Con todo mi aprecio y desprecio hacia la humanidad:
Porque las consecuencias son lo contrario de los actos en sí. He decidido hacerle un favor a la humanidad, en otras palabras creando primero un mal, para que las consecuencias finales sean positivas inclusive si nadie logra descubrirlo nunca.
"A."
Fresas…
Fresas…
Deliciosas fresas dulces carmesí…
Nostalgia… un viejo tocadiscos sonando…
Manzanas…
Frescas manzanas cobrizas y otoñales…
Fresas… solo podía pensaren el nítido color de ellas… o, en cualquier caso, el de una manzana madurada.
El color de las fresas, el color de las manzanas y cerezas, el color del fuego, de las frescas tardes que transcurrían frente a mi ventana, fresas, el color del odio, el color del amor, el color una rica y sabrosa mermelada de… fresas. De un pastel tan dulce que jamás pude saborear, el color de la sangre… que baña el corazón.
Empuño la hoja hecha un simple desperdicio de palabras y tiempo, no importa cuantas veces lo reescriba, nunca logro que quede como quiero… una última voluntad de quien nació conociendo su muerte, decidida hace ya mucho tiempo.
La mayoría de las personas suelen preocuparse por ella: su muerte, inquietados y curiosos de averiguar cómo y cuándo ocurrirá, algunos pagan con los mejores años de su vida tratando de averiguar el final de la misma ¿ironía? Entonces, cuando finalmente la descubren es porque se dan cuenta que la tienen tocando a la puerta.
Nunca me preocupó, pues sabía lo que tenía que hacer; de alguna manera indescifrable supe muchas cosas antes de que estas ocurrieran, no sé porque y no me quejo de ello, aprendí a ignorarlo con el tiempo de modo que cuando realmente quise saber algo del futuro ya no estaban ahí, porque ya no me quedaba futuro.
¿Habrán escuchado algo sobre mi no es así? Debieron haberlo hecho y si no les doy la bienvenida al mundo que comprendió mi existencia durante lo que llamamos vida… ¡Adelante! ¡Pasen!
