Disclaimer: nada de lo que reconozcáis es mío, sólo el tiempo libre y la imaginación que utilizo para martirizar los personajes. Pobrecillos...


2. Andrómeda Tonks

Traidora.

Eso es lo que soy, una traidora, una traidora de la sangre, una traidora de los Black. Mi pasado es del linaje más puro, los Black somos lo mejor de la comunidad mágica. Y yo, Andrómeda, soy una de las tres hermanas Black, tres señoritas que cumplen con todos los requisitos que la alta sociedad podría desear. Somos finas, elegantes, discretas, educadas, inteligentes y astutas. Y obviamente, las tres poseemos el atractivo que sólo los Black podemos tener. Somos señoritas Black, sangres pura, las perfectas esposas de grandes hombres con la sangre tan pura como la nuestra.

Traidora.

Soy una traidora des de el primer momento en que miré a Ted Tonks un instante más del necesario. Des del primer pensamiento dirigido a él, desde la primera vez que el corazón me latió demasiado rápido al ver su sonrisa. Y traidora especialmente por no ignorar todos mis sentimientos y terminar iniciando una relación con Ted. Una relación que empezó hace más de dos años, pero que ha sido más que suficiente para demostrarme cuál es mi lugar. Ahora me voy de la casa paterna, de lo que alguna vez he considerado mi hogar para formar mi propia familia. Sé que no tendré grandes lujos, pero Ted estará allí, con una sonrisa en los labios y una mano que nunca me dejará caer.

Arrastro mi maleta como puedo, dieciocho años de mi vida entre mis manos. No puedo evitar llorar cuando recuerdo los gritos y los insultos que me han dedicado en casa. La voz de mamá la tendré siempre gravada en los oídos, y la decepción en los ojos azules de Narcisa será algo difícil de olvidar. Afortunadamente Bellatrix ya no vive en casa, le faltó tiempo para celebrar su boda concertada. Por suerte yo no me tendré que casar con Nott.

Me duelen las manos y el peso de la maleta empieza a parecer excesivo. Pero sigo andando, Ted debe de estar esperándome.

¿Cómo saldremos adelante? Somos jóvenes, y no será fácil sobrevivir. Sé que deberé trabajar, porque Ted no podría mantenernos a ambos. Dice que ha encontrado un apartamento barato en Chelsea, que no es un palacio pero que nos servirá hasta que no estabilicemos. Conociendo su optimismo apuesto a que será algún antro más sucio de lo que debería estar permitido por ley. Me asusta un poco el hecho de que eso no me haga dar media vuelta y suplicar perdón a mis padres. Con Ted todo me asusta, todo es nuevo y al mismo tiempo todo parece posible.

Llego al lugar acordado y Ted casi se abalanza sobre mí. Dejo la maleta en el suelo y dejo que me reconforte.

-Todo irá bien, Dromeda. Saldremos adelante. Te quiero.

Asiento en su pecho y lo beso. Mi lugar está junto a él, en un piso mugriento de Chelsea mientras me abraza y susurra Dromeda con voz grave. Quizás nunca tuve que ser Andromeda Black. Dromeda Tonks suena mucho mejor.

-Yo también te quiero, Ted.

Adoro a Andrómeda. Es love. He dicho.

De declaraciones de amor a amenazas de muerte, lo que sea, al Go.

Saludos.