Lo que esté en comillas ("") son pensamientos de Akira.

Monochrome Factor: La última Batalla.

Capitulo 2: La luz del recuerdo

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. . . Akira. . . Un mes después de que Shirogane desapareciera y Akira despertara como el descendiente directo de los Rei.

"¿Que es este lugar? ¿Dónde estoy? ¿Por que me siento… diferente?"

-¿Ryuko?- escuche que alguien llamaba. – ¿Estás listo?- Sentí esa vos tras de mí, y me voltee, encontrándome con un hombre el cual por alguna razón, sentí que le conocía, "¿pero cómo?"

-Estoy algo nervioso- me sentí responder, "que raro, mi voz sonaba, mas… diferente" –Sera la primera vez que vea al rey de las sombras, en persona-

-Así debe ser, mi señor- comento el hombre alegre mientras juntaba sus manos. –Los reyes de ambos mundos deben conocerse y llevarse bien, para juntos poder mantener el balance-

-Lo sé, Hakano- Le dije mirándolo directamente a los ojos. –Ojala nos llevemos bien-

-Así será, mi rey- y con esto ambos salimos de lo que parecía una habitación de alguien muy importante.

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Ahora el hombre de nombre Hakano y yo nos encontrábamos en un lugar que no podía reconocer, quería preguntarle a Hakano, pero por alguna razón las palabras no salían de mi boca.

-En el intermedio se ha decidido que será la celebración de la mayoría de edad del rey de las sombras, esto a petición del rey de las sombras- Me informo Hakano.

-Creí que iríamos al mundo de las sombras-

-Bueno, creo que el rey de las sombras ha de tener algún motivo para que no se haga haya- volteo a verme con una sonrisa.

-El rey de las sombras es un niño, tan solo tiene 18 años-

-¿Pero que dices? Tu eres el rey de la luz y solo tienes 23- Reí ante lo que dijo. -Es cierto, no es tan grande la diferencia pero, aun así, según lo que he oído, el mundo de las sombras es un mundo algo difícil de controlar.- Hakano volteo a verme con una expresión de cómo si estuviera pensando en algo. "Momento… ¿Rey de las sombras? ¿Hablaran de Shirogane?"

-Es cierto, pero, no olvide que el señor Homurabi es su maestro, le enseña como debe liderar su reinado-

-Error es ponerlo al cuidado de alguien como Homurabi- siseé con molestia.

-Veo que el señor Homurabi no sigue siendo de tu agrado- Detuvo su caminar y yo el mío. –Se que él no te agrada, pero, es una persona muy poderosa, y, hasta ahora ha sido fiel al antiguo rey de las sombras y al de ahora también.-

-Espero siga siendo así. No quiero tener que meter mis manos en algún problema-

-Estamos por llegar, por favor, trate de ser un buen invitado y no asustar al nuevo rey de las sombras.- Me advirtió cambiando su semblante serio por una sonrisa.

-¿Pero que dices? Seré amable con él- Sonreí, y así seguimos nuestro camino.

"Esto era muy extraño, no podía controlar mi cuerpo (bueno, ni siquiera sé si era mi cuerpo)… no podía controlarlo, quería decir algo, pero las palabras simplemente no me salían de la boca, quedaban trabadas como un pensamiento"

Al cabo de minutos llegamos a un enorme salón decorado de una forma extravagante, era obvio lo que ahí se celebraría.

-¡¿Hakano?!- Llame a mi amigo que estaba muy a gusto comiendo uvas. –Estoy aburrido, cuando darán a conocer al nuevo rey de las sombras.

-Calma mi rey, primero los invitados deben relajarse después pasaremos a ver la coronación.-

Suspire –Saldré un rato, Hakano- le informe mientras me ponía de pie y salía de ese lugar.

Al salir de ahí camine y camine, no tan lejos del salón, pero así logre llegar a un árbol que estaba al par de un pequeño lago. Al acercarme pude ver el agua, era clara pude mi rostro reflejado en el "¿Que era eso? Era yo… pero, era… diferente… era yo pero cuando me convertía en Rei"

Me veía reflejado en esa hermosa agua, cuando de repente, mi reflejo cambio por uno más blanco y muy diferente, no espera… eso era… de repente algo salió del agua empapando y asustándome un poco; era un chico, piel muy blanca, ojos azules, unos finos labios rojos, y una larga melena plateada. Era sin duda, un ser muy hermoso. "¡Shirogane!"

-¿Quién eres tú?- me pregunto con curiosidad plantada en su fino y joven rostro.

-¡Eso debería preguntar yo! ¿Que haces metido en el lago?, ¡me asustaste!- El me vio entrecerrando sus azules ojos y después salió del agua.

-Solo vine a relajarme un poco- Salió por completo del agua para ponerse frente a mí. Ahí me di cuenta de que yo era más alto. –Ahora responde tú- Me señalo.

Suspire –Soy Ryuko- Lo vi sorprenderse al decirle mi nombre, bueno era obvio, no era un secreto quien era yo.

-El rey de la luz- Aclaro.

-Sip, y ¿tu quien eres?-

-… Yo, soy Shirogane- Dijo volteando al lago y perdiendo su mirada en algún lugar de él. El agua cristalina se reflejaba en el azul de sus ojos asiéndolo lucir aun más hermoso. "Wow, a poco yo era (o soy) tan cursi"

-Bien por ti- Se sobresalto ante lo que dije y me miro sorprendido.

-¿No sabes quién soy?- pregunto muy sorprendido.

-Acabas de decirme tu nombre, ¿no?-

-¡No me refiero a eso!- Se molesto agitando sus brazos de una forma graciosa. –Bueno- se calmo. –Lo sabrás pronto- ¿Eh? –Vas a la celebración del nuevo rey de las sombras, ¿verdad?- asentí.

-Bueno, me retiro, Ryuko- Trato de correr pero lo detuve tomándolo de la mano, este volteo su rostro sorprendido.

-¿Que edad tienes?- Lo vi sonreír.

-Lo sabes… creo que nos llevaremos bien… Ryuko- Lo solté y el siguió su camino.

Me desperté empapado de sudor y con muchas preguntas en mi mente.

-Eso… ¿fue un sueño?- Pregunte, pero fue el silencio la que me respondió. –Otra vez ese sueño, ya van tres veces con lo mismo- un fuerte suspiro salió de mis labios mientras me tiraba a la cama de nuevo.

-Así que, estos son los síntomas de "el despertar"- seguí hablando en voz alta. –Shirogane… Me gustaría que me explicaras esto- Cerrando los ojos, volví a dormir, con el rostro de la sombra Shirogane en mis pensamientos.

. . . . Actualidad. . . .

El sonido de las olas al romperse en las rocas es agradable para mí. El olor del agua salada por alguna razón me calma, en resumen, la playa es un lugar relajante, me libera de por un momento de mis problemas, me hace olvidar… pero…

Antes amaba venir aquí solo, para olvidarme de la aburrida vida que llevaba, hasta que… esa sombra llamada Shirogane apareció en mi vida, y con ello desapareció mi aburrimiento. Para entonces no solía venir tanto como antes de eso, y cuando lo hacía, era con esa sombra pegada a mí, acosándome, diciendo cada instante que me amaba…

-…Ya no está aquí…- susurre al mar, un susurro que el viento se llevo, como solía llevarse mis problemas. –Ojala… ojala te llevaras el recuerdo Shirogane-

Odiaba llorar, odio todo sentimiento de debilidad, yo no soy así, esa estúpida y acosadora sombra me cambio… cambio completamente mi estilo de vida…

Odio llorar por el pasado que está muy clavado en mi presente, ¿por que no simplemente se queda ahí? En el pasado.

Recordar la última vez que pude verlo es doloroso, no por cómo fue, si no… por que fue la última vez que lo vi.

No quiero pensar que el está muerto, no quiero… Hay algo en mí que aun se niega a pensar en eso. Lo que piensan Aya y Kengo no lo sé, y no quiero saberlo.

La risa de alguien llego a mis oídos, cuando voltee a mi derecha, justo en el muelle de concreto se encontraba una pareja, y para mi tortura, una pareja de homosexuales, estos estaban abrasados, viendo el mar mientras uno de ellos rodeaba con sus brazos al más bajo y este reía por algo que él le decía.

-Tks- Mis dientes rechinaron cuando una imagen sin querer se poso en mi mente. En vez de ellos éramos Shirogane y yo los que formaban esa escena. –Me estoy volviendo un cursi…- dije mientras me levantaba de mi sitio, tomaba mi mochila, y empezaba a caminar a mi casa.

Un viento soplo hacia mi dirección trayendo con ello un aroma muy familiar para mí.

-¡¿Que?!- pregunte volteándome rápidamente y mirando a todas las direcciones posibles tratando de encontrar al causante de ese aroma. -…Shirogane…- susurre al encontrarme con nada. Nada.

Bajando la cabeza, apretando mis puños me voltee, y seguí con mi camino.

Maldito viento, antes solías librarme de mis problemas, ahora, me los traes torturándome de la manera más cruel. Con su olor.

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Espero lo hayan disfrutado. Adiós.