Y segundo día de festejo, esto apenas inicia…
Capitulo 2. Llave antigua
Ahí estaba John mirando la caja que Sherlock le había obsequiado como compensación de la perdida en ese incendio. No es que no lo agradeciera es más, estuvo completamente feliz el día que se la dio, por un breve microsegundo estuvo a punto de lanzarse a abrazarlo para agradecérselo, pero se contuvo ya que sabía perfectamente que Sherlock odiaba ese tipo de demostraciones físicas. Así que solamente hizo lo que pudo; darle una de sus más sinceras sonrisas, aquellas que alguna vez mostró dentro del seno familiar y aun siendo casi un infante.
Vaya, Sherlock le explicó (como no) que había visto hace mucho el contenido, solo por curiosidad; ya casi esperaba su lista interminable de deducciones, pero increíblemente no fue así. Quizás estaría cometiendo un grave error pero él era más corazón que cerebro, por eso tal vez esa relación de amigos era tan llevadera.
Dos semanas más tarde decidió que era momento de revelar al gran Sherlock, el significado de todas esas cosas que contenía esa caja, ahora nueva y que había sido grabada como suya; sin más preparó té para ambos y colocó las tazas en la mesita de la sala, mientras ya había hecho accionar el mecanismo musical de la caja con la llave en estilo antiguo que le hicieron en reposición de la otra, así que la tonada para Elisa lo acompañó mientras los hacía.
Finalizó la melodía cuando el colocaba la última taza, Sherlock en ese instante salía de su recamara, como de costumbre en bata, pijama y totalmente descalzo. A pesar de vivir tan poco tiempo juntos John estaba comenzando a entender un poco la mente de su compañero de piso, por lo que es platica tenía que ser abordada desde el punto de vista de deducciones. Sin más se sentó en su sillón, aquel que se auto asignó desde que llegó a Baker Street, frente a la caja y esperó a que el Detective Consultor hiciera lo mismo, cuando este estuvo colocado de igual manera comenzó a sacar las cosas.
Lo primero que sacó fueron los dientes de leche. Sherlock ni siquiera hizo el esfuerzo de fingir interés así que prácticamente sin ver nada comenzó su perorata.
—Esos dientes corresponden a tu hermana y a ti, seguramente cuando cumplieron ella ocho y tu nueve, los tuyos están más desgastados, pero lo interesante ahí sería el por qué guardarlos, ¿abuelos?, quizás, te prometerían algo si los tenías a resguardo.
La sonrisa de John se extendió mientras comenzaba a mover negativamente la cabeza.
—Acertaste en casi todo Sherlock, pero te equivocaste. Un diente si es de Harry pero el otro no es mío—. Eso hizo que el Detective Consultor alzara la vista, dándole una vista intrigado y John siendo John, no lo dejó con la duda. —Algo que olvidé mencionar Sherlock es que tuve un hermano mayor, en realidad soy lo que en muchas familias denominarían el Sandwich, el de en medio; tenía un año más que yo, pero cuando cumplió los diez cayó enfermo por una deficiencia en sus riñones de origen congénito, lo que le llevó a la tumba en cuestión de seis meses. Cualquiera de la familia estuvo dispuesto a donarle uno de los suyos, pero ninguno fue compatible, para ese tiempo la ciencia médica no estaba tan avanzada como ahora. Así que murió, pero antes de hacerlo me legó su primer diente de leche y ahí comenzó mi interés por estudiar medicina.
Cuando finalizó la pequeña narración sus ojos estaban fijos en la calavera de Sherlock, suspiró imperceptiblemente y sacó el siguiente, los pétalos envuelto en el papel cebolla. Por lo que pudo ver, finalmente tenía toda la atención del Detective Consultor. Sin esperar pregunta, porque sabía no lo habría siguió hablando.
—Estos pétalos pertenecen a un cerezo o mejor conocido como Sakura en Japón, las colecté tras una tarde memorablemente feliz con toda mi familia, fue un año antes de que mi hermano mayor Joseph cayera enfermo. Me traen recuerdos muy felices Sherlock; son exactamente cinco si te das cuenta, uno por cada miembro de mi familia. Esas vacaciones las tengo grabadas en mi memoria como si las hubiese vivido ayer, éramos tan felices. Y siempre debes tener algo para anclar ese recuerdo lo más profundo de tu corazón y darle una forma física para hacerlo más tangible. Eso último fue para sus adentros, quizás Sherlock nunca lo entendería, pero él sí.
La mirada que le dio al Detective quizás estuvo llena de nostalgia porque pudo ver como este cambiaba la suya a una casi parecida a la de empatía, nuevamente le dio una sonrisa pero para ese momento su té se había acabado y deseaba más así que se puso de pie y extendió su mano para que Sherlock le diera su taza y servirle, más, este ni siquiera le hizo caso estaba totalmente inmóvil, entonces supo que acababa de adentrarse en su palacio mental, algo con lo que estaba acostumbrarse a vivir.
No le preocupaba quizás en una hora estaría de vuelta o más, ¿quién sabía? Negó con su cabeza y se dirigió a la cocina, al regresar con su taza, recogió todo y volvió a guardarlo para llevarlo a su recamara, ahora esa caja tenía que estar mejor resguardada, no quería que nuevamente otro evento como el piromaniaco se volviera a repetir.
Las cosas que guardaba era para recordarle que su vida no fue tan miserable siempre, que hubo momentos felices, después de regresar invalido parecía que se hundía en un abismo imposible de salir, pero de pronto surgió una luz llamada Sherlock Holmes y era algo por lo que agradecía a Dios o a la vida por haberlo encontrado. Sonrió para sus adentros, fue la misma frase que su padre le dijo una vez cuando le preguntó que debía hacer si algún día se enamoraba como él de su mamá.
—Solo debes dar gracias hijo mío a Dios, porque lo estas y jamás le dejes ir.
Continuará…
Si, si, ya se, no debo superar las 1000 palabras, es más fueron 8 menos a las de ayer, es decir 992, pero ¿Saben cuán difícil es para mí? En fin, este capítulo me quedó quizás un poquitín nostálgico, pero no será la última vez que veamos más recuerdos de John Watson, lo bueno es que solo quedan 3 capítulos…
Agradezco a Ezaki, LiaCollins y arcee93, por sus amables y hermosos comentarios.
Besos
ITSASO ADHARA
Pd cualquier error es mea culpa, no tengo beta y por lo visto jamás tendré… tengo mala suerte con ellos… así que ya saben.
