CAPITULO 1

EL IMPERIO MAQUINA

En el lejano reino grifo en la sala del trono, estaba el rey grifo Arandus. Un grifo de plumas blancas en el cuerpo y negras en la cabeza. Su rostro mostraba preocupación.

Rey grifo: ¿Cómo ha podido llegar suceder esto? Ni siquiera los vimos llegar

De repente las puertas del trono se abren de golpe y aparece un grifo algo mas joven de plumas marrones y cabeza blanca. Era el consejero del rey grifo Richard.

Consejero Richard: ¡Majestad, ya están aquí! ¡Han llegado al reino!

Avisaba asustado el grifo al rey, provocando una gran preocupación en éste y ahí preguntó

Rey grifo Arandus: ¿Cómo? ¿Tan rápido? ¿Pero cómo es posible que ya estén aquí?

Richard: Atravesaron nuestras defensas casi al instante, nuestras tropas no tuvieron tiempo de reaccionar. Ahí fuera todo es un caos.

El consejero Richard no exageraba. Afuera en las calles del reino se estaba una cruenta batalla. Los grifos en tierra luchaban contra unos extraños ponis unicornios (Ponis con una armadura azul, con un extraño visor rojo donde serian los ojos y no tenían boca), pero estos tenían una extraña forma metálica. Estos ponis a distancia disparaban un rayo con un extraño arma pegada en el hombro y los que tenían a corta distancia usaban sables, pero en vez de usarlas con la boca, sorprendentemente lo hacían con las pezuñas pese a que no tenían garras como los grifos. Los soldados grifos pese a ser buenos combatientes, no parecían ser rivales para esos extraños ponis, los soldados unicornios tenían una destreza casi irreal para unos ponis y para empeorar las cosas, todo grifo que entraba en contacto con los rayos o con los sables, eran convertidos en seres de metal como los atacantes y combatían a sus antiguos aliados.

En el aire no les iba mejor a los soldados grifos. Los grifos se enfrentaban a unos pegasos de metal (pegasos amarillos con alas grises con el mismo rostro que los unicornios). Los grifos trataban de usar sus armas, pero los pegasos eran demasiados rápidos y ágiles para acertarles. Sus alas disparaban unas extrañas esferas azules que volaban rápidamente hacia los grifos y al impactarles, también se convertían en maquinas.

Los grifos que usaban catapulta y ballestas gigantes, disparaban al ejército invasor y lograban destruir algunos, pero de repente una extraña nave voladora oscura como la misma oscuridad surgió del cielo, sin perder el tiempo, la nave empezó a dispara sus cañones a las ballestas y catapultas y de los costados de la nave salieron unas extrañas capsulas que caían al interior del castillo. De dichas capsulas se abrían y de ella salían mas soldados ponis metálicos.

En el salón del trono, las preocupaciones del rey iban en aumento.

Rey grifo Arandus: ¿Cómo puede estar pasando esto?

Consejero Richard: No lo se, majestad ¿Cree que Equestria tiene algo que ver?

Rey grifo Arandus: No lo creo, conozco a la princesa Celestia y ella no haría algo como esto.

De repente las puertas del trono se abrieron de par en par y de ella aparece un pony alicornio de metal. Su aspecto era bastante intimidante, el metal de la armadura era negra como la noche, su cuerno y sus ojos rojos como la sangre, sus alas metálicas eran grandes, en vez de plumas, tenia cuchillas.

Rey Arandus: ¿Quién eres tú?

rugió el rey Arandus ante el misterioso intruso. El extraño pony de metal le respondió.

Pony Metal: ¡YO SOY EL REY MAQUINA! ¡SEÑOR DEL IMPERIO DE LAS MÁQUINAS Y MUY PRONTO, EL SOBERANO ABSOLUTO DEL MUNDO! ¡EMPEZANDO POR ESTE REINO!

Habló el extraño pony de metal, cuya voz era aterradora y se podía oír por todo el castillo

Rey Arandus: ¿Es Celestia quién te envía? ¿Acaso quiere provocar una guerra con el reino grifo?

Después de unos segundos de silencio, el Rey Maquina empieza a reírse y le responde.

Rey Máquina: ¡NO! Ja, ja, ja. ¡VENGO A CONQUISTAR TODOS LOS REINOS VECINOS PARA QUE CELESTIA NO TENGA A QUIEN PEDIR AYUDA CUANDO DECIDA CONQUISTAR EQUESTRIA! ¡Y ESTE REINO NO SERÁ LA EXCEPCIÓN!

Rey Arandus: ¡Eso nunca!

El rey Arandus cogió su espada y como una flecha se lanzo a acabar con el rey máquina con sus propias garras mientras el consejero Richard era testigo de todo.

Afuera del castillo, los robots estaban acabando de robotizar a los últimos seres orgánicos que quedaban.

Mientras lejos de allí había un grupo de supervivientes que escapaban de la batalla.

Una grifo conocida como Gilda (una vieja amiga de Rainbow Dash) tenía una discusión con su padre, un grifo de plumaje marrón en la piel y gris en la cabeza.

Gilda: ¡Padre, no puedo dejarte aquí con esos monstruos destruyéndolo todo!

Decía la grifo tratando de razonar con su padre. El grifo con un tono serio, la respondió a su hija.

Padre de Gilda: Gilda, si esas cosas nos alcanza todo estará perdido, tienes que llevar a los supervivientes a Equestria. Allí estarán seguros. Tienes que avisarles sobre el imperio a las princesas de Equestria.

Gilda: Pero Padre

Pero antes de seguir discutiendo, un disparo casi les da a los dos. Dirigieron la mirada donde provino el disparo y vieron a dos extraños ponis cubiertos con trajes de cuero y con mascaras anti-gas cubriéndoles completamente la cara haciéndoles imposible distinguir su forma.

¿?: Ahí se nos escapa unos grifos, Fire Death.

Exclamo una pony unicornio enmascarada equipada con un rifle de francotirador que estaba hablando a su compañera que por su forma era una alicornio.

Fire Death: Ya los veo, Fox Die. No llegaran muy lejos.

Diciendo esto la alicornio, mientras cargaba su cuerno de magia y una llamarada si dirigió hacia Gilda y su padre.

Antes de que la llamarada llegara el padre de Gilda, el grifo la aparto de la trayectoria del ataque esquivándolo ambos el ataque.

Padre de Gilda: ¡Corre, Gilda! ¡llévate a los supervivientes a Equestria, mientras yo los retendré cuanto pueda!

Gilda obedeció y huyo con los supervivientes lejos de allí, mientras el padre de Gilda cogió su hacha y se preparó para combatir a esos dos peligrosos ponis.

Fire Death : ¿Has visto, Fox Die? Ese aguilucho cree que puede vencernos a las dos.

Fox Die: O eso, o no tiene apego a la vida

Comentaban ambas riéndose perversamente. El grifo se lanzo con su hacha a por Fire Death, pero ésta la esquivo sin problemas el ataque.

El grifo siguió atacando una y otra vez, pero la alicornio seguía esquivando sin problemas, en un momento el grifo recibió un disparo del rifle de Fox Die en su garra, pero en vez de herirle, lo congelo para sorpresa de éste.

Padre de Gilda: Mi garra, pero ¿Qué me habéis hecho a mi garra?

Fox Die: Solo la congele, entre mis habilidades está que puedo efectuar disparo con varios efectos como quemadura, congelación y electrocución

Fire Death: Cómo en mi caso está la magia de fuego infernal

Dicho esto Fire Death con su magia elevo al grifo y lo estrelló contra el suelo dejándolo fuera de combate.

Fire Death: Tu turno, Fox Die

Fox Die: En seguida

Fox Die apunto con su rifle al viejo grifo. El grifo cerró los ojos esperando su final. Al final la francotirador disparo, pero en vez de matar al grifo, éste se convirtió en una máquina.

Fox Die: Otro fiel siervo para el Rey Máquina

Fire Death: Si, el Rey Máquina estará satisfecho.

Mientras en el castillo. El Consejero Richard miraba horrorizado la escena. El rey grifo yacía en el suelo completamente lastimado ante el Rey Máquina.

Rey Máquina: ¡DECEPCIONANTE! ¡ESPERABA UN DESAFIÓ MAYOR DE LO QUE HAN OFRECIDO ESOS SOLDADOS ÉLITE!

El Rey Máquina cargo la magia de su cuerno y disparo un rayo al rey Grifo convirtiéndolo en máquina. Luego dirigió su mirada al Consejero del rey.

Rey Máquina: ¡AHORA TU TURNO!

Consejero Richard: ¡Nooooo...!

A lo lejos del reino, Gilda llevaba a los supervivientes lejos del lugar, miro atrás. Lo que una vez fue un orgulloso reino, ahora estaba en ruinas.

Gilda: (algún día esas cosas lo pagarán)

CONTINUARA…