Capitulo 2: "Razón"

Sabía que quería arreglar las cosas con ella, pero no entendía de donde salió ese sentimiento de desesperación cuando vio que se alejaba de él, no entendía porque su cuerpo se tensó al escuchar la voz de la peli rosa quebrarse, no entendía porque ese afán de que lo perdonara, no entendía porque ella ya no tenía la misma mirada de antes. Simplemente ya no entendía muchas cosas desde que volvió a la Villa.

Siempre pensó que nada cambiaría, que todo seguiría igual, tanto las construcciones de Konoha como la forma de ser de todos sus habitantes. En una de sus miradas por la ventana divisó a Tenten corriendo hacia otra calle con pergaminos en sus manos, había crecido bastante, ya no lucía como una niña. Detrás de ella la seguían Neji y Lee, y pensó lo mismo de ellos.

¿Acaso el era el único que no había cambiado?

-¡SASUKE!-

El mencionado volteó la mirada hacia la puerta que estaba improvisadamente arreglada, para poder ver al responsable de haberla destruido en primer lugar abriéndola, con la sonrisa de zorro que jamás deja, pero eso sí, los vendajes ya no eran parte de su vestimenta, a diferencia de Sasuke.

-¿No puedes hablar como la gente normal? – El moreno dejó escapar un pesado suspiro y se levantó lentamente de la cama, cuidando que los vendajes no se movieran de su lugar. -¿Vienes solo?- Era extraño ver a Naruto sin Sakura a su lado.

-¿Eh?... Ah, sí – Naruto pudo notar que el Uchiha mantenía ciertos cuidados a los vendajes de su brazo izquierdo, podía sentir como si no quisiera quitárselo nunca, ya que todos los demás vendajes habían sido cambiados para mantener la higiene, pero ese en especial había permanecido todo este tiempo. – Ne Sasuke, ¿porqué no te quitas ese vendaje?-

Sasuke se sonrojó y sorpresivamente giró la cabeza para mirar con ojos como platos al rubio, haciendo que este se sobresaltara. -¿Cómo es que te diste cuenta? Si eres demasiado estúpido para fijarte en este tipo de cosas.-

-¡¿HAH?- El rubio se molestó, dando un pistón en el suelo. - ¡No soy estúpido! –

Los dos amigos salieron del hospital, Naruto con una sonrisa y Sasuke con un suspiro de cansancio.

-Oye, quieres ir al restaurante del que te hablamos Sakura-chan y yo?- El rubio lo miró sin dejar de caminar, había algo extraño en Sasuke desde que había vuelto. –Kakashi-Sensei no podrá ir porque la vieja Tsunade lo llamó para una misión, pero no te preocupes, Sakura-chan y yo tenemos dinero ahorrado! Te invitaremos nosotros dos, será como una cita de 3 personas! – Bromeó el contenedor del Kyubi colocando sus manos detrás de su cabeza. –Vamos, será divertido…-

-En ningún momento dije que no- Naruto volteó a ver al Uchiha sorprendido con la boca abierta, había sido increíblemente fácil convencerlo para ir, Sasuke se dio cuenta de esto y un leve sonrojo se apoderó de sus mejillas. –Ehh… no malinterpretes, estoy harto de la comida del hospital y no tengo ganas de hacer comida…-

-¡Si, Sí!- Dijo el rubio despreocupadamente, comenzando a caminar más rápidamente dejando a Sasuke y su sonrojo atrás. –Entonces vamos a casa de Sakura-chan, a estas horas tiene su descanso, así que debemos de apresurarnos si queremos comer con ella.-

Sasuke comenzó a seguir al mismo ritmo a Naruto, quedando por fin a la par con el -¿Te sabes sus horarios? Siempre supe que eras un obsesivo, pero esto es demasiado, idiota-

-¡¿QUÉ?- Una venita se asomó en la frente de Naruto, Sasuke simplemente lo miraba sin interés alguno - ¡No soy obsesivo! Lo que pasa es que Sakura-chan y yo siempre comemos juntos a estas horas, bueno normalmente también cenamos juntos…. Bueno, también entrenamos juntos… bue—

-¡Bien, ya entendí! – No sabía porque se sintió molesto ante la confesión inocente de Naruto, pero no podía dejar de preguntarse por qué ellos dos habían cambiado tanto, antes Sakura jamás hubiera dejado que Naruto respirara el mismo aire que ella, y ahora hasta comen juntos sin que nadie los invite… eso ya era mucho.

–"Han pasado por tantas cosas para que al fin estés aquí con nosotros, te sorprenderías cuanto han cambiado".-

Las palabras de su antiguo maestro golpearon su mente. Entonces, después de todo, sí habían cambiado, y mucho a su parecer. No estaba seguro si le gustaba o le disgustaba esta nueva vida, pero de lo que si estaba seguro, era que no quería verlos TAN unidos.

-¡Llegamos!- El rubio sacó de sus pensamientos a Sasuke, quién se percato que ya se encontraban en la entrada de la casa de los Haruno. –Parece que no hay nadie, pero no te preocupes, mis habilidades ninja nos sacaran de este aprieto- Dijo mientras daba un gran salto para quedar justo en la ventana de la habitación de Sakura.

Sasuke levantó una ceja, pero decidió dejar a su amigo hacer el trabajo.

-Pudiste haber avisado que ibas a entrar por la ventana – Sakura caminaba en medio de los dos hombres, con los brazos cruzados y los ojos cerrados. -¿Qué tal si estada desnuda o algo así?- Una venita apareció en su gran frente al escuchar de Naruto decir "No estaría nada mal" o de Sasuke "Como si estuvieras tan bonita". La pelirosa les dio un pellizco en los brazos y siguió caminando como si nada.

-¡Ne, Sakura-chan! ¡Lo siento! – El rubio trató de alcanzarla, dejando a Sasuke atrás aun sobándose el doloroso pellizco que la Haruno le propino –No lo volveré a hacer si tanto te molestó lo juro!, es más te compraré la cinta para el cabello que tanto te gustó en el mercado!-

El uchiha permaneció callado y decidió no alcanzarlos, metió sus manos en los bolsillos de su pantalón y atento escuchó la conversación.

-¿La roja?-

-Si-

-Bueno está bien, te perdono – El rubio alzó su puño al aire en forma de victoria, pero Sakura siguió hablando- Solo si me ayudas con el entrenamiento de mañana-

-¡Hecho!- Naruto colocó sus manos detrás de su cabeza sin dejar su sonrisa – Oye Sakura-chan, ¿qué comeremos en el restaurante?-

-No lo sé, tú fuiste el de la idea- Sakura posó su dedo índice en sus labios, en forma de pensamiento –Estaría bien si sirvieran la barbacoa que comimos en la villa de Gaara-

-¡Estaba deliciosa!, ¿verdad?-

-¡Sí!, también quisiera ver el espectáculo que daban en aquél restaurante que ya cerraron-

-¿Recuerdas como nos divertimos ahí?-

Sasuke los miraba un poco molesto. ¿Acaso se habían olvidado que el seguía con ellos? Nunca se había sentido tan desplazado en su vida, Sakura siempre dejaba hablando a Naruto solo y corría hacia el para poder abrazarlo o sacarle una o dos palabras.

Y ahora… ya no se sentía tan importante, ya no era la causa de la sonrisa de Naruto ni el sonrojo de Sakura, ya no era como antes. Y no sabía como sentirse al respecto, porque en el pasado siempre quiso que lo dejaran en paz, solo con sus pensamientos, pero ahora que a obtenido su espacio, extrañaba que lo acosaran como antes.

No quería que ellos fueran pareja, porque si era así entonces… No, debía de estar loco al pensar en esas cosas, le debería de dar igual los sentimientos de esos dos, de cualquier manera, era imposible que fueran pareja, es decir, solo con mirarlos se sabe que sienten una gran amistad el uno por el otro. Pero solo eso, una amistad… ¿Verdad?

Sasuke paró abruptamente captando la atención de los dos jóvenes que estaban frente a el, sin embargo el Uchiha mantenía la cabeza baja, sin dejar ver su rostro detrás de su cabello azabache.

-¿Sasuke-kun?- Sakura lo llamó, pero no recibió ni una respuesta a cambio, esto hizo que la pareja de amigos se preocupara más, y se acercaron al moreno. -¿Estás bien, te duele algo?- La peli rosa trató de tocarle el hombro, pero se detuvo a medio camino, cerró su mano para hacerla puño y la regresó a su lugar. Ahora no quería hacer enfadar a Sasuke, no de nuevo.

-Tengo una pregunta- El último Uchiha levantó la mirada rápidamente, para toparse con los ojos azules y verdes de sus compañeros, quienes se sorprendieron ante el gesto. –Y quiero que me la contesten sinceramente, nada de balbuceos ni miradas complices entre ustedes.-

-¿Huh?- Naruto sudó por un momento. No sabía qué era lo que quería su mejor amigo, y esa mirada con el sharingan activado lo tensaba todavía más, si era posible.

-Ustedes dos…..-

Continuará