Capítulo 2
Los personajes de este Fanfic le pertenecen a la maravillosa Suzanne Collins pero la historia si es producto de mi extraña imaginación, esta es la primera historia que publico, se aceptan sugerencias, y sin más los dejo con la lectura.
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POV PEETA
Ya amaneció pero me da pereza levantarme de mi cómoda cama, hago un esfuerzo por abrir los ojos, me siento en la cama y miro por mi ventana, la luz que filtra por la ventana es muy tenue lo que me da a parecer que aún es muy temprano, miro mi reloj y este marca las 7:30 am, seguro que mamá aún no ha despertado, claro después de lo tarde que llego además ella tiene el sueño pesado y calculo que se levantara en una horas, creo que será mejor que baje a preparar mi desayuno, me pongo mis pantuflas de Bob esponja y salgo, mis pasos hacen eco en la casa, esto hace que me sienta muy solo, pero no lo estoy porque mamá está aquí conmigo.
Al entrar a la cocina siento como si estuviera en el lugar correcto, busco los ingredientes necesarios para hacer unos bollos de queso y me pongo manos a la obra, le llevare unos cuantos a mamá cuando haya terminado así se pondrá contenta, ya estoy cubierto de harina, siempre me pasa, cuando horneo me olvido de todo y el tiempo se me pasa volando, coloco los bollos en el horno y miro la hora, 8:45, bien en media hora estarán listos, decido tomar una ducha para acortar mi tiempo de espera, subo las escaleras y entro al baño que se encuentra en mi habitación, abro la ducha y procedo a bañarme, el agua cae como una espesa y caliente lluvia, me acomodo a la temperatura, pensando en que no debo quedarme mucho tiempo ya que mis bollitos de queso se podrían quemar, al terminar cojo mi bata de baño y me la pongo, seco mi rizado cabello con otra y busco algo que ponerme en mi habitación, mi armario está totalmente lleno, una vez al mes viene alguien a dejar ropa nueva, veo una playera color azul con una carita feliz, decido que me pondré esa, encuentro un par de jeans y listo, no sé cómo es que mamá demora tanto en escoger su ropa si tiene mucha más que yo, pero las mujeres son así, mi reloj maraca las 9:13, tengo dos minutos para bajar y apagar el horno, bajo hacia la cocina y busco mis guantes protectores, me los pongo y abro el horno, saco la fuente de los bollos y su exquisito aroma se impregna en mí, ummm ya me los quiero comer, hay 6 bollos, dejare tres para mamá y me comeré los otros tres, busco una bandeja de comida y la coloco sobre la mesa, saco el jugo de durazno de la refrigeradora y me dispongo a servirlo en un vaso, en un plato pongo los tres bollitos de queso, le llevare el desayuno a mamá, ya es hora de que se levante, con cuidado agarro la bandeja y avanzo dando pequeños pasos, la sala es enorme y con una bella decoración echa por los mejores diseñadores, en medio de ella se encuentra una gigantesca pantalla de 60 pulgadas para ver la televisión, la verdad es que no soy un aficionado de la TV, prefiero hornear algo o leer un libro, sigo avanzando con cuidado hasta llegar a la escalera, subo cada peldaño asegurándome de que nada caiga de la bandeja, llego al final de la escalera y veo el gran pasadizo, no entiendo porque hay tantas habitaciones, si solo somos dos personas y debes en cuando Gloss pero sé que él duerme con mamá tal como lo hacía papá, no recuerdo mucho de él pero era muy cariñoso, sé que ahora está en el cielo, mamá me dijo que su el vuelo en el que iba se estrelló y que ya no lo veríamos más, sí que lo extraño, con él no me sentí solo, pero aun tengo a mi mami para quererla, llego a la puerta de su habitación y la abro muy despacio, veo que mamá está profundamente dormida, su perfil esta iluminado por la luz de media mañana, se ve muy bonita, pero debo despertarla, me siento en el borde de su enorme cama y la sacudo por el hombro, siento que gruñe un poquito y abre los ojos, voltea hacia donde estoy y estrecha los ojos.
-Mami te traje el desayuno, espero que te guste- le digo en voz baja.
-Dios Peeta, porque tienes que levantarme tan tempano- me dice dirigiendo una mirada a su reloj- son las 9:25 niño.
-Lo sé pero te prepare un desayuno especial.
-Vale, Peeta gracias.
Pongo la fuente frente a ella y la dejo en su regazo.
-¿Son bollos de queso?
-Si mami
-Peeta sabes que esto engorda y me los preparas.
- Creí que te gustarían- respondo, me siento algo decepcionado pensé que se pondría muy feliz al recibir su desayuno.
- Pues pensaste mal, pudiste haber hecho una ensalada o algo así, lo siento pero no comeré los bollos, solo déjame el jugo. –me dice reclamando, creo que voy a llorar, no quiere mis bollitos, y me esmere tanto en prepararlos.
- Pero están muy ricos, anda comete al menos uno.
- No, gracias, sácalos de aquí y vete, no estoy de humor.
Las lágrimas amenazan con salir, cojo el plato de los bollos y salgo corriendo, no quiero que me vea llorar, corro a mi habitación y hecho los bollos a la basura, me siento en mi cama y lloro, esto es muy injusto, nada de lo que hago le gusta, tal vez enserio no me quiere pero no entiendo porque, solo frente a las cámaras parece cariñosa y habla de lo orgullosa que esta de mí, me dejo caer entre las almohadas y me desahogo, esperando que mi día mejore.
POV KATNISS
¡Katniss, levántate bella durmiente! - ¿por qué Madge grita tan fuerte?, es como si tuviera un megáfono en la garganta.
¡ya Madge, ya te oí!, no tienes que repetirlo- boto las mantas y me pongo de pie, valla sí que es tarde, son las 10 am y para alguien como yo eso es perder el tiempo, a ver si hoy encuentro trabajo, me eh pasado todo el mes buscando algo y nada, desde la muerte de mi padres mi único sostén es Madge, es tres años más grande que yo pero se ha vuelto mi mejor amiga, ya no puedo contar con mi familia, aun duele la perdida, ya pasaron dos años, pero aun así jamás lo superaré, a mis cortos 13 años me quede sola en el mundo, si no hubiera sido por la familia Undersee que a pesar de sus bajos recursos me acogieron no sé qué hubiese sido de mí, ahora que Madge tiene 18, buscó un piso para vivir ya que consiguió una beca en la universidad de california y vino hasta aquí desde Ohio, me animo a venir con ella y lo consiguió, ella trabaja unas horas como camarera en un bar durante las noches, le pagan bien así que puedes sustentarnos a las dos, pero yo también quiero hacer algo, ayudarla y a la vez ir a la escuela, asi que con una nueva esperanza y con un buen presentimiento salgo de la habitación y me dirijo a la cocina.
-Hay Katniss al fin te levantas, ten tu desayuno dormilona.
-Gracias Madge que sería de mi sin ti
-Pues probablemente nada jajajaja.
-Madge, ¿tienes el periódico?, lo necesito – le pregunto sabiendo que me dirá.
-Kat, deja de buscar empleo, sé que piensas que es necesario pero estamos bien, solo tienes quince años, estas muy chica para trabajar además para eso estoy yo tu hada protectora.
-Madge, no quiero que trabajes tanto y menos en ese bar, sé que la paga es buena pero te expones a muchos peligros, anda déjame seguir buscando, tal vez encuentre algo que ayude.
-Bien Kat, si quieres hazlo pero no me gusta mucho que tengas que trabajar alguien podría aprovecharse de ti solo porque eres joven.
-Estaré bien- debo encontrar algo y rápido, devoro mi plato de huevo con tocino y Madge me alcanza el periódico, lo leo detenidamente, la mayoría requiere gente con experiencia y mayores de edad, sigo revisando, algo debe haber para mí, aja, aquí hay algo, se necesita niñera, bien no era algo que tenía en mente pero no estaría mal, yo solía cuidar a mi pequeña hermana Prim, mi lindo patito, como la extraño me hace tanta falta, pero ponerme triste no me servirá, tengo que concentrarme, reviso bien el anuncio y no hay limitación de edad, bien, tampoco requiere experiencia, reviso donde es la entrevista y descubro que es en un Starbucks cercano a nuestro piso, a las cinco de la tarde debo estar ahí, es mi oportunidad.
-Madge, encontré algo interesante.
-¿A si?, a ver enséñame – le señalo el anuncio y lo lee.
-Bueno no se ve mal Kat, pero yo te acompañare, no quiero que vallas sola podría ser una trampa.
-Vale Madge, pero no interfieras en la entrevista.
-Lo hare si estas en peligro.
-De acuerdo- respondo, solo espero que si sea lo que estoy buscando y no una trampa como dice Madge.
POV JOHANNA
Mierda son las 4:00 pm, en el anuncio quede en hacer las entrevistas a las cinco como me pude quedar dormida tanto rato, eso y que muero de hambre pero qué más da entre menos coma mejor se verá mi figura, me visto lo más informal que puedo, busco una peluca adecuada (tengo varias ya que muchas veces salgo en cubierto) encuentro una rubia y con rizos, se parece mucho al cabello de Peeta, elijo esa ya que así pareceré, mas su madre, nunca eh tenido mucho parecido con mi hijo, mi cabello es oscuro y mi piel bronceada, soy totalmente lacia y mis ojos son café, él es más como su padre, aún recuerdo lo guapo que me pareció cuando conocí a ese hombre, pero él era demasiado centrado y yo una estrella, éramos distintos, ya hace varios años que murió y de una forma u otra me hizo bien a mí pero no del todo.
Me miro al espejo y después de aplicar mucho maquillaje luzco casi irreconocible, faltan veinte minutos para las cinco así que me dispongo a salir, cojo las llaves y una vez afuera, espero el taxi que llamé, no quiero que descubra quien soy por eso llame diciendo que me esperen frente al parque de aquí cerca, sabrá que soy de un barrio adinerado pero no que soy la actriz Johanna Mason, conservo mi apellido de soltera ya que nunca quise cambiarlo a Mellark, además el ya no está más aquí y llevar su apellido me haría sentir atrapada a su recuerdo, como pude casarme con él y más aún tener un bebé, pero esas son cosas que no puedo cambiar ya que cuando contraje matrimonio solo tenía 22 años y no pensaba muy claro, de lejos veo al taxi llegar, ya era hora, para exactamente donde le indique y me subo, en solo 15 minutos llegare a ese condenado Starbucks, voy observando el paisaje, pero me aburro en un rato, después de unos minutos al fin llego, le pago al taxista dejándole una buena propina y entro al lugar, hay muchos adolescentes riendo y socializando, me dedico a ignorarlos y me siento en una mesa junto a la ventana, será fácil saber que conmigo es la entrevista ya que la mayoría de personas aquí lucen muy jóvenes para ser padres o lo que sea, por la puerta entran algunas chicas con papeles en mano y de buena pinta, seguro vienen a la entrevista, para ser exacta hay 8 chicas, genial ocho personas con las que hablar de la misma cosa creo que están algo desorientadas así que llamo a una de ellas, es baja y de cabello rojizo, esta vestida de forma algo seria pero igual vale preguntarle.
-¿señorita, viene por la entrevista? – le pregunto con la voz más Cortez que puedo hacer.
- sí, ¿es usted la que solicita niñera?
-así es, siéntate por favor, para comenzar con la entrevista- antes de sentarse, veo que le dice algo al grupo de chicas, ellas asienten y hacen una pequeña fila frente a la meza.
-Bien, ¿cuál es tu nombre querida?- le pregunto.
-Finch Mackal, señora.
-Háblame de ti.
-Soy estudiante de arquitectura, soy aficionada de la moda y del cine, tengo mucha paciencia con los niños y me encanta sociabilizar- el modo en cómo me lo dice parece algo sospechoso, noto como me mira fijamente como si hubiera descubierto quien soy, no me inspira confianza, podría trabajar para alguna revista de chismes, veo que se dispone a seguir hablando pero la corto.
-Gracias Finch, fue suficiente además tengo el tiempo corto- ella me deja un folder, lo abro y es su currículo- te llamare si es necesario- asiente con la cabeza y se retira.
Otra chica se sienta, tiene el cabello muy bien arreglado y una figura algo voluptuosa, es guapa, no, ella no puede ser niñera de Peeta, en especial porque si Gloss la ve podría engañarme con ella, de digo que me deje su teléfono y se retira, las siguientes 5 chicas parecen totalmente descuidadas y tienen mala pinta, no parecen fiables, me rindo ninguna es la correcta, entonces veo que se acerca una chica algo baja y de un lago cabello oscuro, a su costado hay otra muchacha muy guapa con un cabello rubio ondeado la chica del cabello oscuro se sienta y la rubia me analiza de lejos, como si fuera a hacerle algo malo a su amiga, ella es la última en ser entrevistada, ósea mi última esperanza.
-Buenas tarde señora, mi nombre es Katniss Everdeen gusto en conocerla- se presentó sí que se lo preguntase, sus grandes ojos grises me reflejan la inocencia que hay en ella.
-Hola Katniss, me gustaría que me hables un poco de ti.
-De acuerdo, soy de Ohio, no llevo mucho tiempo viviendo aquí, pero me gusta esta ciudad, tengo quince años y aunque parezco algo joven para el trabajo, le aseguro que lo hare muy bien, me gustan mucho los niños, yo solía cuidar a mi hermana pequeña- cuando dice esto un aire de tristeza recorre su rostro- mi familia ya no están conmigo y necesito el trabajo para ayudar a mi amiga Madge son los gastos, por favor deme el trabajo, no la decepcionare.-Una huérfana, nueva en la ciudad, joven e inocente, parece fiable y perfecta para el trabajo.
-Bien Katniss, tienes el trabajo, pareces más decente que la mayoría de chicas que vinieron aquí, ten este sobre, aquí está toda la información que debes tener en cuenta y te espero mañana por la mañana, la dirección de mi casa está en el archivo- un brillo destella en sus ojos y una sonrisa aparece en su rostro.
-Gracias, en serio gracias, no le fallare lo juro.
-Vale, puedes irte mañana nos vemos- al fin conseguí a alguien, espero que lea bien el archivo, y firme a conciencia en contrato de discreción , en ese documento le explico que soy la actriz Johanna Mason y que no puede revelar mi identidad, también debe respetar lo que yo haga en mi casa, estoy segura que lo hará bien al fin y al cabo esta desesperada, veo cómo sale corriendo y le habla entusiasmada a su amiga rubia; salgo del Starbucks y llamo un taxi, le doy mi dirección y subo, ahora si seré libre, le pagare bien a la muchacha, digo a Katniss ya no tendré que preocuparme por Peeta, que ella lo haga total ese será su trabajo, ahora si Gloss estará a gusto conmigo y yo con él.
