Esta escena se sitúa cuando ellas aún tienen 9 años.
Creo que sobra decir que los personajes no son míos, pero bueno, ya lo he dicho xD
Otoño
Camináis despacio de vuelta a casa, en silencio, sin necesidad de hablar. Al entrar al parque Nanoha echa a correr. Sonríe mirando al cielo.
- Fate-chan, mira – te grita, tan escandalosa como siempre, señalando los árboles.
Sigues la dirección de su mano. Mil tonalidades de marrón decoran las copas de los grandes habitantes del parque. Mil formas y mil tamaños, pero todas juntas formando un único y hermoso paisaje.
- Es precioso.
Embelesada con los árboles, no la has visto acercarse, y ahora es demasiado tarde. Conoces demasiado bien esa sonrisa traviesa, y sabes que las manos escondidas en la espalda no indican nada bueno. Sólo te da tiempo a cerrar los ojos antes de que una lluvia de hojas caiga sobre ti.
La oyes reír y no eres capaz ni de fingirte enfadada. Adoras su comportamiento infantil. Es esa parte de ella la que más te gusta, la que más llama tu atención, pues precisamente es esa parte la que tú no tuviste oportunidad de desarrollar, de la que tú carecías...
Hasta que llegó ella. Miras a tu alrededor y localizas un buen montón de munición. Está justo tras ella. La miras seria y das un paso adelante, a lo que ella da uno hacia atrás, procurando mantener la distancia, riendo, esperando cualquier cosa menos eso. Sigues avanzando así hasta que, en un nuevo paso atrás, Nanoha escucha un crujido bajo sus pies. Su risa se corta de golpe tan pronto como tú sonríes, mostrando al fin tus intenciones. Te agachas y abarcas con tus pequeñas manos todas las hojas que puedes para, acto seguido, lanzarlas con todas tus fuerzas hacia ella.
Te ríes cuando ves el mohín que se ha dibujado en su cara. La observas desde tu posición, a unos pocos pasos, distancia de seguridad. Justo cuando salta hacia ti, echas a correr hacia el césped, ignorando los cartelitos de prohibición.
Allí, el suelo está totalmente cubierto de hojas, te escondes entre los árboles, pero esas que tan bonitas te parecieron, ahora se alzan contra ti, delatándote a cada paso. Sin opción de ocultarte, sigues corriendo sin parar de reír. No sabes muy bien como, de pronto, Nanoha te sale al paso. Intentas frenar, pero resbalas y terminas en el suelo. Bueno, termináis, de alguna forma tu amiga ha caído contigo.
Reís hasta que, al fin, llega la calma. Y os quedáis así, tumbadas boca arriba, brazos y piernas extendidas, manos que se tocan. Hojas solitarias que abandonan sus árboles y acuden al encuentro de sus compañeras caídas, despacio, con calma. Tímidos rayos de sol que se filtran entre las copas y ofrecen algo de su calidez. Mejillas rojas, acaloradas. Respiraciones que, poco a poco, se acompasan. Silencio.
Me encanta el otoño, pretendes decir, pero tus labios no se abren, no lo intentan, mejor así, ese silencio no necesita palabras, todas se encuentran ya en el aire.
Sonríes.
Has vivido muchos otoños, pero intuyes que ese que acaba de empezar, será mucho más cálido que todos los demás.
-----------------------------------------------------------------
He decidido usar este hilo para colgar escenas sueltas, lo más probable es que no tengan ninguna relación unas con otras. :P
Espero que os haya gustado. Ya sabéis que todos los comentarios y críticas constructivas son bienvenidos =D
