LA HISTORIA SE HACE REALIDAD… EL ELEGIDO DE LOS DIOSES
Se despierta muy asustado, ante cierto sueño que se le hacia realidad, fija su vista a los lados notando que se encontraba en un recinto familiar, tomando más aire y fuerza logra quedarse de pie, prosigue su camino fuera del lugar, tapando su cara por aquella molestosa luz, hasta que sus ojos se acostumbrarán a ello
- que haces? Sabes bien que esas heridas aun no han sanado –le dice una voz familiar reprendiendo al joven de cabellos oscuros largos, quien se limita a amarrarse su cabello con una liga
- estoy bien –contesta el joven desviando su mirada al lado encontrándose con un joven de cabellos azules de ojos del mismo color, llevaba puesto una vestimenta tradicional del Japón- que ha sucedido? –pregunta el con voz fría al joven
El joven se limita sentarse en el suelo, meditando con rapidez las preguntas hecha por el muchacho, quien al parecer no recordaba nada, de lo que le había dicho- veo que aun no lo recuerdas –prosigue hablar el joven con los ojos cerrados- fuiste atacado por uno monstruo espiritual, pero gracias a los dioses fuiste encontrando casi vivo
- Un momento! –el chico hace un breve recuerdo de aquel momento, dando con el recuerdo de una chica- y ella?! –pregunta este entre la sorpresa y la preocupación
El joven que se encontraba sentado, se levanta para mirar a su amigo a los ojos, quien se encontraba un tanto sorprendido, esperando su respuesta- sígueme –dice el empezando a caminar por un largo pasillo de aquel enorme lugar estilo oriental
Ambos se encontraban con la mirada fija en una cama, que reposaba la misteriosa joven que dormía tranquilamente en el lugar
- donde la encontraste? –pregunta el otro joven que no dejaba de mirar a la jovencita- no es de este reino y menos de los otros –deduce el chico desviando su mirada en su amigo que no paraba de mirar a la jovencita- kouji
- ella apareció de la nada –comenta el joven tratando de recordar su encuentro con la chica- solo sé que tiene un poder igual que ella
- te refieres a… -dice el chico con sorpresa, siendo respondido por un asentimiento de parte de su amigo
Abre sus ojos con lentitud, lo primero que divisa es el techo, dándose cuenta que no era igual al de su cuarto, vuelve a cerrar sus ojos, esta vez recostándose de lado, para volver abrir notando un espacio ancho de lo que supuestamente piensa que es su cuarto, o será que aun seguía dormida o soñaba despierta, abre con sorpresa sus ojos, sin pasar ni el segundo se levanta de la cama con susto, en realidad no era ni su cama, ni su cuarto donde rayos estaba?. Acaso seguía en casa de su abuelo, pero su cuarto no era tampoco así, desvía su mirada para distintos lados queriendo encontrarse con algo familiar
- es inútil, no estás en tu casa, si es lo que piensas –le dice la voz masculina del apuesto joven que se encontraba recargado en la pared con los brazos cruzados mirando a la joven
- donde estoy? –pregunta la jovencita asustada mirando al chico que se encontraba de frente a la cama- como llegue aquí, por que no recuerdo nada? –pregunta la chica colocando su mano en su frente en busca de recordar lo que había sucedido o por lo menos recordar como se había separado de su familia- mis hermanas…
- tus hermanas? –se extraña el joven ante el susurro de la jovencita que se levantaba de la cama y comenzaba a caminar de un lado al otros- entonces tienes hermanas
- debo hacer algo, comunicarme con ella –se dice la jovencita perdiendo el control- deben estar preocupadas, ellas… mi abuelo, mis amigos
- oye… cálmate –le dice el joven de cabellos oscuro sin dejar de mirar a la chica, que se descontrolaba
- ayudame por favor –pide ella fijando su mirada en el joven- por favor debo regresar a mi casa –tratando de mantener la calma pero le era imposible al escuchar que el chico no podía hacer nada- por que?! –cayéndole unas cuantas lagrimas
- cálmate –ahora pide él, sin remedio alguno sujetando a la chica de los brazos y trayéndola hacia él, esto ocasiona que la chica se asombrara- está bien, yo te ayudaré –susurra el joven con delicadeza al oído de la chica, para que se calmara
- gra… gracias –agradece la chica sintiéndose bien en los brazos del joven, quien por su parte de igual forma siente lo mismo que ella
Unos cuantos tosidos de parte del otro joven de cabellos azulados, ocasiona que ambos jóvenes se separen rápidamente, el solo se limita a colocar la bandeja que tenia en sus manos en una pequeña mesa
- le traje algo para que comiera –dice el joven dando una miradita a su amigo, quien desviaba su mirada a otro lado- me puede decir su nombre, hermosa dama –dice el chico con toque caballeroso, ocasionando que su amigo se limitara a hacer un gesto de repugnancia
- Mimi –contesta la chica ante la generosidad del otro chico- y el suyo?
- Henry –contesta el joven con toda caballerosidad
Al terminar de probar el último sorbo de su té, dejando la taza en la bandeja baja su mirada con tristeza, no sabía ni la mínima razón del por que se encontraba en un lugar extraño, vuelve a levantarse de la cama, lo mejor era relajarse un poco, ambos muchachos eran atentos a ella, ya que aceptaban de que se hospedara en la casa
Admirada por todo el jardín, se notaban que lo cuidaban muy bien, prosigue su caminata hacia el extenso jardín, alza su mirada hacia la casa que era demasiada de grande se notaba que había miles de cuartos, vaya que eran de una familia adinerada bueno eso era lo que pensaba. Por unos segundos voltea hacia atrás, sintiendo como si algo la llamara
- entonces ella no es de este mundo, sino del otro mundo –deduce con facilidad el joven de cabellos azules, probando un poco del té- eso quiere decir, que el momento, ha llegado
- a que te refieres? –pregunta el con la mirada fija en el cielo azul, su mirada se encontraba tan perdida lo único que podía era escuchar cada palabra que decía su amigo, abriendo sus ojos con gran sorpresa- estás diciendo –mira a su amigo, quien le asiente con la cabeza en respuesta de un si
Unas cuantas personas la miraban como si se tratara de otro país o más bien de otro mundo, se preguntaba la razón del por que de sus miradas, se sentía muy extrañada de que tantas personas la miraran
- ha de ser extranjera –responde un anciano viejo con un bastón en sus manos observando las vestimentas de la chica
- o talvez sea de otro reino –comenta otro anciano arreglándose sus lentes para poder ver bien a la jovencita
La castaña se encontraba muy intimidad por las miradas de aquellos aldeanos, tratando de no enojarse ya que otras personas decían que talvez era un monstruo convertido en humano- disculpe, sabe donde me encuentro? – pregunta ella aun anciano barbudo como de sesenta y cinco años de edad
- en el reino de Ota –contesta el hombre a la pregunta de la chica
- muchas gracias, el reino de ota… -susurra ella- jamás había escuchado de este lugar –se dice ella mientras comenzaba a caminar nuevamente- aun no comprendo nada
Ambos se encontraban conversando tranquilamente, hasta que de pronto un hombre de barba negra llega entrando a la sala de pronto
- que son esas formas de entrar! –dice con cierta voz de enojo el chico de cabellos azulados mirando al hombre que se agachaba al frente suyo pidiendo perdón por la interrupción- habla –ordena él a su servidor
- mi señor, supimos que la señorita que se hospedaba aquí, salio del castillo sin darnos cuenta –avisa el hombre con preocupación mirando al muchachos
Ambos se levantan de sus asientos, sorprendidos por el aviso inesperado de parte de uno de los servidores, esto no era para nada bueno, la chica podía estar en grave peligro estando sola en el pueblo
- que esperas ordena a los soldados, para que la encuentren –ordena Henry a su servidor- no podemos perder a esa chica, es muy valiosa
- entendido, señor –se levanta con rapidez, saliendo a toda prisa del salón en el que se encontraban los dos chicos
- iré a buscarla también –habla el joven de cabellos oscuros saliendo del salón a toda prisa
Solo esperaba que se encontrara con bien y que ningún maldito se propasara con ella, no se lo perdonaría, si la historia era real entonces esa chica en verdad era muy valiosa para el reino de Ota y los otros reinos vecinos, se detiene por un momento al ver distintas calles sin saber cual tomar, se decide por el de su derecha. De igual forma se encontraba buscando a la chica los soldados del emperador
Unos cuantos pasos hacia atrás da, al encontrarse con unos hombres que se notaban que no era de confiar, sin pensarlo dos veces se dispone a correr lejos de aquel grupo en busca de ayuda
- por que ahora me estoy metiendo en problemas –se dice la chica sin dejar de correr, siendo seguida por detrás por aquel grupo- que alguien me ayude!!! –grita con toda sus fuerzas, para que alguien la ayudara, pero sin darse cuenta se tropieza con una piedra, cayendo al suelo bruscamente
- ya no tienes donde ir, pequeña –le dice el líder del grupo que sonríe con malicia- serás una buena ganancia
Dando varios pasos hacia atrás, pero siendo interceptada por otra persona, esta vez estaba perdida, debería por lo menos defenderse en algo o es que había olvidado las enseñanzas de su abuelo, antes de que uno de esos hombres la tomara, con fuerza le da una patada a uno de ellos en la cara estrellándolo contra la pared, el grupo se encontraba muy asombrado por la fuerza de la joven misteriosa que se levanta con firmeza de defenderse sin importar perder su vida por defenderse contra unos hombres
- no me importa si tengo que pelear o perder mi vida, pero no permitiré que rufianes como ustedes intenten propasarse conmigo –dice ella, harta de que las personas la vieran como un fenómeno o cualquier otra cosa- pero intentaré todo lo posible para regresar a Tokio!!! –grita ella histérica ante los hombres quienes se esconden entre ellos, jamás habían conocida a una chica tan valiente como ella
- está loca –murmura uno de los hombres a sus compañeros, quienes afirman con la cabeza
- eso es lo de menos –dice el líder mirando a la jovencita con decisión
Antes de que ellos atacarán a la chica, el grupo es derrumbado rápidamente por otra persona de larga melena oscura que mantenía en sus ojos un brillo intenso. La chica se sorprende que cae al suelo sentada
El grupo sale despavorido ante la fuerza de aquel muchacho, como si se tratara de un demonio enojado, con lentitud se voltea hacia atrás para mirar a la chica que se encontraba en el suelo un tanto temida
- te encuentras bien? –pregunta con una voz dulce, para que ella no pudiera temerle por la actitud que había tomado al pelear con el grupo, se agacha para ver más de cerca a la chica si no se había hecho daño- mimi…
- yo… -dice ella sin saber que decir, tratando de ser fuerte- perdón –saliéndole lagrimas por lo asustada que se encontraba, refugiándose en los brazos del muchacho- tuve miedo
- ya, todo está bien –dice el de cabellos oscuros, tranquilizando a la chica- desde ahora mi deber es protegerte y no permitiré que nadie te haga daño
- kouji… -la chica se limita a llamar por primera vez el nombre del chico
- lo mejor es regresar al castillo, Henry se encuentra preocupado –dice el ayudando a la chica a levantarse del suelo
- kouji… -levanta su cara para mirar al joven
- dime? –baja su vista para mirar a la chica
- gracias… -agradece ella ofreciendole una sonrisa al chico, quien por su parte responde de la misma forma
Durante mucho tiempo, los reinos se encuentran en guerra, pero se dice que los dioses celestiales enviarán aun ser elegido en conjunto de unos valientes guerreros de los diferentes reinos a aliarse para prevenir el desastre en los reinos y que el mal fluya, a ese ser valiente se le es llamado "el ángel del otro mundo"
- están diciendo, que ese ángel soy yo! –exclama la chica con sorpresa ante la historia relatada de parte del joven Henry quien le afirma con la cabeza
- no eres de este mundo, eso lo comprobamos –habla Henry, quien se encontraba con la mirada fija en ella- desde hace siglos atrás hemos estado esperando la llegada del ser elegido llamado el ángel del otro mundo, fuiste escogida por los grandes dioses
- pero solo soy una simple chica, que asiste aun colegio y que pronto haré mi prueba para ir aun instituto –dice la chica con la mirada baja- no creo que sea alguien escogido, discúlpeme joven henry, pero…
- sino lo fueras, no estuvieras aquí –dice el susodicho levantándose de su trono y acercándose a la chica, tomándola delicadamente de las manos- yo sé muy bien que eres a quien esperábamos con ansias
Ella se sonroja un poco, al tener muy cerca al joven apuesto emperador, mientras que por parte de kouji este se encontraba con seriedad mirando la escena sin decir nada, no era quien para interferir en la relación de ambos, se levanta del suelo para retirarse
- kouji… -notando que el chico se iba a retirar- espera! –Separándose a toda prisa de henry para acercarse al nombrado- tú… tú también piensas lo mismo?
- no, puedo asegurarlo del todo –dice el chico cerrando sus ojos- pero solo se que nuestro encuentro no fue coincidencia
- entonces aceptas tomar el papel de la persona escogida –interrumpe la conversación Henry
- pero debo regresar a mi mundo –le recuerda la chica con angustia
- solo hay una manera del que puedes regresar y esa es encontrar a los guerreros en conjunto de ellos podrás regresar a tu mundo y salvar este mundo
- en verdad?! –pregunta ella muy esperanzada ante ello, siendo respondida con un si por el joven apuesto- pero como poder saber quien es un guerrero
- fácil –contesta el chico con una sonrisa en sus labios, de su vestimenta saca algo que se lo enseña en sus manos- este es el símbolo con la cual puedes encontrar aun guerrero –enseña en sus manos una pequeña piedra color azul- su nombre es talismán, es el talismán del agua, kouji –fija su vista en el susodicho que se encontraba parado sin decir nada
- de acuerdo –solo deja escapar un suspiro de su boca, entre sus bolsillo saca otro talismán de color blanco- el talismán de la luz
La chica da cierto grito de sorpresa ante lo que tenía a sus ojos, eso quería decir que esos dos chicos eran uno de esos guerreros, vaya que toda esta noticia era difícil de creer quien iba a pensar que algo como ello le iba a pasar
- ustedes son –dice ella con asombro en ambos chicos, quienes afirman con la cabeza- increíble! –grita ella un tanto ahora entusiasta, eso quería decir que talvez encontrar a esos guerreros no era del todo malo y así poder regresar con rapidez a su mundo para volver a ver a su familia y amigos
