Hola de nuevo^^

Bueno, aquí os traigo otro capitulo del fic.

Espero que disfrutéis tanto leyendo como yo escribiendo ^^

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen. Son obra de Masashi Kishimoto.

Capitulo 1: Preparativos para una fiesta

Me llamo Sakura Haruno. Mido un metro sesenta y uno, y peso 48 kilos. Según el anuario, mi cuerpo tiene forma de guitarra perfecta. A mi modo de ser, tengo caderas y un pecho considerable.

Mi piel, permanece blanca todo el año. No me preguntéis como, porque no lo sé. Mi pelo es largo, la última vez que lo comprobé, me llegaba a medía espalda. He de decir, que es condenadamente liso, y hay ocasiones en que odió lo lacio que puede ser. Es totalmente rosa, y tampoco puedo deciros como. Mis ojos, que son de un verde muy claro e intenso son mi mayor rasgo. Aparte claro esta de mi ser de pelo rosa...

Soy una fanática de los tatuajes. Llevo una media luna con dos ojos de gato, en el hombro derecho. Una pulsera celta, en el tobillo izquierdo. Un bebe dragón, escupiendo una bolita de fuego, en la cadera derecha. Y una pequeña triqueta en la parte baja de la espalda, justo en el centro.

Llevo dos pendientes en la oreja izquierda, y tres en la derecha.

Más o menos, esa soy yo. Aunque, eso es solo el exterior. Mi carácter, es demasiado complicado para exponerlo. Hay veces, que ni yo misma me entiendo...


Hoy, es 31 de octubre, Halloween.

Este año, Halloween cae en sábado. Eso facilita las cosas para la fiesta. Son las ocho de la mañana, y yo ya estoy en pie.

Preparando calabazas, serpentinas, todo lo que vamos a necesitar.

Desde que me mude a mi casita en las afueras, doy una fiesta cada año. Alcohol, tabaco, música, todo lo que queremos.

A las doce del medio día, ya casi había terminado. Y como cada año sonó el timbre.

Sabiendo quien era, fui a abrir la puerta.

- ¡Hola! - esa, es Hinata Hyūga. Hina mide un metro sesenta, y pesa unos 45 kilos. Su piel es blanca como la leche, y sus ojos son de un azul muy claro. Su pelo, es muy liso y de color negro carbón. Su cuerpo es menudo, aunque bien definido. Ella, es mi mejor amiga desde la infancia. Y lleva el mismo tatuaje, el de la media luna con dos ojos de gato que yo. El suyo, esta en su hombro izquierdo, y a la inversa del mío.

- Hola Hina - salude con una sonrisa - cada año eres más puntual.

- Es que mi padre, empieza a beber antes con cada año que pasa - me dijo Hina con pena. Sus padres se habían divorciado, y ella se había quedado con su padre. Solo porque su madre, se había ido a vivir al extranjero. Pero su padre, había empezado a beber de forma exagerada. Y cada vez que se emborrachaba, le daba una paliza a Hina. Ahora, cada vez que su padre cogía una botella, ella se refugiaba en mi casa. Y eso sucedía cada vez con más frecuencia.

- No te preocupes. Ya sabes que no me molesta que vengas aquí.

- Lo sé - me dijo Hina recuperando su buen humor - ¿Que falta?

- Hay que ir a comprar. Pero eso, será después de comer.

- ¿Que hay para comer? - pregunto.

- Pizza - la sonrisa en su cara se hizo más amplia. Y yo sabía porque, si algo le gustaba a Hina, era la pizza.

Comimos tranquilamente, charlando y riendo, como siempre que estábamos juntas.

Podíamos pasarnos horas solo hablando, y nunca aburrirnos.

Hina me enseño su disfraz. Como anfitrionas de la fiesta, nosotras nos disfrazábamos cada año.

Ese año, Hina había escogido el disfraz de gata negra. Ajustado, provocativo, el tipo de disfraz que ambas adorábamos.

Yo, había escogido vestirme de señora de la oscuridad. Con un vestido negro y ajustado. Que tenía un gran escote tanto delante, como detrás.

Como siempre, se nos paso el tiempo volando. Y cuando quise darme cuenta, eran las cinco de la tarde. Y solo quedaban dos horas, para que llegaran los invitados.

- Hina, tengo que ir a comprar - le dije levantándome - ¿puedes colocar las luces que faltan?

- Claro, estarán puestas cuando vuelvas.

- Bien, nos vemos ahora - dicho esto, me fui a conseguir lo más importante para la fiesta. Los suministros.


Había recorrido medio camino, cuando alguien me llamo por mi nombre.

Al mirar, me di cuenta de que era el grupo de Sasuke Uchiha.

Conocía a Sasuke desde el inicio de la secundaría. Nosotros, teníamos una historia en común. Aunque, ni yo misma sabría definir nuestra relación.

- ¡Sakura! - grito por segunda vez Sasuke.

- Hola Sasuke - le dije saludándole con la mano. Sasuke, era un chico guapo, la verdad es que no era de extrañar que ligara tanto. Medía un metro setenta, y debía pesar unos 60 kilos. Estaba muy musculado, y su piel tenía un tono bronceado muy bonito. Su pelo era corto y negro, y sus ojos eran dos orbes negros.

- ¿Que haces aquí? - pregunto Sasuke - ¿no tienes una fiesta que preparar?

- En ello estoy. Voy a comprar - dicho esto, intente seguir andando, pero Sasuke me sujeto por el brazo.

- ¿Tienes prisa por deshacerte de mi? - pregunto con una sonrisa.

- Claro que no. Te veré en la fiesta. Pero si no voy a comprar, no habrá fiesta.

- Te acompaño. Estos ya están más que pasados. Prefiero tu compañía.

- Como quieras - conocía a Sasuke lo suficiente, como para saber que en realidad me estaba suplicando. Quería largarse, y necesitaba una ayudita.

Fuimos a la tienda, y compramos todo lo que necesitábamos.

A pesar de mis protestas, Sasuke cargo con toda la compra. Al igual que yo, era un cabezón. Por lo que si había decidido llevar él las bolsas, no iba a convencerlo de lo contrario.

Cuando llegamos a casa, y entramos por la puerta, Hina se quedo mirándonos alucinada.

- ¿Que me he perdido? - pregunto Hina - ¿Vosotros dos juntos? ¿Y riendo?

- Lo dices como si fuese algo imposible - dijo Sasuke ofendido.

- Bueno, generalmente, él va pasado y tu le vigilas - dijo Hina - no os reís juntos.

- Cierto - dijo Sasuke. Y vaya si lo era. Ese era el rollo que nos traíamos. No se porque, pero él siempre se descontrolaba. Y yo siempre me ocupaba de que no le pasara nada. Era extraño, pero me preocupaba por él. Y de algún modo, él me buscaba. Era como si supiese, que era la única que se preocupaba por él.

- Es bueno cambiar de vez en cuando - dije tranquilamente. Entonces le di un toque en el brazo a Sasuke - es bueno saber, que puedes ser una compañía agradable.

- Siempre es un placer sorprenderte - bromeo Sasuke.

- Hina ¿Guardáis las cosas? Yo voy a cambiarme - Hina me miro con cara de ¿porque yo? así que me ahorre la pregunta - porque tu ya estas vestida.

- ¿Eso es ir vestida? - pregunto Sasuke. Y ese comentario le hizo ganarse un codazo por parte de Hina - Joder perdón...

- Tranquila ya lo guardamos todo - dijo Hina. Que era tanto como decir, lárgate ya. Me fui a mi habitación, y me coloque mi vestido. Me coloque plumas en el pelo, me maquille con tonos oscuros, y volví al salón.

- Vaya - ese era Sasuke, con la boca abierta, y cara de alucinado - ¿Vas a llevar eso? ¿O ahora vas a ponerte la ropa?

- Esto - dije dando una vuelta - es la ropa.

- ¿Viene Gaara? - pregunto Hina.

- Supongo - fingía no darle importancia. Pero la verdad, es que no me apetecía que viniese. Gaara Sabaku, era mi ex. Habíamos salido juntos todo un año. Hasta que me enteré de que me ponía los cuernos. Todo el mundo lo sabía, y yo como una idiota, confiaba en él - ¿que más da?

- Sería tener mucha cara, venir a tu fiesta después de lo que te hizo - dijo Hina.

- Viene toda la clase - le dije como si nada. Aunque tenía que reconocer, que era de mal gusto. Pero Gaara, nunca tuvo grandes modales.

- ¿No me digas que aun sigues mal por ese capullo? - pregunto Sasuke. Entonces se acercó a mí, y me susurro - eres demasiado buena para él.

- ¿Que? - pero Sasuke ya no podía contestarme. Se había ido al salón. Me quede allí, como una idiota. Sin saber que decir. Me puse con Hina, preparamos la comida. Colocamos bebidas, y situamos los muebles.

- Listo - dijo Hina sentándose en una de las sillas. Yo me senté en una mesa. Ahora solo faltaba esperar. Pasada medía hora, empezó a llegar la gente.