Una vez llegue a donde estaba ella, me di cuenta de que los dos hombre le decían cosas.

- ven preciosa, vamos a divertirnos - dijo, el que tenía el cuchillo.

- esovamos a ver que llevas debajo de la ropa - Intervino el otro.

Ambos se acercaron a la chica que gritaba ayuda, pero nadie la escuchaba. Con el cuchillo empezaron a rasgar la ropa de la joven, dejando ver un poco de su ropa interior, mientras ambos individuos reían perversamente.

- porfavordeténganse- rogó la joven, mientras las lagrimas salían por sus ojos.

Era inútil, ambos hombres estaban absortos en el rasgado de su ropa. Dejando casi al descubierto los pechos de la joven, cubiertos únicamente por el sostén. El hombre que tenía la katana puso su mano sobre los pechos de la joven, mientras reía.

- bien pequeña…te la pasaras muy bien- dijo, mientras se acercaba al rostro de la joven.

- no, no…..ayuda!...AYUDA!- gritaba desesperada la joven.

- esinútil nena, nadie te puede ayudar- dijo el otro humano, que observaba a su compañero.

- ayuda!…ayuda!...AYUDENME!- grito al sentir como le rasgaban la falda.

- tsk….- mostré una sonrisa mientras todo en el callejón permanecía oscuro – KATSU!...

Esta solo habia sido una advertencia. Dos de mis saltamontes habían explotado enfrente de ellos, dejando a la chica temblando aturdida, pero sin heridas. Y como era de esperarse, ellos salieron corriendo de ahí. Salte desde uno de los tejados que rodeaban al callejón; me encontraba justo en la penumbra, habia comenzado a llover. Ella me vio aterrorizada, cayendo sentada en la esquina del callejón, seguía temblando, estaba asustada y confundida. La mire con simplicidad, su piel brillaba gracias al agua de lluvia, se podía enfermar. Pero a mi no me interesaba eso, aunque, de todas maneras, tendría que sacarla de aquí, podría llamar la atención de otro pervertido en ese estado, y sinceramente estaba tan cansado que me daría flojera salvarla otra vez y deseguro terminaría matándolo.

- ¿estas bien?...- le pregunte mientras me acercaba.

- h…hai…..- me respondió con un tono de inseguridad.

- ¿todavía no sabes quien soy?...te dare una pista "o no, mis rosas"….- intente igualar su voz.

Abrió los ojos de la sorpresa, se levanto lentamente y camino hacia mi.

- ¿eres…el chico de la mañana?- me miro confundida pero con una mirada muy frágil.

- …..si…estaba durmiendo placidamente cuando de repente me despertó un grito que parecía de una doncella, lastima, me equivoque….- intente hacerla enfadar para ver si dejaba de temblar.

Esto no funciono, solo permanecía mirándome, sus ojos parecían estacas que me traspasaban el alma, y lupas que examinaban cuidadosamente mi ser, tenia los ojos inocentes, iguales a los de una niña pequeña. Estos se volvieron cristalinos, ya sabia lo que venia; sus dulces ojos color lila se ahogaron, dejando que salieran unas pequeñas lagrimas, ella se las limpio y me volvió a mirar, esta vez con un poco de firmeza disimulada.

- pensé que…..me iban a hacer….algo malo- aunque su rostro era firme, unos pequeños espasmos le llenaban el cuerpo- muchas….gracias….- su cabello rozado fucsia que le llegaba un dedo debajo de la cadera, le cubría parte del cuerpo, me di la vuelta y comencé a caminar - ¿M…me acompañarías a c…casa?...- me pregunto desde atrás.

Yo me detuve en seco. Un susurro audible me llego al oído "por favor", era todo lo que mi cuerpo necesitaba para que se diera la vuelta. Sabia que estaba atemorizada y tenia mucho terror de que le pasara lo mismo. Di un bufido, y mire hacia otra parte.

- me dirás por donde esta la salida de la aldea si te llevo…..- le dije mientras cerraba los ojos y los abría para mirarla seriamente.

- hai…- respondió casi de inmediato, mientras se acercaba a mi y se aferraba a mi brazo.

Mi cara de desagrado se posiciono, pero luego fue cambiando a una de humillación.

- kamisama, ¿Qué diría sasori-no-danna de esto?- pensé mirando a la chica que tenia aun lado, tímida e insegura.

Se hizo mas de noche, ella señalo un lugar y caminamos asta ahí. Era un departamento pequeño, alejado de los demás, parecía que la chica era solitaria. Ella tomo unas llaves que se encontraban en la parte de hasta arriba de la puerta, con estas abrió la puerta de su departamento, era oscuro, me invito a pasar, yo me negué, ella insistió y me jalo dentro. Dijo que me sentara en uno de sus sillones que se encontraban en su pequeña sala alado de su habitación, entro a esta y luego de unos minutos salio con una blusa larga y un short. Tenia en las manos una pequeña toalla que deseguro habia sacado del baño de su pequeña habitación. La dejo un momento enzima de uno de los sillones, y se fue a su pequeña cocina; luego de unos minutos volvió con dos vasos de té y un pequeño plato con un pedazo de tarta. Me la sirvió enfrente y tomo su té, lo coloco a un lado de la pequeña mesita de en medio, en donde se encontraba la charola con el té y el plato. Tomo la toalla y me la coloco en el pecho para secarme.

- ¿vienes de fuera?...- me pregunto tranquilamente mientras me secaba uno de mis brazos.

Yo no conteste, pero aun asi, no quería, me sentía raro de tal buen tratamiento.

- ¿puedo….? – toco mi coleta con sus delicadas manos.

No respondí, ella tomo la cinta y comenzó a desenvolverme la coleta. Una vez que tenia el cabello suelto, me quito la banda y comenzó a secarme con cuidado el cabello. Le tome con cuidado las manos que secaban mi cabello.

- ¿Por qué lo haces….?- le pregunte con la mirada baja.

- por que….no te trate bien hoy, lo siento, estaba molesta, me habían robado y no me quería ayudar ningún ninja, entonces te vi, tu, un ninja de konoha, y me moleste…además…tu me salvaste- movió levemente sus manos intentando volver a lo que hacia.

La solté, ella se posiciono enfrente de mi, tomo mi fleco y comenzó a secarlo con delicadeza. Vio mi ojo biónico, y me lo quito con suavidad. Fue cuando la vi, directamente, era bonita, tenia unos ojos inocentes y su boca era simplemente sublime.

- cierra los ojos por favor…..- la mire directamente.

Parpadee un par de veces. Yo no dije ni hice nada concientemente, pero, como por arte de magia, mis ojos se habían cerrado. Hice una mueca de angustia, pero luego de unos segundos, en los que se me revolvía el estomago, sentí algo, peludo en mi rostro, luego me quedo claro, ella me estaba secando el rostro. Luego de pocos segundos la sensación desapareció.

- listo….por favor, si quieres hazte tu coleta – su voz sonaba animada – ahora, solo faltan tus pantalones, pero creo que eso te toca a ti - soltó una pequeña risita mientras me entregaba la toalla en las manos.

Solo le di una pasada a mi pantalón con la toalla mientras ella desviaba la mirada inocentemente.

- ya…- le avise para que pudiera volver a mirar.

Ella se dio la vuelta para donde yo, tomo su vaso con té y le dio un pequeño sorbo.

- ¿no te gusta el té?...-me miro preocupada y luego se alarmo- ¿no esta bueno?...

- …..no es eso….es solo que…me extraña mucho el ser tratado asi, es todo…..

- oh…- bajo la cabeza, mirando el vaso de té que sostenía en sus manos.

Bufe molesto, me molestaba actuar asi, y ni siquiera fingía, me sentía extraño en estos momentos. Tome el vaso y le di un pequeño sorbo.

- mmm….-fue lo único que mencione mientras respiraba hondo el vaso y luego volvía a tomar de el.

- ¿te gusto….?- me miro fijamente con esperanza en su voz.

- esta bueno….- murmure mirando hacia otra parte.

Ella mostró una sonrisa, yo la mire, me paralice, para luego reaccionar y agarrar el pedazo de tarta. No me gustaban mucho los dulces, pero debo decir que estaba bueno el pastel.

- ese lo compre así que….

Caída estilo anime de mi parte, ya le iba a elogiar el postre.

- jejeje gomene….- se arrodillo enfrente de mi, ayudándome a levantar- ¿estas bien?...

- h…hai…- le respondí levantándome; sin darme cuenta le di la mano para ayudarla, ella acepto pero luego la separo.

Se miro la mano, esta estaba ensalivada, tomo mi mano y miro mis bocas, se tapo la boca con su mano, levantándose y saliendo corriendo, le tome de la muñeca y la tire en el sillón cayendo yo enzima de ella, no podía permitir que avisara a la aldea.

- ¿Qué ibas a hacer….?- le tome de las dos muñecas. Ella solo me miraba inocentemente.

- ¿de que?...solo iba a buscar un poco de antiséptico, me e cortado al partir la tarta….- me miro inocentemente- ¿te refieres a tus manos?...eso yo ya lo sabia, desde que me tomaste en la mañana de la muñeca ….no te preocupes, no gritare ni me esconderé de ti solo por que tengas bocas en las manos…- musito lo primero estilo anime y lo demás lo dijo con sinceridad.

Me quede callado, luego de eso me separe y por ultimo me levante, un silencio incomodo se formo en la sala, ella se habia ido a por el antiséptico asta que volvió colocándoselo ya sentada, saco un pequeño chillido pero luego se soplo la herida suavemente, formando una pequeña curvatura en sus finos y delicados labios. Sin darme cuenta tragué en seco.

- ¿Cuál es tu nombre?...- me pregunto mientras se levantaba y se llevaba el antiséptico de donde lo habia sacado.

Me quede pensando, ¿debería decirle?.