CAPÍTULO II

UN REENCUENTRO INESPERADO

BELLA POV

Este iba a ser mi primer día de clases en el instituto de Forks, y por alguna razón me encontraba extrañamente ansiosa. Pero esto era algo diferente a los nervios del primer día de clases en un instituto nuevo, porque hace tiempo que había dejado de sentirlos. Simplemente sentía como si algo iba a suceder. Por estar pensando en todo eso, Emmett casi me va dejando.

A pesar de los apuros de Emmett, cuando llegamos al instituto no había prácticamente nadie. Fuimos a la secretaría a recoger nuestros horarios y el mapa del instituto. Emmett quiso acompañarme pero yo le pedí que no lo hiciera, tenía que aprender a valerme por mi misma.

Cuando por fin llegué al aula en que tenía mi primera clase, todos mis compañeros ya estaban ahí, por lo que fue realmente vergonzoso entrar ahí, todos pero absolutamente todos dejaron de hacer lo que en ese momento estaban haciendo y me miraron como si fuera de otro planeta.

Luego de hacerle firmar al profesor mi hoja de asistencia, me senté en el único asiento vacío de toda el aula que era a lado de una chica de cabello negro y corto, con unos hermosos ojos azules (tenía aspecto de duendecillo debo añadir). En cuanto me senté se giró hacia mí con una gran sonrisa en su rostro y me dijo:

- Hola, mucho gusto. Soy Alice Cullen. Tú debes ser Isabella Swan. Verdad. – dijo la chica Alice casi sin respirar mientras me extendía la mano. Era obvio que todo el mundo supiera mi nombre, me estaban esperando. En este pueblo tan pequeño sabían todo de todos.

- Un gusto. Pero dime Bella. – le estreché la mano. Y de reojo vi que todos mis compañeros regresaban a mirarme, odiaba ser el centro de atención.

- Lindo nombre. Espero que lleguemos a ser grandes amigas. – ni nos conocíamos bien y ella ya quería ser mi amiga, me pareció una chica muy simpática no debo negarlo.

- Gracias – sonreí – Y espero lo mismo. – Realmente esperaba poder tener por lo menos una amiga. Yo no era muy sociable, por lo que lo veía realmente imposible.

Cuando terminaron las clases comparamos nuestros horarios, porque ella me lo pidió (en realidad me lo exigió convenciendo con un puchero, esta mujer es imposible), al darse cuenta de que compartiríamos casi todas las clases, pegó un grito que casi me deja sorda y empezó a dar saltitos. Yo solo me limité a mirarla.

A la hora del almuerzo, me llevó a que conociera a su grupo de amigos y a su hermano. Cuando entramos al comedor, me di cuenta de que a la mesa que nos dirigíamos se encontraba mi hermano, le sonreí, a su lado estaba una chica rubia (según me explicó Alice ella se llamaba Rosalie) muy bonita demasiado se podría decir y me di cuenta de que Em no dejaba de mirarla. Emmett si que no cambiaría nunca ayer suspiraba y decía que había encontrado a la mujer de su vida y hoy ya había encontrado otra. Al parecer Cupido no lo flechó. Ya lo interrogaría después.

Estaba tan concentrada viendo como Emmett que vi de pasadita al resto de chicos que se encontraba en la mesa. Se encontraba otro chico rubio que era el hermano de Rosalie, Jasper, y un chico que estaba de espaldas de cabello color bronce que seguramente debía ser Edward el hermano de Alice. En cuanto vi el cabello de aquel chico me acordé del chico con el que me choqué, pero pensé que no tendría tan mala suerte como para encontrarme con él hoy.

Llegamos a la mesa y Alice me empezó a presentar a sus amigos, pero yo no le presté atención porque me di cuenta de que el chico de cabello color bronce si era el chico con el que había chocado, cuando Alice dijo su nombre se giró y me vio. Definitivamente tengo mala suerte, creo que soy una amiga estrecha de ella, porque por lo menos esta vez la buena suerte me ayudaba. No podía ser peor.

- Tú – dijimos los dos al mismo tiempo. Y todos nos regresaron a ver inmediatamente con sus rostros llenos de confusión.

- Se conocen – dijo Alice, siendo la primera que rompió el silencio. Ninguno de los dos contesto, lo único que hacíamos era vernos con le seño fruncido. Si las miradas matasen ya estaríamos muertos. – Respondan se conocen.

- No puede ser tu eres la chica que le vació todo el batido en la cabeza a Edward – dijo el chico rubio, es decir Jasper o el maravilloso Jasper como dijo Alice. Entonces él había visto todo. No pude evitar sonreír con malicia.

- Eres mi ídolo. – dijo la chica rubia es decir Rosalie, luego de sonreírme. De cerca era más hermosa de lo que había pensado.

- Entonces tú eres la que le llenó el cabello de batido, a mi hermano – me dijo Alice enojadísima, me dio un poco de miedo a pesar de que ella era un duende. Luego de pronto sonrió y me dijo. – Bien hecho, seguro que se lo merecía. – suspiré de alivio.

- Que, ahora todos se van a poner de lado de esta desconocida. – Dijo Edward claramente molesto.

- Entonces fuiste tú él que trató mal a mi hermanita – dijo Emmett fingiendo estar enojado, pero definitivamente más divertido por la situación que molesto con Edward.

- ¡Tu hermanita! – dijo Edward claramente sorprendido.

- Si algún problema. – dije algo molesta, por alguna razón no me gustó como dijo "su hermanita".

- No ninguno. – no sabía porque me parecía tan antipático este chico y porque a pesar del poco tiempo de conocernos me caía tan pero tan mal. Bueno quizá si sé porque, pero igual no era algo normal. Y lo peor era que al parecer ahora nos tendríamos que ver diariamente. Ahora entendía la razón de mi ansiedad.

Luego de eso, dejé de preocuparme por él y simplemente me concentré en comer y en conocer a Rosalie, ya que era el nuevo amor de mi hermano. Al inicio pensé que sería una chica algo presumida, pero me pareció de la más simpática, claro que mi hermano estaba ahí, y esa no era una buena señal, siempre se portaban simpáticas conmigo para engatusar a mi hermano. Realmente esperaba que no fuera este el caso.

Cuando se termino la hora del almuerzo me despedí de todos excepto de Edward, puede que sea algo inmaduro bueno era totalmente inmaduro, pero solo verlo no se me arruinaba el día. La clase después del almuerzo era la única que no compartía con Alice, ya que era para avanzados.

Al entrar en la clase, me di cuenta de que mi día si podía ser peor gracias a mi "grandiosa" mala suerte. El único asiento vacío era a lado de Edward, tome un gran respiro y me fui a sentar a su lado. Él hizo una mueca, se notaba que a él también no le hacía gracia sentarse conmigo.

Llegó el profesor, y eso me ayudó a no pensar en lo mal que me caía Edward Cullen, hasta que dijo, que desde ahora en adelante haríamos únicamente trabajos en parejas y no con cualquier pareja sino con la persona, que se encontraba a nuestro lado, en mi caso Edward.

Como ese día el profesor solo se dedicó a dar indicaciones, no tuvimos tiempo de que yo me pusiera de acuerdo con mi compañero. Gracias al cielo por eso, era lo primero bueno que me pasaba en el día, tal vez mi suerte comenzaría a cambiar. Ese pensamiento no duró mucho ya que recordé que la siguiente clase era Educación Física y si no lo había aclarado lo recuerdo, yo soy extremadamente torpe.

Y lo peor era que Edward también tenía esa clase conmigo, esto sería realmente vergonzoso, tendría razones de más para molestarme. Genial. Lo bueno fue que la buena suerte me sonrió nuevamente y la hora paso sin ningún incidente.

De camino casa cuando por fin pude estar con Emmett, no pude esperar con el interrogatorio sobre Rosalie.

- Y Em, no se suponía que ayer conociste a la mujer de tu vida, que Cupido te flecho, que estabas enamorado.

- Si, por qué lo dices. – me contestó todo confundido.

- Porque me hiciste pensar que era así, pero al parecer cambiaste de idea al ver a la hermosa de Rosalie. No creas que no me di cuenta de la forma como la mirabas. No has cambiado Emmett. – moví mi cabeza de un lado para el otro fingiendo decepción.

- Pero si no he cambiado de para nada de idea. Rosalie es la chica que conocí ayer. La mujer de mi vida. A la final tenías razón.

- Siempre la tengo, pero esta vez es sobre qué. – pregunté algo confundida.

- Bueno sobre si ella era la mujer indicada la volvería a ver. – Me sonrió – Y dime que te pareció Rose.

- "Rose" – le di una de mis miradas, y el solo me sonrió – Pues a primera vista parece una chica muy hermosa.

- No me refería a eso, ya sé que es hermosa. – miró al techo como diciendo "eso es obvio", no pude evitar reír. – Me refiero a cómo te parece como persona.

- Mmm. – pensé por un momento. – Bueno para serte honesta, me pareció una chica muy presumida – Em se puso triste y yo continué – al principio. Cualquier persona que no la tratara pensaría lo mismo, pero ya la tratando me pareció una chica muy simpática e inteligente. – En seguida el rostro de Emmett, se encendió con una gran sonrisa.

- Pues me gusta que pienses así de ella. Porque es una persona genial.

- Ojalá que no finja. – murmuré pero de todas formas me escuchó.

- ¿Por qué dices eso?

- Bueno, recuerdas a las otras chicas con las que has salido. – Asintió. – Ellas e portaban amables conmigo cuando tú estabas presente, espero que no sea una doble cara.

- Veras que dentro de poco serán grandes amigas. –Sonreí ante su respuesta, realmente estaba interesado en ella. – Pero bueno hablemos de otra cosa. Edward no es tan antipático como tú crees, la verdad me parece un chico genial.

- ¡¿Qué?! –Contesté casi gritando. Que Edward era un chico genial. Debe estar bromeando. – Estas bromeando. – le dije, pero él estaba totalmente serio, no bromeaba.

- Es la verdad, es lo que pienso. Me trató súper bien en las clases que compartimos, y no se tal vez te equivocaste, o que se yo tal vez estaba de mal ánimo ese día. – No lo podía creer, se había aliado con el enemigo.

- Con que ahora yo soy la loca exagerada.

- En ningún momento dije que estabas loca, solo que exageraste un poco.

- Bueno, cree lo que quieras. – salí del carro y subí a mi habitación.

Claro a él lo defendía, y a mí no. Yo era la exagerada y él una simple víctima. Emmett intentó hablar conmigo pero yo me sentía traicionada. A él lo conocía que unas horas y a mí me conocía desde siempre, y lo defendía a él.

Por la tarde, timbraron y como Emmett no salió a ver quién era tuve que salir yo, no era otra que Alice. La hice pasar un rato. Ella estaba súper emocionada porque al parecer era mi vecina. De tan emocionada que estaba no paraba de saltar. Me cae súper bien esta niña.


EDWARD POV

Aunque no era el primer día de clases, por alguna razón me sentía entre ansioso y nervioso, mejor dicho era difícil expresar lo que en ese momento sentía. Tal vez tenía que ver un poco con el hecho de que mis "queridísimos" amigos no iban a dejar que me olvidara muy fácilmente del pequeño incidente del día de ayer.

Solo esperaba que no se corriera la noticia de lo que me había pasado por todo el instituto, sería simplemente vergonzoso que todos se enteraran de eso. Y ayer ya me había avergonzado suficiente, primero con toda la gente que estaba en ese local, luego con mis amigos y finalmente con la duende que no dejaría olvidarme de eso muy fácilmente. Si hasta una foto me tomó en cuanto llegué, y dijo que la iba a agrandar y a mandar a enmarcar. Y conociéndola sinceramente creo que lo va a hacer.

De camino al instituto Alice no paraba de hablar de los nuevos compañeros que tendríamos, los Swan, al parecer también serían nuestros vecinos. Esta enana sí que no paraba, tenía tanta energía que cuando estaba quieta y no decía nada había que preocuparse.

En cuanto llegamos se dirigió a su aula para ver si conocía a la chica Swan, Alice ya estaba planeando que ella sería su mejor amiga, como puede decir eso si ni la conoce pero yo no le dije nada, no quería morir tan joven.

Para que mis amigos no me molestaran, me dirigí de una al aula en que tenía clase, por suerte no compartía clase con ninguno de ellos. Luego de un rato llegó un chico enorme con aspecto de oso, seguramente este era el chico Swan, se sentó junto a mí. Por alguna razón se me hizo conocido.

- Hola, soy Emmett Swan. Tú eres Edward. No es así. – Entonces me conocía pero de donde. En ese momento recordé que fuimos compañeros cuando estuvimos vivimos en California, no por mucho tiempo pero basto para saber que era un chico genial y un gran amigo.

- Si soy Edward. Han pasado cuantos años desde que nos conocimos.

Hasta que llegó el profesor nos pusimos a hablar de carros, de rugby y de lo que hicimos durante estos años. Cuando terminó la clase nos dirigimos a la siguiente juntos, esa la compartía con Jasper (mi mejor amigo) y Rosalie (su hermana gemela y mejor amiga de mi hermana). En cuanto Emmett, la vio se quedó impactado por Rose, sé que es linda, pero no de mi tipo. Se sentó de inmediato junto a ella, y le hizo la conversa. Detrás de ellos puede ver como Jasper ponía mala cara.

Me senté junto a Jasper, que ni se dio cuenta de que lo saludé por estar viendo a su hermana y a su nuevo pretendiente. Yo solo me reí, no podía entender porque Jasper era tan celoso con su hermana, era demasiado sobreprotector.

Luego de pasar toda la mañana aguantando las bromas de mis "amigos", llegó por fin la hora del almuerzo, sería una hora sin que nadie me moleste, era un gran alivio. Emmett se unió a nuestro grupo, ya que no se separaba de Rose, y aunque al inicio a Jazz no le gustó eso, luego de que hablé con él cambio de parecer.

Estábamos conversando de todo un poco mientras esperábamos a mi hermana, cuando ella llegó con una chica, a quien la presentó como Bella a la pobre no la dejó ni presentarse sola. Al inicio no me fijé en ella mientras los presentaba a los chicos, pero cuando me la presentó regresé a ver, y simplemente no lo podía creer era la chica con la que había chocado.

- Tú – dijimos los dos al mismo tiempo. Y todos nos regresaron a ver inmediatamente con sus rostros llenos de confusión.

- Se conocen – dijo Alice, siendo la primera que rompió el silencio. Ninguno de los dos contesto, lo único que hacíamos era vernos con le seño fruncido. – Respondan se conocen.

- No puede ser tu eres la chica que le vació todo el batido en la cabeza a Edward – dijo Jasper, ahora recordé que él había visto todo lo que ella me hizo. Bella sonrió con malicia.

- Eres mi ídolo. – dijo Rose luego de sonreírle. Se estaba poniendo de su lado.

- Entonces tú eres la que le llenó el cabello de batido, a mi hermano – le dijo Alice enojadísima, bueno al menos ella me defiende. Luego de pronto sonrió y dijo. – Bien hecho, seguro que se lo merecía. – Bella suspiró aliviada.

- Que, ahora todos se van a poner de lado de esta desconocida. – dije molesto. Realmente no puede creer que hicieran eso, luego de conté como sucedió todo.

- Entonces fuiste tú él que trató mal a mi hermanita – dijo Emmett al inicio enojado. Me asusté un poco debo admitir, porque este chico era enorme. Pero luego no aguantó la risa y comenzó a reír. Dijo su hermanita verdad como una chica tan odiosa podía ser hermana de Emmett.

- ¡Tu hermanita! – dije sorprendido.

- Si algún problema. – dijo Bella algo molesta.

- No ninguno.

Continuamos conversando y decidí que era mejor ignorarla. Ahora las burlas iban a empeorar con ella aquí. Yo que deseaba nunca más volverla a ver y me la vengo a encontrar aquí. Y ahora que recuerdo también es mi vecina. No puede ser "mejor", realmente no puede ser "mejor". Pero tendría que encontrar la forma de vengarme por la vergüenza que me hizo pasar, pero tiene que ser algo inolvidable, realmente inolvidable. Pero tenía que cuidarme de que ni mi hermana ni Emmett se llegaran a enterar.

El timbre que indicaba la finalización del almuerzo no tardó en sonar, y me despedí de todos excepto de Bella, y ella hizo lo mismo no se despidió de mi. Me dirigí a mi clase y luego de unos minutos Bella llegó a la misma clase, y lo peor era que la única banca vacía era junto a mí, ahora tenía que verla de cerca todos los días. Me había equivocado si podía ir "mejor". No pude evitar hacer una mueca cuando ella se sentó juntó a mí.

En eso llegó el profesor y dijo algo que terminó de arruinar mi día, a partir de hoy hasta que se acabe el año haríamos trabajos únicamente con nuestro compañero de escritorio, y esa persona era justamente Bella. Mi buena suerte creo que se fue de vacaciones, definitivamente estoy empezando a creer eso. Lo bueno era que la tortura de trabajar con ella comenzaría mañana, ya que el profesor se pasó la hora dando indicaciones.

La siguiente hora tenía Educación Física y para mi mala suerte también la compartía con Bella, debo admitir que fue muy divertido ver como caminaba con tanto cuidado para no caerse, por lo que recordé lo que Emmett me había dicho una vez "mi hermana es muy torpe", bueno no dijo con esas palabras exactas pero eso fue lo que me quiso decir.