleaños atrasado. ¡Feliz cumple atrasado!.
Advertencias en este capítulo:
- Este fanfiction contiene YAOI, SLASH, que significa RELACIONES HOMOSEXUALES ENTRE HOMBRES. Asi que ya tan advertidos :B
- Un ligero lime, muy ligero, pero al fin y al cabo lime :)
Si no les gustan este tipo de relaciones, hay un botoncito en la barra de la ventana que tiene el dibujo de una "X", que hará que se cierre la ventana de internet.
Para todos los demás que si les gusta igual que a mi el Chack, bienvenidos sean.
- Capítulo 2: Tatsuha Tenshi -
Aquel niño de ojos rojos, el mismo del cual siempre se había burlado, que siempre lloraba y perdía sin tener que dar esfuerzo alguno para lograrlo; ese mismo niño le había sonreído con una malicia que nunca había visto antes en él, es como si un odio se empozará en aquellos rubís que tenía como ojos. Pero eso era lo menos importante, había alguien más con ellos. Un ser que de solo presentirlo hizo que temblara. Era evidente que estaba ayudando al albino, aunque ahora que se detenía a pensarlo, más bien lo estaba obedeciendo. Pero ¿quién en su sano juicio obedecería a Jack?. Sea lo que fuese, este le había malherido de tal manera que había perdido el conocimiento. ¿Cuántas horas habrán pasado?. ¿Quién era ese hombre?.
Lentamente la bruja abrió sus ojos, inmediatamente encontrándose con un par de ojos dorados mirándola atentamente.- Ya era hora que despertaras. Hace más de tres horas fui a tu casa, te traje a mi palacio, hize que mis sirvientes te sanaran las heridas, y tu simplemente no reaccionabas. Estas empezando a volverte muy débil Wuya.- dijo el guerrero Heylin.
Wuya frunció el seño por el último comentario del azabache pero no intento devolverle el insulto.- Gracias, supongo...- dijo de mala gana.
- De nada. Aunque ambos sabemos realmente el por qué te he salvado la vida...
- Si, ya tengo en mente que es lo que quieres. Quieres saber sobre el ser que acaba de despertar hace poco, y supones que yo me he encontrado con él. Bueno, estas en lo cierto. Pero creo que te decepcionaré al decirte que ni siquiera puede verle el rostro. Simplemente me atacó por la espalda y yo caí inconciente. Me parece que yo antes conocía la presencia de ese ser, pero no recuerdo a quién pertenecía.
- ¿Había alguien más en tu casa?.
- Si... el mocoso de Jack. Había entrado a mi casa para intentarme robar un sheng gon wu, pero lo atrapé y cuando estaba a punto de acabar con él, ese hombre, esa presencia apareció atrás mío. Ahora que lo recuerdo, al parecer él y Jack se conocían, ese hombre prácticamente le obedecía todo lo que le decía ese niño. De ahí no recuerdo nada más.
- ¿Qué?. No puede ser...es imposible que Spicer sea amigo de alguien asi. Nosotros que lo conocemos hace años no lo aguantamos... ¿sabes a dónde se fueron?.- dijo un algo fastidiado.
- Te estoy diciendo que estaba medio inconciente en ese momento. No lo recuerdo.
- ¡Pero cómo puedes hablar con tanta tranquilidad sabiendo que hay alguien totalmente descono..- Cálmate Chase. Tu también estas perdiendo tu capacidad de autocontrol con el pasar de los años... Me imagino que este ser puede ser una verdadera amenaza para nuestra tranquilidad y planes, pero alterandonos no ganamos nada.- dijo Wuya interrumpiendo al azabache.
- Tienes razón, no se que me esta pasando estos últimos días...Entonces, primero hay que descubrir quién rayos es ese ser. ¿Alguna idea Wuya?.
- Umm...bueno, ahora que me pongo a pensar, en el momento que me golpeó en la columna, me transmitió algo de su energía. Para serte sincera, sentí que era similar a la tuya, pero más distorsinada. ¡Ay, no sé, esto de leer enegías siempre me da tanta flojera!.
- No estamos para tus pataletas ahora, ya estas muy grandecita para eso.- bufó impaciente el dragón.- Por cierto, mecionaste que su presencia se te hacia conocida, ¿por qué para mi es nueva?. Si en verdad has tenido contacto con ella anteriormente, lo más normal es que yo también.
- Me agrada saber que me reconoces como un ser de tu misma edad, pero en realidad yo deje de ser humana muchos años antes que tú, por lo menos unos quinientos.
- Eso significa que quizas esa persona fue encerrada o algo similar todo este tiempo. ¿A quién conocías antes de que yo tomara la sopa Mou Long?.
- Dejame pensar... a los odiosos dragones Xiaolin, que ahora son el monje Guan, el anciano Fung y tú.- hizo una pausa para fruncir el ceño.- El antipático maestro Dashi, que me encerró en esa horrible caja ¡como lo odio!.-dijo bastante furiosa por el recuerdo.- A mi maestra de brujería, a algunos otros brujos, que por cierto no me llegaban ni a los talones, a Hannibal Roy Bean y me parece que a uno de sus sirvientes. Creo que esos son los únicos que podrían tener emanar energía.
- Tomando en cuenta de que su energía es similar a la mía, podríamos suponer que estamos frente a un demonio... y si es así, se anularían a todos los guerreros xiaolin. Tampoco puede ser Hannibal porque nos encontramos con él frecuentemente. Eso nos deja con la opción de que sea tu maestra o una de las brujas...- No lo creo, mi maestra fue asesinada por el maestro Dashi y si una bruja de ese rango no logró ser tan buena como para ganarle a Dashi, dudo que las demás la hayan superado, claro yo soy la exepción, por lo menos hize que mi inmortalidad durara.- dijo con aires triunfales la pelirroja.
-Entonces eso significa qu..- Chase no llegó a terminar su suposición, ya que sintió la puerta de la habitación abrirse.
- Señor, los cuervos que enviamos a la casa del joven Spicer acaban de regresar malheridos, al parecer alguien les atacó de imprevisto.- dijo el felino mientras entraba a la habitación.
- Genial, este lugar ya va a parece un hospital. Y dime, ¿vieron a Spicer en su mansión?.
- Cuando llegaron la mansión estaba vacía, pero luego llegó el joven Spicer junto a un hombre. Dicen que no lo recuerdan muy bien, pero suponen que fue quien los atacó.
- ¡Maldición! ¿Y yo que hago parado aqui?. Baihu, voy a la mansión de Jack Spicer, a solucionar de una buena vez este maldito problema. Quedate cuidando a Wuya.- ¿Estas bormeando?. Quiero ver de quien se trata.- increpó la bruja.
- No, tú te quedas aqui. Aún estas herida. Si vas lo único que serías para mi es un estorbo.- y sin decir más el Señor dragón se retiro del lugar.
- Pero... ¡¿que he hecho?. Ni siquiera te conozco y te he vendido mi alma.
- Lo lamento mucho joven Jack, pero usted ya firmó el pacto.
- ¡Yo no firme nada!. ¡Ni siquiera tengo edad para firmar contratos!. ¡Sólo tengo 16!. ¡Quiero un abogado!
- Lamento decirle que en el infierno no existen los abogados ni los límites por edad.- respondió el japonés mientras disimulaba su risa.
- ¡¿Y ahora que voy a hacer?.- decía el pelirrojo mientras empezaba a mostrar pequeñas lágrimas en la comisura de sus ojos, como aviso de advertencia del inicio de un mar de lágrimas.
- Joven amo, no se angustie, no es para tanto, ya verás que dentro de poco no te arrepentirás de lo que hiciste. Le prometo que todo lo que usted me pida se lo concederé. Sólo debe confiar en mi.- dijo a la vez que se acercaba a Jack y con un pañuelo, que quién sabe de dónde lo habrá sacado, y le limpia las lágrimas.- Ahora, por favor, para de llorar princesita caprichosa, que con ese carácter, sus rasgos aun jóvenes y su edad biológica, me va hacer verme como un verdadero pedófilo.- dijo el peliazul, haciendo que Jack, de haberse sentido algo consolado por el detalle que le hayan limpiado sus lágrimas, se sienta realmente ofendido y algo avergonzado.
- ¡¿Cómo que princesa?. ¿Con quién crees que estas hablando?.
- Ah, cierto, no te explique algunos terminos de nuestro pacto...- dijo Tatsuha mientras se enderezaba.- Si bien el trato era de que yo iba a ser su fiel sirviente, eso no significa que siempre voy a tener que portarme como uno.
- Y entonces, ¿por qué vienes con eso de "joven amo" y todas las demás tonterías?.
- Ah, eso, ¡es porque me gusta decirlo!.- dijo mostrándo una sonrisa.
- ¿Y cómo es eso de pedófilo?. Tú me dijiste que no me ibas a violar.
- ¿Lo dije?. Umm... no me acuerdo...- dijo el demonio mientras que, aprovechando que su joven amo estaba sentado sobre su cama, lo tumbó lentamente, acomodándose entre las piernas de este, y desabrochando la chaqueta del pelirrojo.
- ¡Oye! ¡Espera!. ¿Qué diablos haces?.- decia el desesperado albino mientras pataleaba e intentaba sacarse a su ahora sirviente de encima suyo. Cuando menos se dio cuenta, sintió unos labios besar su descuebierto torax. ¿En qué momento le había logrado quitar la chaqueta?. Sus mejillas empezaron a pintarse de rojo cuando sintió que una lengua lentamente rozaba uno de sus pezones y una cálida mano acariciaba el otro.- ¡Ya para! ¡Ahh! ¡Para!
El demonio sin escuchar las plegarias de su amo continuaba feliz y campante hasta que de pronto el sonido de una puerta abriéndose de golpe hizo que levantara su mirada hacia aquella dirección.
- Amo Jack, ¡¿podría dejar de hacer tanto escándalo?. Ya sabe que de 10 de la noche hasta la medianoche los días martes dan South Park, ¡y sabe como odio que me interrumpa con sus...!.- gritó algo fastidiado el robot, aunque no puedo terminar lo que quería decir al notar la presencia de aquel invitado y lo que le hacia a su amo.- ¡Oh dios mio! ¡Cualquiera pone un cartel en la puerta!. Que bien que no soy humano, de lo contrario me uniría a violarlo, que digo, me daría un infarto. Aunque, espere un momento, ¿quién es usted?.- dijo lo último Robo-Jack cambiando de postura al notar que, gracias a los detectores de poder que le puso en los ojos su amo, se trataba de un demonio.
- Tranquilo Robo-Jack, no pienso hacerle daño a el joven Jack, todo lo contrario.- dijo el demonio mientras se sentaba tranquilamente a hablarle como si no hubiese pasado absolutamente nada.
- ¡Robo-Jack te amo!.- dijo Jack mientras se lanzaba a las piernas del robot. Este solo se le quedo viendo, y luego miró a Tatsuha levantando una de sus cejas en señal de duda.
- Bueno, creo que me sobrepase un poco. Permiteme presentarme... mi nombre es Tatsuha, y de ahora en adelante seré el sirviente del joven Jack. Espero que usted y yo lleguemos a llevarnos bien.- dijo mostrándo una sonrisa a la vez que se paraba y daba una leve reverencia.
- ¿Cómo sabes mi nombre?. ¿Y cómo que su sirviente?.- luego bajo la mirada hacia el albino.- Creo que me debes varias explicaciones, amo.
Jack, aun algo nervioso por lo sucedido, se levantó del suelo, y con calma empezó a explicarle todo lo sucedido al robot. Cuando le había terminado de contar toda su travesía del día, se quedaron con la boca abierta al ver que, mientras ellos conversaban, Tatsuha había limpiado todo el laboratorio, es más, todo lo había desmantelado y guardado en grandes cajas.
- Pero que... ¡¿qué has hecho con mis inventos y mis cosas?.
- Joven amo, ¿conserva las llaves de su mansión en Hong Kong?
- Pues, si. Las tengo en mi bolsillo. Pero hace tiempo que no va nadie de mi familia a ese lugar, lo más probable es que este deshabitado. ¿Por qué lo preguntas?.
- Es perfecto, nos mudaremos. ¿No habrás pensado que nos ibamos a quedar aqui, verdad?. Estaría en peligro nuestro plan y usted mismo.
- ¿Qué?. Ummn... esta bien. Aunque me da un poco de pena dejar este lugar, he vivido casi toda mi vida aqui.
- Que bien que lo comprenda joven amo. Ahora, suba al jet.- dijo mientras abría la puerta. Jack, seguido por Robo-Jack salieron del lugar y entraron al jet.
A penas entraron, encontraron que Tatsuha ya estaba en el asiento del piloto esperándolos.- Vaya, que rápido. Juraria que lo dejamos hace un segundo en la mansión.- dijo con una voz indecisa el androide.
- ¿Estan listos para despegar?.
- ¿Sabes conducir un jet?. Me pareció haberte escuchado decir que no habías salido del anillo desde hace más de 1500 años...- dijo Jack un algo serio, no le gustaba que alguien más tocara sus inventos.
- Que no halla salido del anillo no significa que no halla visto lo que acontecía alrededor mio. También te mencione que te estuve vigilando por varios meses, en ese tiempo lo vi utilizando esta tecnología y viéndolo aprendí a usarla. No se preocupe tanto y disfrute del viaje.
El jet despegó y fue alejándose poco a poco del lugar. Jack, mirando a través de la ventana, ve como se distancia de aquel lugar solitario en el que había vivido tantos años. Recuerdos como el momento en que abrió la caja en donde estaba la máscara de Wuya, el tiempo que paso con ella, las múltiples veces que habían atacado su laboratorio sus enemigos, las incontables veces en que Omi se colaba en la mansión para perseguirlo hasta el cansancio con el fin de que se volviera bueno, las largas horas en las que pasa perfeccionando sus inventos, las veces que Chase fue a visitarlo para interrogarlo o amenazarlo...Chase, ¿no lo podría ver en un tiempo?- Como hubiese querido tener mejores recuerdos contigo...
- ¿A dicho algo amo?.- preguntó el androide con cara de curiosidad.
- No, nada.- respondió el pelirrojo, y sin más cerró la cortina de la ventana del jet.
Ya habían pasado más de dos minutos después de que abrió la puerta de la habitación, pensó que sus ojos le estaban engañando, pero no importaba cuantas veces los abriera y cerrara, el lugar estaba totalmente vació.- Pero...¿qué paso aqui?.
El señor dragón, aún atónito por lo que veía, entró al lugar para ver si había alguna huella de lo que había sucedido antes de su llegada. ¿Por qué Jack se iría tan repentinamente?. No ha dejado ni una hilacha de sus poseciones. Aunque él haya decido mudarse, es demasiado raro que haya dejado el lugar tan pulcro. Es de esperarse en él que hasta deje algunas cosas abandonadas por pereza a tener que empacarlas- Algo no encaja en todo esto...
- ¿Tú crees?.- dijo una voz femenina.
- Creí haberte dicho que te quedaras en mi palacio.- dijo con firmemente el azabache.
- ¿Para qué?. ¿Para aburrirme viendo el techo todo la maldita noche?. Deberías pensar en hacer una redecoración y en poner internet wi-fi y un televisor.
- No pierdo el tiempo y el dinero en tonterías. Aunque tampoco creo que a ti te gusta perder las cosas en vano, en especial tu energía, y yo que sepa teletransportarte te quita mucha, ¿has venido a decirme algo importante?.
- ¡Adivinaste!. Ya sé quién es el demonio. Una parte de mi me dice que es imposible, pero otra si lo cree. Sólo con estar en esta habitación siento con más fuerza la energía que ha dejado inpregnada por las paredes, aunque no es de extrañarse que tú no lo hayas sentido, este demonio ha hecho un buen trabajo al borrar todo rastro de su presencia. Seguro que no contaba que estos últimos años he aprendido a captar la energía de las personas.- decia la bruja bastante orgullosa de si misma.
- Ve al punto, ¿quién es?.
- Tatsuha Tenshi. Pensé que nunca más lo iba a volver a ver. Al parecer me equivoque.
- ¿Y qué tiene que ver él conmigo?.
- Oh, cierto, tu creo que en ese tiempo, como te había dicho antes, ni siquiera habías nacido. En realidad, si tiene que ver mucho contigo. Deberías darle las gracias a él que Hannibal Roy Bean se fijara en ti para convertirte en dragón... pero es una larga historia, y estoy muy cansada.- decia la pelirroja mientras daba un largo bostezo.
- ¡Demonios!. No estoy de humor para tonterias. He tenido que hacer varios viajes hoy día, y también estoy aburrido y cansado de encontrar solo los vestigios de una batalla que terminó antes que yo llegara. Asi que me vas a contar sobre ese maldito hijo d..
- Esta bien, esta bien te lo contaré, pero escucha detenidamente lo que voy a decir porque no pienso repetir ni una sola palabra. Gruñon...
- ¿Qué dijiste?.- le preguntó el señor dragón con ojos rojos de la furia que sentía.
- Que... me voy a sentar en el suelo.- dijo con una sonrisa algo nerviosa.- Bien, lo más seguro es que falle en algunos datos del inicio porque algunas cosas las sé por otras personas, pero no importa:
Hace más de 2000 años, una familia demasiado pobre vivia en los alrededores del bosque Aokigahara. Esta tenía un niño de tres años, cuyo nombre ni siquiera el recuerda. Un día sus padres al ver que no había dinero para seguir alimentándolo, lo adentraron en el bosque y lo abandonaron alli. El niño paso días sin comer ni beber nada, y en busca de una salida del bosque, termino adentrándose más en él. Finalmente, cuando estaba a punto de morir, llega al paradero de un árbol sagrado, que al parecer había escuchado su llanto durante todos esos días, y antes que muera, el árbol absorvió el alma del niño. Esta fue trasladada a una de las ramas y en ella volvió a engendrarse.
Dos años después la esposa de uno de los hijos del emperador de aquel lugar se adentró en el bosque para buscar flores raras por puro capricho. De pronto, esta escucha el llanto de un bebé. Un algo curiosa, siguió el llanto hasta terminar frente al árbol sagrado, y en la rama más alta encuentra a un niño recién nacido, muy bonito, de tez blanca como la nieve, cabellos azulados y redondos ojos azabache. La mujer decidida subió al árbol y lo bajó. Curiosamente, ella no tuvo problemas para salir del bosque, es como si algo le hubiese guiado a la salida.
Cuando llegó al palacio, unas sacerdotizas le informaron bastante sorprendidas que lo que tenía en sus brazos no era un niño, sino un kirin. El esposo de la mujer al saber de ello, aprovecho para usarlo como excusa para obtener el trono de emperador, a lo que todos accedieron. Y es así como el niño, al cual llamaron Tatsuha Tenshi por haber sido encontrado en las ramas de un árbol (Tatsuha) y por ser enviado del cielo (Tenshi = ángel), creció como príncipe y a la vez como símbolo de prosperidad para el pueblo.
La emperatriz tres años quedo embarazada, pero en el parto esta falleció, dejando a un lindo niño de cabellos castaños al que llamaron...um... esto no se lee, ¡las malditas polillas me llegan al ****!. Primero se meten con mi mejor ropa, luego con mis muebles, ¡ni siquiera pueden dejar tranquilo al libro de mi difunta maestra!.
- Ya me parecia que estaba muy bien narrado para ser contado de tu parte.- dijo burlonamente Chase, que no había notado que la bruja le habia estado leyendo del libro todo este tiempo, ya que él habia estado mirando por la ventana.- Aprovechando esta pausa, ¿podrías explicarme que es exactamente un kirin?.
Wuya un algo sorprendida que el señor dragón ignore del tema, decidió simplemente explicarle para no seguir provocándole y ella no terminara otra vez inconciente.- Bien, eso si lo sé de memoria, a ver...¡ah si!. Un kirin es una criatura divina de Japón, un enviado del cielo, su apariencia normalmente es de un híbrido con piel escamosa, cuerpo de león y cuernos de ciervo, como si combinaramos a un dragón y a un unicornio; pero algunos llegan a tomar forma humana. Cuando tienen forma humana, nacen con esa apariencia y con el pasar del tiempo llegan a tomar su forma original. La leyenda dice que el que sea escogido por un kirin a voluntad, este gobernará en su pueblo natal. Los kirin son almas bondadosas y fieles a sus amos, pero sobre ello, son fieles a la misión que les ha determinado el cielo. Si llegan a incumplir alguna norma celestial, simplemente el cielo le quita todos los beneficios que le dieron a sus almas. Digamos, en el caso de Tatsuha, se le quitaría el alma y no podría entrar al cielo nunca más. Umm... creo que eso es todo lo que sé. Pero, ¡buenas noticias!, ya logré leer la parte que sigue de la historia:
El niño se llamaba Satoshi, y como era de imaginarse, creció junto al kirin y llegaron a ser grandes amigos. Con el pasar de los años, Tatsuha llegó a aprender a transformarse a su forma kirin, se volvió en un joven alto y apuesto, que por sus físico muchos dirian que pasaba todo el día entrenando, cuando realmente lo único que le gustaba hacer era pasar largas horas durmiendo en las ramas de algún árbol. Mientras que, por el contrario, Satoshi, siendo un bello chico de apariencia más delicada, se convierto en un joven bastante responsable ya que desde su nacimiento, lo educaron para suceder el trono de su padre. Todos, incluyendo el mismo príncipe, pensaban que el cariño que compartían este y el kirin era un amor entre hermanos, pero en realidad, Tatsuha miraba desde niño al castaño con otros ojos. Estaba profundamente enamorado de él. Pero, él sabía que quererlo de esa manera estaba mal, más que por ser del mismo sexo, era porque las leyes del Cielo se lo prohibian. Un kirin no puede amar a un humano. Si lo hacía lo perdería todo.
Un día, cerca al cumpleaños número 17 del príncipe, este se desmaya en medio de uno de sus caminatas por el palacio. Tatsuha, que lo acompañaba en ese momento, se transformó en kirin y rápidamente lo coloco en su lomo y lo llevó a la habitación del médico de la familia real. Cuando este examinó a Satoshi, su rostro que reflejaba serenidad cambio a uno de tristeza. Tatsuha al verlo, su estado de preocupación cambio a uno de angustia. El médico se quedó un rato en silencio, algo pensativo. Luego lo miró a Tatsuha, y le informó sobre el estado del príncipe. Tenía una enfermedad que para ese tiempo era desconocida, pero que ahora todos sabemos su nombre: el cáncer. El kirin algo asustado le preguntó si había forma de salvar al príncipe, pero este sólo se limitó a negar con la cabeza y a pedirle perdón. Al oír ello, rompió en cólera y cargo en sus brazos a Satoshi y lo llevó a su habitación sin decir nada, lo recostó en su cama y se quedó mirándolo mientras este dormia. Trato de ser fuerte, pero no pudo agüantar más y unas lágrimas empezaron a caer de su rostro. Lo más posible era Satoshi sólo tuviera un mes de vida.
A partir de ese día, Tatsuha sólo pensaba en acompañar al castaño, aunque este insistía en que continuara su vida como acostumbraba. Los días a pasaron rápidamente, y la enfermedad del príncipe iba avanzando cada día más. Por último, Satoshi descubrió los sentimientos del kirin hacia él, pero sabiendo que podían castigarlo por ello, simplemente cuando este se le declaró lo abrazó como si fuera la última vez que lo hiciera.
Una tarde de aquel otoño, el príncipe tuvo una de sus peores recaídas, y dejando al amor de su vida en las manos de los médicos, Tatsuha salió un rato a pasear por las calles sin rumbo, terminando por las afueras del bosque de Aokigahara. Se sentó bajo un árbol y empezó a llorar. De pronto, siente una mano cogiendo su hombro. Era un hombre de unos 25 años con una sonrisa entre serena y confiada, alto, rubio, fornido y de ojos dorados. Este le preguntó porque lloraba un kirin tan noble como él, y el peliazul se encontraba tan desconsolado que le contó todo sin dudarlo. El misterioso hombre al oírlo, formó una sonrisa amplia, le dijo que se llamaba Hannibal y que era un demonio que podría ayudarlo con su problema. El kirin al oír de quién se trataba el hombre que estaba a su lado, empezó a temblar, pero el rubio insistió que sólo quería ayudarlo. Este le ofreció curar al príncipe de la enfermedad, pero que a cambio, el día que este muera por otras causas, él tendría que convertirse en demonio y servirle por toda la eternidad. Además, le comento que sabía como hacer para que el Cielo no llegara a saber sobre el romance de él y el mortal príncipe. El kirin, muy tonto, muy inocente, enceguecido por su desesperación, acepto.
Cuando regresó al palacio, una de las sirvientas del príncipe fue corriendo hacia él informándole que hace un par de horas la enfermedad del príncipe había desaparecido como arte de magia. Tatsuha se convirtió en kirin y corrió hacia la habitación. Una vez dentro de ella, encontró al príncipe tomando té bastante tranquilo. Sin poder creerlo, simplemente se lanzó hacia Satoshi y empezó a lamerle el rostro como un cachorro lo haría con su amo. Este solo atinó con sonreírle. Luego, Tatsuha regresó a su forma humana aun estando sobre el castaño y sin pensarlo dos veces, lo besó dulcemente. El príncipe, inmediatamente lo separó diciendo que el Cielo lo podía castigar, pero él le dijo que ya había hecho un acuerdo para que no los moleste nunca más. El mortal aún con algunas dudas, decidió confiar en el kirin, olvidar el tema y dejarse llevar por él toda la noche.
El príncipe y el kirin vivieron el mes más hermoso de sus vidas, pensando que iban a estar juntos hasta el día de sus muertes, pero alguien no planeaba lo mismo sobre sus vidas. Un mañana, mientras que Tatsuha estaba como de costumbre a esa hora orando a los dioses del pueblo con las sacerdotisas y Satoshi estaba en una reunión con su padre y otros representantes del pueblo, un violento terremoto sacudió a todo el pueblo. Muchas casas y construcciones se derrumbaron, y aunque el kirin apenas inicio el movimiento sismico fue donde el príncipe, ya era demasiado tarde. Cuando llegó, el palacio se había destruido por lo menos en sus tres cuartas partes. Buscó por horas a su amor entre los escombros, sólo para darse la desagradable noticia que este había muerto.
Al día siguiente se celebró un funeral en nombre de todas las víctimas, pero sobre todo, del joven príncipe. Tatsuha no lloró en ningun momento. Al finalizar la ceremonia, el kirin entró a la habitación del príncipe. Mientras miraba las posesiones de su amado, una sombra en la pared empezó a formarse. Algo sorprendido, dirifió su mirada al lado contrario de la pared para ver qué era lo que creaba esa sombra, encontrándose con el mismo demonio rubio de hace un mes. Tatsuha solo atinó a agachar la cabeza en muestra de sumisión. No podía romper su palabra. El demonio sonrío y con solo un chasquido, el kirin empezó a sentir un dolor en su interior totalmente insoportable, como si se quemara por dentro. Cuando el dolor se detuvo, sintió que algo en el había cambiado. El peliazul se miró rápidamente en el espejo de la habitación, dándose con la sorpresa que sus ojos se habían teñido de azul, sus dientes se habían vuelto más puntiagudos al igual que sus uñas y un raro tatuaje había aparecido en el lado derecho de su cuello. Hannibal mientras sonreía le ordenó al ex-kirin salir del lugar. Tatsuha, viendo por última vez los apocentos de su amado príncipe, encontró el anillo imperial sobre la mesa. Sin pensarlo dos veces, se lo colocó en el dedo. Cerró por un segundo los ojos recordando al dueño de la real joya, y luego obedeció la orden del demonio.
Pasaron los años, y el demonio Hannibal convirtió al dulce kirin en un despiadado asesino y cazador de almas, fuera de utilizarlo como sirviente por los mañanas, y de amante por las noches. Tatsuha había aprendido a combinar sus poderes de kirin con los demoniácos, volviéndose en un oponente que hacía temblar a todos sus adversarios, y eso le agradaba a Hannibal. El peliazul le sirvió al rubio por más de 1000 años, hasta que yo, la bruja Zhi Liu, en un arranque de cólera hacia Hannibal por haberse entrometido en varios de mis planes, le conté la verdad al pobre chico: ese astuto y desgraciado demonio había causado el terremoto que mató a su adorado príncipe. Claro que primero no me creyó pero luego de meditarlo, se dio cuenta que yo no miento en ese tipo de cosas.
Me salí con la mía, Tatsuha se reveló contra su amo al día siguiente. Hannibal estaba furioso. Casi mata al kirin, pero como yo los estaba vigilando, le di una ayudadita, y si a eso le sumamos la sed de venganza que tenía hacia él... en verdad fue todo un espectáculo. El peliazul le atacó con tal furia que del demonio Hannibal solo quedó su podrido y enano corazón. Después de dejar al ahora "frijol", como lo llamó él, tirado en el suelo, este se dispuso a salir del lugar. Yo bastante satisfecha con la batalla, también me fui, pero cuando estuve a diez metros del lugar sentí que una poderosa magia fue invocada. Regrese lo más rápido que pude, pero ya era demasiado tarde, ese maldito demonio había encerrado a Tatsuha en el anillo del príncipe, y luego desapareció junto a su odiosa ave. Recogí el anillo y lo encerré en una caja mágica para que con los años a este no le pasara nada, hasta que la sangre de una virgen fuera derramada en ella y esta finalmente se abra. Me hubiera gustado hacer algo más por él, al fin y al cabo, me ayudó a vengarme de las muchas cosas que me había hecho Hannibal, pero no podía hacer más que eso frente a la maldición de un ser, odio decirlo pero, superior a mi. Me teletransporté hacia las ahora ruinas que una vez fueron el pueblo de las afueras de Aokigahara, y dejé entre los escombros del palacio la pequeña caja, hasta que alguien la encuentre y la abra.
Cuando regresé a casa, estaba realmente exhausta, las teleportaciones son muy agotadoras. Pensé en dormir un poco, pero, de repente, escucho un "boom" proviniente de la habitación de Wuya. De segura la tontita otra vez se equivocó de ingr...- la pelirroja bruja cerró violentamente el libro, con las mejillas rojas de la vergüenza.- ¡Fin de la historia!. ¡Mi maestra era un poco exagerada con lo que escribía!. ¡Lo último es mentira!.
Chase solo se limitó a levantar una ceja al ver el raro comportamiento de la bruja. Ésta dos segundos después regresó a su compostura normal.
- ¿Y toda esa historia que tiene que ver conmigo?.- preguntó bastante serio el de ojos dorados.
- Bueno, mi maestra no lo escribió, pero yo te lo puedo explicar: Supongo que habrás notado que el demonio de la historia es el mismo que el Hannibal Roy Bean que conocemos, ¿verdad?. Bueno, un par de años más tarde, este continuó con sus planes de conquistar el mundo pero se dio cuenta que no podía solo, asi que se fijo en ti. Viendo que eras fuerte, conocias secretos de sus enemigos y que estabas dispuesto a hacer cualquier cosa para ganarle al monje Fung, eras simplemente perfecto para su propósito. Pasó meses buscando la receta perfecta de la sopa Mao Long para que pudieras igualarte a su anterior sirviente. ¡Y tú caíste redondito en su trampa!, pero felizmente tú le volteaste la torta y terminaste encerrándolo en el portal Ying-Yang.
- En pocas palabras, me estas diciendo que yo fui el reemplazo de Tatsuha Tenshi.
- Exactamente.
- Bueno, creo que con todo esto lo único que he ganado es una razón más para odiarlo, pero al menos tengo información sobre él. Lo único que faltaría es encontrar su ubicación y vencerlo. Creo que podré con ello.
- Pero, ¿Por qué gastar energías en pelear con él si ni siquiera sabes si esta en contra tuya?. Los dos sabemos que los que son parte del lado Heylin, se quedan en el lado Heylin.
- Yo sé quién es mi enemigo y quién no, y presiento que Tenshi es una amenaza.- respondió Chase.
- Ok, a partir de aqui solo seré espectadora, pero... ¿cómo sabrás dónde esta?. Si crees que te ayudaré a rastrearlo por su energía, estas en un gran error, porque, aunque tenga intenciones de hacerlo, no lo lograré. Acabo de notar que Tatsuha dejó toda la parte sensitiva de su energía aqui a propósito para que por las próximas diez horas desaparezca su presencia.
- Umm...bastante inteligente. Pero, tengo una pista de mi parte: él esta acompañando a Jack Spicer. ¿Puedes sentir la energía de Spicer?.
- Si, aunque no me agrada mucho saberlo.
- Llevame al paradero de Spicer.- ordenó con voz autoritaria.
- ¿Y por qué tendría que hacerlo?.
- Porque si no lo haces en menos de diez minutos acompañarás a tu maestra en el infierno.- dijo el señor dragón mientras le dedicaba una furiosa mirada decorada por escamas que estaban empezando a aparecer alrededor de sus ojos, en señal de estar a pocos segundos de transformarse en dragón.
- ¡Esta bien!. ¡Esta bien!.- dijo la bruja de mala manera.
Notas finales:
Bueno, como se habrán dado cuenta, más que todo este capítulo se ha dedicado a explicar la historia de Tatsuha para que lo comprendan un poquito más.
Decidí ponerle a la maestra de Wuya el nombre de Zhi Liu, ya que es el nombre de una bruja que si existió en China y que si no me falla la memoria fundó el círculo de brujas orientales llamado "mariposas nocturnas".
Otro dato interesante es que el bosque Aokigahara también existe. Es un bosque de Japón conocido como "el bosque de los suicidios", ya que muchos se adentran en aquel bosque con el fin de suicidarse, aunque antiguamente era donde abandonaban a niños y ancianos, como en el caso de mi pobre demonio-kirin.
Sin nada más que decir, ojala les haya gustado el capítulo.
Me despido por esta semana
Cuidense!
Besos de chocolate para todos ! ;D
