—Genial Hinata, y ¿Qué tal se sintió ese beso? —pregunto Ino con un brillo de curiosidad en sus ojos.

—Fue… como decirlo… magnifico —respondió al momento de encontrar la palabra indicada para describir la sensación —fue unos de los mejores besos que he recibido —finalizo tocando sus labios con sus dedos.

Mientras Hinata le contaba a las rubias los momentos con su actual novio, otra persona oculta tras el árbol apretaba sus puños en un intento de encontrar calma, después de que las dos rubias sacaran a la peli azul en contra de su voluntad, las siguió sin saber la razón de porque, ocultándose tras ese árbol al poco tiempo de que la Hyuga comenzara su relato, por lo cual había escuchado en su gran mayoría, no podía contenerse, lo que acababa de escuchar, y lo que escuchaba en esos instantes, hacia que todo lo malo saliera de su ser, la furia corría por sus venas y no podía controlarse, quería golpear algo pero si lo hacia, ellas se darían cuenta de su presencia, y él no quería eso, claro que no, antes de continuar con sus pensamientos unas preguntas lo dejaron sorprendido y con deseos de estrangular a cierta rubia de ojos azules por lo que en esos momentos preguntaba.

—Y dinos Hinata-chan ¿Cómo es el sexo con Sasori? —pregunto Ino con mirada picara y acercándose un poco a la Hyuga —digo ¿puede compararse a como lo hacia Sasuke-kun? —pregunto nuevamente.

—no te contestare eso Ino-chan —le respondió negando suavemente.

—Hay por favor Hina-chan, tengo que saber los detalles —reprochó la oji-azul mientras se acercaba a la peli azul gateando.

—Todavía no hemos hecho nada —les confeso tímidamente dejando a Ino con el seño fruncido mientras que la persona tras el árbol agradecía a Kami-sama por primera vez en su vida, pero claro, la chillona voz interrumpió sus agradecimientos.

—¡¿Como que no te has acostado con él?! —reclamo con el seño fruncido, estaba claro, saldría de tras del árbol y la mataría de la forma más retorcida posible.

—Vamos Ino, Hina-chan no es una arrojada, además, todavía debe sentirse mal por lo que le hizo el idiota del Uchiha —defendió la otra rubia.

—¿sentirse mal? Por favor, con el bombonazo universitario que tiene de novio, a mi se me olvidaría hasta el nombre, y además… —se pauso para posarse tras la Hyuga y de un momento a otro le estaba agarrando los pechos y moviéndolos en círculos —… ¡tiene las armas necesarias como para que él no quiera dejarla salir por todo un mes! —finalizo sin dejar los pechos de Hinata la cual estaba muy sonrojada.

—Ino-chan, que tu seas la reina de las pervertidas no significa que Hinata sea tu princesa al trono —le dijo Temari.

—Hay que filosófica eres, he, Temari —bromeo la otra rubia mirándola por el rabillo del ojo.

—¡YA! —grito Hinata para que las otras dos dejaran su charla quitando las manos de la oji azul de sus pechos—no es que no quiera o que extrañe a como se llame, por que no es así, lo que pasa es que… quiero que las cosas vallan lentas, saben que no soy de esas que conocen un chico hoy y en la noche esta en su cama —finalizo en un suspiro.

—¿Cuándo fue tu primera ves con Sasuke? —pregunto Temari.

—Fue después de ocho meses, en la época de su cumpleaños —respondió sin entender el porque de la pregunta.

—¡Ja! Me debes 500 yenes, Ino-chan —reclamo la Sabaku No con una cara de gran felicidad.

—¡kuso! —maldijo la Yamanaka.

—¿Cómo? —pregunto Hinata ya sin saber de que hablaban esas dos.

—Es que Ino-chan y yo apostamos, yo dije que seguro te acostaste con Sasuke después de los cinco meces de noviazgo y ella aposto que menos —le confesó la oji verde.

—Y yo que iba a saber, ningún chico aguanta tanto —casi grito la Yamanaka haciendo un puchero y cruzándose de brazos.

—Haré como si no hubiera escuchado eso —dijo empezando a caminar junto a sus amigas —en fin, yo estoy muy feliz con Sasori-kun y no quiero que esto termine mal, esperare a que se el tiempo adecuado para hacerlo —finalizo con un suspiro, de un momento a otro escucharon un extraño sonido, parecido a como si hubieran golpeado algo, las tres, curiosas, volvieron al lugar en el que momentos antes estaban y buscaron el lugar del que había provenido ese sonido, hasta que tras el árbol en el que estaban encontraron este un poco abollado y con algunas manchas de sangre, al parecer, recientes.

Al momento en que empezarían a buscar al causante del golpe, la campana de fin de receso las obligo a dejar ese asunto y empezar a correr para no llegar tarde a su próxima clase: defensa personal con la profesora Anko Mitarashi, si llegaban tarde, se arrepentirían por todo el semestre escolar.

Pensamientos de Sasuke

Después de haber escuchado todo eso y de que ellas se fueran, golpeé un árbol descargando toda mi frustración en el, y es que ¿Cómo era posible que ya me hubiera olvidado? ¿No se suponía que me amaba y todo eso? Y, si, se que todo esto esta pasando por mi culpa, que yo fui el causante de su sufrimiento y del mío, demo cuando estoy dispuesto a contarle el por que de mi comportamiento, ¡llega con otro chico que resulta ser su novio!, ¿Cómo es posible? Ni siquiera se acuerda de mi nombre, demo al menos tengo el consuelo de saber que aun no ha hecho nada con él y de que se acuerde de nuestra primera noche, demo yo me encargare de que su relación llegue a su fin, de que desee nunca haberla conocido y de que tenga tanto rencor que no pueda mostrar su pelirrojo pelo por aquí, ¿soy masoquista? Pues si, demo todo es culpa de Hinata, por ella es que soy así, la campana del fin de receso me saca de mi lugar de meditación, y siento un dolor pulsante en mi mano derecha para luego darme cuenta de que tengo mis nudillos pelados y sangrando, nada grave demo me dirijo hacia la enfermería para que la herida no se infecte, ya es una costumbre hacer eso, siempre que tenia alguna pelea o algo por el estilo, Hinata me obligaba a dejar que me limpiara la herida aun cuando yo le dijera que no con mis peores miradas, ella siempre se preocupaba por los demás antes que por ella, eso fue una de las cosas que me enamoraron de ella, y es que, ¿Cuántas chicas hacen eso? Todas las que conozco abrirían primero las piernas para que "desahogara mi dolor en ellas" son todas unas arrojadas, sobre todo Sakura, que haría lo que fuera para que me acostara con ella, se lo que se deben estar preguntando: ¿no lo hizo? ¿No que ya se acostó con ella? Y la respuesta es no, esa noche no me presente, después de ver como Hinata corría por los pasillos del instituto llorando por mi culpa algo en mi hizo clic y lo único que pude hacer fue quedarme en mi habitación viendo hacia el techo sumergido en mis pensamientos como lo estoy ahora, demo, como toda perra que se vende Sakura invento una patética excusa por mi la cual aprovecho para ir a "cuidarme" a mi casa, cosa que no le agrado a mi madre ya que le caía mal, y a quien no, no sabe comportarse en casa ajena, le importa hablar de su aventuras frente a cualquier persona, entra a un lugar como si esa fuera su casa, etc. Es "problemático" como diría Shikamaru.

Después de salir de la enfermería hacia la clase de defensa personal, con diez minutos de retraso, le enseñe a la profesora Anko mi mano herida a lo cual estuvo obligada a no castigarme, rápidamente empecé a dirigirme al vestidor de hombres, entre y cerré la puerta para luego escuchar como se abría y serraba nuevamente, y adivinen quien, correcto, era Sakura, tan rápido como pudo se abalanzo contra mi con un fallido intento de besarme el cual esquive rápida y efectivamente.

—Déjame ayudarte con esto amor —dijo la arrojada mientras agarraba el botón de mi pantalón y lo quitaba, de un movimiento la empuje haciendo que callera acostada en el piso —Sabia que también estabas ansioso Sasuke-kun demo estamos en el instituto y deberíamos ir a un lugar más cómodo para…— demo la interrumpí, no soportaba escuchar su chillona y melosa voz, es agobiante.

—Yo no pienso hacer nada de eso contigo Sakura, eres tan fácil que hasta lo perros pueden tenerte —le confesé con notoria molestia, quería que se largara, que me dejara en paz, mi mundo seria feliz, un lugar casi completo, sin chicas chillonas y sin Sakura.

—Sasuke-kun, no me hable así, soy tu novia —me reclamo, pobre ingenua, en mi vida me he topado con moscas molesta pero esta, se lleva el Grammy.

—No Sakura, escucha muy bien lo que te voy a decir por que no pienso repetirlo, tú y yo nunca fuimos, somos o seremos novios, es más ni siquiera somos amigos, no somos nada, ahora lárgate —le dije entre dientes.

—Demo… demo tú dijiste que solo utilizabas a esa Hyuga para darme celos, ¿por que te comportas así ahora? —grito mientras sus ojos se cristalizaban ¿les había mencionado lo buena actora que era Sakura? Bueno, pues lo es, demo a mi, nadie me compra con lagrimas baratas y llantos falsos, solo las dos mujeres más importantes en mi vida tienen ese poder, mi madre e Hinata.

—Mentí —le confesé como si fuera lo más normal del mundo.

—¿Mentiste? —repitió, que tarada, parece que tengo que explicárselo con manzanas.

—Si, mentí, lo contrario a decir la verdad —le explique con la poca paciencia que me quedaba —ahora largo —demo ella no se movía, así que la agarre del brazo y la lleve hacia la puerta, cuando la abrí estaban casi todos los chicos escuchando la discusión y cuando me vieron empezaron a silbar y a esparcirse por todo el cuarto de entrenamiento, y saben que, que bueno que escucharon todo, así tal vez Hinata pueda escucharme pero cuando me doy cuenta, ella sale corriendo a quien sabe donde, mientras corre nos vemos brevemente a los ojos demo después desapareció por la puerta, termine de sacar al chicle andante y me metí nuevamente a los vestidores para ponerme nuevamente mi pantalón, cuando salí de los vestidores le pregunte al rubio hiperactivo, mi mejor amigo, a donde había ido Hinata y lo único que respondió fue "no se" vaya mejor amigo, después de eso vi como Ino se acercaba a Naruto y lo besaba, vaya no sabia que esos dos fueran pareja, bueno, hasta el Dobe tiene secretos, difícil de creer, pero no le doy mucha importancia a eso y le hice la misma pregunta a Ino a lo cual ella respondió con un "no te diré" empezamos una batalla de miradas, quedamos mucho tiempo así hasta que ella, al parecer, empezó a dudar, lo puedo ver un su mirada hasta que suspiro para luego decir "esta en la azotea" y se tapo la boca, yo solo pude sonreír triunfante y empecé a correr hacia la puerta alcance a escuchar que ella decía "soy una mala amiga" en forma de llanto y también escuche a la profesora Mitarashi me gritaba un "Uchiha, si te vas quedas castigado junto a la Hyuga" genial, no podía ir mejor, seguí corriendo con una sonrisa en mi rostro, tenia que hablar con ella y lo haría ahora.

Fin de los pensamientos de Sasuke

Después de que Sasuke saliera corriendo, todos voltearon a ver a la profesora Anko, esta estaba echaba humos, ya que, no solo la Hyuga había salido bajo su amenaza, si no también el Uchiha, sus dos mejores estudiantes en ese momento estaba en quien sabe donde, y para colmo, el Uchiha la había dejado con una chica llorando amargadamente en un rincón, parecía una bolsa de papas, pero eso no se quedaría así.

—¡Estarán castigados por el resto de sus patéticas vidas, escucharon, Hyuga y Uchiha! —Grito la Mitarashi dejando a todos los alumnos presentes amontonados en una esquina y mirándola con miedo —¡y ustedes que mierdas ven gusanos, váyanse a su próxima clase si no quieren que los castigue a ustedes también! —grito nuevamente, a lo que todos los presentes salieron corriendo lo más rápido que sus piernas les permitían.

Pensamientos de Hinata

Luego de llegar a la clase de defensa personal a tiempo, las tres nos fuimos a los vestidores de chicas para ponernos nuestros uniformes que, a decir verdad, no eran nada cómodos para esta clase, y todo por que la profesora Anko decía que si practicábamos así nuestro cuerpo tendrá mayor libertad de movimientos con cualquier atuendo, pero claro, lo dijo gritando, como siempre, el atuendo de las chicas consistía en un pantalón largo que nos quedaban muy apretados, unas Poleras anchas y bajo estas unas camisetas también apretadas, como dije antes, nada cómodo, cambiando de tema, mientras nos cambiábamos la puerta se abrió dejando ver a la persona que menos me interesaba en todo el basto y ancho mundo: Sakura, como siempre venia con su sonrisa de "soy una zorra" y si, se que si las cosas siguieran como antes ni siquiera pensaría esa palabra al momento de referirme a alguna persona, demo, ya no están como antes, cambie, para bien o para mal, demo lo hice, como decía, se acerco a mi hasta que quedamos frente a frente, ella me retaba con la mirada y yo solo me reía, y saben por que, bueno, ella cree que yo estoy sufriendo por Sasuke y todas esas babosadas, yo en estos momentos estoy feliz, digo, no todos los días te encuentras a un chico dulce y atento, no todos los días te despiertas recibiendo rosas rojas y príncipes negros acompañados de unos chocolates con relleno de fresas, y no todos los días tu enemiga te rompe la Polera de arriba a bajo, por que, si, eso fue lo que paso ahora, demo, saben que, no me molesto incluso me reí con más ganas y me amarre lo que antes era una Polera y ahora era algo parecido a una de esas camisas que se amarran bajo el nivel de los pechos, ella solo frunció el seño y se fue, nosotras salimos unos minutos más atrás de ella, las tres inundadas en las risas.

Después de ese, mi momento de gloria, veo como el Uchiha entra a los vestidores de hombres con una mano envuelta en vendas, ¿qué le abra pasado? Pues no me importa, demo, sospecho algo, puede que este equivocada, demo, creo que el fue quien golpeo el árbol, demo, no me importa, para nada, Ino-chan y yo empezamos a practicar, por qué, si nos quedamos así la profe Anko nos mata y Temari, pues Temari se había ido a "practicar" con Shikamaru.

—Tengo novio —soltó Ino-chan de una, yo casi me caigo y es que, ella había prometido no tener novio hasta terminar el ultimo año, que es este, Ino-chan lo estaba cumpliendo, estuvo dos años sin tener novio, y tal vez algunos se preguntaran ¿Por qué lo prometió? Bueno, aunque no lo crean Ino-chan esta junto a los siete mejores estudiantes de todo el instituto, justo antes de Shikamaru que es el tercer chico más inteligente, la segunda soy yo y el primero, como siempre, Sasuke, típico, e Ino-chan juro no tener novio para no perder su lugar de entre los más inteligentes y poder superar a Shikamaru y a mi.

—¿Desde cuando? —le pregunte ya recuperada de mi sor prendimiento.

—Desde hace como tres meces y medio —otra ves estuve a punto de caerme y ella lo noto esta ves.

—Desde antes de el verano —ella asintió —y ¿Quién es? ¿Lo conozco? —le pregunte y es que, Ino Yamanaka no rompe una promesa por cualquier persona.

—Naruto-kun —ahora si caí, eso me tomo desprevenida y digo ¿no se han dado cuenta de que Naruto-kun e Ino-chan parecen hermanos? ¡Incluso en su forma de actuar! Pero a pesar de todo y de todos, Ino-chan siempre ha tenido un interés romántico en Naruto-Kun y estoy feliz de que por fin estén juntos.

—Qué bueno Ino-chan, me alegro por ti —y en ese momento suena mi celular, con el tono de bad romance de Lady Gaga, el tono que conozco bien, y como no conocerlo, es el tono de una de las personas que más amo, contesto mi celular y oigo su voz demo, tengo que interrumpirlo, ya que no podía ser descubierta por Anko-san —Sasori-kun, puedes llamarme en cinco minutos, es que estoy en clases —el no se negó y dijo que ni en un minuto más, corro hacia la profe y le pregunto si puedo salir y solo me dice un rotundo "No" le insiste pero siguió diciendo que no, demo, ya casi el iba a llamar de nuevo a sí que puse toda mi fuerza en mis piernas y todo mi valor en mi sentido común y… me fui corriendo, desvié la mirada hacia los vestidores y puedo ver como Sakura, que estaba llorando, es sacada de ahí por Sasuke, nos vimos brevemente a los ojos demo después Salí por la puerta y me reprendí por quedarme así, luego de eso corrí no mucho hasta llegar a la escalera que llevaba directo a la azotea y las subí lo más rápido posible.

Fin de los pensamientos de Hinata

Por otro lado el Uchiha corría para poder hablar con Hinata no desperdiciaría esa oportunidad, después de todo, lo más seguro es que no la tuviera de nuevo, subió las escaleras pero antes de abrir la puerta se detuvo y respiro hondo, luego la vio por la pequeña ventana de la puerta, y ahí estaba ella, hablando por su celular y agarrando la reja de seguridad mientras miraba hacia afuera, salió a la azotea tratando de no hacer ruido lo cual logra exitosamente. Se acerco a ella por detrás pero ella aun no se daba cuenta de su presencia en el lugar, le agarro la cintura con cuidado pero nada, eso le molesto, de un movimiento le quito el celular y lo cerro, ella se volteo hacia el furiosa.

—Dámelo —ordeno ella estirando la mano para recibir el celular pero nada —dámelo —volvió a decir sin tener ningún resultado.

—Te faltan la palabras mágicas, Hinata —le dijo con voz ronca y sensual notando como el cuerpo de la Hyuga se tensaba.

—Dámelo por favor —dijo resignada.

—Todavía estas mal —ella le dedico una mirada curiosa ¿estaba mal? No entendía —di "démelo por favor Sasuke-sama" —.

—No diré eso… —pero dejo de hablar al momento en que su celular empezó a sonar — ¡démelo por favor Sasuke-sama! —dijo rápidamente extendiendo las dos manos para que él se lo diera, pero el solo la observaba con una sonrisa burlona en su rostro.

—Muy tarde —ella pudo observar como el abría el celular y lo llevaba hacia su oído, ella le suplicaba con la mirada que no lo hiciera pero al parecer eso no fue suficiente —adiós —dijo al teléfono para después cerrarlo, la Hyuga saltaba un poco para tratar de quitárselo pero de un movimiento el tiro el celular por en cima de la reja de seguridad haciendo que este callera al primer piso y por ende, rompiéndose en varios pedazos.

—¡No! —Exclamo la peli azul al momento que el tiro el celular —¡¿qué es lo que quieres?! —le grito.

—Quiero hablar contigo —respondió.

—Yo no —le respondió y empezó a caminar hacia la puerta pero antes de poder abrirla la mano de Sasuke lo impidió.

—Tengo algo que decirte —suspiro mientras la peli azul solo lo miraba con el seño fruncido —lo que paso con Sakura solo fue un… —pero antes de poder terminar la oración completamente Hinata lo interrumpió.

No me importan tus explicaciones Uchiha, tampoco que me eches en cara el error de haber sido tu novia, en estos momentos estoy feliz con otra persona —tomo aire —el es todo lo que puedo desear en una persona desde ese día, por favor aléjate de mi, Sasori-kun es muy bueno, mejor de lo que fuiste tú una vez —y dicho esto lo empujo para que quitara su mano de la puerta y salir por esta.

Luego de que ella saliera el pelinegro sonrió maliciosamente y de detrás de su espalda saco su celular el cual había estado gravando todo lo que ella le había dicho "No me importan tus explicaciones Uchiha, tampoco que me eches en cara el error de haber sido tu novia, en estos momentos estoy feliz con otra persona el es todo lo que puedo desear en una persona desde ese día, por favor aléjate de mi, Sasori-kun es muy bueno, mejor de lo que fuiste tú una vez" era lo que decía la grabación que en ese momento estaba guardada en el Memo de voz.

Después de ese suceso, las clases pasaron lo que se puede decir "normal" sin mencionar que, Sakura estaba tan callada que sus compañeros de clases creían que seria el fin del mundo, Naruto e Ino hacían su amor publico mientras se mandaban mensajitos por papel y unas que otras miradas acompañadas de besos lejanos, Hinata tuvo toda la clase con el seño fruncido y Sasuke con una extraña sonrisa en el rostro, bueno eso no era precisamente "normal" pero nada se podía hacer.

Cuando las clases terminaron todos caminaban entusiasmados a la salida para ir a descansar a sus casas, por su pate Sasuke observaba desde lejos como la peli azul subía al convertible negro y besaba al chico de pelos rojos, pero la sonrisa aun permanecía, el aria que esa relación acabara, y aria que ella volviera con el, aun si tuviera que rogar, ya que su plan de nombre "deshacerme de las plagas" como le avía puesto esa mañana después de escuchar a la chica de ojos perlas y a las dos rubias, lo obligarían a hacerlo, pero, vencería así como se llamaba Sasuke Uchiha.

Después de que llego a su casa saludo a su madre y a su padre y fue directamente hacia su habitación prendiendo su PC y poniendo un programa de voz en esta, conecto su celular a la computadora transfiriendo la grabación, después que se cargo entera empezó a copiar las frecuencias de voz y pegarlas en otras, borrando lo que sobraba y así siguió toda la noche asta que termino, satisfecho con su trabajo lo guardo y copio en su celular, para luego ir a dormir.

Al día siguiente espero a que la peli azul y ese chico llegaran fuera del recinto escolar, al momento en el que el convertible negro se encamino a este y tomo a la chica de la cintura y la acerco a el hasta besarla bajo la molesta pero serena del chico pelirrojo, Hinata, sorprendida por el acto del Uchiha se aparto de él dándole una bofetada, en cambio Sasuke solo sonrió llevando una mano a la parte recientemente golpeada.

—¡¿Qué te pasa?! ¿Por qué haces esto? —reclamo la Hyuga con el seño fruncido.

—¿No te acuerdas de lo que dijiste ayer? —pregunto de lo más normal y con una sonrisa arrogante.

—¿De que hablas? —pregunto confundida, no tenia idea de lo que hablaba pero algo le decía que eso no terminaría bien, observo como el ojinegro sacaba su celular y reproducía algún tipo de grabación.

"No te alejes de mi Uchiha, ser la novia de Sasori-kun es solo un error, no me lo eches en cara por favor, no estoy feliz con el, solo tu me importas"

La peli azul se encontraba con los ojos abiertos como platos, ella nunca avía dicho eso, de un momento a otro Sasori subía a su auto y lo encendía, ella lo observaba hasta que por fin reacciono.

—Sasori-kun, yo nunca dije eso, espera —pero era tarde este ya había arrancado dejando solo un fino hilo de humo mientras se alejaba, volteo hacia Sasuke el cual la miraba con una sonrisa lasciva y se dirigía a la entrada del instituto, una lagrima se deslizo por la mejilla de la peli azul ¿Por qué me pasan estas cosas a mi? Se preguntaba, ya no tenia ganas de entrar al instituto, se sentía muy mal por lo sucedido pero no podía hacer nada y entro.

Para ella las clases pasaron muy lentamente y todo empeoro cuando la profesora Mitarashi interrumpió la clase de literatura.

—Hyuga, Uchiha de pie —llamo la pelinegra con visible molestia en su mirada, los mencionados se pararon y un aire pesado, todos los presentes sentían la tensión en el aire mientras que una sola no prestaba atención acostada sobre sus brazos dejando ver solamente sus pelos rosados —vayan a limpiar el cuarto de entrenamiento, eso será parte del castigo por haberse ido ayer sin mi consentimiento —les aclaro, la Hyuga no estaba muy contenta por el hecho de tener que estar a solas con el pero el Uchiha miraba ese momento como una oportunidad para poder recuperarla.

Mientras Hinata barría, el solo la miraba pero eso no paso de alto por ella pero no quería voltear a verlo para su fastidio el la miraba tanto que se ponía nerviosa y no quería sentirse así en su presencia.

—No me mires —le dijo aun sin voltear a verlo, el no dijo nada pero ella pudo escuchar sus pasos acercándose asta que sintió como las manos de el se posaban en su cintura causando un leve sobresalto en ella.

—No creo que este prohibido —le susurro el al oído chocando su aliento con la oreja de la chica causando un temblor en su cuerpo, sonrió al saber que el seguía causando esas sensaciones en el cuerpo de ella.

—para ti lo esta —le declaro separándose de él, se dio la vuelta encarándolo y el borró su sonrisa al ver los ojos perlas cristalizados —yo no quiero saber nada de ti, te odio aun más que ayer —y dicho esto camino hacia el vestidor de chicas en un intento de alejarse de él, por su parte, Sasuke estaba sorprendido por lo que le había dicho, nunca pensó que ella le diría eso, su cabeza estaba hecha un lio y su mente aun trataba de procesar la información.

Y así paso el día, el trato de acercarse pero las dos rubias no lo dejaban, en hora libre lo trato nuevamente pero esta vez los que no se lo permitían eran Naruto, Kiba y Shino con los cuales casi peleo, a la hora de salida lo intento por ultima vez recibiendo un puñetazo de parte de Neji y unos que otros insultos por parte de Tenten, al final del día no consiguió nada que le importara.

Hinata llego a su casa sin saludar a su padre y hermana lo cual preocupo a ambos, subió a su alcoba y encendió su PC para enviarle un mensaje a pelirrojo explicándole lo sucedido pero él no respondía, lo llamo por el celular de su hermana y cuando contesto lo único que el dijo fue "tu ya no eres mi novia" eso le partió el corazón que él se había encargado de pegar, lloro asta altas horas de la noche quedando dormida, así paso los días, se levantaba, iba al instituto, evitaba a Sasuke y volvía a su casa y lloraba, el sábado de esa semana se levanto, pero curiosamente no quería llorar así que fue a su baño y entro a su ducha, después de unos 15 minutos salió con una toalla envuelta en su cuerpo y con otra se secaba el pelo recién lavado, fue a su computadora y al instante en el que se sentó recibió un mensaje de Sasuke el cual decía "ven a mi casa, quiero explicarte todo, y asta que no me mandes una respuesta afirmativa seguiré mandándote mensajes" no creyó que fuera a cumplir lo ultimo escrito, pero conociendo a Sasuke lo más seguro es que lo hiciera y así se paso hasta después de la hora de comida, recibiendo mensaje tras mensaje al punto en que apago su computadora, al poco rato empezó a recibirlos atreves del celular de su hermana ¿Cómo es posible? Se preguntaba, recibió tantos mensajes que la bandeja de entrada estaba repleta y su hermana estaba tan cansada que prefirió dejar su celular en manos de Hinata "mejor esto que seguir oyendo ese tono" y así siguió hasta que ella suspiro y le envió un mensaje afirmativo.

Camino unas cuantas cuadras, no muchas ya que la mansión Uchiha no estaba muy lejos de la mansión Hyuga, al momento de llegar al gran portón de la mansión los guardias encargados de esta la saludaron y la dejaron pasar, llego a la puesta principal de la mansión siendo recibida por Mikoto Uchiha, la madre de Sasuke.

—¡Hinata, que alegría verte! —saludo la mujer abrazándola con mucha emoción y una gran sonrisa.

—Buenas tarde Mikoto-sama, también es bueno verla —respondió al saludo.

—Sasuke esta en el salón principal —le informo y empezó a caminar hacia las escaleras para luego detenerse y mirar hacia atrás —Hinata, por favor, perdona a Sasuke, ha estado muy mal estos últimos tres meces —y retorno su caminar hasta desaparecer de la sorprendida vista de la ojinegra, cuando llego a la puerta doble de el salón principal suspiro y abrió la puerta, al entrar se sorprendió aun más de lo que estaba antes, el salón principal estaba decorado con velas en el piso, todas encendidas, a lo alto de las paredes se podía apreciar distintas especies de flores en un hermoso diseño: rosas rojas, amarillas, amapolas blancas, lirios de colores variados, lilas, etc. En el centro de la habitación había una mesa finamente arreglada, en fin, todo era hermoso, creía que se había equivocado de habitación como lo hacia antes, pero al ver a Sasuke apareciendo desde la parte más oscura del lugar la convenció de que estaba en el salón principal, el pelinegro, vestido de esmoquin se acerco a ella ofreciéndole la mano pero ella dudo en aceptar pero al final lo hizo, el la encamino hacia una mesa y le abrió la silla para que se sentara y luego de que lo hiciera la entro un poco, eso fue todo un acto de caballerosidad, algo que él no estaba acostumbrado a hacer.

—Me hubieras avisado, hubiera venido formal —bromeo tratando de relajarse un poco, ella iba vestida de un pantalón corto negro y una camiseta blanca, totalmente informal.

—Si te lo hubiera dicho no estarías aquí en estos momentos —explico ya sentado en la otra silla, las puertas se abrieron dejando ver a dos de las sirvientas de los Uchiha, una de ellas llevaba una bandeja de comida mientras la otra tenia una cubeta llena de hielo y dentro de esta una botella del más fino vino de la bodega del señor Uchiha, dejaron la comida sobre la mesa y sirvieron el vino en dos copas a nivel medio, Hinata aun no salía de su asombro, miro el plato frente a ella, langosta sobre hojas de lechuga, rodajas de tomate por el lado izquierdo y del lado derecho había unas cuantas aceitunas y rodajas de pepino, todo se veía delicioso, además a ella le encantaba la langosta, el la conocía bien, demasiado bien, pero resguardo su deseo de probar un bocado hasta recibir la dichosa explicación.

—Entonces… ¿Por qué hiciste eso el martes?—pregunto un poco incomoda, pero el sabia a que se refería.

—Primero tengo que explicarte lo de hace tres meces –ella asintió –muy bien, cuando me dijiste que te irías todas las vacaciones a Inglaterra, algo en mi se sintió vacio, creí que era falta de algún placer carnal pero no sabia como pedírtelo a ti aun que aviamos estado juntos muchas veces, así que cuando vi que Sakura se me insinuaba como otras tantas veces vi una especie de alivio en ella así que dije todo eso, pero no pensé que podías estar escuchando y cuando te vi llorando en el pasillo me sentí el hombre más sucio del mundo, pero mi estúpido orgullo no me dejaba disculparme, te dije todo eso que no podrías olvidarme por que yo no quería que lo hicieras, al final del día nunca hice nada con Sakura, es más, asta quería deshacerme de ella pero nada de lo que le dijera funcionaba —se pauso y tomo aire —pero el lunes, cuando llegaste con ese chico me sentí peor de lo que ya me sentía, en el receso vi como Ino y Temari te sacaban del salón de clases, me dio curiosidad así que las seguí, escuche gran parte de la conversación y ahí fue que me decidí a recuperarte, fui hasta la azotea y grave todo lo que dijiste y lo transforme en lo que escuchaste el martes, creí que tal ves así querías volver conmigo si te lo pedía, pero fui egoísta, solo estaba pensando en mi y no en lo que tu sentías —finalizo bajando la mirada triste, lo cual fue notado por la ojiperla y sabia que el no fingía, lo conocía bastante bien como para saber cuando lo hacia.

—Creo que… puedo… perdonarte —susurro jugando con la langosta con su tenedor, estaba sonrojada pero no quería que él lo notara, de un momento a otro ambos empezaron a oír una música lenta de quien sabe donde pero ellos no le prestan la más mínima atención.

—¿En… enserio? —pregunto incrédulo ya que pensó que ella no le creería.

—Si, lo importante es que al final me dijiste la verdad y aunque me lastimaste, lo hiciste por que estabas confundido —le aclaro pero el aun seguía con mirada dudosa —claro que si no quieres… —pero fue interrumpida rápidamente.

—¡No! —Dijo casi gritando, luego carraspeo la garganta y le ofreció una mano —¿quieres bailar? —pregunto en voz calmada pero censual, ella acepto gustosa y ambos bailaron un buen rato.

—Creí que no te gustaba bailar pero lo haces muy bien —le revelo.

—Dije que no me gustaba, no que no supiera —le aclaro con una sonrisa de orgullo, se acerco a su rostro para besarla, pero su propósito no fue logrado ya que ella había volteado su rostro —¿Qué pasa? —pregunto confundido por esa acción.

—Te dije que te perdonaba no que seria tu novia de nuevo—el la miro con ojos de suplica —así que lo mejor será que seamos amigos —ofreció.

—¿Amigos con derecho? —pregunto.

—No —respondió con una pequeña risa, el pelinegro le dedico una mirada de suplica pero luego ella dijo —Agradécele a Mikoto-sama que te allá perdonado, sino te hubiera costado mucho más convencerme —y luego siguieron bailando con un Uchiha un poco molesto pero feliz.