Capítulo 2

La llegada a una tierra fantástica

Esa misma noche, Sora y Ludmila, salieron de Kaleido rumbo a Rusia. Sus amigos no se dieron cuenta en qué momento partió. Ya en el aeropuerto.

—Sora, ya es hora de partir, debes estar lista para lo que viene.

Sora no dijo una sola palabra en todo el viaje, pues estaba algo confundida y no sabía que le deparaba el destino en aquel lugar. Tras largas horas de vuelo por fin llegaron al aeropuerto de Moscú. En Rusia eran aproximadamente las siete de la mañana y el clima en ese momento era agradable.

—Hemos llegado a tu nuevo hogar Sora, siéntete en confianza y lista, pues hoy mismo dentro de unas horas te llevare a la academia Bolshoi, dado que tu primer defecto es no conocer las bases del ballet y debes aprenderlo muy bien.

—Si señorita Ludmila, gracias por tantas atenciones—dijo Sora.

—No estés nerviosa, ya verás que todo saldrá bien.

—Solo espero que no pase lo mismo que en Francia—pensó Sora—, o como cuando llegue a Kaleido, al igual que con arribo de Leon y May, donde únicamente fueron competencias, pleitos y envidias.

Ludmila y Sora, se dirigieron a uno de los hoteles más lujosos de Moscú, ya ahí la mujer rusa alquilo una habitación para Sora, en lo que el Estado le facilitaba una casa propia.

Después de eso, Ludmila salió para ajustar los detalles de la llegada de Sora, en ese lapso de tiempo, la hermosa japonesa se quedo dormida, pues estaba exhausta del largo viaje. Más tarde el servicio del hotel le llevo un desayuno exquisito, ella realmente lo estaba disfrutando. Después de unas horas dieron las once de la mañana, Ludmila llego al hotel y se llevo a Sora rumbo a la academia Bolshoi. En el transcurso hacia su destino, aquella hermosa mujer le estuvo mostrando la ciudad; la Plaza roja, el Kremlin y varios monumentos bellísimos de Moscú. Después de unos minutos por fin llegaron a la academia del Bolshoi.

—Mira Sora, esta será una de tus escuelas de aprendizaje, aquí estudiaras ballet y arte escénico, más tarde te llevare a la preparatoria en la cual terminaras tus estudios, más tarde te llevare al conservatorio musical y por ultimo al escenario de Moscú, en donde entrenaras con tus demás compañeros. Será duro y difícil tu entrenamiento, pero tu talento te ayudara para salir adelante.

—Gracias por tantas atenciones señorita, ahora sí puedo decirle que estoy ansiosa de comenzar a actuar.

Sora y Ludmila entraron al instituto, al ingresar, ella no daba crédito a lo que sus ojos veían, pues un gran número de niños estaban danzando. El lugar era de primer nivel y no solo asistían pequeños, también jóvenes más avanzados y todo era fantástico para Sora, algo que jamás había vivido.

Ella fue presentada con la directora, cuyo nombre era: Natalia Fedorova, una dama muy elegante, de aproximadamente cincuenta y cinco años de edad; Natalia, observo la complexión de Sora y le pareció perfecta para una bailarina. Después de las presentaciones, Ludmila dejo a Sora en el instituto Bolshoi, pues debía arreglar más asuntos relacionados con ella, es decir, el papeleo y muchas otras cosas.

—Muy bien Sora, yo he visto tu actuación, no creas que te escogimos solo porque casualidad. La verdad te hemos estado siguiendo hace ya mucho tiempo. Desde que efectuaste la técnica fantástica con Layla Hamilton, notamos en ti ese potencial que siempre buscamos en las jovencitas y jovencitos, pero tienes un terrible defecto, tus bases de ballet son nulas y es normal, pues es obvio que tú no llevaste un programa de ese tipo en Japón. Sabemos que practicaste un poco de gimnasia artística, pero no oficialmente, sin embargo, eso nos ayudara de mucho. Entonces lo que haremos es enseñarte todo lo que aquí sabemos de ballet, gimnasia, música y lo principal para ti que te enseñaremos todo lo relacionado al arte circense ¿De acuerdo?

—Sí, está bien, pero ¿Por qué me eligieron a mí y no a la señorita Layla?, ella es muy buena en su actuación y está en Kaleido mucho antes que yo.

—Tienes razón Sora, pero Layla es solo una mujer con mucha técnica, pero nada más; ella no tiene lo que tú, y me refiero al talento natural y un amor superior por el escenario. En pocas palabras, ella es solo una maquina y tú eres toda una artista; lo que Layla hace, tú lo superaras teniendo las bases necesarias ¿Me entendiste?

—Sí, ahora lo comprendo, eso era lo que yo admiraba en Layla, su impresionante técnica. Sin embargo, pasado un tiempo note que ella carecía de algo, aunque no me había percatado cual era esa falla hasta ahora que usted me lo ha dicho, y creo que tiene razón, aunque me duela aceptarlo, pues ella fue parte de mi inspiración para ingresar a Kaleido. Pero después de que interprete la técnica angelical, descubrí que si yo, siendo una novata sin bases logre ejecutarla, posiblemente Kaleido no es lo que yo pensaba. Al ver que los acróbatas de experiencia me admiraban e incluso los supere con mi deficiente técnica y conocimiento me hizo entender que ahí no estaban los mejores. Esa fue una de las razones por las que acepte venir aquí, pues tengo la necesidad de aprender más y darle al publico todo de mi, pero con compañeros que realmente amen el escenario y no quieran competir o actuar solo porque estoy yo, o porque quieren estar a mi lado, sino que lo hagan por el público y sobre todo por amor al escenario.

—Eso es lo principal Sora, que notes tus defectos y los de tus compañeros, que los asimiles, y más aun, que decidas tener una mejor preparación para agradar al público. Como bien dices, en Kaleido hay gente preparada, pero están aún lejos de llegar a un nivel óptimo, así que contigo cambiaremos todo eso, prepárate.

Natalia llevo a Sora con los maestros y la presento ante ellos, y ante sus compañeros. Los profesores la colocaron en un programa inicial únicamente de bases y así comenzó su adiestramiento.

Más tarde llego Ludmila, la cual observo que Sora estaba aprendiendo muy rápido aunque se le notaba cansada. Los maestros estaban haciendo todo lo necesario para acabar con su punto débil lo más rápido posible. Acabada la sesión de varias horas, Ludmila se llevo a Sora, la cual tenía una cara de cansancio bastante notable, pero con una enorme felicidad y satisfacción, pues había notado en el instituto que todos fueron amigables y le ayudaron mucho. En pocas palabras, ahí había compañerismo desde el principio.

—Y bien Sora, ¿qué te parecieron tus primeras clases?

— ¡Fue algo extraordinario, me agrado mucho!

—Que gusto oírte decir eso ya es hora de presentarte a los compañeros del escenario de Moscú, no te preocupes, pues no será lo mismo que en Kaleido, así que tómatelo con calma.

Sora y Ludmila, se dirigieron hacia el majestuoso escenario de Moscú. En el trayecto a este, Ludmila, le comento a Sora que su visa de trabajo ya estaba lista, y que sería de tiempo ilimitado; así que ella podría estar en Rusia el tiempo que gustase. Sora sonrió agradecida y conforme ante la noticia recibida. Ludmila también le comento que había recibido varias llamadas preguntando por ella, pues sus amigos querían saber como estaba, y que el más insistente era un tal Ken Robins. Fue entonces que Sora dijo algo que no se esperaba nadie, le pidió a Ludmila no permitir ninguna llamada de sus amigos ni de nadie de Kaleido. Incluso le pidió informarles que su entrenamiento era tan riguroso ante lo cual no tendría permitido las visitas ni las llamadas, para evitar distraerla. Ludmila, accedió y solo permitió las llamadas de los padres de Sora, con la condición de que ellos no dijeran nada.

Más tarde llegaron al famoso escenario de Moscú, Sora quedo impactada al ver que ese escenario era enorme, y que estaba tremendamente equipado: Tenía ocho pistas distintas, y la principal era una belleza de la arquitectura rusa, con acabados clásicos, y su interior parecía la antigua Persia, con replicas casi exactas a la de los puentes colgantes de Babilonia, el faro de Alejandría y otras replicas de escenarios antiguos y maravillosos. Todo en esa pista era excelente y los trapecios, magníficos, enormes y muy altos.

En la segunda, había una enorme pista de hielo con fondos maravillosos, simulando el hermoso lago Ladoga con grandiosos efectos especiales que embellecían el lugar. Más aun con su domo que en épocas de verano se abría dependiendo la obra que se presentara. Todo ello dejo perpleja a Sora.

En ese instante alguien llego al escenario.

—Hola Ludmila, me alegra que ya hayas regresado, y más aun con el objetivo cumplido.

—…Vladimir, que gusto verte, déjame presentarte a la estrella principal de Kaleido. Su nombre es Sora.

—Naegino, Sora Naegino, ya lo sé Mila, la he seguido con mucho interés desde que logro ejecutar las técnicas: fantástica y angelical, y es por eso que se perfectamente quien es.

Hola Sora, yo soy Vladimir Pavlovich Sennikov, es un gusto conocerte y espero que pronto podamos ser pareja en el escenario de Moscú.

— ¡Vaya! ¿Así que ese era tu plan?—dijo Ludmila en tono sarcástico—. Me agrada la idea. ¿Qué te parece si en este momento le efectuamos la audición a Sora y vemos si realmente logra ser aceptada?

—A mi me agrada tu idea, pero ¿tú qué dices Sora?

— ¡Acepto!—respondió Sora.

—Vladimir, Ludmila, ¿cómo se atreven a organizar una audición sin mi consentimiento?

—Maestro Sergéi, tiene razón discúlpenos—respondió Ludmila.

—No se preocupen muchachos, pero recuerden siempre consultarme, se que ustedes son muy importantes en nuestro escenario y tiene muchas libertades a nivel administrativo, pues son muy inteligentes, sin embargo, recuerden que yo soy el director y dueño de este escenario por lo tanto deben consultarme antes de tomar cualquier decisión.

—Si señor mil disculpas no volverá a pasar.

—Está bien, no pasa nada—respondió Sergei—.Hola Sora, me da mucho gusto tenerte en nuestro escenario, mi nombre es Sergéi Mostovoi, sé de antemano la calidad de tus habilidades, pues te hemos seguido desde hace tiempo, además de que Yuri Killian nos mantuvo al tanto de tu crecimiento, pues en cada presentación nos enviaba videos y apuntes sobre ti entonces por tal motivo es que sabemos todas tus habilidades y tus debilidades, y la realidad es que tú tienes un gran potencial, por eso te trajimos. No te repetiré lo que Ludmila seguramente ya te explico muy bien, sólo quiero que sepas que aquí eres bienvenida y que si después de tu entrenamiento y de finalizar tu contrato de temporada con nosotros decides regresar a Kaleido para apoyarlos en el festival que será en dos años; estarás en tu completo derecho de hacerlo. Nosotros únicamente queremos que los talentosos como tú, brillen en el mundo y sean de los mejores, por eso te ayudaremos.

—Gracias, desde el momento en el cual me entere que llegaría a este país, no sabía que esperar, pues he tenido tantas malas experiencias en mis inicios; y tanta rivalidad en Kaleido, que llegue a dudar si realmente era bueno venir con ustedes, pues pensé que aquí me encontraría algo igual o peor, pero al ver lo amables que han sido conmigo puedo decir que daré todo de mi en estos dos años y después podré regresar con mis amigos de Kaleido y mostrarles lo que aprenderé.

—Claro Sora, así es y así será. Desde este momento ya no te preocupes por eso, sólo enfócate en aprender y practicar duro en estos dos años. Ahora si deberás presentar la audición para ver si eres digna de ingresar con nosotros. Harás lo que Ludmila y Vladimir tenían planeado, así que prepárate, pues en unos minutos comenzara tu audición y Vladimir será tu compañero.

—Está bien, en un instante me pongo mi ropa de prácticas, no necesito calentar pues ya me ejercite en el instituto Bolshoi gracias a mis clases de ballet, sólo me cambio y listo.

Sora, se mudo de ropa y se puso su leotardo de entrenamiento, minutos después salió de los vestidores, al igual que Vladimir y Ludmila.

—Estoy lista ¿Qué es lo que quiere que haga?

—Harán la técnica angelical, eso es lo único que quiero que ejecute—respondió Sergei.

—Está bien, pero mi compañero Leon no está y esa técnica es bastante compleja.

—Solo confía en Vladimir, Sora, no te preocupes.

—Está bien, hagámosla.

—Bajen los trapecios—ordeno Sergei.

— ¿Qué es eso?— pregunto Sora, impresionada.

Del escenario bajaron unos trapecios espectaculares, todos juntos formaban los puntos de la constelación de sagitario; que era la constelación de Sora.

Ella no podía creer lo que sus ojos veían, esos trapecios eran inigualables y ansiaba actuar sobre ellos. En ese momento ascendieron tanto Sora, como Vladimir para ejecutar la técnica angelical y por fin comenzó la audición de Sora.

—Espero que pueda ejecutarla con el joven Vladimir —pensó Sora.

—Sora, sé lo que piensas, no dudes o puede ocurrir una desgracia.

—De acuerdo, allá voy.

Sora se abalanzo sobre Vladimir, ella quedo asombrada al ver que ese acróbata conocía a la perfección todos los movimientos de la técnica, y no solo eso, sino que su interpretación era fantásticamente superior a la de Leon.

No daba crédito a lo que estaba sintiendo y observando, pues la técnica angelical que ella ejecuto anteriormente era asombrosa, pero únicamente Sora brillaba y Leon era solamente un apoyo y nada más. Sin embargo, aquí era distinto, pues tanto Vladimir como ella, eran uno solo y el escenario brillaba fantasticamente por los dos y no solo por Sora. Minutos más tarde, terminaron de ejecutar la técnica angelical y bajaron de los trapecios.

— ¡Joven Vladimir!, es usted asombroso, ¡jamás en mi vida había visto cosa semejante! Sentí una sensación sin igual, es usted fantástico y discúlpeme por dudar.

—No te preocupes yo opino lo mismo de ti, eres una gran acróbata, tienes muchos vicios y debilidades, pero con entrenamiento y disciplina borraras todo eso y serás mucho mejor.

—Así es Sora, tus defectos no serán problema, pues los erradicaremos fácilmente. Bueno, no hay más que decir, bienvenida a nuestro querido escenario de Moscú.

— ¡Muchas gracias!, ¡daré lo mejor de mí! Sólo me queda una pregunta ¿Cómo es que el joven Vladimir ejecuto tan maravillosamente la técnica angelical, si es muy difícil perfeccionarla?

— ¡Ha, ha, ha! No es tan difícil Sora—respondió Ludmila—. De hecho te puedo decir que esas técnicas o acrobacias son muy sencillas, no digo que sean malas, pero no tienen mayor grado de dificultad. Mira bien esto Sora, Vladimir y yo te mostraremos algo y notaras porque te digo que no es tan difícil.

Ludmilla y Vladimir subieron a los trapecios, en los cuales habían agregado un par mas de forma horizontal. Sora no daba crédito a lo que sus ojos veían, ellos estaban ejecutando la técnica fantástica a la perfección y cuando ella pensó que todo acabaría, Ludmilla se impulso con mucha potencia para tomar el trapecio y comenzar la ejecución de la técnica angelical, pero con una gran gama de improvisaciones y movimientos nuevos a los de la técnica básica y lo mismo hizo Vladimir. Después de varios minutos de actuación, terminaron su presentación.

Sora quedo perpleja y fascinada por semejante actuación.

— ¡Ustedes son fantasticos joven Vladimir señorita Ludmilla!, no puedo creer lo que mis ojos han visto!

—Es cierto Sora, ellos son increíbles y tu puedes y debes llegar a ser igualde buena— intervino Sergei—. Y de eso nosotros nos encargaremos.

Como te puedes dar cuenta, las técnicas que tú has hecho son muy vistosas, pero nada del otro mundo y eso cualquiera de nuestros artistas del escenario de Moscú pueden hacerlo así que no es gran cosa. Lo que deberás hacer es practicar este tiempo que pasaras con nosotros para convertirte en una gran acrobata; en una verdadera y talentosa estrella.

— ¡Sí, le prometo que lo lograre!

—Que así sea. Por cierto hay una cosa más que debo decirte Sora. Desde hoy te pediré que a ninguno de tus compañeros les hables de usted, pues todos son iguales y a mí no me gusta que haya distinciones entre artistas ¿De cuerdo?

—Si señor y gracias por aceptarme.

—Por nada Sora, ahora a trabajar duro.

Sora, fue conociendo a todos o casi todos sus compañeros. Después de las presentaciones comenzaron los trabajos de rutina y el acoplamiento con sus nuevos colegas. Aunque había miembros de varias naciones obviamente la mayoría de integrantes eran rusos, seguidos por los chinos y japoneses, por tal motivo Sora se sentía más tranquila, pues había algunos compatriotas suyos, todos ellos de un gran nivel. Así paso toda la tarde practicando para acoplarse más rápido al ritmo y nivel de sus compañeros.

Pasaron seis meses rápidamente, Sora en todo ese tiempo no recibió llamadas de sus amigos, pues ella así lo había solicitado, y en ese lapso de tiempo participo en varias obras del escenario de Moscú, eso sí, siempre con papeles secundarios pues Ludmilla y Vladimir eran los estelares y el nivel de Sora aun no podía alcanzarlos, sin embargo, ella se le notaba muy feliz y satisfecha con su estadía en Rusia.

En ese instante Sora y todo el elenco recibieron una noticia.

—Camaradas—profirió Sergei—. Les tengo una gran noticia, uno de nuestros compañeros ha regresado de sus presentaciones en todo el mundo y ahora vuelve para apoyarnos en el próximo Festival Internacional Circense que celebraremos aquí.

Sora se miraba feliz después de seis meses en aquellas tierras, todo parecía avanzar de forma perfecta para ella. Su aprendizaje era a ritmo adecuado y efectivo sin margen de error. En ese momento una persona llego a Moscú, la cual posiblemente causara un cambio radical en ella.

Continuará…