Y así había llegado el día, desde que acepte entrenar con Estoico, el hijo del jefe admito que le había estado evitando para no tener que practicar la matanza de dragones, aunque se que no podría hacerlo por siempre, pero valía la pena intentar, sumado el hecho de que me había vuelto a escapar de los entrenamientos, en estos momentos venía regresando de la choza de Gothi y para mi mala fortuna me topo con el hijo del jefe, Bocón ya no podía ser mi coartada, y yo no me había preocupado por donde estaba y por ese descuido ahora estaba frente a mi, genial, esto iba a ser genial.
-Valka…- escucho su voz gruesa llamándome, no con aquella suavidad que era uno de los pocos tonos que había sentido venir de el, sino era una voz de queda como de reprimenda, suspire tensa no sabía como evitar esto estaba en la montaña más alta de Berk maldito el día en que Gothi decidió vivir en la cima de la montaña más alta de la isla. -Estoico…- digo en un susurro, el sabe que lo he estado evitando, no tiene la misma velocidad mental que la mayoría de los vikingos, el si era astuto con una simple mentira no podría despistarlo. -Justo iba a buscar…- me miro fijo, se me heló la sangre nunca había tenido aquella mirada penetrante sobre mi. Entonces bajo la mirada me sentía como una tonta por alguna razón, creo que el solo quería ayudarme, siento mis ojos húmedos, no puedo creer que quiera llorar por una tontería así, me contengo pero levanto la mirada con mis ojos aún algo humedecidos -…yo lo siento- no escucho una respuesta inmediata de su parte entonces como mi mirada había vuelto a concentrarse en la belleza del piso siento una calidez inusual en mi hombro, es su mano entonces levanto la mirada y el me dice -No te preocupes, pero no dejaré pasar esto tan fácil te espero en la madrugada, en punta cuervo- dice y acto seguido lo veo subir en dirección a la choza de Gothi a paso veloz.
Ya al día siguiente, antes de que amaneciera me escabullí de casa, no se ni porque lo hacía esta vez si estaba cumpliendo órdenes, pero supongo que fue la costumbre, me había puesto ropa bastante ligera, subestimando el clima así que ahora corría al lugar de encuentro, era un bosque extenso de miles de hectáreas así que supuse que me esperaría en el límite que separaba el terreno de Berk y no me equivoqué los primeros rayos de sol que pude apreciar fue la imponente figura de Estoico, ahora comprendía porque el sobrenombre de Basto, era imponente sobretodo en ese tipo de pose, pareció reconocerme pues me hizo un gesto y se internó en el bosque yo lo seguí a paso veloz o intentándolo, es cierto era ágil, pero en cambio el, dioses no se como con lo enorme que era podía moverse tan rápido, me costaba un poco mantener su paso hasta que al fin llegamos a nuestro destino aparentemente.
Era un claro en el bosque rodeado de empedrada en donde se podía ver un lago de agua cristalina que completaba el verde paisaje,el de un solo brinco llego abajo, yo en cambio fui mas cuidadosa bajé lentamente por la empedrada con la intención de no resbalarme, lástima que no conseguí mi cometido cuando ya no me faltaba tanto para llegar a mi meta di un paso en falso y caí al suelo, fue bastante doloroso y el no me prestó ayuda alguna … estaba interesado ordenando sus armas, no podía imaginar que quería hacer, bueno en realidad si, pero prefería no esperar lo evidente y cruzar los dedos tal vez solo cazaríamos mariposas con las hachas.
-Primero aprenderemos algo de lucha cuerpo a cuerpo- dijo una vez hubo revisado su arsenal -Tengo todo el tiempo del mundo para ti hoy- yo rodé los ojos en señal de incredulidad, todo el tiempo del mundo, se que lo había dicho e sentido figurado, pero no podía evitar pensar en que el día solo tiene 24 horas de las cuales ya habíamos gastado un par y que eso no es precisamente todo el tiempo del mundo… pero no me quejé solo mire las armas con cierto desprecio y le di una media sonrisa -¿Entonces deberemos pelear el uno con el otro? No me parece algo muy justo solo mírate- el frunce el ceño creo que no ha captado del todo mi broma pues me responde algo completamente fuera de mis expectativas -… ¿Acaso esa es una broma acerca de mi peso?- en cuanto me lo pregunta así de serio no puedo evitar romper a carcajadas, el está completamente desconcertado, debo admitir que con lo que había oído sobre Estoico de Bocón y los demás comentarios de la aldea no me esperaba que fuese un adolescente acomplejado, normal es decir el es como una leyenda alguien a quien no puedes tocar, pero eso dioses como es que no me puedo detener ya me comienza a doler el estómago, noto que el esta completamente avergonzado no puedo distinguir su cara de sus cabellos. Por lo que me fuerzo a frenar mi risa -Ya comprendo… lo siento- digo con serias dificultades pues la risa no puede parar por completo, el solo me mira frustrado algo molesto, pero se resigna a no responder es demasiado maduro.
-… Partamos quieres- asiento aún con una gran sonrisa involuntaria, el suspira y se pone en una posición estable -Dame con todo lo que tengas si me haces caer podremos pasar a usar algún tipo de arma- Abro los ojos algo sorprendida, así que "ese" era el primer nivel, sin embargo comprendida y asimilada la instrucción asiento, me aseguro de que mis trenzas las que acomodé velozmente esta mañana estuvieran firmes y no me perturbaran en caso de que el fuera a responder. -Bien no te lo tomes tan en serio no se si podrás lograrlo hoy mismo de todos modos- dice el sin mala intención, sin embargo levanta mis defensas, puede ser cierto que ningún otro vikingo haya podido derribarlo jamás o vencerlo en batalla, pero no se encontraba contra un vikingo era algo a lo que el jamás se había enfrentado… o eso esperaba si no me estaba sobre estimando a mi misma. -Bien señor pared, haré que te retractes- el me mira sorprendido por el sobrenombre que le he dado, es decir le viene como anillo al dedo y es perfecto para conmemorar el momento.
No me abalanzo de inmediato, primero le veo y analizo cualquier punto débil posible, pues derribar a una persona no debe ser tan difícil como romper algún artilugio ensamblado después de todo poseen casi el mismo principio, el me mira impaciente no sabe que estoy esperando para arremeter contra el y ya, pero yo no soy así el factor sorpresa está de mi lado, el no me conoce y no sabe como lucho de hecho casi nadie lo sabe, sonrío para mis adentros, lo tengo corro hacia el simulo que no frenaré para que piense que atacaré directamente más en el último momento salto sobre el, bueno en el caigo en sus hombros vuelvo a tomar impuso cosa que veo lo pierde un poco el equilibrio y caigo a su espalda no voltea como esperaba aún así le doy una patada baja entre las piernas para ver si se pierde el equilibrio pero permanece ahí inestable como una montaña, intento otra forma y así una y otra vez hasta quedar completamente agotada en cada una solo he logrado moverle unos centímetros me hace falta fuerza pese a los ánimos de Estoico creo no estaba realmente nada cerca de mi objetivo.
Entonces me lanzo al piso hambrienta y agotada ya, el sol ha llegado a coronar el cielo y milagrosamente ninguna nube le impide brillar, es hora de comer y como olvidé siquiera desayunar ni pensar que traje algo de comida; respiro entrecortado y me cubro con mi mano del sol, en eso noto por el rabillo del ojo que Estoico se ha movido en dirección al bulto que traía con armas, me hará seguir entrenando sin descansar, noto que el también esta sudando, el agua que le escurre por la frente es delatada por el brillo que refleja, así que me tomó en serio desde el principio.
Cierro los ojos un momento preparándome mentalmente para levantarme e ir por agua al menos en eso antes de levantarme veo que hay un plato de comida frente a mi, lo tomo sin pensar murmurando un agradecimento, el si pensó en traer provisiones. Mientras comíamos como había un incomodo silencio rondando quise tomar la iniciativa, no me disgustaba el silencio, pero sentía curiosidad por Estoico.
Comencé elogiando la comida -Vaya quien ha hecho esto no esperaba comer algo hasta la cena- el me mira y sonríe -Gracias yo lo preparé- le miré sorprendida, al único vikingo del cual tenía conocimiento de que se le daba bien la cocina era a Bocón los demás eran incapaces de dominar tal arte y le relegaban aquel trabajo a sus mujeres, vi como el notó mi cara de sorpresa y complemento su comentario -Después de todo puede que si me llego a casar mi esposa no sepa cocinar jamás se sabe, dicen que hay chicas en Berk con la capacidad de matar a un ejercito solo con su estofado- en ese momento enrojezco de vergüenza, se que habla de mi, pues hay ocasiones en las asmbleas que mi cocina llega a usarse de amenaza por lo que comenta mi padre. Bajo mi mirada al plato y no continúo la conversación, aunque al parecer Estoico si parece interesado porque ahora es el quien me pregunta a mi -Sabes siempre me ha intrigado, si no sabes cocinar nada de nada ¿Que hacías en tu tiempo libre o "deberías" estar haciendo ahora? Vas a aprender con la matriarca- eso se refería al encuentro de ayer, en realidad nadie me había preguntado nada de eso antes, aparte de los que siempre se involucraban conmigo, nadie había tenido esa duda o me la había comentado antes, Bocón no contaba a el se lo decía sin que preguntara y además no creí que el hijo del jefe con la cantidad de responsabilidades que esta heredando poco a poco -Pues hay veces en que me escapaba a la herrería, escapaba a oír las historias del Mercader Johann, a aprender canciones con los artistas ambulantes o artes curativas con Gothi -carraspeo ante lo último nadie acostumbra a tratarla con tanta ligereza solo Bocón y yo claro aparte de los altos mandos de la tribu- digo la gran matriarca- El se veía interesado por lo que respondía cosa que realmente me sorprendió solo había visto esa concentración en Gothi quien no me podía responder verbalmente o en Bocón pero cuando estaba concentrado ignorando mi reporte del día. Admito que jamás espere tener ese nivel de atención por parte de cualquiera perteneciente a la tribu, aún menos Estoico quien se veía como alguien que completamente representaba el ideal vikingo, un tipo grande; rudo; de barba abundante, bueno aún no tan abundante, pero eso era cuestión de tiempo; en fin que solo usara la fuerza bruta para resolver problemas.
-Eres bastante completa…- dice sincero, casi siento una leve admiración en su tono que me hace sentir algo de orgullo -Quiero decir, sabes bastantes más cosas que la mayoría, aunque sigue sin estar bien que te saltaras el entrenamiento obligatorio- me reprime, al levantarse y me desordena un poco el cabello, me siento como una niña pero aquel trato suave me gusta, es diferente a alguno que hubiese recibido antes. Dejamos los platos en el morral y el concluyendo la sesión de conocimiento del compañero procede a dar nuevas instrucciones -Viendo que lo has hecho mejor de lo que yo esperaba, admito que no pensé siquiera que me moverías algo, ni Patón con años de entrenamiento ha logrado derribarme, realmente me vi en problemas en algunos momentos, así que pasaremos a la siguiente fase pues es evidente que dominas lo básico- entonces me hizo un ademán para que me acercara y tomara algún arma, cogí una espada era de acero lo sabía porque había visto a Bocón trabajando en una similar, pero pesaba como dos sacos completos de piedras -Ahora nos enfrentaremos…- dijo tomando un mazo y viendo con la dificultad que tomaba la espada -Esta bien- le respondí -Pero dame un segundo- en eso me acerqué al árbol más cercano y levanté la espada a duras penas, para después dejar que cayera todo su peso sobre una larga rama -Usaré esto- dije y el me miró sorprendido aunque pude ver una sonrisa en su rostro no era burlona, era de un tipo que me resultaba indescifrable.
Se puso en guardia con su mazo, -Recuerda nosotros no solo debemos enfrenarnos a Dragones- yo asiento y espero que a lo ultimo que me llegue a enfrentar jamás sea a un dragón pues eso también ha influido en mi elección del palo por sobre todas las demás vistosas armas que había traído, no podía hacer más daño que un objeto corto punzante, comenzamos nuestra contienda partí yo arremetiendo, el solo se defendía y cada dos por tres me quitaba el palo de las manos -Hay más amenazas afuera que los dragones- continua mientras nos enfrentamos -Espero que cuando lleguen a Berk seas capas de defenderte sola por tu propia mano, no como ahora- dice calmo cuando me vuelve a quitar el palo con una palanca que hace apoyado del mazo. Admito que fue divertido pelear con el, aunque el entrenamiento era algo monótono, pero se lo atribuía a apenas estábamos empezando.
Finalmente un poco antes de que cayera la noche terminamos y nos dirigimos en conjunto al gran salón para cenar. Sin embargo yo me excusé y me desvié del camino, llevaba mi arma conmigo, quería mejorar mi arma artesanal en la herrería, así que estaba dispuesta pasar toda la noche diseñando para evitar aquella frustración que sentí hoy al no poder hacer frente a Estoico, es cierto era el mejor los vikingos incluso podría decirse mejor que el mismo jefe.
Entonces comencé mi labor lijé el palo ahora era delgado y tenía la apariencia de un bastón, pero necesitaría más dinamismo si no podía usar la fuerza, incluí por ello en mis diseños dos curvas a cada lado del bastón, pues sabía que con arma muy simple jamas podría vencer a la fuerza bruta de Estoico aunque fuera una batalla de prueba, y comencé a forjar no había nadie y eso que había esperado al menos ver a Bocón pero supuse que estaría comiendo en el gran salón, fuera de eso me enfoqué en mi trabajo termine creando una especie de oz, usando partes de hachas viejas, que estaban en la herrería para ser fundidos y formar nuevas armas. Me limpié el sudor cuando terminé para contemplar mi trabajo, salí para probarlo, me escabullí hasta la playa practiqué por un rato realmente había hecho un buen trabajo aunque esta mal que yo lo diga.
Berk no tenía muchas atracciones, pero su playa cristalina al lado del iceberg era algo encantador, además podía sentir como cortaba el viento con mi nueva creación, no tenía filo en efecto pues la hice lo suficientemente gruesa como para evitar un daño al mínimo contacto a diferencia de lo que haría un hacha y el contrapeso que hacían ambas piezas de metal hacían que por simple física no fuera difícil de maniobrar.
Hago un estoque o otra vez me preparo para lanzar mi pseudo-bastón al aire para atraparlo haciendo una maniobra algo me detiene de completar el ejercicio, siento un ruido, esta cerca, serán atacantes, en silencio me acerco a la fuente del ruido y para mi sorpresa, veo a Estoico ahí, entrenando con su mazo, pensé que era un genio que no necesitaba entrenar como los demás creí que con su enorme porte era suficiente, pero el también se esforzaba por destacar, por hacer feliz a su padre quizá por intentar ser un sucesor digno, me oculté tras una piedra para observarle mejor a la luz.
Entonces en mi abstracción veo algo que me sorprende, hay alguien más ahí otro vikingo, pero no esta solo, esta a varios pasos de Estoico en dirección contraria, por ponerme hacia adelante resbalo en la humedad de la piedra, como maldigo mi poca visión nocturna, y claro Estoico se percata de mi presencia, pero para desgracia de ambos no es el único.
Los personajes son de Dreamworks y a Cressida Cowell (ya quisiera que yo que fueran mios :( )
Gracias si llegaron hasta aquí, cualquier sugerencia se agradece, comentario o critica (constructiva de preferencia XD) se agradece :')
Bueno he aquí un segundo capítulo creo que a partir de ahora se podría poner interesante, por cierto pensad en la herramienta que lleva Valka en la segunda película, porque creí que quizá debería haber tenido alguna práctica con ella aparte de esos veinte años… XD pero sacarla de alguna parte, en fin eso … agradezco el comentario dala hadoock admito que necesitaba ese poco de apoyo para intentar continuar rápido espero que este capítulo haya sido de tu agrado :)
