Este fic ha sido creado para el "Amigo InvisibleVeraniego 2013" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black". Este fic ha sido creado para "Jack Stevenson"
Disclaimer: Nada de esto me pertenece, es todo de la hermosa rubia J.K Rowling
El momento de la primera prueba había llegado más rápido de lo que podía recodar.
No nos habían dicho nada sobre la primera prueba pero sabía que no sería muy fácil y que debía entrenar mucho y sí que lo había hecho. Había pasado todo mi tiempo entrenando para algo que no tenía idea que era.
Y ahora me encontraba aquí junto a los demás campeones, esperando para saber cual será nuestra primera prueba. El viento entra por una pequeña abertura de la carpa. En la carpa no hay muchas cosas que puedan quitar el gran miedo o nerviosismo que hay aquí, solo hay unas pocas botellas de agua, unas sillas para descansar y las cortinas que tapan el lugar. A pesar del miedo que siento no puedo evitar fijarme lo elegante que el lugar es. Las paredes de la carpa son de una seda beige al igual que los manteles de las mesas donde se encuentran las botellas de agua. Hay tres entradas, una para cada campeón. Cada entrada tiene el escudo de su colegio bordado en las paredes. Prácticamente hermoso.
Jonathan Tremp, el nuevo jefe del departamento de juegos mágicos, entra a la tienda con el pelo rubio danzando su cabeza y una sonrisa merecedora de "Corazón de bruja". Nos llama a todos con la mano, mientras los directores de cada escuela entran por la misma puerta que el entro anteriormente. Saca una gran bolsa de cuero con una sonrisa brillante, como si le divirtiera el hecho de que estamos a punto de arriesgar la vida.
— Campeones. —dice y asoma la bolsa. — Cada uno meterá la mano aquí, y sacara una pequeña figura sobre el animal fantástico con el que tendrán que combatir. Cada uno de ustedes deberá llegar a conseguir el tintero y el pergamino que se encuentra allí. ¿Entendido? —Los tres asentimos. — Bien, el primero en sacar será Durmstrang, luego Hogwarts y por ultimo Beauxbatons por ser el colegio anfitrión. —Los tres colegios volvimos a asentir. — Bien, ¿Durmstrang?
Severian Brewsterite asintió solemnemente y metió la mano en la bolsa. Fueron unos pocos segundos de tensión y ansias y finalmente cuando Severian abrió la mano pude ver que tenía una clase de rinoceronte gris pero no era un rinoceronte.
Era un Erumpent.
Había oído de parte de la tía Hermione que esas criaturas tenían una piel gruesa que repele la mayoría de encantamientos y maleficios, un cuerno largo y puntiagudo sobre el hocico y una cola larga que parece una soga. El cuerno del Erumpent puede atravesar cualquier cosa, desde la piel hasta el metal, y contiene un fluido mortal que provoca el estallido de todo lo que haya sido inyectado con él. Severian tenía que ser muy inteligente para poder salir de esta situación y vivir para contarlo.
— ¿Señorita Weasley? —sentí la mano de la directora McGonagall en mi hombro. — ¿Se siente bien?
Al parecer me había quedado pensando sobre el animal de Severian mucho tiempo. Asentí y Tremp me tendió la bolsa de cuero. En ese momento me entro pánico, si a Brewsterite le había tocado un Erumpent ¿Qué me podía tocar a mí?
Metí la mano en la bolsa y pude sentir que solo había dos objetos más allí. Agarre el primero que mi mano toco y me arrepentí en el momento que lo vi.
Un basilisco.
Demonios, no podría mirarlo o moriría. ¿Acaso esto era una broma de mal gusto?
— No te preocupes Weasley, el basilisco estará ciego. —aclaro la directora McGonagall, como si leyera mis pensamientos, o quizás solo vio mi palidez.
Solté un suspiro de alivio. — Este bien. ¿El me podrá oler, cierto?
La directora y Jonathan asintieron. Volví a asentir y vi como Cysarine metía la mano en la bolsa. La peliazul saco el brazo del bolso y abrió la mano: Una acromantula. La cara de ella se mostro sorprendida y un poco asustada, pero asintió al instante. Jonathan sonrió. — Bien campeones, la señorita Bathurst será el primer en salir ya que le ha tocado la acromatula, después ira el señor Brewsterite con el Erumpent y por último la señorita Weasley con el basilisco.
Sin más que decir, Jonathan salió del lugar con una gran sonrisa. Pocos segundos después el cañón sonó y Severian salió al estadio. No contare exactamente lo que hizo porque en realidad estuve todo ese tiempo comiéndome las uñas y preguntándome a mis misma como diablos iba a defenderme de un basilisco.
Ni tampoco lo que hizo Cysarine.
Lo único que puedo afirmar es que ambos supieron enfrentarse a su prueba, solo falto yo. El tercer cañón suena y sé que es mi turno de enfrentarme a un basilisco.
Mire mi vestuario una vez más para comprobar que no estaba mal. Tenía unos pantalones verdes y una remera del mismo color para representar mi colegio y mi casa, la cual era Slytherin. Mi cabello pelirrojo estaba atado en una coleta alta y llevaba guantes en las manos para poder sostener la varita con confianza. Un segundo cañonazo me informo que tendría que salir en ese instante.
Y así lo hice.
Mis pasos eran tensos y nerviosos, potencialmente asustados. Al salir pude escuchar como cada persona del estadio aplaudía, y distinguí a mi hermano menor en la primera fila de la parte de Hogwarts. Estaba fijándome en mi familia cuando un estruendoso sonido me saco de mis cavilaciones. Di la vuelta rápidamente, frente a mi había un basilisco de no-me-puse-a-contar-los-metros de largo y los ojos rojos de sangre. Lo habían cegado a propósito.
Al principio me dio lastima pero me di cuenta que si no fuera por eso, ya estaría muerta como Myrtle la llorona. Claro, mientras yo pensaba toda esta clase de cosas, estaba corriendo para poder salvar mi vida.
"Se valiente" dijo en mi mente la voz de mi padre. Me di vuelta al instante y apunte con mi varita el basilisco.
— ¡Stupefy! —fue el primer hechizo que paso por mi mente, el cual obviamente no sirvió.
Es más, creo que eso lo irrito mas.
Lo único que pudo hacer el hechizo fue tirarlo un poco hacia atrás, por lo que aproveche para pensar otro hechizo. — Depulso —grite, haciendo que la enorme serpiente fuera expulsada al otro lado del lugar. Perfecto, tenia mas tiempo para correr.
Pero, ¿Quieren saber algo? Un basilisco enojado es mas rápido que cualquier chica de séptimo año tratando de correr sin tropezarse con las piedras.
El basilisco llego hasta mi y se abalanzo hacia mi, no tuve otra opción que saltar al suelo. Me caí y creo que también me rompí la rodilla. La serpiente volvio a atacar y me mordió el brazo.
— ¡Arghhh! —aulle de dolor, tocándome el brazo. El veneno ya estaba viajando por mis venas, había perdido la prueba e iba a morir si los organizadores no me ayudaban, pero entonces se me ocurrió una idea. — Immobilus —apunte hacia el basilisco y este se quedo tan quieto que temi que estuviera muerto.
Con las pocas fuerzas que me quedaban para correr, llegue hasta el lugar donde el tintero y el pergamino se encontraban. — Lo logre. —dije con una sonrisa débil.
La cabeza me dolia y estaba mareada. Lo ultimo que pude ver antes de caer desmayada fue a la Profesora McGonagall llamándome y los medimagos que estaban allí sacando una botella que rezaba: "Lagrimas de Fenix".
Luego mis ojos se cerraron.
