Hola, queridos seres que decidieron leer mi historia :D Aquí me reporto para el deber.
Como dije, esto es un AU (Altern Universe), por lo que puede haber OoC. Este es el primer capitulo, espero lo disfruten.
Lamentablemente, Fairy Tail no me pertenece T.T
.SPY SCHOOL.
Capítulo 1: The Paper and the Star
Podría decirse que era una mañana esplendida. El Sol brillaba en lo alto del despejado cielo y los pájaros cantaban como si no hubiera mañana. Incluso, en la lejanía se podía apreciar el sonido de las chicharras, unos pequeños bichos, anunciando lo pesado y caluroso que ese día seria.
De todas formas, nadie parecía notar lo maravilloso de ese nuevo mañana por el hecho de que la mayoría de la gente de ese lugar estaba corriendo de un lado hacia el otro trabajando y ocupados en entregar sus ensayos o de terminar los deberes que se les habían sido asignados, pero ajeno a todo caminaba una muchacha ignorando la voz conocida que le hablaba.
-¡Espérame, Lucy, por favor!- Gritó una joven desesperada por alcanzar a su amiga mientras corría por los pasillos de las instalaciones en las que se encontraba, tratando de no chocar a nadie en su carrera.
-No es mi culpa que te quedes atrás, tu sola te distraes- Respondió la chica que caminaba muy tranquilamente mirando el techo, sin importarle el hecho de que alguien pudiera chocar contra ella.
-¡Lo sé, pero no es mi culpa!-
-Sí que lo es- Mencionó calmada –Eres la única persona que conozco que se distrae mirando por la ventana-
-¡Vamos, espérame!- Exigió –No morirás por hacerlo-
-Está bien, Levy- Deteniendo su caminata, se dispuso a esperar a su compañera de siempre –Solo porque eres mi mejor amiga- Se dio la vuelta y dejo a la vista una radiante sonrisa de diversión. Le encantaba hacer que su amiga corriera para alcanzarla aprovechando su baja estatura.
-Gracias- Dijo casi sin aliento, una que llego al lado de su amiga –Lo siento mucho…- Sinceramente se disculpó, con lo poco de aire que le quedaba en sus pulmones. Tomó una bocanada de aire para poder hablar nuevamente -… pero eres muy cruel al hacerme correr aun cuando sabes que lo odio- Agregó empujando a su compañera fingiendo enojo.
Ellas eran mejores amigas desde que tenían recuerdos. Había algo extraño que las hacia tan unidas que les costaba separarse, además de que cuando se proponían algo y estaban juntas eran prácticamente invencibles.
Levy McGarden era la más alegre de las dos, por no decir un poco infantil, y siempre cargaba una sonrisa radiante en la cara. Cuando era una niña solo llevar su azulado cabello suelto, pero con el tiempo se dio cuenta de que le quedaba más bonito atarlo al menos un poco y sacarlo de su cara, por lo que en esos momentos una cinta lo sujetaba hacia atrás para que no le molestara en la cara. Sus ojos, de un bello y tierno color avellana, todo el tiempo le trajeron bastantes problemas. Porque cuando estos en la noche se cerraban le traían sueños extraños de los que luego no recordaba nada, pero que le consumían la noche para dormir, por lo que luego se la pasaba durmiendo cortas siestas durante la mayoría del día aunque siempre tenía tiempo para hundirse en las profundas palabras de cualquier tipo de libro.
Lucy Heartphilia era un poco menos alegre. Ella misma decía ser alguien seria y madura, todo lo contario a su amiga, aunque no fuera verdad. Cuando alguien lograba sacar al menos la primera capa que la cubría, se podía notar lo agradable y carismática que era y, si se escarbaba un poco más, se apreciaba una personalidad tímida e insegura y, también, un poco incrédula. Su cabello era largo, de un hermoso color dorado, al cual le encantaba danzar suelto junto a cada paso dado por la joven. Sus ojos de un intenso marrón chocolate atraían las miradas de la gente, pero la alejaban cuando notaban el orgulloso brillo en esos orbes. Detestaba a la gente que fingía ser alguien más, por lo que la rubia se obligaba a si misma a ser lo más ella posible. Además, siempre entre ella y los demás ponía un muro gigante de piedra que la protegía de salir herida.
-Llegamos- Dijo Lucy luego de andar mucho tiempo caminado, ya que para molestar a su amiga se había desviado mucho del camino original que debía seguir
-Si, me acabo de dar cuenta-
-Vamos, el director no nos esperara por siempre- Prefirió ignorar el sarcasmo de Levy y dar los pasos que le que hacían falta para poder tomar el picaporte que se encontraba en la puerta del lado de la derecha.
-Sabes que nos esperara de todas formas. Después de todo, tu y yo debemos hacernos esperar- La peliazul imitó las acciones de la rubia, nada más que tomando el pomo de la puerta metálica de la izquierda.
-Tienes razón- Luego de una risa sincronizada, ambas se miraron. Asintieron levemente y juntas comentario abrir la entrada a aquel lugar que visitaban tan frecuentemente.
A un paso tranquilo y seguro se adentraron a ese lugar lleno de máquinas y de tecnología. Captaban las miradas de todas las personas que trabajaban en esa gran sala y como ya estaban acostumbradas solo las ignoraban. Gracias a esas personas habían aprendido a la fuerza que la gente comúnmente se acerca a uno solamente para utilizarlo y luego tirarlo a la basura como si no tuviera los mismos derechos que el otro.
A la edad de diecisiete años ellas tenían un trabajo. Era ilegal trabajar para un menor de edad, pero lo que ellas dos hacían no era algo normal. Sonaba fantástico un trabajo que no respeta las leyes, solamente porque este mismo las creo. Para hacer lo que hacían ellas había que pasar por un duro entrenamiento de diez duros y largos años en la A.E.E (Academia Especial para Espías) y no cualquiera lograba terminar vivo. En cambio, las dos amigas eran especiales. Eran expertas y las mejores. Las mejores espías de todo la agencia.
Espías: personas especializadas en la exterminación de mounstuos y en el mantenimiento de uno de los tantos secretos bien guardados del mundo: los vampiros.
Podría decirse que las dos adoraban lo que eran. De vez en cuando, cuando nadie las escuchaba se decían a sí mismas afortunadas, porque si no fuera por una persona especial ellas jamás hubieran sido educadas y en esos momentos podrían ser unas grandes criminales. Después de todo, se criaron solas en las calles de la ciudad. Aunque eso era lo que una pensaba, ya que la otra ese humano no tenía nada de especial, para lo único que las había recogido había sido para su propio beneficio, solo por ver potencian en ellas.
Entonces, luego de ignorar a quien clavaba sus ojos en las dos, se concentraron en el hombre alto que se dio la vuelta para saludar a "sus espías favoritas". Sus ojos se hallaban ocultos por unas gafas negras que combinaban con el traje negro y elegante que llevaba puesto.
-Buenos días, señoritas- Saludó con educación.
-Buenos días- La rubia se vio forzada a sonreír para acompañar su saludo. Ese hombre… Si no fuera porque a su amiga le agradaba vivir allí, ya se hubiera marchado con ella hace mucho tiempo.
-Hola, señor director- La más baja sonrió tan sinceramente como siempre hacia.
-Tienen una larga misión, señoritas Levy y Lucy- Comentó el hombre, sin querer desviarse del tema principal –Aunque, conociéndolas, la misión será terminada muy pronto- Aseguró mostrando una hilera de dientes blancos y brillantes. Las espías decidieron mantenerse calladas, pero les fue imposible no celebrar al menos un poquito.
-¡Genial!- Decía una.
-¡Ya era hora de salir!- Exclamaba la otra.
Estaban cansadas de tener que pasarse tanto tiempo encerradas en el Centro de Comando de los Espías. ¡Todo allí era delicado! No se podía correr, no se podía entrenar, no se podía hacer nada. Incluso casi estaba prohibido respirar. Una salida no les vendría mal a ninguna de las dos.
-Tomare su festejo como un sí- Con una sonrisa el hombre confirmó –Además, como parte de la misión…- Su rostro amable tomo la forma de uno serio en tan solo segundos -…tendrán que proteger sus identidades con unas falsas. Por lo que tendrán que asistir a una escuela y ser chicas normales-
-No quiero- Rotundamente, se negó la rubia. ¡Odiaba hacer trabajo encubierto! Jamás había diversión allí y más cuando había que ir a una escuela aburrida y rutinaria. Levy prefirió no decir nada, solo se limitó a mirar a su amiga.
-Señoritas, este no es un trabajo en que el que puedan negarse. Irán de todas formas. Es una orden- Determinó el jefe de las jóvenes con una vos estricta y firme.
-Eso es injusto. Deberíamos tener privilegios- Lucy puso un pequeño puchero en sus dulces labios y frunció el ceño.
-¿Más de los que ya tienen?- El director levanto una ceja, haciendo que la joven solamente cruzara sus brazos.
-Entonces… ¿Cuándo nos vamos?- A la distancia se podía observar con claridad la emoción de salir de ese lugar de Levy McGarden. No le importaba tener que fingir ser una adolecente en lo absoluto, después de todo pondría en práctica lo que sus amados libros decían al respecto.
-Hoy mismo- La repuesta impactó a las dos muchachas.
Era extraño dirigirse a una misión tan rápidamente. Comúnmente, tardaban un día. El hecho de pasar a recoger sus armas, alimentos, dinero del país al que serían dirigidas, objetos de la enfermería como vendas, alcohol, desinfectante, ropa y muchas más cosas necesarias para el trabajo que tendrían ocupaba ese tiempo.
Sin embargo, sin más palabras por decir, salieron de esa gran sala con una reverencia ocultando la sorpresa que aun cargaban consigo. No iban a quejarse, ya que si no fuera por el jefe, ellas seguirían en las calles de esa mugrienta y pobre ciudad en la que las dos se criaron. No tendrían una mala vida, ya que de seguro serian unas ladronas muy buenas, de esas que jamás son atrapadas por la ley, pero como debían agradecer haber recibido educación al trabajar como espías, debían aceptar misiones sin protestar.
-¡Vamos, Lu-chan!- Luego de haberse alejado de la presencia del Director de la Agencia, la joven McGarden trataba de animar a su amiga –No te quejes tanto. Ve el lado positivo-
-¿Qué lado positivo, Levy?- Cuestiono la rubia al elevar una ceja –Yo no veo ninguno-
-Que al fin saldremos de aquí- Hablaba como si sus palabras fueran las más obvias –¿No te agrada la idea de alejarnos un rato de este lugar?- Un intenso brillo apareció en sus ojos avellana. Un brillo pequeño, delicado y tan blanco como las hojas de un libro nuevo –Necesitamos liberarnos y… descansar-
-Si, ¿y nos relajaremos matando quirópteros y vampiros?- Inteligentemente la rubia preguntó. Su interlocutora no esperaba eso.
-E-e-ese no es el caso- Hizo una pausa para pensar qué decirle a su amiga, pero no se le ocurrió nada -¿Sabes? Puede que esta misión sea aventura que tú y yo hemos esperado toda nuestra vida- Las palabras salieron de sus labios solas.
-Levy, enserio… ¿De dónde sacas esos comentarios tan extraños?- Siempre esa duda…
-No lo sé- …y siempre la misma repuesta –Ya te lo dije miles de veces: no preguntes si sabes que la repuesta es un 'no sé' de mi parte- Protestó –Aunque es posible que salgan de los libros-
-Bien, bien, como digas- Dijo Lucy Heartphilia para callar a su amiga. La verdad era que no la estaba escuchando –Si esta es la aventura de nuestras vidas, más vale que empiece pronto- Pensó.
Ambas se subieron en silencio en la camioneta que las esperaba. No les gustaba hablar en frente de personas de la agencia, todo ahí eran raros y sin ningún tipo de sentimiento. Pero la razón verdadera era que no tenían nada de qué hablar. Las dos estaban muy ocupadas pensando en cómo sería ese lugar al que estaban dirigiéndose. ¿Grande o pequeño? ¿Lindo o feo? ¿Seguro o peligroso? ¿Alegre o triste? Con la emoción pintada en la cara, solo podían ser comparadas con niños pequeños.
-Continuará-
En la próximo capitulo de...
.SPY SCHOOL.
'for no spys'
shh...It's a S-E-C-R-E-T-
Bueno, eso es todo por ahora. ¡Muchas gracias por los review, los favs y los follow! Espero que les vaya gustando la cosa. Aun no aparecen nuestros queridos Gajeel y Natsu, pero sean pacientes. Aparecerán de la manera mas inesperada ;)
Iba a subir este capitulo hace unos cuantos dias, pero me quede sin internet en mi casa. Espero sepan internet. La próxima vez que me conecte, subiré el proximo capitulo. Pero quédense tranquilo, no pasará mucho tiempo para eso! Trataré de subir semanalmente!
Contestaré los review de aquellos a los que no les pude mandar un PM:
SakuraUzumaki: Jaja, ¡gracias! Tu eres la increibilosa (? Espero que hayas disfrutado del capitulo!
paulina157: ¡Gracias por el apoyo! :) De verdad, espero que el capitulo haya sido de tu agrado :D
P.D: Trataré de subir semanalmente.
¡Gracias por el apoyo!
