Misión: Kakashi
Cap. 2
Después de que Naruto había vomitado lo suficiente y Sakura se recuperó, todos se miraron extrañados. Había un silencio lo bastante incómodo, ninguno quería hablar sobre el asunto. Ya era muy delicado como para añadir algo más.
-Ehh. Mmm. ¿Qué vamos a hacer?- dijo Naruto con miedo.
-No sé. Lo mejor sería no decir nada. –dijo Sakura.
-Yo puedo decirlo y hacerlo, pero ¿y los demás?- dijo con desprecio Sasuke, mirando a Naruto.
-No sé de qué diablos hablas. Yo sé guardar bien los secretos.
-Bueno, de eso no estoy seguro…-añadió Sasuke.
Naruto y Sasuke iban a comenzar una vez más a pelear y Sakura volvió a separarlos. Se había recuperado bastante bien del desmayo.
-Tenemos que jurar que de aquí no puede salir ni una sola palabra de lo que hemos visto- ordenó Sakura.
Todos asintieron y juraron por su más preciada arma o insecto, que jamás dirían a nadie lo que vieron allí. Mientras se decidían qué harían, Shino y Sasuke se miraron de repente: habían escuchado un extraño ruido.
-¿Acaso alguien nos ha estado escuchando?- dijo Naruto visiblemente preocupado.
-Si es así, nos meteremos en serios problemas. – dijo Sakura.
-Tenemos que sacar esta caja de aquí, Naruto. Te la tendrás que llevar a otro lado y quedarte oculto hasta que encontremos quién estaba escuchando- dijo Sasuke.
-Pero, pero... ¿Por qué demonios tengo que ser yo el que tiene que cargar con esta maldita caja del demonio?
-Es lógico, fuiste tú el imbécil al que se le ocurrió toda esta estúpida idea.
Shino calmó a los dos genins y le dijo sosegado a Naruto: "Tienes que entender que la situación no es nada fácil, que fuiste tú quien insististe para llevar a cabo esta misión, y que no queda otra: o la escondes o estamos fritos."
-Está bien- dijo Naruto, no muy convencido. Y añadió- ¿A dónde rayos me voy a esconder con esta caja?
Todos pensaron en distintas alternativas y pensaron que lo mejor era que Naruto se fuera un tiempo a la tienda del "Curry de la Vida". Pero como también era peligroso dejar a Naruto solo, decidieron que se irían con él, Sasuke y Sakura. Shino se despidió, se fue rápidamente a investigar quién estaba detrás de todo esto, y los chicos del grupo 7 se dirigieron a la Tienda del Curry de la Vida. Casi al salir de Konoha, se encontraron casualmente con Shikamaru, Ino y Chouji.
-Y bien, ¿qué encontraron?-preguntó Ino.
-Nada, absolutamente nada- declaró Sakura con el acostumbrado desprecio que le tenía a Ino.
-¿Están seguros?-seguía preguntando con insistencia.
-Sí, estamos seguros- le contestó Sasuke mirándola mal.
-¿Qué es esa caja que tienen ahí, Naruto?-le preguntó Chouji.- Esa es una clásica caja de galletas Pocky.
-Sí, es una caja de galletas.
-Dame una, no seas malito- dijo Chouji.
-Está vacía- respondió Naruto.
-¿Por qué la llevas si está vacía?- insistió Shikamaru, con su clásica mirada de "aquí hay gato encerrado".
-Ehh, bueno, lo que pasa es que..eh...-Naruto estaba nerviosito, no encontraba una buena excusa para zafarse de Shikamaru.
-Lo que pasa es que justo terminamos de comerla y no la ha tirado a a la basura- añadió Sakura.
-Pero, me parece raro que no hayan tirado la caja, siendo que Konoha tiene tachos de basura por todos lados- dijo Chouji, atragantándose otra de sus papas.
-Bueno, olviden el tema de la caja de galletas. Me parece inútil que pasemos la tarde discutiendo sobre este tema.- dijo Sasuke cabreado.
-Ok. Es cierto. Pero ahora díganme, cómo les fue la búsqueda en la casa de Kakashi Sensei- dijo Shikamaru.
-Bueno, no encontramos nada. No creo que Kakashi haya sido tan tonto de dejar algo tan importante como lo es una foto de él en su casa- dijo Sakura y agregó- Bueno, nos vemos, ¿sí? Se nos hace tarde.
-¿A dónde van?- inquirió Ino.
-A la Tienda del...
Sakura le tapó la boca fuertemente a Naruto que como siempre iba a soltar información de más.
-A la Tienda de los Kunais. Verán necesito unos cuántos nuevos.- dijo Sasuke.
-¿Y qué pasó con la misión? He pensado algunas otras veintitrés alternativas adicionales en caso de que la búsqueda en la casa del Sensei no diera resultado- dijo Shikamaru.
-Olvídate de eso por ahora. Se me quitaron las ganas de descubrir la verdadera identidad de Kakashi Sensei. Ya me aburrí- dijo Naruto, tratando de disimular sus nervios.
-Ok. No hay problema. Cualquier cosa avísennos y le ayudamos- dijo Shikamaru.
Los tres chicos del grupo 7 se fueron corriendo a la Tienda del Curry de la Vida dejando atrás al grupo Shika-Ino-Chouji.
-¿Por qué los dejaste ir? ¿No te habrás creído todo lo que dijeron?- le comentó Chouji a Shikamaru.
-No, yo sé que esconden algo. Los dejé ir con el propósito de que se fueran. Ahora los seguiremos y cuando estén desprevenidos les quitamos la caja de Pocky. Estoy segurísimo que ahí está la clave del asunto. Ino, toma el atajo que puedas para llegar a la Tienda de los Kunais. Chouji y yo los seguiremos.
Todos asintieron y en menos se un segundo ya se encontraban siguiendo a los genins que guardaban un secreto. Por fin llegaron a la Tienda del Curry de la Vida. Shikamaru y Chouji permanecieron escondidos lo suficiente, hasta que todos se acostaron a dormir. Shikamaru iba a acercarse a la tienda a buscar la caja de Pocky, pero Chouji lo detuvo.
-Déjame este trabajo a mí. No puedo dejar que otro vaya a buscar la caja de Pocky. Debo ser yo.
Shikamaru estuvo de acuerdo. Cuando se trataba de comida, lo mejor era contar con Chouji. No era conveniente ponerse a pelear por las circunstancias en las que se encontraban. Chouji fue enseguida por la caja.
Pasaron dos horas y Shikamaru estaba desesperado porque Chouji no volvía. Era bastante raro porque su compañero era lo suficiente sigiloso. Así que no soportó más y fue a buscarlo.
El chounin entró con todo el cuidado del mundo a la tienda. Estaban todos dormidos. Pasó por entre cuerpos desconocidos: Sasuke, Sakura (por quien se asustó al ver que roncaba como un maldito cerdo), Naruto y Chouji...
"¡Choujiiiii!", pensó para no gritarlo. Su amigo estaba tirado en el piso, con ligeros temblores y escalofríos, sus ojos estaban blancos y al lado había vómito por todos lados y allí, en una esquina tirada, la caja de los Pocky. ¡Estaba abierta!
Se olvidó un instante de su camarada y se acercó a la caja. Por fin vería y sería testigo del más grande secreto entre los Junins: la identidad de Kakashi Sensei. ¡Qué emoción! ¡Por fin! ¡Por fin!
"¡Oh, no! ¡Oh, no!", su mente se saturó de muchos pensamientos morbosos. Quiso aguantarse, pero el aturdimiento le ganó. Gritó. Gritó como nunca. Gritó como si lo hubiesen violado. Gritó como si se fuera a acabar el mundo:
-¡Maldita caja de mierda!-
Continuará...
