Buenas, aquí un nuevo capítulo, espero que les guste :) gracias por sus comentarios, otra cosa sí quieren Brittana en el fic me avisan, hasta ahora no he sabido como incluirlo bien pero lo intentaré :)
Colorful
Summary: UA "- ¿Te gustan las emociones fuertes? – Me parecen interesantes – Sígueme" Dos amantes en un viaje que las llevará a encontrarse a sí mismas y descubrir que todo lo que necesitan es amor, rated M sexo, drogas, FABERRY.
Los personajes no me pertenecen, las canciones que puedan aparecer tampoco me pertenecen.
Chapter 2: Despertar.
Abrió los ojos y todo a su alrededor se veía muy confuso, era como ver por el lente fish eye de su cámara, miró a muchos lugares buscando que su mente se aclarara, no recordaba sí había consumido algo más, miró un cuerpo que yacía a su lado, estaban aún en el suelo, desnudas, la lista de reproducción que puso al llegar se habría repetido muchas ya calculaba aunque desconocía que hora era, no sabía exactamente que hacer, sí irse de ahí, que es lo que lógicamente haría normalmente en una situación así de "sólo sexo, no volverá a pasar, seguro ni volveré a verla" Pero por razones que no entendía estaba dudando de lo lógico para ella, suspiró y se percató una vez más del cuerpo desnudo que yacía a su lado, era totalmente sensual su figura femenina, deseaba tener su cámara para captar esa naturalidad y sensualidad tan pura, posó su mirada en la espalda descubierta de la joven, tenía un tatuaje de un mandala que abarcaba gran parte de su espalda superior, era muy grande, la pelirosa lo contorneó con sus dedos y la chica de removió ante el tacto, sintió un deseo indescriptible de volver a tener sexo con Rachel, recordó la experiencia con ella y lo embriagante, eso aumentó su calentura considerablemente, pensó en que tenía que calmarse, se puso de pie y buscó su bolso, sacó un Rolling Paper y una bolsita ziploc con Ak 47, preparó su tabaco mañanero y procedió a encenderlo, aspiró fuertemente y luego exhaló el humo, se acercó a la ventana y observaba el mundo exterior a esa burbuja de donde se encontraba, se percató de que seguía desnuda, poco le importó, se volteó y se encontró con la mirada de quién fue su amante por la noche anterior.
- Era un plano muy sexy, como para hacer una pintura, o tomar una fotografía, tu figura desnuda de espaldas con un porro en la mano – Dijo la morena, la pelirosa se dio cuenta que tuvo que haberse ido para no encontrarse con esta situación incómoda.
- ¿Quieres? – Dijo despreocupadamente, la morena se levantó, estaba completamente desnuda también, tomó el tabaco en sus manos, dio una calada profunda y luego caminó hacia la cocina.
- ¿Qué quieres desayunar? – Dijo elevando la voz desde la cocina. La pelirosa pensó "a ti" pero no iba a decirle eso, de hecho debía irse de ahí antes que las cosas se pusieran complicadas.
- De hecho… Me tengo que ir - Dijo la pelirosa mientras recogía su ropa del piso, la morena volvió a la sala y se apoyó en el marco de la puerta y la observó unos segundos.
- Déjame adivinar… Piensas que mejor te vas antes de que todo "Se vuelva más complicado" ¿Quién crees que soy? ¿Crees que ya me enamoré de ti por una noche de sexo mágico? Debo admitir que eres muy buena y eres jodidamente sensual pero, no es para tanto linda – Dijo la morena y volvió tranquilamente a la cocina dejando a la pelirosa pensando, no sabía si sentirse ofendida o como.
- Está listo el desayuno ¿Quieres té o café? – Preguntó la morena nuevamente, Quinn la observó, esa chica tenía algo que le era muy fascinante, su actitud, su manera de ver las cosas, aunque aún no la conocía mucho, había algo en ella definitivamente, caminó hacia la cocina pensando en que no había nada de malo en si desayunaba y luego se iba, se sentó en la mesa con aún su porro no terminado en su mano, se lo extendió y la morena le dio unas caladas y se sentó, comieron silenciosamente, un silencio que no era incómodo pero estaba lleno de miradas ¿Qué había detrás de esas miradas?
- Es un bonito sitio para vivir – Dijo la pelirosa.
-Pacífico – Dijo la morena - ¿Cómo es el sitio donde vives tu? – Preguntó no muy fingiendo no estar muy interesada, pero la verdad es que quería conocer a esa extraña chica de cabellos rosas.
- Pues… Un sitio común, vivo con mi mejor amiga y la verdad, la pasamos bien – No sabía exactamente el por qué revelaba esa información pero pensó que no había nada de malo en ello.
- Oye y cuando me dijiste que tenía talento ¿Era para acostarte conmigo o de verdad piensas eso? – Quinn abrió los ojos como platos, la chica en frente rió ante su expresión.
- Pues la verdad el primer día que te vi quedé fascinada con tu sonido, lo dije porque lo considero cierto además no creo que te acuestes con todo aquel que te diga que eres buena ¿O sí? Aunque nada de malo tendría – Dijo con una sonrisa pícara, esperando un tipo de respuesta por parte de su acompañante.
- Gracias, pero no la verdad no me acuesto con todo aquel que diga que tengo talento, puedes sentirte orgullosa de ser la primera.
- ¿Estás afirmando que lo hiciste porque te dije que tienes talento? – Rieron ambas ante el comentario y luego sus miradas se encontraron.
- Debo irme – Dijo la pelirosa terminando el desayuno – Gracias por todo – Se levantó y fue a la sala a ponerse su ropa.
- Fue un placer, literalmente – Dijo la morena, Quiin rió y agregó.
- Creo que fueron muchos en realidad, bueno nos vemos – Dicho eso salió del departamento con un sensación extraña de felicidad, tomó un taxi y rápidamente llegó a su departamento, quizás una serie de preguntas por parte de su compañera la esperaban, durante todo ese trayecto su mente fue invadida por esa chica y todo lo que pasó en ese lapso de horas, sintió una oleada de calor sacudir su cuerpo al recordar el maravilloso sexo que tuvo con la morena, pero ya debía olvidarse de eso, no volvería a verla a menos de que coincidieran en aquel bar y eso no estaba en sus planes tampoco, había sido una noche y así se quedaría.
Al llegar abrió la puerta y entró a su departamento, se sentía exhausta y se recostó en el sofá.
- Woa, alguien tuvo una noche agitada – Dijo la latina apareciendo y sentándose en el sofá individual en frente de la pelirosa.
- No es para tanto… - Dijo la pelirosa.
- Vamos Q, tienes "Tuve el mejor orgasmo de mi vida" tatuado en la cara – Quinn rió ante el comentario de su amiga – Dios míos, no me digas que tuviste sexo toda la noche con la chica esa que toca en el bar ese…
- Está bien, sí, pero fue solo algo de una noche ¿Y que tal la tuya? – Preguntó para ver si desviaba el tema.
- Pues nada, trabajar en el club.
- ¿Nada interesante?
- Bueno, me ofrecieron un trabajo, una chica llamada Brittany Pierce quiere que le haga unas pistas, al parecer es bailarina y coreógrafa, son para un show o algo así, parece que me pagarán muy bien y eso me dará publicidad.
- Vaya, me alegro, suena a algo grande – Dijo la pelirosa.
- Además esa Britt es caliente – Dijo con su perfecto y fluido español.
- ¿Y qué te hace pensar que llegarás a algo con ella? – Decía le pelirosa alzando una ceja.
- Pues, no se sí te has enterado, yo se que eres un poco lenta pero bueno ¿Cómo lo se? Pues fácil, yo soy Santana López, con eso es suficiente – Dijo sonriendo con autosuficiencia.
- Se nota que te gusta – Atacó la pelirosa.
- No he dicho que me gusta – Se defendió la latina.
- Cuando te lo creas tu, vienes y me lo dices y quizás me lo crea yo también, o al menos te de mérito por habértelo creído tu – Dijo riendo.
- Cállate, señorita "Me gusta la chica perfecta del bar pero no lo acepto" – Y dicho eso se fue camino a su habitación con una sonrisa en su rostro dejando a su compañera sentada negando con la cabeza,
Era sábado esa mañana y aunque fuese fin de semana, Santana tenía que trabajar en la noche en un evento donde habían varios DJ's invitados y bandas incluso, prometía ser bueno, así que Quinn se animó y le dijo que la acompañaría.
Aunque tratara de evitarlo su mente no paraba de pensar en aquella noche que pasó con esa cantante alternativa, sumergidas en un mundo que nadie fuera de él podría comprender, sólo tenía que ir a esa fiesta con Santana, encontrar otra chica y olvidarse de esa chica.
En otro lado de la ciudad, luego de que la rubia se fuera, la morena se quedó en casa todo el día, en la noche tenía que tocar, pero estaba totalmente desconcentrada pensando en ese torbellino de drogas y el mejor sexo de su vida con la chica más guapa y sexy que había visto en su vida, era una lástima que no iba a volver a verla, al menos, la rubia sabía donde vivía por si un día quería volver por más.
Sacudió su cabeza y evitó esos pensamientos, el timbre sonó y se dio cuenta que seguía desnuda, se puso algo de ropa rápido y fue a ver quién era.
- Hola – Dijo la persona ahí parada, avanzó hacia ella y besó sus labios.
La morena se quedó sorprendida viendo a esa persona, había olvidado completamente su existencia.
- Hola Francis ¿Qué haces aquí? – Dijo la morena observando a su novia.
- Ayer te llamé para venir luego de tu presentación pero no atendiste nunca y quise venir hoy a ver que pasaba.
- Ah, eso sólo no me llevé el celular y llegué muy cansada – Mintió la morena.
- ¿No me invitarás a pasar? Oye ¿Has estado fumando de nuevo? Llevas los ojos rojos – Dijo la chica rubia.
- Pasa – Se limitó a decir y dar espacio para que su novia entrara.
La chica entró, su nombre era Francis, era la novia de Rachel desde hace un tiempo, se conocieron en el mundo de la música, la rubia es cantante de una banda de pop-punk, Rachel no sabía exactamente por qué estaba con ella, la rubia le molestaba que ella usara drogas, que bebiera, que fumara, le molestaba todo, sin embargo fueron amigas antes de ser novias, como dicen, nadie quiere estar solo, por eso cuando la rubia le confesó sus sentimientos la morena aceptó, sin embargo, Rachel le propuso tener una relación abierta y le costó un poco pero la rubia aceptó.
- Mira este sitio… Apesta a Cannabis – Dijo firme la rubia.
- Ahora no ¿Vale? Si viniste a eso ahí tienes la puerta, no me perturbes mis buenas vibras que tengo para esta noche – Dijo calmada la morena, la rubia frunció el seño un poco molesta por su actitud. Caminó por el sitio y se sentó en el sofá y le llamó la atención un iPod que yacía allí, lo tomó para poner algo de música suponiendo que era el de Rachel pero observó que atrás tenía un nombre grabado.
- Oye ¿Quién es Quinn Fabray? – Dijo mirando a su novia.
- Dame eso, debió habérselo dejado acá – Tomó el iPod y lo guardó.
- ¿Acá? ¿Cuándo? ¿Quién es ella? – Su cabeza se llenó de dudas.
- Una amiga que estaba con los chicos, ayer cuando me dejaron subieron a tomar algo y pusimos algo de música – Se excusó la morena, no sabía por qué estaba mintiendo, se supone que tenían una relación abierta, pero ella sabía que Francis le quería mucho y sí aceptó eso fue para no perderla, y ella también la quería, sólo que no era una chica de relaciones, cuando adoptaba el término "novia oficial" empezaba a sentirse presa y terminaba arruinando todo. Si tan sólo pudiera volver a ver Quinn, ya tendría una excusa para acercarse sin parecer acosadora o desesperada por más, pero eso era poco probable, pensó ella.
La noche cayó y Quinn y Santana salían a la fiesta, Quinn llevaba mucho rato revolviendo su bolso y su cuarto sin éxito.
- ¿Qué buscas? ¿MDNA? – Preguntó Santana - Luces desesperada – Rió.
- Idiota, joder que he perdido mi iPod – Dejó ya de buscar al ver su amiga lista – Lo buscaré mañana, ahora vámonos.
Su mente viajó a esa noche, pudo haberlo dejado olvidado en casa de Rachel, ahora tenía una excusa para ir a su casa pero… ¿Por qué buscar excusas? ¿Acaso…?
- Oye, estás demasiado callada – Dijo la latina - ¿Pensando en alguien?
- No, pero tu sí que tienes en quién pensar ¿No? – Dijo levantando su ceja.
- Quizás alguien tenga una after party con la señorita Pierce esta noche – Dijo sonriendo, Quinn hacía mucho que no veía sonreír a su amiga así, al parecer su amiga había encontrado el amor, para Quinn el amor era horrible, pero deseaba que su amiga fuese feliz y sí con esa bailarina lo sería, ella la apoyaría.
- Vaya, ni con la mejor nota te había visto sonreír así – Dijo la pelirosa.
- Exageras Fabray, además tenías que haber visto tu cara cuando llegaste de tener sexo con "La misteriosa chica del bar" – Dijo la latina.
- Supéralo ya ¿Quieres?
- Como digas – Dijo la latina sonriendo, llegaron al sitio de la fiesta, era al aire libre, estaba el escenario y grandes altavoces, Santana empezó a sacar su equipo de la camioneta con ayuda de los trabajadores de la fiesta para llevarlos al backstage y esperaba su turno para salir a darlo todo, Quinn la ayudó y minutos después llegó otra furgoneta, salieron dos chicos, uno rubio y otro morocho, cargaron instrumentos al backstage, luego salió una morena con una guitarra en su forro colgada a su espalda, la miró y recordó como se veía sin toda esa ropa, un calor le recorrió el cuerpo y llegó hasta su sexo, no se percató de que Santana la estaba llamando.
- ¡QUINN! ¿Estás dopada ya acaso? – Dijo la latina, Quinn dirigió su mirada a ella y sonrió.
- No, venga, que te ayudo – Ayudó a su amiga con el resto de las cosas y volvió su mirada al lugar donde estaba la morena, pero se sorprendió al verla con una rubia, que la abrazaba por detrás y le besaba el cuello, oleada tras oleada de sentimientos recorrieron su cuerpo ante esa escena, Quinn los identificó como celos, ella no podía estar sintiendo celos, decidió quedarse con su amiga y evitar contacto visual con la morena, aunque fuese poco posible lo intentó.
La morena había notado que había estado siendo observada, sobretodo cuando una chica gritó "¡QUINN!" se percató de que aquella rubia estaba en el mismo sitio que ella, acompañada de una latina que al parecer tocaría en la fiesta ¿Sería su novia? Pensaba ella, sentía una gran necesidad de saberlo y no sabía por qué, bueno quizás sí lo sabía.
Santana ya estaba haciendo debut en el escenario, el lugar estaba lleno ya de jóvenes que estaban presentes pero en otros mundos, viajando al ritmo del hardtechno, Quinn seguía sobria por sorpresa, miraba a todos lados buscando a la morena con la mirada, pensó que ya era hora de olvidar el asunto y sacó su bolso, y como había dicho Santana, sacó una píldora de MDNA, la deshizo y aspiró el polvo, por la nariz llegaba más rápido el efecto, tomó su trago y le puso algo del polvo y lo bebió de un sorbo, era hora de liberarse.
Se paró y se sintió tan activa, tan ligera, tan acelerada, tan salvaje, tan sensual, se movió por el lugar al ritmo de la música, descargando la nota, se halló luego dentro de un círculos de personas bailando y su cuerpo colisionó con otro.
La morena se excuso con su novia de que iba al baño, fue sacó de su bolso un espejo y una bolsita con un polvo blanco, vació un poco en el espejo, un par de líneas "snifffff" se escuchó, luego tomando el pequeño pitillo por su otra fosa nasal "sniffff" lamió el polvo sobrante en el espejo, se miró un poco, todo perfecto y salió de ahí, había perdido de vista a su novia así que decidió meterse a bailar. Su novia había estado buscándola cuando la vio, estaba bailando y chocó con una pelirosa, se miraron y empezaron a bailar juntas, Francis se quedó observando con una corriente celos emergiendo en su interior.
La morena se acercó al oído de la pelirosa y tuvo que gritar porque la música tan alta no dejaba escuchar – Hola Quinn – Dijo a lo que la pelirosa respondió – Hola Rachel, luces sexy.
- Gracias – Dijo la morena y le mordió el lóbulo a la pelirosa, eso encendió aún más a la pelirosa y empezaron a bailar de manera más sensual, más pegada. Se dejaban llevar por la corriente de sonidos que fluía por sus oídos y se instalaban en sus cerebros flotantes por las drogas.
- Creo que tu chica nos mira – Dijo la pelirosa a la morena.
- No es mi chica – Dijo la morena sin separarse de la danza que sus cuerpos ofrecían.
- Pero te he visto meterle la lengua hasta la tráquea – Dijo la pelirosa, se percató que eso sonaba un poco a celos, quizás un poco demasiado, la morena rió fuertemente.
- Vaya, no sabía que las chicas como tu sentían celos – La pelirosa rió aunque sabía que la morena tenía razón, ella era demasiado orgullosa para admitir algo así, más por una chica con la que sólo estuvo una noche.
- A ver, bájale un poco a tus delirios de grandeza, la pasamos bien y me gustaría repetirlo para serte honesta, pero no pienso en casarme contigo morenita – Dijo muy cerca de su oreja y pasó su lengua por la superficie de la misma, la morena suspiró con fuerza tratando de disimular el gemido que trataba de escapar.
- Bueno a juzgar por esto, creo que no es tu novia, pero sí las miradas mataran, tendrías que llevar flores a mi tumba – Dijo la pelirosa, la morena miró hacia donde estaba Francis y pudo notar decepción en sus ojos.
- Tenemos una relación abierta – Soltó la morena.
- Para ella no es tan abierta.
- No es tu asunto tampoco, limítate a lo que dijiste antes.
- Vaya, la morena tiene garras ¿Te parece si las usar mejor en mi espalda? – Dicho eso de parte de la pelirosa, la morena no pudo contenerse más y atacó sus labios. La música se detuvo, Santana había culminado su repertorio y con ayuda desmontaba su equipo, una voz se escuchó en todo el sitio.
"Ahora dentro de poco, la banda Mandala, liderada por Rachel Berry"
- Creo que es mi turno – Dijo separándose de sus labios – Nos vemos luego, en el backstage, otra cosa, tengo algo para ti, así que estate atenta.
- ¿Qué es? – Indagó la pelirosa.
- Lo sabrás en su momento – Dicho eso se alejó, sus compañeros la llamaban.
Aquí les dejo este nuevo capítulo, me alegro que les guste la historia, pronto sabremos más del pasado de las chicas y de la amistad Quinntana, con respecto a Francis, no causará muchos problemas, luego entenderán por qué existe su personaje, bueno pronto volveré con el próximo capítulo, creo que olvidé decirles, la canción que canta Rachel en el capítulo anterior era Subliminal Messages de Never Shout Never, y esa banda es el estilo de música que veo en Rachel es su personaje, sin más que decirle, bye espero sus comentarios.
