Tan solo un beso.
Había pasado tres días y aun no lograba intercambiar palabra alguna con Akane, era como si le estuviera evitando. En cuanto él se dirigía al dojo para entrenar, ella terminaba su entrenamiento. Estando alrededor de la mesa solo se dirigían algunas miradas. Cada vez que él lograba encontrarla sola y comenzaba a hablarle, alguien más llegaba a interferir solo para avergonzarlos aún más de lo que ya pudieran estar. Todo esto le estaba provocando jaqueca, no podía aguantar más, dentro de dos días estaría casado con Akane; era su última oportunidad debía de reunirse con ella a solas en un lugar alejado de las personas locas que habitaban esa casa, y exponer por fin sus pensamientos… sus sentimientos.
Era apenas medio día, después de un arduo entrenamiento y de haber tomado un baño, Ranma se dirigió inmediatamente a la habitación de Akane. Llamo a la puerta un par de veces. –Adelante- Se escuchó en respuesta desde el otro lado. Akane se hallaba recostada sobre su cama, no se molestó en sentarse solo se levantó un poco con la ayuda de su codo, no tenía idea de que fuera Ranma quien la buscara.
-Akane yo…- Ranma bajo la vista, no podía creerlo… su prometida marimacho lucía tan atractiva casi recostada sobre la cama, con el cabello y su vestido alborotado –…quería decirte- Alzo la mirada nuevamente, solo para encontrarse con algo que no esperaba… -¡¿Qué demonios hace ese puerco aquí?!- Estaba enojado al ver a Pe chan recostado junto Akane, éste le sacaba la lengua.
-¡Ranma! No le digas esas cosas a Pe chan, no quiero que vuelva a desaparecer por tu culpa, justo cuando acaba de regresar- Dijo abrazando al cerdito.
-¡Ahhhh! ¡Este cerdo! Creí que ya habías entendido… ¡está bien haz lo que quieras! Aprovecha ahora que en cuanto nos casemos no permitiré que duermas con esto- Dijo mirando despectivamente a Pe chan.
Con estas últimas palabras Akane se sonrojo –Ranma…
-Ahhh… este…- Apenas y se percató de lo que había dicho.
Pe chan prefería ignorarlos en ese momento, sabía que ya no podía hacer nada para tener a Akane, solo volteó su rostro molesto directo a la almohada.
-…Bueno yo… este….
-No tienes por qué ponerte celoso de Pe chan jeje- Dijo alegre Akane mostrándole una hermosa sonrisa a Ranma.
-Jummm…- Prefirió ignorar esto último para no arruinar esa sonrisa –Salgamos Akane, vallamos a caminar un poco por ahí- Dijo finalmente desviando la mirada, un poco molesto aún –Sin el puerco- recalcó.
-¿Es una orden o me lo estás pidiendo?- Akane se mostraba de lo más divertida con la situación, debía de aprovechar ahora ya que no siempre su prometido le demostraba algo de afecto. Por unos instantes ella realmente sentía que Ranma la quería.
-Vamos… por favor…
El día parecía más hermoso estando al lado de Akane, las calles estaban repletas pero tranquilas, el cielo estaba despejado y un caluroso ambiente los acompañaba. En cierto sentido se sentía un poco liberado, estaba feliz. Todo iba marchando muy bien: ya habían tomado un refrescante helado e iban con rumbo al parque, por fin después de varios días estaban platicando como de costumbre.
-Me alegra que ya todo este bien- Comenzó Ranma evitando la vista de Akane, ambos seguían caminando.
-¿A qué te refieres?- preguntó intrigada observándolo.
-Bueno tu sabes, últimamente no me has golpeado o gritado, ni has intentado darme alguno de tus bocadillos mortales- Bromeó.
-Uhmm…-Se mostró molesta.
-Oye no tranquila, era broma jejeje…- Ranma le sonrió, prefirió calmar la situación, no quería arruinarlo todo. Era el momento perfecto, debía ser ahora o nunca, se armó de valor mientras seguían su camino. Tenía que expresar sus sentimientos.
-Akane…- Hablo seriamente esta vez -…estos días han sido algo extraños… y este… supongo que todo es por la boda y… pues yo…
-Ranma…- Akane se distrajo un momento ante tales palabras y tropezó levemente, pudo agarrarse del brazo de Ranma que se atravesó en su camino.
Así quedaron por un momento: Akane tomando por el brazo a su prometido. Ranma no reaccionó, ambos quedaron estáticos. Simplemente se miraron fijamente. Para Ranma los ojos de Akane parecían tan profundos, podía sentir el roce de su respiración tan cerca de su rostro, el pecho de su prometida tocaba su brazo, sus manos cálidas y suaves le tomaban firmemente; y a pesar de todo no se intimido, ni se apartó. Akane por su parte, se sintió protegida al encontrarse detenida por el fuerte brazo de Ranma, la respiración tan cercana parecía rozar sus labios; la mirada de éste la hipnotizo por esos instantes, nunca nadie la había mirado así con tanto ¿amor? …Sus dudas parecían desaparecer.
-Akane…- Prosiguió Ranma, se sintió repentinamente más confiado- No sé, si es que tienes alguna razón para no querer casarte, porque ese día en el dojo parecías estar completamente en contra de esto… eres libre de elegir… es cierto lo que me dijo Ryoga… yo no… no sé… si te…
Akane reaccionó esperando lo peor, por lo que intervino apresurada -Ranma… es que…yo no estaba segura de…
-¡Nihao Ranma!- La suerte de Ranma estaba empezando a cambiar para mal, Shampoo había llegado a interrumpir –Iba justo a verte ¡Qué bueno que te encontré!- Exclamó Shampoo al momento que le abrazaba efusivamente, como reacción el abrazo que mantenían Ranma y Akane desapareció -Ah hola Akane no te había visto- Dijo en burla.
-¡Uhmmm! Shampoo…- Akane se veía molesta y celosa ¡Cómo se atrevía! Justo en el momento tan íntimo e importante que tenían. La primera señal de que la relación le importaba a su prometido ¡y llegaba la persona más detestable y entrometida!
-Déjame Shampoo, ya suéltame…-Demonios, como se atreve Shampoo a intervenir en un momento como este.
-¡Vamos Ranma te prepararé unos deliciosos tallarines!- Dijo mientras jalaba al susodicho del brazo.
-Haz lo que quieras Ranma ¡yo ya me voy!- Dijo Akane mientras se giraba, preparándose para marcharse, estaba muy molesta ya no podía aguantar ese espectáculo, no sabía porque razón Ranma sí.
-No espera Akane, no soy yo, ayúdameeee.
-Ahh ¡hola Ranma! ¡Pero que sorpresa! Que afortunada soy al encontrarte por aquí- Se unió una nueva persona a la conversación: Ukyo, quien tras irlo a buscar a casa de la familia Tendo y no encontrarlo salió en su búsqueda. Ahora ambas chicas, Shampoo y Ukyo, se encontraban apretujándolo y abrazando mientras se peleaban por él, no era que Ranma no pudiera hacerlas volar con un movimiento, pero simplemente no se atrevía.
-¡Uhmmm…! ¡Eres un idiota Ranma!- Dijo Akane alejándose rápidamente. Después de estar forcejeando un rato más con las chicas Ranma reaccionó: Akane en verdad se había marchado. En ese instante se sintió triste, pero aún más enojado.
-¡Ya basta! ¡Ahora si ya no soporto más esto! ¡Vieron lo que acaban de hacer!- Expreso enojado, apartando a las dos chicas de él –No puedo creerlo llevo días tratando de hablar con ella y entonces llegan ustedes a arruinarlo- Dijo para él mismo.
-Ranma que pasa, si quieres salir con alguien hazlo conmigo, nos divertiremos mucho más- Le guiño el ojo Shampoo, al tiempo que le tomaba de nuevo por el brazo.
-¡Oye! ¿Qué te pasa? ¡Aléjate de él! Es solo mío- Intervino Ukyo mientras tomaba el otro brazo del chico.
-¡Ahhh!- Ranma estaba completamente harto de este comportamiento -¡¿Qué les pasa a ustedes, qué no entienden?!- Con un preciso y rápido movimiento posicionó a las dos chicas frente de él –Todo el mundo sabe que Akane es mi prometida, pronto me casaré con ella ¡y espero no intervengan!- Dicho esto Ranma saltó sobre los tejados dejando a Shampoo y Ukyo impactadas.
Él había dicho: …pronto me casaré con ella…
Ranma corría apresurado buscando a Akane –Demonios… todo por culpa de esas chicas locas.
…Ranma… es que…yo no estaba segura de…
¡¿No estaba segura de que?! ¡Ahora no lo sabía! Justo cuando estaban hablando tan bien, y en el momento en que entablaban la conversación realmente importante todo había salido mal. ¿Era posible que Akane no estuviera segura de casarse con él? ¿Acaso eso había tratado de decir? No tenía más remedio que encontrarla y afrontarla, fuera cual fuese su respuesta. –Quizá ya esté en casa.
Akane se había marchado, ella prefirió caminar un rato más sin rumbo alguno, simplemente no tenía ganas de enfrentar a Ranma nuevamente y no quería verse derrotada frente a su familia. En un principio Akane no estaba más que molesta con su prometido ¿Cómo podía permitir él que le abrazaran de esa forma? Si ese era su comportamiento frente a ella no quería imaginar como lo era a sus espaldas. Tiempo después se mostró triste, parecía que tampoco le había interesado que ella se enojara, entonces ¿No le importó que se marchara enojada? En pocas palabras no le importaba lo que ella sintiese.
Estaba completamente confundida, muchos pensamientos cruzaban su mente. ¿Qué le había dicho Ryoga? Sin duda algo de lo que él no estaba seguro, pero ¿que era ese "algo"?... Los habían interrumpido y él simplemente no hizo nada para que se mantuvieran juntos, como pareja frente a ellas, acaso ¿Se avergonzaba de ella como para no reconocerla frente a las demás chicas?... Cada pregunta sin respuesta era como una daga en el corazón, no pudo evitar derramar unas cuantas lágrimas siempre preocupada en no llorar de más. Camino distraída durante un par de horas, divagando… Un beso, tan solo un simple beso podría borrar de su mente cualquier aflicción que él hubiese provocado ¿era tan grande su amor? o ¿ella era demasiado tonta por querer que fuese así?... de pronto se dio cuenta de que se encontraba bastante lejos, sin duda era tiempo de volver a casa, no podía escapar por siempre y por lo menos ahora ya se había desahogado un poco.
Caminaba aun distraída cuando dos sombras la atravesaron rápidamente hasta postrarse frente a ella.
-Hola Akane, al fin te encontramos- Saludo Ukyo seriamente.
-¿Eh? Ukyo, Shampoo… ¡Y ahora que quieren ustedes!
-Es que tenemos una duda Akane- Contesto Ukyo.
-Shampoo escucho perfectamente a Ranma decir: pronto me casaré con ella- Shampoo miró desafiante -Así que dinos ¿Se supone que Ranma y tú se casaran?
-Ahh ¿Sí?- Ranma tan bobo como se le ocurre, conociendo a estas dos… aunque finalmente se los dijo… esto no es nada bueno… -jeje pues es un tonto debe de estar loco, esa es una tontería- Fingió demencia.
-Claro que es una tontería- Intervino Ukyo.
-¡Porque Ranma se casara conmigo!- Gritaron las dos chicas al unísono al momento de abalanzarse sobre Akane.
Akane las esquivo ágilmente pero no podía perder el tiempo en recuperar el aliento, debía de moverse sin parar para poder alejarse de los ataques. La espátula de Ukyo golpeaba fuertemente el asfalto en donde anteriormente se encontrara Akane, Shampo lanzaba golpes y patadas mientras Akane solo se ocupaba de correr.
-Lo siento Akane pero debemos asegurarnos de que ¡no te casaras con Ranma!- Dijo Ukyo alzando su espátula. Akane estaba segura de que ellas no se atreverían a matarla, a su parecer eso sería algo demasiado extremista.
-Maldición ¡Que les pasa a estas locas!… Ranma les dijo que nos casaríamos pronto…por fin se los dijo, me defendió… probablemente ellas… ellas quieren retrasar lo inevitable… eso es ¡quieren retrasar la boda!...sin embargo… eso no serviría de nada… es MI prometido, tarde o temprano ¡nos casaremos!...entonces que buscan éstas, ¿por qué me atacan? A parte de que me casaré con su "prometido" ellas no pueden evitarlo a menos que yo… ¿quieren atemorizarme?... ¡eso debe ser! Ja niñas tontas, nunca me daré por vencida, yo me casaré con él pase lo que pase…yo lo amo sin importar lo que él piense de mi… esta lucha no es cuestión de orgullo, ni de fuerza, sino de amor…
El sol comenzaba a ocultarse lentamente, desde hacía ya un buen rato Ranma había llegado a casa de la familia Tendo, inmediatamente estuvo ahí se dedicó a la tarea de buscar a Akane por todas partes. No estaba en su habitación, no estaba en el dojo, ni en el comedor, en la cocina, recibidor y seguro que no estaba en el baño. Habiendo buscado en prácticamente cada rincón de la casa cesó preocupado. En donde demonios se había metido, probablemente la escena de hacia un rato le había molestado más de lo que él hubiera creído. –Debí de haber buscado más por los alrededores- Dijo para sí mismo. Por un momento pensó en esperar tranquilamente a que llegara, tirarse al piso y esperar aparentemente indiferente su llegada, sin embargo algo lo inquietaba, no podía estar un segundo sin pensar en Akane; en donde se encontraría y que estaría pensando a cerca de él, probablemente le había sucedido algo. Sin dudarlo más, salió en busca de su prometida.
Ya había anochecido, Akane había logrado evadir por un momento a las "prometidas", gracias a esto pudo llegar al parque, al menos ahí no estaría tan despejado y podría ocultarse entre los árboles; lo cual era justo lo que necesitaba ya que hacía unos momentos Ukyo, con su espátula, había logrado herir su tobillo. Ahora se movía con dificultad. Hubiera querido llamar a Ranma de alguna manera pero le era imposible, estaba sola y debía de enfrentar esto, aunque reconocía que le era imposible tratar de combatir a Ukyo y Shampoo a la vez. Se ocultó detrás de algunos arbustos al pie de un árbol, ella comenzaba a desesperarse, la verdad era que estaba agotada, tan cansada de huir y realmente adolorida que de repente, sin darse cuenta, cayó desmayada…
-Shampoo, Ukyo ¿hacía donde se dirigen? Parece que persiguen algo… o a ALGUIEN- Ranma había pasado un rato buscando en las calles, cuando a lo lejos pudo ver a éstas dos chicas corriendo sobre los tejados rápidamente, Ukyo empuñaba su espátula pero no parecía estar luchando contra Shampoo… En un segundo Akane vino a su mente –demonios, todo esto es mi culpa… ¡puede ser que Akane esté en peligro por mi bocota!
Ranma las siguió, siempre cuidándose de no ser descubierto, en un segundo ellas podrían ir sobre él y entonces no podría llegar hasta donde se encontraba su prometida. Afortunadamente Akane había logrado escapar un momento de ellas, pero conocía la perseverancia de la amazona y su sentido de caza. -Maldición, espero que estés bien Akane- Ranma se halló en un territorio conocido: el parque. Apenas entro en él se movió ágilmente entre los árboles solo preocupado de encontrar a Akane, la luna alumbraba su camino. Su respiración era agitada el corazón parecía estallarle, no soportaba más la desesperación de saber dónde y cómo se encontraba su chica ruda. Subió a un árbol para apreciar bien los alrededores, fue ahí cuando la vio… recostada…
-¡Akane!- Gritó sin preocuparse por ser descubierto. Tan pronto la vio dio un gran salto para acercarse lo más que pudiera y corrió hasta encontrarse a su lado. La tomó en sus brazos, estaba desmayada, la miró fijamente y busco los golpes que ésta pudiera tener ¡pero que tanto le habían hecho! ¿Por cuanto tiempo había estado así? Y él no pudo estar ahí para protegerla, ¿Qué clase de novio era?… Ranma se sintió observado, supo que Shampoo y Ukyo se encontraban detrás de él, algo alejadas probablemente por incertidumbre o temor. Recostó a Akane suavemente sobre el pasto, se puso lentamente de pie con la mirada baja aun viendo a su prometida –Ustedes… ¿qué le hicieron a Akane?- Aún les daba la espalda.
-Ranma… nosotras…- Trato de hablar Ukyo, pero estaba nerviosa, no tenía palabras.
-¡Ranma no puedes casarte con ella!- Exclamo Shampoo dando un paso adelante.
-¡Creí haberles dicho que no intervinieran!- Un grito y una mirada fuerte basto para que las otras callaran- Yo me casaré con ella sin importar que pase ¡¿Y ustedes se atreven a hacerle esto?!- Ranma se giró completamente encarando a las agresoras. La fuerte discusión fue suficiente para que Akane entreabriera los ojos.
-Ranma estas aquí…por fin- Pensó Akane.
-¡¿Pero Ranma como es que dices eso?! ¡¿Acaso la amas?!- Gritó Ukyo con sentimiento.
Ante esta pregunta Ranma cayó unos instantes… -Yo… yo no sé si la amo… lo que sí sé es que yo no podría vivir sin la inocencia de esta niña boba… sé que viajaría a cualquier parte del mundo para salvarla… y sé que ella es la única mujer con la que yo estoy dispuesto a casarme ya que… me gusta… me gusta mucho más que cualquier otra mujer… me gusta mucho más de lo que pudiera cualquiera imaginar.
Shampoo y Ukyo se sentían derrotadas y estúpidas. Ahora sus rostros demostraban, además de tristeza, arrepentimiento y vergüenza debido a sus acciones. Tal parecía que Ranma realmente no había sido de nadie más que de Akane.
-Ra…Ranma…- Akane llamó la atención de su prometido.
Continuará…
Este capítulo quedo más largo de lo que esperaba así que me vi forzada a partirlo en dos, pero me gusta cómo va hasta ahora, ¿Y a ustedes? Espero saber que opinan, ¡No se pierdan la continuación! Muchas gracias por sus comentarios.
