N.a: ¿Holi?

Ay Nymerhia ¿por qué eres así? Para ser sincera, escribí esto entre los tiempos que tenía para desestresarme (que eran entre treinta a una hora, así que no podía avanzar mucho). ¡Pero vamos! El capítulo es bastante larguito (4K aproximadamente) y nos da la introducción a todo lo que queda de la historia jiji.

Quiero agradecer mucho a quienes agregaron a favoritos y a seguir. Mi dios, me emocioné un montón cuando el domingo me metí a revisar y tenía a todas estas maravillosas personas leyendo esta cosita: Odalis.J, Jaishimahara, Alessia D. Cavallone, Linca357, MishimaReika0985, Sayuki Yukimura, Snowkiller, SweetBitch, Bayercarolina, Iacarranzahdez, Sakura nita, Aara Black, Fangirl99 eveyami, HeroTeaGirl, Noriko-leo, RichisQueso, Maryagus93, Percornejo, Alexesenpai, Angelneverchange, Hoshi88, Ramc95, Zuhany26, Gloria Melgar, Yoko Hasagawa, Andreetaag, Lu latouche on ice, Princess Mabel Malfoy, xLuBiemPiolax, MikasaDeRivalle, SatchYuu, Victoriarodz289, Sweet snowball, Flordeloto2204, Ale Jimenez, Alice Reizner y Patiza98. . Lxs amo y no miento cuando se los digo.

Pero a quienes quizá quiero un poquitín más (no puedo evitarlo*sademotic*) es a quienes me dejaron un lindísimo review: HinataYaoi, HeroTeaGirl, Kennyjean, Cerezo de Luna,Ramc95, CHIO e Inuchara2511. Me da alegría (pero no debería) saber que el fic les da tristeza, porque así me doy cuenta de que estoy haciendo bien mai job xd. Lxs adoro.

En fin, muchas gracias por leerme. Espero volver luego por aquí y un montón de besos.
PD: El capítulo no está Beteado XD, así que es posible que haya algunos errores. En cuanto Chinita-sama me mande el corregido, prometo subirlo (tranquila, cariño, tomate tu tiempo).

Disclaimer: Nada mío. Todo de los demás. Eso de ser pobre afecta mucho.

Pareja: Stony principalmente.

Summary: Entonces Tony descubre que no todo en la vida es oscuridad, y que las hermosas luces pueden venir en una pequeña y regordeta cara con enormes e inocente ojos cafés.

Advertencias: Pos no sé. ¿Un poquito de Angst? Quizá m-preg, aunque no lo aseguro. Semi-AU

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Respuesta a los reviews anónimos:

CHIO:
Hola ¿Cómo estás? Espero que Bien.
Ay mi tesorito, me siento reculpable por hacerte llorar, pero en cierta parte me alegra, porque estoy cumpliendo con el angst (¿?). Sin embargo, te prometo que Tony será feliz. Ahora sí que sí.
Muchas gracias por comentarme. Espero volver a leerte pronto y un besote gigantesco desde la distancia.

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First Light.
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When will I feel this
As vivid as it truly is?

Touch- Sleeping at Last.

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Hay una cueva.

Una pequeña cueva con olor a humedad y putrefacción.

Tony está en esa cueva y, a su lado, Yinsen intenta calmarle.

"No grites ni les desafíes, obedéceles y te dejaran en paz." Aconseja él, pero Tony, terco como él solo, actúa sin pensar.

Entonces viene el primer golpe. Y luego le siguen diez más.

Hay tantos Alfas enfurecidos arremetiendo contra él, que Tony solo atina a hacerse un ovillo en el suelo. Le golpean el estómago, la espalda, su cabeza, y él se vuelve un trapo debilucho que viaja entre la consciencia y la inconsciencia.

Tiene pequeñas memorias. Tan pequeñas y fragmentadas que su mente juega con ellas. Pequeños flashbacks que parecen pesadillas y que sin embargo sabe que son ciertos por las marcas que aparecen en su cuerpo cuando despierta a las horas siguientes.

Pero hay uno; un recuerdo que le deja marcado como nunca. Recuerda a un Alfa, de los tantos que allí habían, mirarle con morbo mal disimulado mientras sujetaba entre sus manos una pequeña botella con un extraño líquido en su interior.

Fue ese hombre el que le hizo tomar una pastilla, una pastilla tan blanca y pura que el color parecía enceguecerle en medio de la penumbra en que se encontraba. Tony intenta resistirse, escupiendo y soltando maldiciones al mismo tiempo que se remueve como una lombriz entre los brazos que lo tienen sujeto.

Sin embargo, no consigue nada.

Despierta cerca de seis horas después, con una extraña sensación de vacío en el cuerpo y un dolor indescriptible en el vientre bajo. Intenta acariciarse ahí y calmar el extraño presentimiento que revuelve su mente y corazón, pero una mano lo detiene.

"Tony…" escucha desde lejos y cuando abre sus orbes cafés, se encuentra de frente unos ojos rasgados que le observan con compasión.

Él intenta apartarse, pero no lo logra.

Yinsen vuelve a susurrar su nombre.

Y, entonces, todo se vuelve negro.

-o-o-o-o-o-o-

Un Alfa enojado siempre ha sido un mal presagio para Tony.

El olor de las feromonas flotando en el aire, hacen que su cuerpo tiemble en ansiedad y desesperación. Gime intentando calmarle, hacerle saber que realmente le está asustando y preocupando, pero Steve esta tan cegado en la rabia que su llamado pasa a segundo plano.

Tony intenta acercarse, a pesar de que su cuerpo tirite en advertencia. Pero Steve se aleja de él, rechazando el contacto.

"No te acerques, cariño- ahora mismo no." Susurra su pareja y Tony siente la inseguridad crecerle como mala hierba en el cuerpo.

Un gruñido furioso sale de la garganta de Steve ante el leve olor amargo que comienza a inundar la habitación y Tony decide que es mejor salir de allí.

Steve le observa marcharse con hombros encogidos, mirada gacha y caminar apresurado. Quiere detenerle- Jura por los Dioses que quiere hacerlo, pero la ira no lo deja.

De pronto, un gruñido de odio resuena por toda la habitación y al cabo de unos pocos segundos el sonido de un vidrio quebrándose contra la pared le acompaña.

-o-o-o-o-o-o-

Esa noche, la pareja líder de la manada duerme en habitaciones separadas y nadie sabe la verdadera razón de aquello.

Solo Natasha- oh la gran y hermosa Natasha- tiene una ligera sospecha del porqué. Pero quiere convencerse a sí misma de que Steve no es tan estúpido como para hacer todo lo contrario a lo que ella le aconsejó.

No obstante, cuando a la mañana siguiente entra por la cocina para desayunar y quizá tener una pequeña charla con su familia, descubre que su Alfa o es realmente tonto o se pasa por el culo las palabras que ella dice.

Su manada se encuentra dividida en dos pequeños grupos; de los que observan y los que intentan intervenir. Wanda junto con Sam y Bruce, tratan de crear un diálogo entre los dos contrincantes, mientras que Clint y Visión se mantienen al margen de la disputa que ahí se lleva.

Steve y Tony se encuentran gritando airadamente en medio de la cocina. El Omega mueve efusivamente sus manos, lanzando un centenar de palabrotas en contra de su pareja mientras que Steve le responde de vez en cuando con sus propios gritos y reclamos, en un vano intento de defenderse.

La habitación está inundada de un olor bastante raro entre lo picante y el agridulce, haciendo que Natasha tenga que arrugar su nariz para que el hedor no le pegue tan fuerte en el instinto. Clint voltea a verle al sentir sus ligeros pasos y se encoge de hombros al percibir la muda pregunta de ella.

"Cuando yo llegue ya estaban así." Dice él, dándole otra cucharada a su desayuno. La pelirroja le observa preocupada por un momento y se queda quieta en su sitio, sin saber que hacer o como proceder.

Steve lanza un fuerte gruñido en advertencia ante las últimas palabras de su Omega, que logra encrespar los pelos en todos los presentes. Todos menos a Tony, quien continúa parloteando e insultándole como si la vida se le fuera en ello. El rubio siente el enojo carcomerle el cuerpo con más fuerza por cada segundo que pasa y, para intentar demostrarlo, se lanza en contra de su pareja hasta hacer chocar sus pechos y demostrar así el dominio que supuestamente posee sobre él. Sin embargo, Tony no se deja intimidar y con la mirada en alto, desafía a su Alfa de manada.

Nunca un Alfa se ha puesto por encima suyo y esta no sería la primera vez.

Steve lo mira fijamente y con dureza, incitándole así a bajar la mirada y mostrar sumisión. Tony aprieta la quijada y tensa los hombros en respuesta, aumentando así el olor agridulce del lugar.

Natasha, desde su puesto, siente las náuseas subirle por el esófago por lo fuerte de las feromonas.

"Discúlpate, Omega." Le exige Steve, con una voz en tres tonos más graves. Tony le sonríe con soberbia.

"¿Y tú quién demonios te crees que eres para obligarme a disculparme?"

"Tu Alfa."

"Ya no." Le contesta Tony y todos aquellos que intentaban pararles, se callan automáticamente.

El aroma a Alfa colérico se cuela rápidamente por sus narices hasta el punto de inmovilizarles, por lo que nadie alcanza a reaccionar correctamente hasta que Steve tira a Tony contra uno de los muebles de la cocina, acorralándolo. Bruce intenta intervenir como su naturaleza de Beta le exige, pero Wanda, aún presa del temor por la situación en la que se encontraban como Manada, le alcanza a tomar el brazo para retenerle. Él voltea a verla y ella niega con la cabeza.

"Vuelve a decirlo, Stark. Creo que mi oído me falla." Steve ruge, mirándole directamente a los ojos. Los chocolates de Tony, brillantes e iracundos le devuelven su reflejo sin demostrar siquiera un ápice de temor.

"Ya no eres mi Alfa, estúpido malnacido." Le escupe las palabras en la cara y Steve no aguanta más.

Clint suelta un pequeño silbido que va entre lo sarcástico y divertido cuando la ansiosa boca de Steve se lanza contra la de Tony en un beso ansioso y desesperado. Wanda suelta un pequeño 'iugh' de asco y sale de ahí presurosa con Visión siguiéndole de cerca. Sam niega con la cabeza y saca una naranja del frutero antes de marcharse.

Ese dúo de estúpidos le hicieron perder el apetito.

Bruce siente sus mejillas sonrojarse cuando Tony (¡Por todos los Dioses, aún es horario familiar!) gime bajito contra la boca del rubio, apegándose todavía más a su cuerpo. Entonces el doctor, avergonzado como nunca, decide salir de ahí como alma que se la lleva el diablo. Clint le sigue unos pocos segundos después y Natasha solo suspira cansadamente mientras se retira sin querer ver hasta qué punto llegaran esos dos.

Ya después hablara con Steve sobre lo que había pasado.

Pasan unos cuantos minutos más desde que ambos se quedan solos y los que aprovechan para devorarse la boca mutuamente y descargar así todo el enojo, tristeza, dolor e incertidumbre que tenían y que llevaban guardándose desde la tarde anterior. Tony se separa un poco de su pareja cuando el aire le hace falta y Steve, sin estar del todo satisfecho, comienza a dejarle pequeños besitos por las mejillas, descendiendo lentamente por su cuello hasta reposar su cabeza contra la curvatura que une el hombro y brazo del más bajo.

"Lo siento tanto, Tony. Actúe como un verdadero idiota." Steve murmura suavemente sobre la piel descubierta del Omega mientras que el contrario solo suspira.

Ahora, por lo menos, el rubio ya no está usando ese maldito tono de voz con él. Un punto a su favor.

"Si te hace sentir mejor, esto también fue culpa mía, cariño. Debí habértelo dicho cuando Helen me dio los resultados."

"Tony, lamen-"

"Espera, no, detente." Exclama Tony demasiado rápido, para luego separarse de la misma forma y mirarle fijamente. "Steve, por favor, te suplico que no lo digas." Susurra Tony con el ruego colándose entre las palabras y Steve termina por comerse sus palabras.

Han sido tantos los años que han pasado uno al lado del otro como compañeros de armas y amantes, que inevitablemente el mismo tiempo les ha ido enseñando (a tropezones y discusiones) a predecir qué es lo que pasa exactamente por la mente del contrario. Y Tony, siendo completamente sincero, no cree ser capaz de soportar toda la palabrería conciliadora que su Alfa posiblemente diría y que solo empeoraría las cosas.

Y es que el mundo entero puede decir lo que quiera sobre lo que ha pasado a lo largo de su vida; pueden criticarle, insultarle y hasta mirarle en menos por nacer Omega (algo de lo que él nunca en la vida se lamentará, y que se pudran todos aquellos que piensen lo contrario), pueden llegar incluso hasta sentir pena por su existencia y eso a él poco y nada le importaría.

Pero si Steve Rogers (ese Alfa de los años cuarenta chapado a la antigua y que lo cortejó por cerca de tres meses antes de darle un primer beso, aquel hombre del que creció escuchando maravillosas historias y por quien es capaz de levantarse día a día) llegara a pensar igual que el resto del mundo, Tony se destruiría.

Anthony nunca tuvo una familia a la cual recurrir cuando las cosas se ponían feas o todo en su vida estaba mal. Tanto Howard como María se habían marchado demasiado pronto, dejándole solo en un mundo discriminador en el que, si nacías siendo Beta u Omega, las puertas se cerraban justo en frente de tus narices y, para más remate, dejaron sobre sus hombros el legado de un enorme imperio acompañado de un pesado apellido que contra viento y marea debía defender, aunque la vida se le fuera en ello. Y si bien todo aquello no había sido fácil, tampoco fue algo imposible de lograr pues fue gracias a su propia terquedad el que Tony había logrado sobrellevar esto, a pesar de que su pecho dolió y ardió como el infierno cuando la gente lo hizo el blanco de sus críticas.

No obstante, hay que destacar que él supo aprovecharse de todo esto y tras años de soportar miradas por sobre el hombro y palabras en su contra, Tony logró construir su propio castillo, donde las paredes eran demasiado gruesas para que las palabras entraran y tanto el ego como el orgullo se habían transformado en sus mejores aliados.

Sin embargo, todo esto se fue por el caño tan pronto como Tony conoció a Steve (el verdadero Steve, no el Capitán América), y éste le enseñó el verdadero significado de amor y familia junto con lo que simbolizaba participar y tener que comprometerse en la iniciativa Avengers.

"El mundo entero puede tenerme la compasión que quiera, Steven, pueden hablar de mí, pueden decirme inútil e incluso hasta inservible si se les place. Pero si tú piensas como ellos; si me demuestras que todos esos hijos de perra siempre han tenido la razón y que todos estos años en los que me he estado sacando la mierda para demostrarte lo contrario han sido en vano, entonces yo no sé qué haría." Confiesa Tony en un murmullo demasiado bajo. Steve siente su respiración cortarse y, de pronto, todo se sume en un silencio incómodo.

Tony nunca ha sido mucho de hablar sobre lo que lo acongoja y mucho menos sobre lo que pasa por su mente, siendo una principal prueba de ello la creación de Ultrón y Visión hacía unos cuantos meses atrás- la que, por cierto, les había costado una discusión bastante fuerte y posteriormente una batalla durísima, además de la integración de nuevas personas a su hermosa Manada-.

Por eso, escucharle decir aquello y el no tener que sacarlo por su propia deducción hace que un nudo se instale en la garganta de Steve, porque esto solo le demuestra que Tony es una persona más con temores e inseguridades, y aunque quiera aparentar que nada le lastima, este tema en particular sí llegó a tocarle.

Y posiblemente sea también una advertencia de que piense bien sus palabras antes de hablar, si es que no quiere terminar separado del calor de su Omega por un par de meses y con unos cuantos dedos rotos -cortesía de Natasha- al ser tan idiota.

"Te amo, Tony." Es lo que logra decir y lo único que le parece correcto para el momento. El castaño le mira con incertidumbre y Steve tan solo se limita a sonreír para calmarle. "Juntos venceremos, amor." Dice él como una mala broma y Tony se ríe por lo bajo.

'Todo esto solo es una prueba más de la vida' Se dice Steve mentalmente envolviendo con sus brazos a su pareja, quien frota gustosamente su mejilla contra la suya, intentando impregnarse así de su aroma y dar por solucionado el tema. 'Una prueba más que juntos superaremos.'

Pero cuando el día llega a su fin y él se encuentra en la comodidad de su nido con el calor del castaño contra su costado, y los pensamientos de la medianoche comienzan a atormentarle, no puede evitar pensar con dolor y tristeza que hubiera sido maravilloso ver crecer un cachorro dentro del vientre de Tony.

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El 2008* terminó en una enorme fiesta de despedida en el complejo Avengers, con alcohol destilando por cada poro de los invitados ybajo una muda promesa de que el siguiente año sería mejor. Pero todos sabían que sus deseos se habían ido por el drenaje cuando a mediados de Julio ya se habían vuelto un extraño conjunto de moretones, huesos rotos y hormonas descontroladas.

Nick Fury se había vuelto una verdadera perra con esto de las misiones individuales. Bueno, en realidad, el pobre hombre no tenía la culpa de que a HYDRA le hubiera dado un ataque de protagonismo que llevaba ya más de seis meses en función y que había conllevado a que cada integrante de su Manada, independiente del rango que fuera, estuviera en algún lugar del mundo como espía o saboteando algún estúpido plan que la organización enemiga estaba llevando a cabo.

Sin embargo, Tony no tenía mucho de que quejarse; después de todo era el que menos misiones había tenido a lo largo del año (gracias a la hermosa y aterradora Pepper, que a poco y nada estuvo de arrancarle el otro ojo a Fury cuando su jefe faltó a una reunión importante a principios del año, lo que les había hecho perder un gran inversionista japonés). Pero eso no evitaba que él se sintiera como un verdadero inútil en el fondo de su corazón, sobre todo ahora que Steve estaría fuera de casa quien sabe por cuánto tiempo y el resto de su familia estaba en iguales o peores condiciones que el rubio.

El Alfa de la Manada se encontraba a más de seis mil kilómetros de distancia, en medio de una fría Rusia y junto con un Barton que posiblemente se encontraba con un humor de mierda y despotricando contra todos. Fury les había mandado en aquella misión de espionaje hacía cuatro días atrás y por lo poco que había logrado a hablar con Steve hace unas cuantas horas (bendita sea Friday y su invisible presencia) las cosas se habían salido un poco de control, por lo que la misión tendría que ser alargada un par de días más hasta que solucionaran el pequeño desliz que Clint y él habían tenido. Tony, que estaba escuchando atentamente lo que decía su pareja, se había ahogado para sus adentros el suspiro de resignación que inevitablemente nació de su pecho ante la noticia y después de un pequeño 'Te amo y cuídate mucho', cortó la llamada.

Wanda se había ido junto con Visión y Sam a Japón en una misión rango B hace dos días atrás, cuyo propósito era desmantelar un tratado de blancas que estaba llevándose a cabo. Bruce había sido llamado a Nuevo México hace un mes por Jane Foster para investigar quien-sabe-que-cosa-respecto-a-los-rayos-gamma (o algo así le había dicho -excusado- el hombre cuando le pilló saliendo a hurtadillas de la torre con una maleta en mano y caminar presuroso hacia uno de los quinjet), y Natasha, por otro lado, estaba en modo espía; nadie sabía a ciencia cierta donde se encontraba desde hace una semana, pero Tony estaba tranquilo respecto a eso porque bueno, era Romanoff de quien hablábamos y también porque hace un par de días le había llegado un mensaje de un número desconocido que recitaba 'No me esperes para cenar, Bebé'. Una forma bastante creativa de informarle que se encontraba bien, si es que lo llegan a preguntar.

Así que, con toda su Manada fuera, Tony se había quedado solo en casa. El encerrarse en su taller había sido lo primero en hacer cuando el silencio del lugar se hizo terriblemente desolador. Pero lo dejó de lado al cabo del segundo día al percatarse de que su mente estaba inusualmente volátil y perdida, y él no quería ser responsable de crear algo que causara la destrucción del mundo nuevamente (tanto Bruce como él habían aprendido la lección el año pasado, gracias por preguntar). Y molestar a Pepper no le parecía una opción muy adecuada; terminar encerrado en la empresa firmando cuanto papel fuera posible y en reuniones fastidiosas e interminables no era algo que le llamara mucho la atención y menos en lo que quería pasar el resto de su semana (aunque bueno, era por eso por lo que no tenía misiones como los demás. Meh, ya hablaría con Fury sobre eso).

Manhattan parecía estar rebosante de vida a eso de las seis de la tarde cuando el morocho decidió salir a dar una pequeña vuelta por el Central Park con los rayos del sol quemándole placenteramente la espalda. El atardecer caería dentro de poco y a Tony le pareció una buena idea esperarlo en medio del parque que se encontraba rebosante de personas.

Sin embargo, nadie pareció percatarse de su existencia; con sus lentes oscuros y ropa casual, Tony era un ser humano como cualquier otro. Hace algún tiempo, cuando él era solo un chiquillo y no superaba los veinte años, recuerda que la gente era bastante molesta y fastidiosa con respecto a su presencia; solían arremolinarse a su alrededor en cuanto le veían y ni siquiera podía respirar con calma cuando los- y las- Alfas soltaban sus malditas feromonas a su alrededor en un vano intento por atraerle. Pero él nunca sucumbió ante las tentaciones y contra todo pronóstico, siempre se mantuvo firme.

Al pasar de los años, Tony aprendió a rechazar las propuestas de cortejo con educación-y a veces con altanería cuando se ponían muy hostigosos-, y a saber a quién llevarse a su cama si es que quería un revolcón rápido. Por aquella época, si es que no se equivoca, la prensa era un verdadero dolor en el culo y más de alguna vez apareció en la portada de alguna revista con algún amante de turno.

Sin embargo, todo aquello cambió cuando él y Pepper comenzaron a intentar algo. Fue gracias a ella que Tony dejó aquellas andanzas que ya llevaban bastantes años en uso y se estableció como un hombre maduro que supuestamente ya era. Ahora que lo suyo no hubiera resultado era algo aparte, pero no por eso debía de quitarle el crédito a la mujer.

Una pequeña brisa le remueve los cabellos cuando Tony recuerda con nostalgia lo mejor de su pasado. Pepper y sus hermosas pecas siempre fueron su ancla en medio de la marejada; las sonrisas y besos que compartieron son uno de sus más preciados tesoros, a pesar de que ahora ella estuviera en lo suyo con Happy y él con Steve.

Porque es gracias a todo aquello, que él esta donde le corresponde.

El atardecer comienza a caer lentamente sobre Manhattan y Tony esta recargado contra la banca con calma cuando de pronto sucede.

Todo comienza con una risa. Una risa tan inocente y jovial que Tony no puede evitar estremecerse por lo pura que esta es. Un niño pasa corriendo enfrente suyo, con mejillas coloradas y carcajadas limpias saliendo de sus pequeños labios. El aroma a cachorro se diluye rápidamente con el aire del lugar ante la presencia del infante y Stark no puede evitar aspirarlo un poco más al percatarse que nadie está pendiente de él.

Caramelo y vainilla se dejan relucir. Algo sutil, suave, pero allí están.

El niño continúa corriendo, con su risa colándose en los oídos de Tony y provocando que su corazón lata alocado en su pecho. Pocos segundos después aparece detrás del infante un hombre de su edad, con su propia sonrisa adornando su rostro. Tony no tiene que ser muy inteligente para deducir que él es el padre; su rostro rebosante de orgullo con el que observa al pequeño es la prueba más que suficiente.

Padre e hijo se ponen a corretear en los alrededores, en medio de risas y empujones suaves. El castaño los observa con un nudo extraño en la garganta, sintiendo como su propia realidad le abofetea la cara.

La felicidad de ese hombre, la dicha del orgullo y el sentimiento de querer proteger algo con tu vida, él nunca podrá sentirla. Ni él ni Steve, si continua a su lado. Todo por culpa de unos malditos hijos de puta que le arrebataron la posibilidad sin que él siquiera la hubiera meditado.

Un cachorro, maldita sea. Un cachorro suyo y de Steve hubiera sido perfecto. Tony puede imaginarlo; pequeñas y tiernas piernas, cara redonda y ojos azules, un cachorro tan hermoso, que llenaría su vida de felicidad con solo balbucear palabras inentendibles, que le sacaría lágrimas de alegría con tan solo existir y que volvería a su Manada un hogar lleno de aromas dulces y tranquilizadores.

Jodida vida.

Tony ahoga un suspiro y cierra sus ojos con fuerza. Ya basta con todo este tema. Basta de lamentaciones y de penas. No quiere pensar en algo que sabe que no podrá tener. Ya basta de deprimirse por los 'hubiera', que él no es de aquellos que lloren sobre la leche derramada; él enfrenta sus problemas con la frente en alto y saca lo mejor de todo para solucionarlos.

Él es un futurista, un visionario.

Pero por todos los malditos Dioses que existen en el mundo, Tony no sabe cómo enfrentar esto- maldita sea, él quiere y necesita sentirlo.

Entonces, la solución le llega de la nada y junto a ella, también lo hace un pequeño rayo de esperanza.

¿¡Como carajos no se le había ocurrido antes!?

-o-o-o-o-o-o-

Steve creyó que, al volver de su misión de Rusia, todo sería calma y paz.

Él tenía todo planeado; daría un reporte rápido en SHIELD, luego iría a casa junto con Clint, cenarían algo rápido y después cada uno a su habitación. Posiblemente tomaría una ducha corta para destensar los músculos de la espalda y cuando ya estuviera listo, se acobijaría junto a su Omega hasta que el sueño llegara.

No era un mal plan, para ser sinceros. Era un plan que tenía todas las de ganar y no era difícil de llevar a cabo.

Pero cuando entra a su habitación y Tony se encuentra sobre la cama con un montón de papeles a su alrededor, no puede evitar pensar que a lo mejor la fase final sería un poquitín más complicada de lo previsto.

"Quiero un hijo Steve…" Susurra Tony como saludo, con sus ojos achocolatados brillando en decisión. "Y quiero que adoptemos."

No, complicada no era la palabra. Se corrige mentalmente el rubio. Descontrolada encajaría mucho mejor que lo anterior.

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*2008: Digamos que jugué un poquito con la cronología del MCU, y todo ocurrió unos pocos (bastantes) años antes. Si me da el tiempo y las ganas, quizá haga una especie de precuela de Light, algo así de como Steve y Tony comenzaron lo suyo.