AVATAR: THE LEGEND OF KORRA, NO ME PERTENECE.

Adaptación del programa "Como dice el dicho - Quien hace un cesto, hace ciento"


Mako y Asami deambulaban por la plaza de la ciudad.
–Oye Mako – le pregunta la joven de ojos verdes – ¿En verdad serías capaz de dispararle a mi padre?
–No – rie suavemente él – la pistola es de juguete.
Asami suspira y respira profundo.
– ¿Y ahora que vamos a hacer? – pregunta.
– Pues, yo había pensado que podríamos escondernos en mi casa, pero todo se salió de control – explica Mako – ahora lo único que nos queda es ir a Ba Sing Se para poder encontrar trabajo y establecernos. Mi tío vive allí y nos puede recibir.
– ¿Qué? ¡Pero eso está lejísimos! – dice Asami – ¡¿Cómo llegaremos allí?! Es una locura.
– ¿Tienes otra idea? – Mako habla y ella calla, negando – además cuando tu padre se libere de seguro llama a la policía.

El joven de cabello negro y tez blanca suspira, masajeando sus sienes.
–Me preocupa Korra, no sé que le estarán diciendo en su casa – suspira.
– Korra te golpeó ¿Verdad? – Asami frunce el ceño– de seguro está celosa porqué yo soy tu novia y no ella.
–No, no, no, no – dice Mako – al contrario, ella se siente culpable ya que tu padre se enteró de tu embarazo porque ella lo gritó.
– ¿Entonces quien te golpeó?
–Tenzin, el padrino de Korra – suspira – se puso peor que tu padre. Por eso no puedo dejarla sola.
–No, pues además ella no te lo va a permitir. Va a buscarte por todos lados, pero sabemos bien que tú eres mi novio – Asami sonríe acercándose al rostro de Mako.
El joven se acerca a los labios de su novia.
–Ella va a buscarme por el bebé, pero no te pongas celosa… Las quiero a las dos.
Antes de que pueda acercarse más, Asami empuja a Mako y le propina una bofetada.
–Sigues siendo un descarado – gruñe cruzándose de brazos – contigo es cierto el dicho que dicen "Quien hace un cesto, hace ciento". ¡Pero conmigo no vas a jugar! Tienes que elegir.
–Es que Korra es una belle…
– ¡¿Qué dijiste?! – grita Asami y Mako calla.
–N-Nada – suspira el joven. No sabía qué hacer, se había enamorado de ambas.

De repente, ambos jóvenes pueden escuchar las sirenas de la policía.
–De seguro mi papa ya los llamó – susurra la joven de tez blanca.
–Vamos a la casa de Korra, y de allí nos largamos a Ba Sing Se – dice Mako y ambos salen de allí lo más rápido que pueden.


–Mako, ya pasaron tres horas, me quiero ir – habla Asami. Habían estado esperando en la esquina de la casa de la morena, pero nadie salía – tengo hambre y ya hace frío.
–Sólo un momento más – dice Mako, mirando su teléfono celular – yo sé que Korra pronto me contestará los mensajes.
–Si su padrino reaccionó como me has contado, no me imagino el resto de la familia – Asami suspira.


La puerta es derribada de una patada, mientras varias personas entraban al hogar.
– ¡Policia! – grita la oficial Lin Beifong.
Hace una señal y sus compañeros revisan todos los alrededores.
–Recibimos llamados de vecinos que afirmaron escuchar sus gritos – habla la mujer, mientras un policía desata a Hiroshi de la silla. El hombre se levanta y masajea sus muñecas – ¿Se encuentra bien?
– ¡Deben buscar a mi hija! – se desespera el hombre – por favor, yo mismo la alejé de mi… Ahora no sé qué haré sin ella.
–Tranquilo señor – la mujer levanta sus brazos – le aseguro que la encontraremos.


– ¿Por qué no vas tú y tocas la puerta? – sugiere Mako.
–No ¿Cómo crees? – le responde Asami – dudo que Korra abra la puerta.
–Vamos, si ni te conocen – la anima él – hasta te puedes hacer pasar por una amiga del colegio.
Asami suspira antes de levantarse.
–Está bien, ¡Pero sólo porque ya me quiero ir! – dice antes de caminar a la casa de la morena.


–Que raro – suspira Mako, parado en la esquina, mirando hacia la casa de Korra la cual se encontraba en el extremo opuesto de su ubicación. Quince minutos ya habían pasado – ¿Dónde se habrá metido Asami? ¿Habrá entrado a la casa de Korra?
Sigue mirando hasta que un Satomovil viaja a toda velocidad y se detiene en seco frente a él.
– Apúrate Mako – habla Korra, quien estaba al volante – ¡Ya vienen mis papás!
– ¡Korra! – Mako se contiene para no enloquecer – ¿Qué has hecho ahora?
–Ay ¡Ya, Mako! – grita Asami saliendo de la parte trasera del vehículo y cambiando puestos con la morena – ¡No hay tiempo!
Mako corre dentro del Satomovil y Asami conduce a gran velocidad. Unos segundos después, los familiares de Korra aparecen corriendo detrás del vehículo, pero era inútil. No los alcanzarían nunca.
– ¡Se largaron! – grita Tonraq, el padre de la morena.
–No te preocupes – dice Tenzin, poniendo una mano en su hombro –yo me encargaré de encontrarlos.


– ¡No me maten! ¡Juro que no volverá a suceder! ¡Lo juro! – Mako despierta de su pesadilla donde el padre de Asami y el padrino de Korra lo atacaban al mismo tiempo.
– ¿Qué pasa? – Asami y Korra dicen al unísono, frotando sus ojos ya que ellas acababan de despertar gracias a los gritos del joven.
–N-Nada sólo fue un mal sueño – suspira él, mirando la claridad del nuevo día. Habían parado a mitad de una ruta para descansar.
–Pues yo no sé como harás cuando nos casemos – habla Asami – porque a mí me gusta dormir en total silencio.
–Se nota que ni siquiera lo escuchaste roncar – bromea la morena – parece moto-sierra con eco.
Todos ríen, desperezándose.

–Bueno, a seguir camino – la joven de tez blanca sonríe antes de encender el Satomovil.
La expresión de todos cambia cuando lo único que oyen es un sonido forzado que luego de unos intentos, se detiene totalmente.
–Oh, no – exclama Korra tapando su rostro – con lo de la huida olvidé que el Satomovil no tenia gasolina.
– ¡Lo único que faltaba! – suspira el joven – estamos a mitad de la nada, sin coche, perseguidos por la policía.
–Yo tengo una idea – sugiere la morena – paramos a otro vehículo y le preguntamos si nos puede regalar algo de combustible, aunque sea para poder llegar a la gasolinera.
– ¿Y si nos asaltan? – dice Mako, intentando derrocar la idea.
–Mako – suspira Korra – ¿Y qué nos van a robar? No tenemos nada.


– ¿Saben algo de mi hija? – pregunta Hiroshi a la jefa de policías.
–Estamos investigando – responde la mujer y después hace que entre Tenzin– él es el padrino de Korra, la otra joven con la que escapó su hija. Robaron un Satomovil, y hemos sabido por el GPS que se dirigen a Ba Sing Se ¿Tiene algún familiar allí, al que pueda recurrir Asami?
–No, ya le dije. Asami es mi única familia es todo lo que tengo – suspira Hiroshi.
–Pues de ser así, lo único que queda es buscarla con el tío del joven, en las zonas bajas de Ba Sing Se – dice Lin.


Los tres jóvenes estaban a la orilla de la ruta, observando el buen actuar de las personas.
Un Satomovil había aparcado y las dos personas que estaban allí se habían ofrecido a ayudar. Luego de que pasaran el combustible, uno de los hombres baja y sube al Satomovil de Korra, para encenderlo y ver si funcionaba todo.
–Gracias a los espíritus – comienza a decir Mako, pero pronto ambos Satomoviles emprender marcha y huyen de allí a toda velocidad. El joven intenta alcanzarlos inútilmente – ¡No! ¡No!
– ¡Aunque sea déjennos los teléfonos celulares! – grita Asami, viendo como los hombres seguían su camino.
– ¡Se llevaron el Satomovil de mi padre! – Korra toma su cabeza – van a matarme, es definitivo.
– ¿Qué haremos ahora? – pregunta Asami.

Antes de que alguien pueda aportar algo, Korra tapa su boca y corre hacia unos arbustos. Las nauseas comenzaban a presentarse, y ciertamente no en el mejor momento.
– Korra ¿Qué te sucede? – pregunta Mako.
–Ay no, qué asco – suspira la joven Sato – está vomitando.
Mako voltea su vista y ve a Asami contenerse y dar media vuelta tapando su boca.
– ¡Por favor! – grita mientras las dos jóvenes sentían los síntomas del embarazo – cálmense las dos.
Mira al cielo rogando ayuda a los espíritus.
– ¿Qué hago? – suspira – por favor espíritus, ya aprendí mi lección. ¡Que se acabe esta pesadilla!


¡Hola!
Aquí traigo el segundo capítulo.

¡Saludos!