Skip Beat! no me pertenece.
SORPRESA.
— ¡kuon! Kuon despierta...— Escuchaba la voz de mi Kyoko-chan, ella me llamaba...
Poco a poco el hombre volvió en si, su mujer lo estaba llamando y despertó con un fuerte dolor de cabeza, es que desmayarse no fue lo más inteligente que hizo en toda su vida pero ¿Quién lo podría culpar? Esperaba un bebe y en su lugar tuvo dos. No culpaba a Kyoko por no decirle ya que durante el embarazo estuvo muy sensible y no podían comunicarse mucho y ambos mantenían sus trabajos que los dejaban agotados.
kuon sonrió a su mujer, quien le devolvió el gesto, se había despertado justo antes de que la trasladaran a una habitación y para su sorpresa vio una cámara de vídeo en el suelo, un zapato al lado y el cuerpo sin conocimiento de su padre, suspiro tranquilo y se rió de él mismo como también de su padre, era increíble.. Su mujer tuvo a sus hijos, su padre y él, simples espectadores no lo soportaron y terminaron desmayados... Solo esperaba que nadie viera ese vídeo o que ella se compadeciera de ellos. Su padre nunca mostraría ese vídeo ya que el también se había desmayado y todos se reirían de ellos. Por esa parte estaba tranquilo.
Kuu tuvo que ser atendido por un doctor y Kuon se rió de su situación. Increíble, se había desmayado... Recordó que tenía una hija hermosa de nombre Odette, quien se parecía mucho a él... Y se moría por conocer a su otro hijo.
Mientras acompañaba a su mujer no pudo evitar besarle con una sonrisa tonta en sus labios que lo decía too, estaba cada día más enamorado de aquella mujer, SU mujer y de nadie más. Sí, Kuon Hiruzi era super posesivo y eso nadie se lo quitaba.
Los minutos pasaban y su ansiedad crecía, no sabía como Kyoko estaba tan tranquila, él quería ya mismo a sus pequeños...
Una hora después.
Kuon ya estaba que trepaba las paredes de aquella habitación, sus nervios podían más que las palabras de su esposa, que le decía que estaban revisando a los niños y practicando-les los exámenes correspondientes...
La puerta se abrió dejando ver a una enfermera, quien entraba con una pequeña en su brazos; su hija ya estaba allí. La mujer le entrego a la bebe a su esposa quien estaba tan feliz.
Kuon se acercó a ellas y vio aquella carita de ángel que había imaginado en sus sueños y que tanto había añorado, al final la tenía... No tuvieron que esperar mucho tiempo para que entrara de nuevo la enfermera. De verdad, la mujer solo había tardado unos minutos los cuales fueron eternos para él... No era para menos... Padre primerizo, nadie podía culpar-lo.
Una segunda enfermera entro, para sorpresa de él y una gran sonrisa de su mujer, venía con otro bebe... Pero si sus hijos ya estaban allí, estaban en brazos de la mujer de su vida, no entendía absolutamente nada.
— Aquí traigo a su otro hijo...
Kuon dejó de escuchar, miró a su mujer que tenía a dos de sus hijos en brazos, miró a la enfermera quien traía un tercer niño... Y solo entonces... Kuon despertó...
Kyoko estaba nuevamente embarazada y tenía unas pesadillas terribles, no quería que le pasara lo de la primera vez. él aun recordaba el haberse desmayado, su padre también lo había hecho pero al contrario de su sueño, su padre se había encargado de mostrar el vergonzoso momento de su perdida de conocimiento...
El sueño o más la pesadilla que había tenido sobre un tercer bebe lo atormentó desde que supo el estado de su esposa, aproximadamente, hace seis meses... Y no le daban tregua...
Odette y Kyon eran su adoración, ya tenían cinco años y estaban feliz por su nuevo hermanito... Él no podía dormir... Y esta vez ni el trabajo impedía de que él estuviera en los controles y revisiones de rutina de su mujer con el especialista... Ya no quería más sorpresas... Ya no...
Fin.
