PARTE I NUEVA ERA
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Cuando llegaste tú,
te metiste en mi ser
Encendiste la luz
Me llenaste de fe
Tanto tiempo busque
Pero al fin te encontré
Tan perfecta como te imagine
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Sabes, te quiero confesar
Que te encuentro irresistible
No dejo de pensar que haría lo imposible
Por quedarme cerca de ti…*1
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-Espere por favor – decía un hombre de uniforme escarlata, mientras corría, las calles tenían muros de ladrillos café, y otras partes con arbustos y jardines en vez de paredes- sus padres van a relegarme a limpiar cloacas, si vuelve usted a perderse, tenga misericordia!
En respuesta solo recibe la risa victoriosa de un niño de larga coleta azabache que penso- espero que sea bueno limpiando – entonces, como si se tratara de un salto al agua, se fue sobre unos arbustos, una vez introducido en ellos, solo espero a que se perdiera de vista su perseguidor, sus ojos de color zafiro, brillaron emocionados de su triunfante escapatoria, salió nuevamente a la calle y mientras comenzaba a caminar, se dijo asimismo -bueno es temprano, adonde iré primero, ya se, dicen que los helados son una delicia, quiero probar uno y después…- su concentración se vio interrumpida por unos tarareos que venían de arriba de una pared, ahí estaba una pequeña rubia con los brazos extendidos como si deseara alzar el vuelo de atrás de su espalda brillaban unas pequeñas alas plateadas, el nunca había visto nada igual.
-¡Que cosa eres tú!
El grito distrajo tanto a la niña, que perdió el equilibrio y se fue para abajo, cayendo sobre él.
-Oye que te pasa!- le reclamo ella- que nunca habías visto a alguien con disfraz de mariposa, me hiciste caer! oh no me has robado mi primer beso!, ya nadie me va a querer – y agacha la cabeza.
-Te caíste encima de mí a propósito, más bien tu me has robado mi primer beso, bueno si a eso se le puede llamar beso ¡ya quisieras eh!
La pequeña le contesta furiosa – eres un grosero – se levanta, y sacudiéndose su vestido, lo mira con los ojos entrecerrados – ¿que sabes mucho de besos?
-Bueno, que solo tenga nueve años, no me hace un ignorante, sabes, he visto a mis papas besarse, tu no?
-Este, claro, pero no mucho – se decía mientras se tocaba las mejillas- no soy una fisgona como tú.
-Eso que traes en la espalda es un disfraz?
-Si soy una mariposa ¿Nunca has ido a una fiesta de disfraces?- le pregunto, mientras toca su pecho con el dedo - Voy camino a una, mi mama se estaba tardando mucho en arreglar y me dio permiso de adelantarme, vivo cerca de aquí. Quieres ser mi amigo? Ah pero no se tu nombre, yo me llamo Serenity, pero todos me dicen Serena, porque va mas conmigo, a mi mama le molesta eso porque ella escogió mi nombre y nadie lo usa- termina diciendo tomando un poco de aire.
Esta niña habla mucho pensó, sin embargo ella le agradaba entonces el sonríe – Yo soy Seiya
La pequeña con sus dos manos tomas las de Seiya y sonríe nuevamente – ¡Vamos a divertirnos! y así como estas vestido estas bien, parece un disfraz.
Seiya llevaba puesto un traje azul metálico – A mi no me agrada, pero a mi mama si y le dio gusto por lo menos en esto, dice que somos importantes. Mi padre es embajador de Kimmoku, y viaja mucho a la Tierra, es la primera vez que viene a la Luna, y como iba a estar mucho tiempo deseo traernos.
-Ah con razón eres tan raro.
-Oye, pero tú no me has contado nada de ti, debo saber más que tu nombre.
-Te digo durante la fiesta si? Vamos ya que no he desayunado.
El resto de la mañana paso muy divertido, Serena no se separo de Seiya para nada, y a este último le encanto el gesto, todo era mejor de lo que había planeado, había comido unas cosas deliciosas, rio como hace mucho no lo hacía cosa sorprendente para su corta edad, pero el tiempo paso y se termino la fiesta.
-Seiya mi mama me dijo que si quieres, puedes venir con nosotras a la casa.
-¡Que bien!
Llegaron a su casa, y Serena lo condujo al jardín que estaba en la parte de atrás de la casa.
-Este jardín es muy pequeño, donde yo vivo el jardín es tan grande que no sabes dónde termina.
-Presumido, pero apuesto a que no te dejan hacer esto.
Serena se quito sus mallones y zapatos, el niño se sonrojo pues vio más que sus piernas, ella comenzó a correr alrededor, Seiya la imito, pensando que era cierto que el no andaba descalzo en los jardines de su casa y corrió detrás de ella, la atrapo y cayeron en el pasto, quedando muy cerca, lado a lado.
-Me vas a decir más de ti, quiero saber qué clase de amiga tengo, en la fiesta ya no me contaste nada.
-Bueno, mi papa es profesor de Preparatoria, enseña algo sobre, hay ya no me acuerdo es un nombre difícil.
-Que despistada eres, todos los terrícolas son iguales?.
-Los nombres raros no se me dan, mi mama pues ya la conoces siempre está en casa atendiéndonos, no soy terrícola yo nací aquí en la Luna, soy selenita, te digo porque aquí vive gente terrícola.
-Ah ya, dime más.
-Voy a una escuela cerca de aquí, con los demás niños que viste en la fiesta.
-Debe ser divertido, yo en cambio estudio en casa, con un par de primas, con las que me peleo mucho, bueno a veces no es tan malo, ellas tienen nuestra edad, una es más alta que yo y la otra más bajita, yo soy el normal.
-Ah, por eso me vez así, de raro, no conocías a una niña tan simpática como yo- termina diciendo con una carcajada.
-Tienes razón.
Serena paro de reír y se sonrojo mucho – Este, entonces vas a quedarte mucho tiempo aquí en la Luna?
-Si – Seiya se levanto del pasto- debo irme ya es tarde, me encanto conocerte, debo de buscar a mi guardián, no quiero que lo castiguen, gracias a él te conocí, bueno nos vemos mañana
Seiya sale corriendo, dejando a una Serena muy sorprendida y le grita – Ni las gracias me diste no se nota tu educación tan especial!
Su mama sale, haciendo callar de golpe a Serena– Hija que son esos gritos, tu nuevo amigo se porto mal contigo?
-Son cosas de niños mami, no me entenderías.
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En una lujosa alcoba una familia se dispone a cenar. Un hombre de barba oscura y grandes ojos negros dijo -Querida, las cosas se solucionaron más pronto de lo que pensé y podremos regresar mañana temprano a casa.
Seiya se levanto de su asiento y grito molesto – ¡Tan rápido!
Su padre dejo los cubiertos en la mesa y lo mira severamente - Hijo no veo el motivo de tu enojo, es mas no querías venir, cuando te dije que aquí no encontrarías la gran tecnología que tanto te gusta, dijiste que sonaba venir a un lugar muy aburrido.
Ya más controlado el pequeño responde - Si, pero.
-No hay discusión mañana regresaremos, además me han dicho que debo atender a una visita muy importante en Kinmoku, y debo preparar todo para recibirla.
Su madre una mujer pelirroja de grandes ojos verdes le pregunta- Querido te refieres a Sailor Galaxia?
-Veo que estas enterada, pues si por primera vez nos visita esa gran heroína, dicen que entregara los broches de transformación a las que serán nuestras guardianas, claro como siempre eso será solo un secreto entre ella y las Sailors, por aquello de salvaguardar la identidad de las guerreras y sus seres queridos.
-Es muy valiente de parte de ella no ocultar su identidad.
Seiya se sentía como ajeno a esa platica, tenía una mezcla de tristeza y enojo que lo había dejado mudo.
-Bueno es la ventaja de ser muy poderoso y no temerle a nada.
Seiya cabizbajo pensando en que decepcionaría a cierta niña susurro- Voy a retirarme a mi habitación a preparar mi equipaje.
-Así me gusta hijo, debes ser obediente.
Seiya se recostó, y cerro sus ojos, porque se sentía tan triste, acaso Serena le importaba mucho, pero si apenas la había conocido unas horas, eso no tenía sentido, la luna le afectaba de una manera que no comprendía, pero no era algo molesto, sino todo lo contrario sentía una energía tan cálida en su corazón, pensando en dulces y en la pequeña Serena se quedo dormido por el cansancio y comenzó a soñar. Se encontraba en medio de una gran batalla, había gritos y explosiones por donde quiera, corría de una forma tan veloz, que no lograba reconocer su figura en los cristales que veía a su alrededor, de pronto sintió que algo golpeaba suavemente su espalda ¿Acaso su cabello lo llevaba más largo de lo acostumbrado?, y de pronto se detuvo a ver su reflejo, pero no era él, lo que vio con asombro fue una mujer de coleta larga azabache con sus mismos ojos.
-Joven Seiya, joven.
Un hombre lo estaba moviendo - Despierte, se le está haciendo tarde, el profesor y sus primas ya lo están esperando en el estudio.
-Si enseguida voy, diles que no tardo.
Se paro enfrente de un espejo, y vio su rostro detenidamente, se toco el cabello y recordó que de niño lo llevaba un poco largo, pero cuando comenzó a tener esos sueños donde se veía como una mujer, decidió cortárselo, se arreglo un poco y salió de su habitación.
-Perdón por el retraso – Dijo mientras abría una puerta, miro con cansancio hacia un hombre mayor, otro día aburrido de clases.
Un hombre de lentes y pelo canoso se dirigió a él con mirada severa – Siéntese, hoy tengo noticias importantes, para ustedes tres, les decía a las señoritas que nos vamos a concentrar en la cultura Lunar.
Como si hubiera recibido un latigazo, se enderezo de golpe, y pregunto – Es extraño, usted me dijo que eso no era de mi interés, cuando quise saber sobre el tema.
Un par de ojos violetas lo miraron y le contesto – Como llegaste tarde, no sabes por qué, no quiero escuchar la explicación nuevamente, si me permite señor Agamen, yo le prefiero decir.
-Adelante señorita Taisha.
-Tenemos que estar al tanto de todo sobre la Luna, para dar una buena impresión, ya que iremos de paseo diplomático, dicen que ira gente importante de la Tierra, y los mejores guerreros selenitas - se acomodo su larga coleta castaña y continuo- como tu sabes un poco, los selenitas tienen una cultura muy peculiar, una mezcla de alta tecnología y costumbres antiguas.
-Disculpe señorita pero no se adelante, eso será tema de enseñanza.
-Perdón profesor, es que cuando Seiya hace años vino muy obsesionado con la Luna, después de su viaje hacia el sistema solar, hice mis propias investigaciones, se bastante del tema.
-Taisha me conto un poco sobre ellos– en ese momento una chica de cabello blanco y ojos verdes se levanto de su asiento –me parecen un poco primitivos, creo que yo no tengo interés sobre esto.
-Señorita Yanit, dice eso por que no sabe todo, siéntese por favor, pero talvez no sepan lo que les contare a continuación es tema clasificado, casi secreto, solo los altos mandos saben sobre esto, es de un suceso que paso hace más de quinientos años, la gente común cree que fue parte de una leyenda, pero ellas realmente existieron, ustedes saben acerca de las Sailor Star Lights guardianas de la princesa Kakkyu…
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Aclaración: Yanit Y Taisha son Yaten y Taiki respectivamente, recuerden que ellos tenían una identidad masculina, para su misión del pasado de encontrar a la princesa Kakkyu, pero al igual que las Sailors Scouts tenían una identidad como chicas comunes.
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El profesor dejo de obtener la atención de Seiya, los cuentos de las guardianas eran sus favoritos, su mente comenzó a divagar. Iría de nuevo a la Luna, la volvería a ver, que habría sido de Serena, cuanto habría cambiado en esos años, ¿se acordaría de él?, no le gusto la idea pero seria posible que tuviera novio, muy posible era tan agradable y linda, que horror nuevamente estaba como a su regreso de ese viaje, tan interesado en esa niña que dado el tiempo transcurrido ya no lo era, de pronto esa maraña de pensamientos de disipo al oír un nombre.
Mientras se levantaba los anteojos el profesor continuo -La Neo Reina Serenity, quiso levantar nuevamente el reino Lunar, uso su Crystal de Plata para comenzar una sociedad nueva, las costumbres que hasta la fecha existen en la Luna fueron dictadas por la propia Reina, algunos dicen que era muy sentimental y por eso quiso recrear la sociedad de su juventud, sin embargo sus sucesores modificaron un poco la idea e hicieron de la Luna una base militar, el punto es que no deben menospreciar los dictámenes de una mujer tan poderosa como la Neo Reina Serenity, alguien que incluso ayudo a que nuestro propio planeta tuviera vida nuevamente.
Su amiga se llamaba como una antigua Reina, que tonto se sintió al tener nuevamente esa obsesión por saber todo de la Luna por ser el hogar de Serena, que importancia tenia ella en su vida?
El profesor les explico, que incluso los terricolas gustaban de las costumbres lunares, aun sabiendo de lo anticuadas que ya eran, como el uso de aparatos antiguos, como la radio, labores manuales sin uso de robots, y muchas cosas más.
-Sus padres son gente importante, lo saben de sobra, desean que den una buena impresión, están preocupados por que están en la edad difícil, por eso seré su tutor en la Luna.
Yanit se dirigió a su hermana – Creo que la preocupación es solo por Seiya, pero lo dice solo para no hacerlo sentir mal.
Taisha asintió con una sonrisa.
Al retirarse el profesor, Seiya se dirigió a sus primas, con una mirada acusadora – Sabían que todo acerca de la Luna me importaba, y no me dijeron nada.
Yanit poniéndose de pie se estiro y le contesto – Por favor no empieces, es tan tonta tu actitud.
-Si no fueras una mujer en este mismo instante ajustaríamos cuentas.
-Por favor cálmense, Seiya recuerda que hace tiempo yo te pregunte si aun seguías interesado en el asunto, y me dijiste que no era nada de importancia, yo te quería contar todo lo que había logrado investigar de los archivos de mi padre, pero supuse por tu respuesta que sería una pérdida de tiempo, para ambos.
Era verdad, Seiya tratando de verse menos afectado por el asunto, mintió a Taisha en aquel tiempo, y se había perdido de información que de verdad le interesaba.
-Perdón, tienes razón ahora lo recuerdo, ustedes de verdad se vieron preocupadas por mí en ese entonces, bueno aunque solo tu investigaste Taisha– y volteo a ver con enfado a Yanit.
-Te equivocas primito, quien crees que se encargo de cuidarle las espaldas a Taisha, que no oíste que la información de la Tierra, la Luna y nuestro planeta eran temas vedados para todos, incluyendonos, hasta ahora claro.
Seiya tuvo que reconocer que sus primas después de todo no eran tan odiosas y decidio hacer algo que se prometio no haria: contarles acerca de su amiga, omitiria algunos detalles privados como cierto beso, pero lo demás se los contaria en el viaje, para hacerlo menos aburrido.
-Saben una cosa, estoy impresionado, no puedo creer que existieran esas Sailors de verdad, que opinan ustedes.
Las chicas se miraron con complicidad, y Taisha le respondio – A lo mejor son mas reales de lo que nos imaginamos.
Cuando las dos chicas se alejaron lo suficiente de Seiya, Yanit le pregunto a su hermana.
-¿Por qué vendrá Seiya con nosotras?
-Seguramente es una coincidencia, o talvez nuestro tio quiere que haga relaciones con terricolas y selenitas importantes, a lo mejor desea que sea un embajador como el. Sailor Galaxia nos dijo que nos veriamos en la Luna algun dia, que nos mostraria como usar nuestro poder al maximo, cuando la via lactea se viera en peligro.
Yanit se empezo a reir.
-No es gracioso, podria avecinarse nuestra primera mision- le dice molesta Taisha.
Yanit se jala su larga coleta blanca hacia el frente y le contesta - Me rio de que somos las reencarnaciones de las Sailor Stars Lights, imaginate que Seiya supiera quienes somos.
-Pero no debe saberlo recuerda que es un secreto
-Lo mas emocionante Taisha es que tambien nos dijo sailor Galaxia que cuando la volvieramos a ver nos reuniriamos con Sailor Star Fighter, me pregunto quien sera?
Las chicas siguieron caminando, una figura entre los arboles las observaba era el espiritu de la princesa Kakkyu, su mirada denotaba tristeza.
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Aclaración: Todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi, menos Analis y el príncipe Terius que son creación mía.
*1 Sabes- Reik
