Hermione se sintió incómoda. Por qué la miraba de esa manera, tan inquietante y perturbadora? Sin dejar de mirarla, el slytherin se paró, y lentamente se fue acercando a la mesa de Gryffindor, con el puño cerrado. Hermione no lo dudó; si Malfoy se le acercaba, no sería para hacerle nada bueno. La gryffindor se paró, y salió del Gran Salón a paso ligero, casi corriendo. Miró por sobre su hombro, y se horrorizó al ver que el rubio la seguía, aparentemente con todo su empeño concentrado en atraparla. Que quería Malfoy ahora? Porque no era capaz de dejarla en paz?! Hermione temblaba, no sabía porque, pero tenía miedo de Draco Malfoy, sin sus mejores amigos cerca. Debería sentirse tranquila porque, estaba sola, pero el slytherin también, ya no lo escoltaban sus grandotes amigos, Crabbe y Goyle. Apresuró el paso, y su perseguidor también. Lo sentía más y más cerca, pero no podía echar a correr, por que sabía que él corría más rápido y la atraparía en menos de un minuto, y tampoco podía ir a la torre de Gryffindor, porque así él descubriría el camino y la contraseña para entrar en ella, además de que ya no tendría seguridad allí. Estaba desesperada, no sabía que hacer, así que en vez de seguir caminando y escapando, frenó y se volteó a Malfoy.
-Ya basta! No me persigas más! Me pones nerviosa, Malfoy!!-chilló la castaña, al rubio.
Este último, en vez de dar media vuelta y marcharse, la miró fijo a los ojos. Si las miradas mataran, Hermione ya estaría más que muerta. El rubio dio un paso.
-ALEJATE! UN PASO MÁS Y TE HECHIZO!
Malfoy, sintiendo el miedo de la muchacha, hecho a correr tras ella. Hermione buscó en su túnica, y emitió un grito de espanto al ver que no llevaba con sigo su varita. Desesperada, empezó a correr por los pasillos, lo más rápido que pudo; pero sin duda Malfoy le ganaba, y por mucho…Ya casi la alcanzaba. Hermione, sin importarle el frío que sintió al pasar por debajo de al menos tres fantasmas, siguió corriendo, y casi choca contra la pared de un pasillo. Emitió un grito ahogado, al ver que no tenía a donde ir, que no tenía escapatoria y, lo peor de todo, que Malfoy estaba caminando lentamente hacia ella, aún con esa sonrisa malévola que le provocaba en el interior aún más frío que pasar a través de un espectro.
-Que
pasa, Granger? Asustada sin tus amiguitos contigo?-preguntó
Malfoy, con una vos que acobardaría hasta a el más
valiente de los valientes.
Hermione
intentó balbucear algo, pero estaba tan atemorizada que no
pudo emitir palabra, esos ojos la hipnotizaban, quería volver
a la realidad y despertar de aquella pesadilla, solo que no podía
por un pequeño detalle: esa era la realidad.
-Das
pena, Granger, das pena….te creía más inteligente y
más valiente…pero ahora veo que no eres capaz de pronunciar
una palabra frente a un slytherin que te tiene en su poder…y menos
frente a uno tan atractivo como yo…lo siento, pero aunque me
ruegues no te daré ese deseado beso…
Hermione,
al oír eso, recobró su movilidad, aunque con el mismo
miedo que antes.
-Tu…tu,
atractivo? N-no lo creo…-tartamudeó, la muchacha.
Malfoy
la fulminó con la mirada, obligándola a bajar la vista
de sus grises ojos. Se había quedado frente a la gryffindor,
con su cara a apenas centímetros de distancia de la de ella.
Podía oler el aroma de las manzanas frescas y jugosas…y
también podía oler el miedo, y ver sus ojos temerosos
con un brillo muy intenso, escapando de su mirada bajo esas hermosas
pestañas.
-Por-por qué…por qué me-me molestas?-se animó a preguntar Hermione-Te a-aburres de hablar so-solo, Malfoy?
Este último le sujetó las muñecas, con fuerza, estrujándola contra la pared. Ella emitió un gemido de dolor y desesperación. 'Sueltame idiota! Déjame en paz…no me toques…déjame…' Unas lágrimas que ya habían sido retenidas por mucho tiempo, escaparon por esos ojos castaños de la chica que Draco tenía enfrente, y que estaba torturando.
-No te metas con migo, ni con mis problemas, Granger, si no quieres salir mal…-le siseó Draco al oído a la castaña- vine hasta aquí para decirte, que lamentarás haberte quedado este año…la pasarás muy mal, y peor si me insultas…-sus labios suaves rozaron el cuello de Hermione, y le apretó con más fuerza las muñecas-No intentes huir…o no te das cuenta, que siempre te cazaré como la alimaña que eres?
Hermione intentó escapar, pero lo único que logró fue que Malfoy le apretara aún más sus delicadas muñecas. No aguanto más, y le pegó una fuerte patada en su parte débil, sabiendo que corría gran riesgo de ser asesinada esa misma noche. Malfoy la soltó, con un gemido de dolor que se escuchó por todo el piso.
-GRANGER!! REGRESA AQUII!!
La muchacha corría, en dirección a ver a Dumbledore, que seguramente se encontraba en el Gran Salón, aún comiendo junto con otros alumnos. Malfoy la seguía, muy cerca de ella, rozándole los tobillos, a pesar de que corría más lento de lo normal debido a su gran dolor. 'Oh no, no te lo voy a perdonar, no te tendré piedad, Granger…te sujetaré por los brazos, te pondré en una cama y te besaré…que acabo de decir?! Quise decir que te pondré en una jaula y te castigaré, sí, eso, y no te va a gustar en lo absoluto…' Malfoy dibujó en su rostro pálido una mueca de sumo odio.
-NO TE PERDONARE LO QUE ACABAS DE HACER!! ASQUEROSA SANGRESUCIA!!-gritaba desesperado y agitado por el correteo.
Hermione pasó por la puerta de un aula, y tropezó enredándose sus propios pies, haciendo que Malfoy cayera sobre ella. El muchacho la agarró de los pelos, tirándole muy fuerte, mientras ella se retorcía y lo empujaba para que la soltara, y cuando estaba dispuesta a gritar de dolor, él le tapó la boca con sus frías manos. Ahora tenía una expresión de curiosidad refugiada en su cara.
-Escucha,
pega tu oído a la puerta-le susurró a la chica,
severamente, dándole una orden.
Esta
última, como no se animaba a desobedecer a su captor, hizo lo
que este le había dicho.
-Entienda, si alguien, si tan solo UN alumno se enterara de esto yo…yo en verdad tendría que irme…pensarían que lo eh echo con alguna de mis pociones, y le juro que eso no es verdad…la encontré así, no le e echo nada…-dijo una vos irritada y algo preocupada desde el otro lado de la puerta, que a ambos estudiantes les sonaba más que conocida. Aquella voz pertenecía a Snape.
-Severus, Severus…yo sé que no fue usted, confío en lo que me dice. Pero yo creo que el chico debería saberlo…fue su fiel amiga, su compañera durante todos estos años…-una nueva voz, suave, había echo su aparición.- no se enterará nadie más,
- Dumbledore, por favor, no debe enterarse ese muchacho! El se lo contará a sus amigos y al colegio entero si se le presenta la oportunidad ! Estoy seguro de ello!
-No, Severus, no….creo en que si le pedimos su silencio, el nos lo dará…
La puerta se abrió con un fuerte golpe, pero Draco, arrastró a su víctima y fue lo suficientemente rápido como para evitar la vista de Snape, que salía del aula, diciendo cosas para si mismo con tal velocidad que no se entendían ni se escuchaban bien. Que era lo que estaba pasando? Que ocultaba Snape?
El rubio arrastró a la chica hasta las mazmorras, más frías y oscuras que el resto del castillo. El camino se hizo eterno, porque algunos estudiantes deambulaban por los pasillos, impidiendo pasar a Malfoy con la muchacha retorciéndose en sus brazos, como si nada estuviera pasando. Solo cuando llegaron a una mazmorra vacía soltó a Hermione, dejándole todo su cuerpo adolorido, y sin posibilidades de escapar, bajo amenazas. Ambos cruzaron miradas; una cargada de temor, y otra amenzadora e irritada.
-Escuchaste todo, verdad? –preguntó Malfoy, con desgano.
-Si…-Hermione se frotó las muñecas-no…no lo entiendo…
-Yo tampoco, que diablos es lo que oculta Snape?
-Aparentemente nada divertido; por como sonaba su voz, al menos no lo creo….
-Oh, que gran descubrimiento, Granger.-Malfoy tuvo un tono sarcástico al dirigirse a su enemiga.
Hermione lo fulminó con la mirada, cosa que no le resultó nada gracioso a Draco.
-Recuerda, sangresucia, que estás bajo mi poder…si yo quisiera, ahora mismo podrías estar alabándome.
-En serio? Pues no lo creo, idiota!
Malfoy la sujeto de los brazos, la puso contra una pared fría, y la hizo estremecer y asustar aún más de lo que ya estaba. Los labios carnosos y suaves de ella lo tentaron, le dieron la sensación de no haber vivido nunca, por no haberlos probado aún en su desgraciada vida.
-Ahora, ahora….solo vete, y no-no te cruces en mi camino…hoy vendrás aquí mismo, a esta misma mazmorra, a la medianoche, si no te presentas, te convendría escapar del colegio antes de mañana en la mañana, si aprecias tu vida…
La atemorizada gryffindor tragó saliva-si, vendré, si eso calma tus nervios que me ponen tan nerviosa….pero porque me matarías? Por el simple echo de que no halla venido, o por alguna otra cosa más?- preguntó Hermione divertida, al ver como la observaba Malfoy.
-A que-a que te refieres con 'alguna otra cosa más' Granger?-Draco arqueó una ceja, que lo hizo parecer más sensual de lo que ya era con ese físico que tenía, que a Hermione le atraía tanto, aunque lo negara.
-No lo se…-La gryffindor se empezó a hacer la tonta- hummm, me refiero a…tal vez, provo..
-Cállate! No te atrevas ni a terminar la palabra! Tu jamás me provocarías con nada!-la interrumpió el rubio.
-Oh, yo nunca dije eso…en fin, vendré –Hermione había dibujado en su pálida cara una sonrisa triunfal.
-Más te vale que así sea….
El chico la soltó, y ella, antes de que él cambiara de idea, salió corriendo del lugar, sin saber que dejaba a Malfoy con las ganas de….de haberla besado, de haberla besado apasionadamente allí, en ese mismo momento en que la tenía bajo su mando, con la posibilidad de mandarla a hacer todo lo que el quisiera.
xXXx
'Porque cada vez que la toco, huelo su piel y sus cabellos, me da esa sensación de sentir algo por ella? No se que tendré que hacer para dejar de sentir aquello, que tan solo sentí hoy, pero que me da la sensación de haberlo echo toda mi maldita vida…debo impedir que sea demasiado tarde y haga algo que jamás me perdonaría: besarla, satisfacer ese deseo que tengo y que me penetra cada vez más fuerte en la cabeza, por no hacerlo un echo. No puedo permitirme esas cosas con personas de sangre sucia, jamás de los jamases.'Draco se pegaba contra la pared de su habitación la cabeza, tratando de olvidar la imagen de Granger bajo su control. Que quería hacer? No podía tener nada, nada, absolutamente nada con ella; por que no sentían lo mismo el uno por el otro, y porque si lo hiciera, se estaría declarando muerto, porque sin duda su padre lo mataría con dos simples palabras. Iva a quedarse allí, hasta la medianoche, para evitarla en los pasillos? Prefería salir a recorrer el castillo y, a la menor alerta de su aparición, salir corriendo de allí.
-Me está arruinando las vacaciones…no se lo debo permitir…no…
Subió las escaleras de las mazmorras ya habiendo salido de su Sala Común, cuando se cruzó con uno de Gryffindor, que aparentaba ser de 1er año.
-Hola! Soy de primer año, y tu?- preguntó alegremente el "mocoso" a Malfoy.
-No te importa en lo absoluto, hazte a un lado, no ves que quiero pasar? Vamos! No tengo todo el día!
El
chico casi cae de las escaleras gracias a Malfoy, pero pudo aterrizar
en el suelo de piedra a salvo. Puso una mueca de tremendo disgusto al
rubio que subía las escaleras dándole la espalda, y se
fue. 'Que molestos que son esos mocosos de 1er año…'
Malfoy salió a los terrenos de Hogwarts. Estaban cubiertos de
una blanca nieve, donde los alumnos jugaban con ella, lanzándosela
y haciendo figuras y ángeles de ella. Los de Ravenclaw jugaban
contra Hufflepuff una guerra , haciendo un tremendo griterío.
Una porción de nieve calló en la cabeza del slytherin,
que los insultó a todos por que no sabía quién
de ellos le había dado en su hermosa cabellera.
La
cabaña de Hagrid, a lo lejos, se podía contemplar
cubierta de un montón de nieve, y echando humo por su
chimenea, y más alejado aún, estaba el bosque
prohibido, que hacía crujir los árboles y las hojas
estrepitosamente. Malfoy se sentó en un banco, a mirar con
odio a los alumnos con sus amigos, disfrutar de sus maravillosas
vacaciones, jugar en la nieve felices y…acompañados. Algunas
lechuzas transportaban cartas ese día, se las podía ver
volar alrededor. Draco se sentía solo. Quedarse allí en
las vacaciones no fue una buena idea, aunque tenga gente a quién
molestar. Ahora Malfoy tenía más sentimientos por más
tiempo, lo que era extraño para el, algo nuevo; nunca había
sentido tantas cosas juntas.
xXXx
'Fue una experiencia desagradable, muy desagradable, sin duda alguna.' Hermione estaba en la biblioteca, fingiendo que leía, mirando una página de un libro que ni siquiera sabía de que trataba. Esa sensación que había sentido cuando Malfoy respiraba en su cuello, cuando la rozó con esos suaves labios, y cuando la aprisionó contra la pared, fue…por más que le costara admitirlo, fue agradable. Intentaba convencerse a sí misma de que fue algo de total desagrado, pero no podía, en parte algo de ello, le había gustado, y quería volverlo a sentirlo, incluso. Se sentía sucia por pensar aquello aunque no quisiera hacerlo. Pensaba que allí encerrada evitaría ver a Draco; aún le tenía temor, pero estaba segura que no aguantaría más tiempo allí sin hacer nada, porque no estaba muy concentrada como para poder leer algo. Decidió salir afuera; confiaba en que el no saldría a los terrenos de Hogwarts con un día así.
Estaba precioso para Hermione, le encantaba ese paisaje tan blanco y brilloso, como cubierto de dulce azúcar. Jugó con los de Hufflepuff una guerra contra los de Ravenclaw, y luego hizo ángeles de nieve en el suelo. Estuvo gran parte de la tarde en ese lugar, haciendo amistades con alumnos de otras casas. Ya cuando oscurecía, se sentó junto a un slytherin en un banco, para contemplar el atardecer. Miró junto a quién se había sentado, y emitió un grito cuando vio de que slytherin se trataba: Draco Malfoy.
-Creí haberte dicho que no quería verte hasta la medianoche, Granger-exclamó Malfoy con un tono severo, y frío.
-No me importa lo que me hallas dicho, no eres mi amo.-respondió la gryffindor, fulminándolo con la mirada.
'Pero
me gustaría serlo...es decir, si, si, me gustaría
torturarte…' Malfoy había tenido ya
varias
discusiones acerca de Granger con sigo mismo, y estaba seguro de que
perdería el juicio y lo considerarían un loco si no
dejaba de hacerlo.
-Si lo fuera, te daría una buena tanda de…
-De que?! No seas pervertido, Malfoy!-lo interrumpió Hermione alterada.
-…iva a decir una buena tanda de castigos por día…pero si querías una buena tanda de otra cosa, lamento desilusionarte, porque lo único que haría como tu amo sería torturarte, Granger.
-Que…que clase de castigos y torturas me darías?-preguntó Hermione, aún con una notable alteración en su voz.
-Bueno..yo diría que algunos muy…mmm…-Malfoy puso una voz sensual para aquella frase, que provocó una repentina preocupación en el rostro de la muchacha que tenía al lado.
-No-no-no quiero ninguna tanda de nada si viene de ti!! Eres un pervertido! Idiota!
-Granger, escucha…era una broma, yo jamás…-Malfoy intentó decir algo, pero Hermione no se lo permitió.
-Adiós, no estoy dispuesta a escuchar amenazas de un tonto como tu, -La muchacha se levantó y se fue al Gran Salón, cosa que luego de un tiempo Malfoy también hizo, porque ya era la hora de comer.
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Ambos se fulminaron con la mirada durante toda la cena, de una mesa a otra. Draco desgarraba su comida, mientras Hermione la cortaba delicadamente y se la llevaba a la boca, sin apartar la vista el uno del otro. Malfoy, de vez en cuanto le guiñaba un ojo seductoramente, y Hermione, le mostraba su peor cara de asco en respuesta.
El rubio miró a sus ambos lados. Se paró, y fue hasta la mesa de Gryffindor, para sentarse frente a Hermione. Hizo que todo lo que estaba usando en la mesa apareciera frente a el.
-Pero…pero…pero…que estás haciendo?-preguntó Hermione, atónita.
-Que pasa? No quieres tener un poco de compañía? Si me dices que interrumpo una importante conversación entre tus amiguitos invisibles, me retiro, Granger.-exclamó Malfoy, divertido.
-Ja,ja,ja, muy chistoso. Retirate de aquí, ya mismo!
-Como no interrumpo nada, no me voy…das pena aquí solita-se mofó el rubio.
-Como quieras, pero no te hablaré.
Hermione no mentía, no se dirigieron la palabra en toda la cena. Ella comió callada, evitando la mirada de Malfoy, que parecía no cansarse de mirarla comer. Pero ni siquiera abrió su boca para insultarle y decirle que mirara hacía otra parte. Una vex repleta de exquisiteces, se levantó, y murmuró: -hasta la medianoche-
-Allí te espero,-respondió Malfoy, en otro susurro.
'Hace frío…me parece que estoy enfermando.' Hermione estaba en un sillón de la Sala Común, frente al cálido fuego de la chimenea, intentando sin mucho éxito concentrarse en su lectura, gracias al barullo de algunos niños que aún, ya faltando 5 para las 12, seguían molestando. Estaba preocupada. El tiempo corría, y los niños no entraban por fin a sus habitaciones a descansar. No podía salir de allí en plena noche, con un montón de chicos mirándola irse; correría un tremendo riesgo de ser delatada por alguno de ellos. Ya eran las 12 y media. Malfoy debía de estar esperándola hace un buen rato. Seguro estaría furiosa. Ya solo quedaban dos niños charlando entre ellos.
-Oigan, por que no van a dormir? –les preguntó dulcemente Hermione, aunque estaba algo irritada.- mañana tienen todo un día por delante, tienen que despertarse con buen ánimo para poder disfrutarlo!
Los dos muchachos la miraron, luego se miraron entre ellos y se fueron a sus habitaciones. Al fin tenía el camino despejado para ir a donde Malfoy estaba. Lástima que no tenía la capa de invisibilidad de su amigo Harry, solo para estar más segura.
'Ah, Harry…' Hermione se puso triste al recordar que sus amigos no estaban durmiendo en su habitación, pero pensó en que estaría más angustiada si llegaba a faltar al encuentro con Malfoy.
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'Estúpida Granger; está más de media hora retrasada.' Malfoy la esperaba en la entrada a las mazmorras. Estaba apoyado en la fría pared, congelado e irritado, empezando ya a insultar a la gryffindor para sus adentros cuando escucho gemidos de dolor provenientes de las escaleras: Hermione había tropezado con un escalón y había caído sobre el suelo, gritando.
-Que entrada más….Gryffindor?-se mofó Malfoy.
-No causas gracia,estúpido! Me duele todo el cuerpo!-respondió Hermione.
-Por que tardaste tanto, asquerosa sangresucia?
-Porque hasta ahora había chicos despiertos en mi torre, y no pensaba correr el riesgo de ser descubierta al salir de noche para andar con un slytherin merodeando por las Mazmorras.-respondió Hermione, con una voz temblorosa similar a la del comienzo de un llanto. Malfoy se percató de su voz afectada.
-Te dolió?-preguntó el rubio
-Tu
crees?-respondió la castaña. Malfoy se encogió
de hombros.
-En
fin, levántate y sígueme a una mazmorra vacía,-murmuró
este último. Hermione lo miró con desagrado.
-Para que? Para dejar que me beses en un segundo y en otro estés tratando de…
-Ya Granger, yo jamás te tocaría un pelo aunque de ello dependiera mi vida,-la interrumpió el slytherin.
'Aunque eso es una gran mentira, verdad, Draco? Si…eh? Es decir, no! No es mentira, jamás la tocaría! Está bien…como digas…' Malfoy agitó la cabeza y sus cabellos rubios, llamando la atención de la castaña.
-Te encuentras bien?-preguntó esta última.
-Si, por supuesto, estoy perfectamente.-respondió el chico-ahora si…sígueme…
Los dos alumnos recorrieron las mazmorras, hasta llegar a la mazmorra vacía en la que habían estado en una parte del día. Malfoy se sentó sobre una mesa vacía, y Hermione se quedó parada, rehusándose a sentarse a su lado.
-Para que me hiciste venir hasta aquí? Tengo sueño…-susurró Hermione.
-No ay nadie aquí, Granger, no hace falta que susurres…-Malfoy se acomodó su pelo, haciendo que la castaña se perdiera en él unos instantes- quería hablar un poco más acerca de lo que escuchamos hoy de la conversación entre Snape y Dumbledore…
-Al fin coincidimos Malfoy,-comentó la gryffindor-ese asunto me ah estado molestando todo el maldito día…tu que creés que encontró?
-Pues en verdad, creo que no encontró nada…-dijo Malfoy, mirándose las uñas.
-A que te refieres? Quieres decir que no encontró algo, si no que él…
-Hizo algo…-concluyó la frase el slytherin.
-Y que crees que hizo? –preguntó intrigada la castaña,
-Dimelo, que crees tú que hizo?-le cuestiono el rubio a la muchacha, resaltando la palabra 'tu'. Se paró y empezó a dar vueltas alrededor de la chica.
-Yo creo que él…que él….no te rías, pero yo creo que el mató a alguien…-susurró, con miedo.
De repente sintió unas frías manos alrededor de su cuello, y una agitada respiración detrás de ella. Gritó del susto y empezó a saltar, con los ojos cerrados, y muy asustada.
-MALFOY!! MALFOYY!! MALFOYY!! MALFOYYYY!! AYUDA!! SOCORRO!! SALVAME MALFOY POR FAVOR!!-Hermione empezó a saltar y a abrazar a Draco, y este empezó a reír desesperada y locamente.
Hermione lo miró, pero ahora con mucha ira y enojo. Le empezó a pegar en el brazo, mientras el seguía riendo y riendo sin parar.
-No..no lo puedo creer!! Eres…eres un, un idiota! Como vas a jugar con una cosa así!-chillaba, irritada.
-Lo increíble es como te as asustado! Hasta Nevile habría sospechado algo!!
-Eres un estúpido!
-Tuviste que haber visto tu cara de espanto! Empezaste a gritar mi nombre para que te socorriera y a saltar a mis brazos! Jajaja!!-se burló Malfoy, e imitó exactamente a Hermione.
-Deja de decir mentiras!! Yo no saltaba a tus brazos para buscar protección y seguridad como una niña pequeña! Malfoy!!-gritó la castaña al rubio.
-Yo nunca dije que saltabas a mis brazos para buscar protección y seguridad como si fueras pequeña, Granger…-Malfoy levantó una ceja de forma seductora, y dibujó una sonrisa triunfal en su rostro.-eres más tonta de lo que creía…te auto-delatas…
-YO NO ME..!!! Ahh….eres insoportable!-Hermione se dio vuelta, y salió por la puerta, dejándolo allí solo.
'Hubiera jurado a Harry y a Ron si estuvieran aquí…que cuando salté hacia Malfoy, el me sujetó contra su cuerpo, me estrujó a el…'
