Atracción Magnética

Autora: Frizzy

Disclaimer: Todos los personajes y todo lo demás le pertenecen a J.K. Rowling

Tanto la historia como la información sobre la Herencia Veela y los personajes originales son de la exclusiva propiedad de Frizzy. Gracias por permitirnos traducirlo.

Advertencia autora: Esta historia es Slash entre Harry Potter y Draco Malfoy. Si no te gusta por favor no lo leas, no quiero que te ofendas. Slash, por si no lo sabes, es una relación entre dos personajes masculinos. Ya fuiste advertido.

Nota Alima21: La traducción de los primeros seis capítulos, con ligeras modificaciones, es cortesía de nuestra amiga Gala, a quien agradecemos de corazón nos permitiera utilizarlos. Un millón de gracias amiga

Capítulo 2

Enfrentándose con la verdad

-Estás mintiendo- espetó Harry con desesperación en su voz, mientras veía a Sirius en busca de la verdad

Sirius inclinó la cabeza incapaz de soportar la desesperación en los ojos de su Ahijado. Deseaba detener esto pero no había manera de que Dumbledore lo permitiera hacer algo. Tal como habían discutido antes que Harry entrara en el cuarto, las Veelas tomaban una decisión sobre su pareja y jamás dejaban de intentar unirse con ella. Por mucho que odiara aceptarlo, no había nada que pudiera hacer.

-¿Pero por qué?- suplicó Harry

-No lo sé- respondió Malfoy con compasión en su mirada, mezclada con lujuria y deseo

-¿Por qué yo? Podrías tener a cualquiera que quisieras, por qué no Pansy o.....

-¡No los quiero a ellos! ¡Te quiero a ti! ¡No tienes idea del auto-control que he tenido esta semana! ¡Cada vez que te veo solo quiero inmovilizarte en el suelo y cojerte! ¡Me atormentas! Tu esencia esta en todas partes...No puedo escapar...¿Como diablos crees que enfrenté esto cuando descubría que te quería?- Bramó Malfoy

-Por favor. No puedo- murmuró Harry, sus ojos verdes extrañamente desenfocados

Malfoy suspiró suavemente, sus ojos dulces y llenos de adoración cuando se fijaron en el otro chico. ¿Qué podía hacer? Sabía lo que quería hacer...Quería verse a sí mismo en un cuarto, solo con Harry, donde pusiera besar esa suave boca, tocar esa morena piel, lamer ese tentador cuello y...

-¡Draco!- lo regañó Dumbledore apurado, reconociendo la mirada en los ojos del Veela

-Lo siento- murmuró avergonzado

-¿Y que sobre tu padre...?- preguntó Harry desesperado

-No planeo convertirme jamás en un esclavo. Tengo la mansión del abuelo, su dinero y su hacienda; soy, quizás, tan rico como mi padre. No tengo intención de mantenerme en contacto con él. Nunca dejaré que te haga daño

La posesividad en la voz de Malfoy hizo que Harry lo mirara helado. Nunca antes lo había visto así, sus ojos brillando con honestidad y verdad. Lo asustaba...¡Diablos!. ¡Estaba aterrado! Malfoy hablaba en serio, quería que fuera su pareja. ¡Quería tener sexo con él!

-Puedes negar esto tanto como quieras, pero intento hacerte mío. Nunca me rendiré, de eso puedes estar seguro- afirmó Malfoy, gentil pero obstinadamente

-¿Por qué yo?- preguntó Harry silenciosamente, con un poco de incredulidad en su voz

Malfoy se puso de pie y fue hacia él, tomándole la barbilla y forzándola hacia atrás hasta que se le quedó viendo a los ojos. Estudió al chico enfrente de él. Podría decirle a Harry lo bello que era, lo mucho que adoraba ese desastroso cabello, sus brillantes ojos verdes y su figura orgullosa....¿como decirle a ese chico que lo necesitaba....lo quería....lo deseaba?

-Eres bello...fuerte...orgulloso...poderoso....eres todo con lo que podría sonar- respondió Malfoy al fin. Sus ojos incendiados con tanta emoción que hasta Dumbledore parecía sorprendido.

-No sé qué hacer....te odio....me odias....estoy confundido....-murmuró Harry, inseguro.

-Entonces tomate tu tiempo para analizarlo. Sólo quiero que seas feliz. Piénsalo, Harry. Te puedo dar todo: amor, protección, amistad. Podría dar mi vida por ti...Nunca te forzaría a unirte conmigo. Lo único que te pido es que no me desprecies. Te necesito, Harry. ¡Lo traté de negar al principio, pero ya no puedo....!

-¿Podemos ser amigos?- preguntó Harry finalmente, después de un momento de silencio

-Si eso es todo lo que puedes ofrecerme en este momento- aceptó Draco

Movió ligeramente su pulgar para acariciar el labio inferior de Harry. Éste se sorprendió por la ternura de su gesto, pues nunca había sido tratado así. Se perdió en los ojos de Draco por un momento, maravillado por esos ojos plateados, que ahora que los miraba mas de cerca, podía observar que tenían un tinte azul pálido alrededor de la pupila.

-¿Que hiciste?"-preguntó repentinamente Harry, enojado

-Parece que no eres completamente inmune a mi encanto. Tu arete disipa la mayoría de la atracción magnética que sientes hacia mí, pero bajo constante presión voy a empezar a romper esa barrera- sonrió.

-¿Así que voy a sentirme atraído hacia ti? - preguntó Harry, claramente horrorizado

Snape bufó

-Sí- afirmó fácilmente Malfoy con una sonrisa

-¡Harry....no tienes que decidir ahora...puedes tomarte tu tiempo...!- murmuró Sirius, sonando como si quisiera pretender que nada de eso estaba sucediendo

-Supongo...- murmuró Harry dudoso

-¡Perfecto!- expresó Dumbledore con orgullo

-Albus, qué vas a hacer con el señor Malfoy, no puedes dejar a un Veela sin protección en la escuela- consideró McGonagall

-Le daremos a Draco su propio cuarto con estudio. Si mal no recuerdo, hay una suite con baño...sí, está detrás de la pintura de Merlín en el piso superior de la torre abandonada- declaró Dumbledore sonriente

-Gracias- murmuró Draco con sinceridad, sus ojos fijos en el aturdido Gryffindor

-Bien...Oh, creo que es mejor dejar solos a este par para que puedan discutir su...relación- sugirió Dumbledore, y de inmediato se dirigió a la puerta, forzando a todos a irse, para disgusto de Sirius

Harry tragó saliva, preguntándose por qué siempre se metía en situaciones imposibles. Draco se movió y nuevamente se sentó en la silla a su lado, sus ojos extrañamente calculadores mientras lo observaba. Harry se estremeció, inseguro de qué decir

-Sé que estas incómodo con esta situación y solo te puedo decir que intentaré controlarme. Aún así, habrá veces que el deseo será demasiado fuerte para mantenerlo bajo control- confesó Draco finalmente

-¿Qué pasará entonces?- preguntó Harry, suavemente

-Probablemente intentaré abalanzarme sobre ti. Si voy demasiado lejos, detenme inmediatamente- la respuesta era suave, la advertencia, bastante clara

-Gracias por advertirme

-Sólo no me rechaces. Me gustaría conocerte, Harry. Puedo arreglármelas con todo eso de los amigos por hora- pidió Draco, casi temeroso por la respuesta

-Eso me gustaría- aceptó Harry, sonriendo débilmente

Draco sonrió feliz.

-Nunca voy a rendirme en tratar de seducirte- sonrió luego de un rato.

Harry rió, encontrando su honestidad divertida.

-Sólo no me obligues...a....soy

-Lo se.

-¿Cómo?- preguntó Harry anonadado

-Te lo puedo decir por instinto...eres tan inocente...tan puro....es adictivo- ronroneó Draco

Harry se ruborizo en extremo

-No te avergüences- pidió Draco sonriente- Pretendo hacerte mío pronto"

Harry tosió, ruborizándose furiosamente

Malfoy hizo una mueca triunfante y se agacho sobre él. Lentamente rozó sus labios tiernamente contra los de Harry por un momento antes de arrastrarse hacia su labio inferior. Aparentemente, el Gryffindor estaba demasiado atontado para detenerlo, así que decidió profundizar el beso

Después de recobrar sus sentidos Harry lo empujo lejos, con sus ojos verdes abiertos como platos en incredulidad y asombro. Draco sonrió cariñosamente; claramente asombrado por su reacción y visiblemente apenado por la ternura que acababa de demostrar tan abiertamente

-Solo no salgas con alguien más, a menos que quieras que lo mate- murmuró finalmente

Harry guardo silencio aturdido, sabiendo que no era un truco. Draco Malfoy lo había reclamado como su futura pareja y no soportaría la competencia. Después de todo era un Malfoy y los Malfoy no compartían nada en ninguna circunstancia

-Especialmente ese imbécil irlandés- gruño Draco

-¿Seamus?- preguntó Harry con voz entrecortada, recuperando su compostura para responder a la advertencia de Draco.

-Ha estado persiguiéndote, te lo puedo asegurar por la forma en que te ve, la manera que intenta tocarte. Casi lo mato el otro día cuando estaba babeando por ti- gruñó Draco

-¿Seamus?

-¡Sí!

-¡Pero Seamos no me gusta!

-Harry, ese imbécil ha estado tras de ti por años. ¡Prácticamente es noticia en Hogwarts que quiere ser el novio del Niño-Que-Vivió! - replicó rápidamente Draco, los celos brillando en sus ojos

-Pero el no...- argumentó Harry

-¡NO TIENES REMEDIO!

-¡Perdona, pero tú eres el que esta diciendo que mi amigo está tratando de seducirme!- espetó Harry

-¡Y tú eres el demasiado lento para verlo!

-Me alegra que se estén entendiendo- comentó Dumbledore, apareciendo repentinamente en el cuarto

Harry parpadeó al ver a Dumbledure, Sirius y Remus observándolo con una mezcla de diversión y un poco de horror. Se sintió aliviado al verlos, significaba que podía dejar esa estúpida conversación con el sobre- protector y celoso Veela, que estaba ahora tratando de seducirlo, o como Draco le advirtió: tirárselo

-Es mejor que los dos regresen a sus dormitorios, Draco a su nueva torre. Harry, creo que necesitas dormir bien- sugirió Dumbledore, calmadamente, ignorando el hecho de que acababa de interrumpir una discusión entre los dos.

-Pero quiero hablar con Sirius- argumentó Harry, viendo a Sirius con ojos suplicantes

-Sirius estará aquí por unas cuantas semanas, caminando por la escuela como Padfoot, claro está.

-¿De verdad?- preguntó Harry, viéndose aliviado de tener la protección de su Padrino

Después de todo, podría impedir que Draco Malfoy lo atacara, claro, a menos que Sirius se tirara a Draco, pensó con una mueca, recordando la atracción de hace un rato Sirius había sentido hacia el joven Veela. Una sonrisa de dibujó en su cara, la cual fue rápidamente disimulada como tos.

Todos lo miraron con curiosidad, y sacudió la cabeza salvajemente para mostrar que estaba bien. Snape sonrió amargamente, comprendiendo obviamente la razón de su risa.

-¿Me puedo ir?- preguntó Harry finalmente, evitando los ojos de Draco como si fueran una plaga

-Por supuesto, Harry- concedió la Profesora McGonagall, a quien claramente le disgustaba la idea de que su buscador estuviera siendo acechado por un Veela, y una Veela de Slytherin para acabar.

Harry se levantó y abandonó el cuarto, ignorando las miradas preocupadas dirigidas sobre él. Malfoy suspiró, pasando una mano por su cabello. Se sentó con una expresión pensativa antes de sonreír. Sirius desconfió inmediatamente

-Es adorable

Sirius se atragantó.

-Lo voy a tener- afirmó el rubio sonriente

-No te va a ser fácil- comentó Remus, evadiendo los pasmados ojos de Sirius

-Aja..... y más le vale a ese imbécil Irlandés calenturiento mantenerse lejos de él si no quiere ser castrado- gruñó Draco posesivamente

Sirius comenzó a reír, sin poder controlarse.

-¿Castrarlo?- se ahogó

"Si.... eso, o lo estrangularé- Draco sonrió

-¡Señor Malfoy, no toleraré amenazas a los miembros de mi casa!- bufó McGonagall, lanzándole a Snape una mirada asesina.

Snape luchó contra la sonrisa que amenazaba con aparecer en su cara. Dumbeldore les sonrió con un brillo en sus ojos, sin molestarse ante el hecho de que un alumno estuviera amenazando con lisiar a otro estudiante. Después de todo, Draco Malfoy estaba en su derecho de Veela de proteger y pelear por la persona que quería como su pareja.

"Sería divertido" pensó

-Draco

-¿Que?. Va a ser difícil evitar saltar sobre Harry, digo, ¡es grandioso!- exclamó Draco, logrando que McGonagall de ruborizara

-Hmm- bufó Snape, claramente no compartía la opinión del joven Veela

Draco puso los ojos en blanco, su mente ya estaba a la deriva con su pareja potencial

-¿Cómo seduce uno a un Gryffindor?" pensaba para sí mismo. "Podría tratar con el romance sutil...pero....ese arete....mmm....tal ves podría sólo intentar besarlo, o tal vez hacerle unas caricias, o un pequeño abrazo...hmmm... eso definitivamente vale la pena pensarlo..."

-¡Draco!- gritó Dumbedore apurado

Draco Malfoy, heredero de la fortuna Malfoy, se ruborizó profundamente.

****

Harry caminó hasta el retrato de la dama gorda. La miró por un momento, su mente regresando hacia todo lo que acababa de aprender. Apenas escuchó cuando le preguntó la contraseña, frunciendo el ceño por su falta de atención.

-¡Oh! ¡Cabello grasoso!- murmuró finalmente

El retrato le dedicó una mirada preocupada antes de abrirle paso. Harry pasó con facilidad, sin escuchar sus murmullos acerca de que la gente necesitaba dormir más

Entró a la sala común como aturdido. Caminó automáticamente hasta el sillón donde estaban Ron y Hermione sentados, terminando el ensayo de Trasfiguraciones que debían entregar el día siguiente. Levantaron la mirada preocupados, observando la casi horrorizada cara de su mejor amigo

Al principio no supieron que decir pero Hermione pronto abrió la boca, si poder quedarse sin cuestionar a su amigo sobre lo que estaba pasando. Después de todo, nunca había visto a Harry en ese estado. ¿Qué demonios le había pasado?

-¿Harry? ¿Qué te dijo Dumbledore?- preguntó Hermione suavemente, invitando a Harry a sentarse a su lado

Harry la miró en silencio por un momento, antes de contestar

-¡Malfoy!- espetó finalmente, con evidente horror en su voz

Todos lo miraron boquiabiertos.

Continuará.....

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